Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe

Fortaleciendo vínculos en los sistemas alimentarios: alianzas innovadoras entre agricultura local y alimentación escolar

Reunión Virtual .
27-05-21

Transmisión en vivo - jueves 27 de mayo, 15:30 hrs. Chile

Antecedentes

América Latina y el Caribe enfrenta enormes desafíos, erradicar la pobreza y el hambre; garantizar la seguridad alimentaria; y combatir todas las formas de malnutrición antes del 2030. Pese a los avances, en los últimos cinco años, la región ha incrementado en 13 millones el número de personas en condición de subalimentación, alcanzando la cifra de 47.7 millones de personas quienes no lograrían acceder a suficientes alimentos.

Por su parte, la inseguridad alimentaria moderada o grave afecta a casi 191 millones de personas; el sobrepeso afecta a 260 millones de personas y la obesidad a 106 millones más. La desnutrición crónica afecta a 4.7 millones de niños menores de cinco años, en este mismo grupo de edad, 3.9 millones de niños padecen exceso de peso and 30% de los niños y adolescentes presentan exceso de peso1.

Estos números son alarmantes y toman mayor relevancia en el actual contexto de pandemia por COVID-19, condición en donde la obesidad y las enfermedades crónicas no transmisibles, muchas de ellas asociadas con la mala alimentación, representan factores de riesgo para resultados negativos ante una infección por COVID-19. Por lo tanto, asegurar el acceso y promover dietas más saludables son acciones requeridas para alcanzar las metas establecidas en la Agenda 2030.

El Panorama de la Seguridad Alimentaria y Nutricional en América Latina y el Caribe 2020, reafirma el potencial de los programas de alimentación escolar en la promoción del consumo adecuado de macronutrientes y micronutrientes en la alimentación de los niños, niñas, y adolescentes. Estos programas mejoran la nutrición y la salud, disminuyen la morbilidad y aumenta las capacidades de aprendizaje.

En la última década, los enfoques de alimentación escolar vinculada a la producción local han demostrado que fortalecer los vínculos entre los programas de alimentación escolar y los pequeños productores puede tener múltiples beneficios y contribuir a la creación de ambientes escolares más saludables y sostenibles. En la lucha contra la doble carga de la malnutrición, la construcción de entornos alimentarios, hábitos y dietas más saludables en la escuela y en el hogar es un elemento esencial, y la vinculación de la alimentación escolar a la producción local de alimentos más sanos y nutritivos puede ser un importante factor de cambio.

La agricultura familiar es un sector clave para lograr la erradicación del hambre y el cambio hacia sistemas agrícolas más sostenibles. En América Latina y El Caribe, el 80% de las explotaciones pertenecen a la agricultura familiar, incluyendo a más de 60 millones de personas, convirtiéndose en la principal fuente de empleo agrícola y rural. No sólo producen la mayor parte de los alimentos para el consumo interno de los países de la región, sino que habitualmente desarrollan actividades agrícolas diversificadas, que les otorgan un papel fundamental a la hora de garantizar la sostenibilidad del medio ambiente y la conservación de la biodiversidad. La agricultura familiar es también una actividad clave en la reactivación de las economías rurales, generando estabilidad y arraigo social y nuevos horizontes de desarrollo, sobre todo para la juventud rural.

En América Latina y el Caribe hay muchos ejemplos exitosos y modelos distintos de alimentación escolar con producción local. La experiencia, lecciones aprendidas y evidencia disponible nos sugieren que estos enfoques tienen un efecto real en la generación de una alimentación más diversa, nutritiva y sana en la escuela. A la vez, convertirse en proveedores de estos programas, ofrece a los pequeños productores locales y a sus familias una oportunidad de mercado sólida, una red de protección social que puede resultar clave sobre todo en las áreas más vulnerables, y un vector para impulsar el desarrollo y la inclusión comunitaria. Algunas evaluaciones han demostrado que convertirse en proveedor de un programa de alimentación escolar para un pequeño productor puede llegar a generar un incremento de hasta el 33% de sus ingresos.2

La vinculación con la pequeña agricultura local ha sido una de las ventanas privilegiadas en la región de América Latina y el Caribe para maximizar el potencial y los efectos múltiples de la alimentación escolar. Mas de la mitad de los países de la región hoy tienen, en distinta medida y escala, modelos de vinculación con la producción agrícola local. Asimismo, a nivel institucional, casi todas las leyes y políticas de alimentación escolar promulgadas en la última década tienden a impulsar la compra local, en muchos casos con techos mínimos de compra que van hasta el 50%.

Las ultimas conferencias regionales sobre el tema, lanzadas por FAO en Jamaica en 2018, y por WFP en Ciudad de México en 2017, han reafirmado la centralidad de seguir invirtiendo en programas de alimentación sensibles a la nutrición y cada vez más vinculados a la agricultura local, y que es prioritario para los países seguir apoyando políticas y programas innovadores con una mirada territorial para luchar contra los mayores retos en materia de alimentación y nutrición, incluso la prevención y control de la epidemia de sobrepeso y obesidad que actualmente enfrenta la Región.

Al contribuir a mejorar los resultados de salud, nutrición y educación, así como a otros objetivos de protección social y agricultura, los programas de alimentación escolar vinculados a la agricultura local son aliados clave para el logro de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

Objetivos y contenido del webinario

En el marco del trabajo conjunto realizado por WFP, FAO y FIDA en apoyo a los países de América Latina y el Caribe, en el fomento de políticas y programas de alimentación escolar más sensibles a la nutrición y vinculados a la producción agrícola local, la tres agencias hermanas de la ONU lanzan este webinario para ofrecer una mirada conjunta sobre las experiencias, lecciones aprendidas, barreras y oportunidades.

Asimismo, reflexionar sobre el estado actual de estas iniciativas, a partir de las experiencias de distintos países de la región y de la mirada de expertos y aliados, para seguir promoviendo, sistematizando y compartiendo conocimientos sobre políticas y programas de alimentación escolar vinculados a la producción local y sus beneficios para los escolares y sus hogares, los agricultores y la comunidad en su totalidad.

Este webinario apunta a brindar una mirada regional sobre el estado de la alimentación escolar vinculada a la producción local en la región. Sus logros y desafíos, incluso el impacto de la reciente crisis desatada por la pandemia de la COVID-19. En particular, se compartirán las distintas experiencias de tres países: Ecuador, Guatemala y Honduras, abordando tanto los aspectos institucionales y estratégicos, como los técnicos y programáticos, conversando sobre como el trabajo conjunto interinstitucional y el apoyo de los socios han apoyado al desarrollo de estos enfoques innovadores.