Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe

Países socios del proyecto +Algodón intercambiaron experiencias, desafíos y herramientas para la asistencia técnica y extensión rural en tiempos de COVID-19

La videoconferencia fue el primero de los encuentros virtuales que el proyecto de Cooperación Sur-Sur trilateral promoverá durante el periodo de la pandemia.

Santiago de Chile, 22 de abril de 2020 – Una videoconferencia sobre herramientas de Asistencia Técnica y Extensión Rural (ATER) reunió 140 personas entre representantes de la Agencia Brasileña de Cooperación (ABC), la Empresa Paraibana de Investigación, Extensión Rural y Regularización de Tierras (Empaer-PB), la FAO y los gobiernos de los países socios, bien como técnicos, investigadores, académicos, representantes de gremios algodoneros y productores. 

El objetivo fue intercambiar experiencias y dialogar sobre las acciones de ATER desarrolladas por Brasil y los países socios del proyecto +Algodón frente a la pandemia del COVID-19.  Este fue el primero de los encuentros virtuales que el proyecto de Cooperación Sur-Sur trilateral promoverá durante el periodo de la pandemia del COVID-19, ayudando los países a hacer frente a los inúmeros desafíos enfrentados, de la producción al consumo de alimentos y otros rubros del sector rural. 

La coordinadora general de Cooperación Sur-Sur Trilateral con Organismos Internacionales de la ABC/MRE, Cecilia Malaguti, destacó la importancia de la ATER: “sin duda es uno de los principales instrumentos para apoyar a los agricultores familiares, por medio del intercambio de experiencias y buenas prácticas”, y complementó: “el fortalecimiento de la agricultura familiar y el combate al hambre siempre fueron temas clave en el proyecto +Algodón y en este momento actual aún más importante”. 

Adriana Gregolin, coordinadora regional del proyecto +Algodón evaluó positivamente el primer encuentro virtual: “El espacio de dialogo es fundamental para ayudar a los países a enfrentar este momento”, dijo. 

Acciones en campo

En Colombia, con el permiso de circulación de productos para comercialización es posible en el país el transporte de alimentos e insumos. Se ha instalado una mesa sobre abastecimiento y seguridad alimentaria y líneas especiales de crédito con tasas de interés asequibles a los pequeños productores. También se ha creado un proyecto para vincular agricultores a los mercados para asegurar la comercialización. 

Para asegurar el abastecimiento, en Bolivia, se ha diseñado una estrategia nacional junto con los agricultores familiares para hacer frente a esta crisis. Fue creado un centro de acopio para la distribución de los alimentos, por ejemplo, para llevar frutas o alimentos secos a regiones donde estos alimentos ya no estaban llegando. 

Otro país socio del proyecto +Algodón, Ecuador, también está garantizando la libre movilización de los productos para abastecer los mercados. Otra estrategia está promoviendo la conexión entre la oferta y la demanda de productos para acercar agricultores y consumidores. Con el problema de la especulación de los precios, el país también está invirtiendo en el monitoreo de este tema. 

En Perú, se está trabajando para organizar la oferta y la demanda. Se ha creado una línea de financiamiento, también para el cultivo del algodón, bien como la busca por mercados. 

Por medio de un plan nacional, en Paraguay, se va a facilitar semillas para la instalación de 50 mil huertas familiares para vulnerables y carenciados de zonas urbanas, periurbanas y asentamientos, en la capital e interior del país, además de la distribución de semillas para autoconsumo como, por ejemplo, maíz, en 100 mil fincas. 

Las dificultades y desafíos

Todos los países fueron unánimes en comentar las dificultades tales como: aumento de los costos de los insumos, necesidad de acercar quien produce de quien consume para fomentar la comercialización, la dificultad de organizar a los agricultores para este mercado en tiempos de crisis con el COVID-19, la logística (transporte) y la comunicación y tecnología para acceso de los agricultores. Sobre el tema de la conectividad, los países acordaron que hay una dificultad de los productores en comunicarse, muchos solo logran el uso de mensajes desde el móvil, pero enfrentan problemas de mala señal. 

Jefferson Ferreira, Director de Asistencia Técnica y Extensión Rural de la Empaer-PB, también comentó la experiencia de la Empresa en Paraíba para asistencia de los agricultores en este actual escenario, destacando la dificultad de la comunicación y la solución por medio de la conexión vía la aplicación WhatsApp y de otras formas como la información en radios locales y cobertura más amplia. Según Jefferson, el 90% del atendimiento ha sido por medio del WhatsApp, con una fuerte participación de los jóvenes de las familias agricultoras, lo que ha contribuido para la aproximación de la juventud con los temas del campo. Para seguir produciendo, los técnicos de la Empaer-PB también están entregando semillas a los agricultores, por medio de horario preestablecido y respetando las orientaciones de distanciamiento. 

Información y comunicación a servicio del agricultor

Según Dennis Escudero, del Centro Inversiones del Servicio de Europa, Asia Central, Cercano Oriente, África del Norte, América Latina y el Caribe/FAO, actualmente, hay una diversidad de herramientas digitales que son de fácil manejo y que viabilizan la comunicación y la difusión de conocimientos para un elevado número de productores. “Es necesario ampliar su uso, facilitando la vida de los que producen y de los que consumen”, dijo. 

Para Adriana Gregolin, es clave el rol que cumple la tecnología de información y comunicación para apoyar a los agricultores, especialmente en momentos como este de crisis, ya que estas innovaciones pueden contribuir para facilitar la vida de las familias en el campo. “La innovación ya no es una opción, es una obligación que debemos hacernos cargo como proyecto de cooperación comprometido con el desarrollo rural sostenible”, apuntó la coordinadora del proyecto +Algodón. 

Los retos de las mujeres rurales

El área de Género de la Oficina Regional de FAO también ha participado de la videoconferencia presentando las herramientas que pueden revertir las condiciones de vulnerabilidad de las mujeres rurales por medio de la Asistencia Técnica y Extensión Rural (ATER). Para la Oficial de Género de FAO, Claudia Brito, las mujeres rurales tienen dificultades para acceder a los mercados por diversos motivos, por eso, es importante identificar las barreras que ellas enfrentan para acceder a programas y beneficios, para que se garantice la seguridad alimentaria y la inclusión.  

El proyecto +Algodón promoverá nuevos encuentros virtuales las próximas semanas para seguir con el intercambio entre técnicos, investigadores, académicos, representante de los gobiernos de los países socios en esta cooperación.

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