Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe

Países socios del proyecto +Algodón reconocen la necesidad de crear un foro de dialogo latinoamericano para el sector algodonero

El objetivo es intercambiar experiencias y discutir soluciones a los retos enfrentados por la cadena, especialmente en el contexto de la pandemia de Covid-19.

Santiago de Chile, 30 de julio de 2020 – Más de 90 participantes, entre representantes de gobiernos, investigación, extensión rural, gremios de agricultores, academia, entre otros, se reunieron virtualmente para el primer dialogo de inauguración del Foro Regional Algodonero de los Países Socios de la Cooperación Sur-Sur Trilateral +Algodón. Los participantes reconocieron la relevancia de creación esta red institucional para intercambiar experiencias y discutir soluciones a los retos enfrentados por la cadena, especialmente por la pandemia de COVID-19.

La reunión fue promovida por el proyecto regional +Algodón, llevado a cabo por la Agencia Brasileña de Cooperación del Ministerio de Relaciones Exteriores (ABC/MRE), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y los gobiernos de siete países socios: Argentina, Bolivia, Colombia, Ecuador, Haití, Paraguay y Perú. 

La coordinadora-general de la Cooperación Sur-Sur Trilateral con Organismos Internacionales de la ABC/MRE, Cecília Malaguti, comentó sobre los encuentros virtuales promovidos por el proyecto para identificar soluciones para superar los desafíos del sector algodonero, principalmente con la pandemia de COVID-19. Según Cecilia Malaguti, a partir de estas reuniones surgió la propuesta de establecer un foro para buscar estrategias comunes y complementarias para durante y el post COVID-19. “Esperamos que se pueda avanzar, a partir de este foro que será instalado, en soluciones innovadoras y dar continuidad a las medidas necesarias para seguir apoyando a los nuestros socios en esta cooperación”.

Rubén Flores, Oficial Principal de Políticas de FAO para América Latina y el Caribe, explicó el trabajo de FAO de intervención en la crisis sanitaria, monitoreando y haciendo seguimiento de la situación en los países para que no se convirtiera en una crisis alimentaria. Según el Oficial, la región pasará por una recesión, pero, desde la recuperación a la transformación de los sistemas productivos, hay una oportunidad importante para innovar y, en el caso del proyecto +Algodón, que involucra especialmente la agricultura familiar campesina, los elementos de recuperación y transformación son importantes para que las actividades y acciones garanticen que los sistemas productivos sigan funcionando. Acerca de la instalación del foro regional señaló que “es fundamental entender que eso se da como una experiencia relevante de la cooperación sur-sur trilateral; es un accionar en territorio que aterriza, sobre todo, en nuestros agricultores familiares campesinos”.

El Viceministro de Agricultura del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) de Paraguay, Santiago Bertoni, señaló que, frente a la situación, el sector agrícola ha demostrado que puede seguir trabajando. “Las cadenas de abastecimiento en la mayoría de nuestros países se han mantenido y, ahora, nos toca el periodo de restauración de los sistemas productivos”. Santiago Bertoni dijo que el sector algodonero es muy importante para la agricultura familiar paraguaya, pero, es necesario innovar para superar este momento, así como los cuellos de botella existentes en la cadena. “Por medio de un esfuerzo conjunto y de políticas comunes podemos otra vez posicionar el algodón como una alternativa más para los productores familiares como un rubro de renta importante”.

Mercado para el algodón latinoamericano

Mónica Ayala, de la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI), presentó las condiciones de mercado para los productos de la cadena algodonera, y el trabajo de la Asociación, entre ellos, de ayudar a las Pequeñas y Medianas Empresas (PyMES) agrícolas a generar herramientas para incorporación de sus productos en el mercado regional y ampliar las posibilidades de comercialización a escala regional. “Pretendemos realmente generar herramientas, facilitando a los líderes y tomadores de decisiones ciertos insumos y fortaleciendo sus capacidades de internacionalización”, dijo. Monica Ayala resaltó que es importante crear sinergias entre los conocimientos de los tratados y de los acuerdos en el ámbito regional y los conocimientos de FAO y del proyecto +Algodón para poder trabajar y profundizar el acceso a los mercados y buenas prácticas “para que nuestro algodón en la región pueda tener un mercado mucho más amplio y mejores oportunidades”. A su vez, Sandra De León, de ALADI presentó un estudio sobre medidas sanitarias y fitosanitarias en la cadena algodonera, enfatizando que las medidas de protección de vida y salud de las personas y los animales o preservar vegetales deben seguir reglas fundadas en una base científica, no pueden ser arbitrarias, deben responder a una evaluación de los riesgos existentes y respetar el principio de Trato Nacional.

Acción regional para el algodón

Márcio Portocarrero, Director-Ejecutivo de la Asociación Brasileña de Productores de Algodón (Abrapa), presentó el escenario de la cadena algodonera en Brasil, frente a la pandemia de COVID-19. En la temporada 2020/2021, los productores brasileños de algodón ya han vendido 35% de la cosecha en contratos futuros, sin embargo, el gran problema por la pandemia es “la extensión de los contratos de exportación, las dificultades de almacenamiento y de pago”. En el escenario global, destacó el problema de comercialización por la presión de los precios mundiales del algodón ocasionada por la fuerte caída de la demanda.

Entre los diversos cuellos de botella comunes a los países algodoneros: el mercado mundial del algodón muy restringido y exigente; la competencia creciente con las fibras sintéticas; la creciente exigencia de los consumidores por productos más sostenibles y de mejor calidad; el problema que enfrentan muchos países con las plagas algodoneras; y el gran reto de desarrollar programas de comercialización para la fibra. “Actualmente, el único continente capaz de expandir la producción de algodón en el mundo es América Latina”, afirmó.

Frente al contexto de Brasil y mundial presentado, sumado al conjunto de iniciativas llevadas a cabo por el proyecto +Algodón y que finalizan el 2023, Marcio Portocarrero propuso organizar una red de relaciones entre miembros gubernamentales y productores de diferentes países para promover un foro regional algodonero para el intercambio de experiencias.

Diálogos con los países

La segunda parte de la reunión fue para que cada país pudiera hacer un breve panorama del contexto actual nacional. La comercialización, especialmente por el COVID-19, fue tema clave de todos los países, generando comentarios acerca de la crisis de mercado y la búsqueda por alternativas al interior y fuera de la región latinoamericana. Bolivia está midiendo el impacto de la pandemia en comunidades productoras de algodón, para generar un plan nacional de reactivación. En Colombia, se estima una reducción del 80% en el consumo de fibra por parte de la industria, con la disminución de la demanda del sector textil.

Ecuador también se preocupa con los bajos precios de la fibra y busca nichos de mercado de moda sostenible para algodón diferenciado. Paraguay comentó la dificultad logística de la cosecha a centro de acopio y desmotadoras por la pandemia, pero destacó que la alianza gobierno-sector privado es importante y que el algodón puede ser un apoyo a la economía post pandemia. Perú resaltó la importancia de los programas de comercialización y las oportunidades que tienen el algodón de fibra extralarga producido en el país; asimismo recalcó el apoyo del proyecto +Algodón en la construcción del Plan Nacional del Algodón que será implementado.

Argentina resaltó el trabajo que llevan de alianzas público-privadas para apoyar a los productores promoviendo la innovación, buenas prácticas agrícolas, mecanización y la agroecología. En México la pandemia también afectó el sector algodonero, con impacto en la producción, agregando que el país ha retomado la investigación para generar variedades nativas de algodón y depender en menor escala de las semillas genéticamente modificadas.

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