Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe

FAO concluye exitosamente su participación en la Conferencia Global de Protección Social

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) participó en la Conferencia Virtual “Transformando la crisis del COVID-19 en oportunidad: ¿Cuál es el futuro de la protección social?", organizada por la plataforma socialprotection.org, entre los días 5 y 8 de octubre del 2020.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) participó en la Conferencia Virtual “Transformando la crisis del COVID-19 en oportunidad: ¿Cuál es el futuro de la protección social?", organizada por la plataforma socialprotection.org, entre los días 5 y 8 de octubre del 2020.

La conferencia reunió a cientos de expertos e investigadores en protección social de todas del mundo;con el objetivo de intercambiar experiencias, compartir aprendizajes y debatir sobre cómo formular estrategias de protección social inclusivas e innovadoras para enfrentar los efectos de la pandemia del COVID-19.

FAO estuvo a cargo de organizar tres paneles, los cuales abordaron la importancia de expandir la cobertura y mejorar la pertinencia de las políticas y programas de protección social en las zonas rurales, así como fortalecer su articulación con estrategias de inclusión productiva y económica, con el objetivo de asegurar una recuperación inclusiva sostenible.

Entre los panalistas que estaban en representación de FAO, se cuenta: el Economista Jefe y Director General Asistente de la FAO, Máximo Torero, el Director de la División de Transformación Rural Inclusiva y Equidad de Género de la FAO, Benjamin Davis, y Carolina Trivelli, ex-ministra de Desarrollo e Inclusión Social del Perú y consultora senior de la FAO.

La protección social como estrategia clave para hacer frente a la pandemia en las zonas rurales

Para la FAO, la protección social está jugando un papel central en la mitigación de los impactos de COVID-19 y en la construcción de resiliencia en los territorios rurales de América Latina y el Caribe.

Benjamin Davis, indicó que “ampliar y fortalecer los sistemas existentes ha sido la primera respuesta de la mayoría de los países de la región para proteger a la población en situación de pobreza de los efectos inmediatos del cierre y la contracción económica”.

Asimismo, Davis precisó que es necesario mantener y fortalecer la gran variedad de programas existentes, así como abordar las brechas de cobertura, sobre todo para la población rural que normalmente queda excluida de estas medidas, como en el caso de los trabajadores agrícolas informales y los migrantes estacionales. De la misma forma, puntualizó que es importante incorporar a los colectivos en situación de vulnerabilidad, como los pueblos indígenas, los afrodescendientes y las mujeres.

En esa misma dirección, Carolina Trivelli enfatizó que se deben seguir fortaleciendo los esquemas de protección social para asegurar que se adapten rápidamente a contextos cambiantes y garantizar que respondan a las particularidades de la población rural en situación de pobreza.

Dos ejes fundamentales: la protección social y la inclusión económica

Las autoridades de la FAO resaltaron la importancia de promover la coherencia entre la protección social y la promoción de los medios de vida para abordar de, manera simultánea, las múltiples vulnerabilidades sociales, económicas y ambientales de la población rural.

Trivelli indicó que “uno de los desafíos que enfrentan las personas en situación de pobreza rural en la región es que no les falta solamente un soporte social o un soporte económico, lo que falta es una estructuración de ambas cosas”.

Según la consultora senior de la FAO, no es posible lograr la inclusión social sin la inclusión económica, y viceversa. Por ello, es fundamental diseñar e implementar intervenciones articuladas.

Sobre este punto, Arniela Rénique, especialista en Protección Social de la Oficina Regional de la FAO, precisó que la Organización trabaja con los gobiernos de la región para promover esquemas de “protección social ampliada”, los cuales consisten en políticas integradas y complementarias que dan pie a rutas integrales de doble inclusión social y económica, en el marco de estrategias amplias de reducción de pobreza rural.

En este sentido, los expertos de la FAO señalaron que para enfrentar los efectos de la pandemia del COVID-19, es importante promover la articulación de estas políticas con programas de empleo rural, a través del apoyo a la agricultura familiar y la generación de oportunidades de empleo rural no agrícola.

En un contexto de estrechez fiscal, como el actual, este tipo de estrategias son de fundamental importancia dado que tienen el potencial de convertirse en catalizadoras de una recuperación inclusiva en los territorios rurales de América Latina y el Caribe.

Finalmente, Maximo Torero resaltó la importancia de contar con sistemas de macrodatos que permitan a los gobiernos poder predecir y prevenir futuras crisis o shocks. Este tipo de información permitiría a los programas de protección social preveer y gestionar los riesgos de mejor manera, reduciendo su potencial  impacto y fortaleciendo la resiliencia de los hogares rurales.

Compartir esta página