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Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe

Algunas lecciones aprendidas de Brasil en la coordinación de acciones en torno a las áreas protegidas amazónicas.

Entrevista a Sergio Collaço, Director de Áreas Protegidas del Ministerio de Ambiente en Brasil.

En el último año se han reactivado las actividades en torno a la Visión Amazónica, iniciativa de la Redparques que pretende coordinar acciones en ámbitos como la gobernanza, la efectividad de manejo, las oportunidades de conservación y la financiación de áreas protegidas de la Amazonía.

Durante el pasado mes de Julio, con el apoyo de la Living Amazon Initiative y el proyecto SNACC, el proyecto IAPA – Visión Amazónica lideró un taller de comunicadores en el que Brasil presentó su iniciativa ARPA, que resulta de suma importancia para la Visión Amazónica, teniendo en cuenta que sólo con esta iniciativa ya se está trabajando en la coordinación de acciones en torno a un gran porcentaje de las áreas protegidas de todo el bioma amazónico.

¿Cómo cree que se puede aprovechar la experiencia de Brasil con este programa, para impulsar el cumplimiento de los objetivos de la Visión Amazónica?

Lo más importante de los resultados del ARPA, que se puede aprovechar, se presentan en dos líneas: visibilidad de los retos de financiación para las áreas protegidas junto a los Gobiernos, y garantías en niveles mínimos de gestión para las áreas. ¿Cómo se conecta esto con los objetivos de la Visión Amazónica?

Respecto a la visibilidad de los retos de financiación, logramos con el apoyo de los donantes y con el liderazgo de la Ministra, llegar hasta el mero centro económico del Gobierno Federal, presentando por primera vez modelos de costo y financieros, y vinculando metas para el desarrollo de la gestión de las áreas con costos a largo plazo. En esta discusión quedó clara la necesidad de cambiar el modelo de financiación, dependiente de donaciones, a uno garantizado por el propio país, y logramos cambiar la idea de que las áreas protegidas son sumideros de plata pública por la idea de que son las formas más costo-efectivas de mantener y conservar la biodiversidad y los servicios ecosistémicos.

En cuanto al segundo punto, con ARPA logramos garantizar un aliento para quienes gestionan las áreas, pues gracias a este programa empiezan el año con perspectivas seguras de que van a tener los recursos para operación, para desarrollar sus planes maestros y otras actividades básicas de un área protegida. Con esto pueden ir más allá de estos retos básicos y llegar a las comunidades, a socios y actores locales con otra perspectiva, cambiando del control al desarrollo social, científico y económico de las áreas y de sus vecinos.

¿Cuál o cuáles  han sido las experiencias más significativas de Brasil en temas de Gobernanza en el caso de las Áreas Protegidas Amazónicas que podrían servir de ejemplo para los otros países amazónicos?

Creo que dos experiencias son interesantes: la implementación de las áreas protegidas en el bajo rio Negro y el trabajo integrador de las áreas protegidas con el programa Tierra Legal del Gobierno Federal.

Las áreas del bajo rio Negro son un conjunto heterogéneo de áreas, que tienen desde uso restringido como Parques hasta uso con manejo de recursos naturales en las Reservas Extractivitas. Estas áreas se organizan bajo una estructura conjunta con un consejo e intentan operar en conjunto atrayendo socios de ONG e institutos de investigación locales y nacionales para integrar programas de manejo, monitoreo y protección con costos compartidos. Lo más importante de todo esto son los esfuerzos de integración con las comunidades vecinas para involucrarlas en el manejo de las áreas.

Con el Programa Tierra Legal, los resultados interesantes están relacionados con la superación de conflictos y dudas sobre la estructura de tenencia de tierra de las áreas protegidas. En una cooperación entre los Ministerio de Medio Ambiente y de Desarrollo Agrario, apoyada por ARPA, se garantizó la transferencia de más de 25 millones de hectáreas de tierra pública federal para los institutos que manejan las áreas protegidas, alineada con la concesión de títulos de tierra para miles de familias en la Amazonía. La claridad en la tenencia de tierras permitió la celebración de contratos de uso de recursos naturales con poblaciones tradicionales, el desarrollo de actividades de turismo y producción sostenible y, no menos importante, eliminó  falsas expectativas de derecho de los usurpadores de tierra.

Todo esto va a traer, a mediano plazo, otra visión sobre toda la Amazonía en Brasil, definiendo claramente las tierras disponibles para conservación y manejo sostenible y aquellas paradesarrollo y producción.

¿Cuál cree que puede ser el rol de las Áreas Protegidas Amazónicas en un contexto de cambio y transformación como el que vive actualmente esta región compartida por nueve países?

Creo que las áreas van a tener un rol sumamente importante en el futuro que va mucho más allá de la estabilización climática. Seguramente van ser un refugio para las especies y para las poblaciones humanas en general. Con el cambio y con el desarrollo de la Amazonía, las áreas van a garantizar servicios ecosistémicos, incluso aquellos relacionados con la recreación y crecimiento individual más cerca de la naturaleza, elementos que serán más y más necesarios en un futuro urbanizado y transformado. Aquellos que hoy miran a las áreas como elementos de retraso quedarán agradecidos por los bosques, las lluvias, la castaña y todos los productos que hoy se encuentran gratis.

Esta entrevista es una iniciativa del proyecto IAPA – Visión Amazónica, financiado por la Unión Europea, Coordinado por la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura - FAO e implementado en conjunto con WWF, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza – UICN, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente – PNUMA y Redparques.

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