Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe

Parlamento Latinoamericano y Caribeño adoptó una ley modelo para la promoción de la agricultura familiar

Nueva ley incluye recomendaciones y principios - diseñados con el apoyo de la FAO- para que los países fortalezcan la agricultura familiar mediante legislaciones nacionales.

PARLATINO ya cuenta con dos otras leyes modelo: la Ley marco del derecho a la alimentación, seguridad y soberanía alimentaria de 2012, y la Ley marco de alimentación escolar, aprobada en 2013.

12 de diciembre de 2016, Santiago de Chile- Los miembros del Parlamento Latinoamericano y Caribeño (Parlatino) aprobaron de forma unánime una Ley modelo de agricultura familiar, la cual incluye recomendaciones y directrices para que los países fortalezcan este sector clave para la seguridad alimentaria, señaló hoy la FAO.

La ley fue votada el 3 de diciembre durante la XXXII Asamblea General del PARLATINO realizada en la Ciudad de Panamá, y su texto reconoce que “la agricultura familiar es clave para lograr la erradicación del hambre por su capacidad de proveer alimentos saludables y nutritivos a toda la población.”

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, FAO, la nueva ley modelo establece principios rectores, definiciones y obligaciones que los estados nacionales pueden utilizar como base para crear o perfeccionar sus leyes y políticas y estrategias de agricultura familiar.

La ley será enviada por el PARLATINO a las asambleas y congresos de los veintitrés países miembros de este organismo regional.

"Esta ley regional promueve la investigación agropecuaria, la asistencia técnica y el asesoramiento y transferencia de tecnología para los agricultores familiares”, explicó la presidenta del PARLATINO, la  senadora mexicana Blanca Alcalá.

El PARLATINO ya cuenta con dos otras leyes modelo ligadas a la seguridad alimentaria y nutricional: la Ley marco del derecho a la alimentación, seguridad y soberanía alimentaria de 2012, y la Ley marco de alimentación escolar, aprobada en 2013.

República Dominicana se basó en ellas para crear su Sistema Nacional para la Soberanía y Seguridad Alimentaria y Nutricional (SINASSAN): “Nos  dio una visión regional  y los  argumentos necesarios para sustentar la ley en el Congreso dominicano”, explicó Guadalupe Valdez, exdiputada de República Dominicana y Embajadora especial Hambre Cero de la FAO.

Para la FAO esta nueva ley representa un paso decisivo para la región, consagrado en el objetivo principal de la ley marco: que los estados garanticen de manera permanente y con carácter de prioridad nacional, la preservación, promoción y desarrollo de la agricultura familiar, a partir del reconocimiento de su importancia como modo de vida y actividad productiva.

Respetar los derechos de indígenas, mujeres y jóvenes

El texto aprobado por el PARLATINO destaca que el desarrollo de la agricultura familiar comprende el uso de conocimientos, tecnología y buenas prácticas, que respetando la cultura, las tradiciones y los hábitos de las comunidades, contribuyan a su crecimiento y desarrollo.

La nueva ley pone énfasis especial en la atención específica que debe darse a quienes se encuentren en estado de vulnerabilidad, como las mujeres y los jóvenes.

Según el PARLATINO, el fortalecimiento de la producción agrícola familiar rural supone el derecho al acceso equitativo a todos los recursos naturales y su uso sustentable, respetando y priorizando los derechos de las comunidades tradicionales indígenas.

La ley marco también destaca como una de sus directrices básica el hecho que la búsqueda de la suficiencia alimentaria de los núcleos familiares rurales debe complementarse con el derecho a una efectiva y justa retribución de los excedentes y demás productos que comercialicen.

La agricultura familiar y la seguridad alimentaria y nutricional

Según la FAO, la agricultura familiar es clave para erradicar el hambre y la malnutrición en América Latina y el Caribe.

En algunos países de América Latina y el Caribe, los agricultores y agricultoras familiares producen hasta el 70% de los alimentos que componen la canasta básica, además de ser la principal fuente de empleo agrícola y rural.

Sin embargo, el sector aún enfrenta serias limitaciones en términos de su acceso a recursos productivos, servicios sociales, infraestructura básica, servicios financieros y de extensión.

En reconocimiento a la importancia que tiene para la erradicación del hambre, muchos países de la región han aumentado su apoyo a este sector, potenciando su institucionalidad y fortaleciendo sus capacidades.

Según la nueva ley modelo del PARLATINO, este sector de la agricultura habitualmente desarrolla actividades agrícolas diversificadas, lo que le otorga un papel fundamental a la hora de garantizar la sostenibilidad del medio ambiente y la conservación de la biodiversidad.

“La agricultura a pequeña escala debe estar al centro de las políticas agrícolas, ambientales y sociales de los gobiernos”, dijo la senadora mexicana Luisa María Calderón de la Comisión  de Agricultura, Ganadería y Pesca del PARLATINO.

Luisa María Calderón es también miembro de los Frentes Parlamentarios contra el Hambre  (FPH), que reúne legisladores de toda la región y que forma parte de una alianza estratégica con el PARLATINO y la FAO, cuyo objetivo es que los países generen políticas nacionales y regionales para erradicar el hambre y la malnutrición a lo largo de la región.

 

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