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Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe

La Oficina Regional trabaja en una serie de áreas prioritarias para avanzar hacia la erradicación total del hambre en América Latina y el Caribe. A través de un trabajo de estrecha colaboración con los gobiernos nacionales, la sociedad civil, la academia, los pueblos indígenas, el sector privado y las organizaciones no gubernamentales, busca garantizar la seguridad alimentaria de todos los hombres, mujeres y niños de la región.

Perspectivas Regionales

América Latina y el Caribe produce suficientes alimentos para satisfacer las necesidades de todos sus habitantes. El problema central del hambre en la región no es la falta de alimentos, sino las dificultades que los más pobres enfrentan para poder acceder a ellos.

América Latina y el Caribe es una de las principales regiones productoras y exportadoras de alimentos en el mundo. Posee una enorme riqueza natural, una floreciente industria agrícola y un sector de agricultura familiar que es fundamental para la seguridad alimentaria de su población.

El principal reto para la región es hacer frente a la deforestación, la cual ha disminuido en los últimos años, pero se mantiene alta. En un contraste positivo, la superficie de bosques designada para la conservación de la biodiversidad en la región ha crecido en 3 millones de hectáreas anuales desde el año 2000.

La contribución de la acuicultura a la economía regional ha crecido sustancialmente en los últimos 10 años. Da empleo a mas de 200.000 personas directamente, y a cerca de 500.000 de manera indirecta. La FAO apoya la producción sustentable de las pesca y la acuicultura, para cuidar el recurso y apoyar la pesca artesanal y a los pequeños productores.

El crecimiento acelerado de la ganadería ha convertido a América Latina en el mayor exportador de carne bovina y de ave en el mundo, lo que representa alrededor del 45% del PIB agrícola de la región. Sin embargo, este crecimiento requiere un enfoque de sostenibilidad para evitar la creciente presión sobre los recursos naturales de la región y el medio ambiente.

FAO busca promover la inocuidad de los alimentos y evitar enfermedades de origen alimentario, resguardando a los consumidores y promoviendo prácticas justas en el comercio de alimentos mediante la adopción de las normativas del Codex Alimentarius.

Las mujeres rurales son responsables de más de la mitad de la producción de alimentos, desempeñan un papel importante en la preservación de la biodiversidad y garantizan la soberanía y seguridad alimentaria desde la producción de alimentos saludables. Sin embargo, viven en situación de desigualdad social, política y económica con apenas el 30% de titularidad de la tierra, del 10% de los créditos y del 5% de la asistencia técnica.

La lucha contra el hambre y la pobreza tienen como condición fundamental el respeto al medio ambiente y el cuidado de los recursos naturales. Por ello, FAO promueve técnicas de agricultura, pesca, ganadería y manejo forestal que cuidan los recursos naturales.

Con una población de alrededor de 50 millones de personas, los 670 pueblos indígenas que habitan en América Latina y el Caribe constituyen una fuente de identidad y diversidad indiscutible. Sus sistemas agroalimentarios, sus dietas tradicionales y sus sistemas de producción y gestión sostenible de recursos naturales constituyen un patrimonio de valor incomparable para alcanzar un mundo sin hambre.