Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe

Iniciativa Regional Agricultura Sostenible y Resiliente

A través de la prioridad regional de Agricultura Sostenible y Resiliente, se promueven acciones que fomenten la producción agrícola, pesquera, ganadera y forestal, y a su vez consideren la integración de la biodiversidad, la mantención de los servicios ecosistémicos, la disminución de las emisiones de carbono, la adaptación al cambio climático, la gestión de riesgo de desastres y la resiliencia.

En un escenario de COVID-19, la región de América Latina y El Caribe se enfrenta al gran desafío de transformar su agricultura y sus sistemas agroalimentarios para conseguir una producción más próspera, sostenible y resiliente.

Iniciativa Regional de Agricultura Sostenible y Resiliente

Una agricultura biodiversa para el futuro

La región de América Latina y el Caribe, que comprende el 16% de la superficie terrestre del planeta y el 9 % de su población, contiene el 50% de la biodiversidad mundial, el 23% de la cubierta forestal total, el 31% del agua dulce y el 12% de la tierra que se cultiva actualmente.

Esta riqueza natural sirve de base para una producción agrícola y alimentaria abundante y diversa.

Sin embargo, actividades como la agricultura, la silvicultura y el cambio en el uso del suelo, generan el 24% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero de la región, los que aumentan la variabilidad climática y los eventos climáticos extremos.

Al mismo tiempo, la biodiversidad y los servicios ecosistémicos son fundamentales para los medios de vida rurales. Los polinizadores, por ejemplo, son esenciales para el 35% de la producción agrícola mundial.

Para garantizar la seguridad alimentaria nutricional, la mayor competencia por los recursos naturales y hacer frente a la crisis climática, urge explorar las enormes oportunidades de sinergias ambientales, económicas y sociales que pueden derivarse de los modelos de crecimiento verde y azul.

Producción sostenible y crecimiento

La transformación de la agricultura en América Latina y el Caribe, podrá:

  • Mantener, e incluso ampliar, el papel del sector agrícola como motor del desarrollo económico regional sobre la base de una producción más sostenible y resiliente frente al cambio climático, en particular haciendo un uso y una gestión eficientes de los recursos naturales y desarrollando plenamente el potencial de la región como fuente de alimentos de carácter verde y azul.
  • Conservar y restaurar el extraordinario patrimonio natural de la región, para seguir contribuyendo a los equilibrios y dinámicas ambientales globales, y conservar la base productiva y el patrimonio natural de América Latina y El Caribe.
  • Fomentar la inclusión de los territorios rurales, protegiendo los medios de vida, promoviendo la resiliencia y la gestión de riesgos de desastres.

Principales énfasis

  • La producción agrícola sostenible y eficiente es factible.
  • Los servicios ecosistémicos, la gestión y el uso de la biodiversidad como base para la producción.
  • El sector agrícola de América Latina y El Caribe: un actor clave en la agenda global ambiental y de cambio climático.
  • Financiamiento para la acción climática y ambiental en el sector agrícola.
  • Agricultura digital e innovación: avanzando hacia sistemas alimentarios más productivos, sostenibles y resilientes.
  • Mejora de la resiliencia de los agricultores y de las comunidades a las amenazas y riesgos.
  • Respuestas efectivas ante desastres, emergencias y crisis.
  • Crecimiento azul, una oportunidad para la seguridad alimentaria, el crecimiento económico y el desarrollo sostenible.
  • Una Salud: salvaguardando a humanos y la salud animal y vegetal, para reducir enfermedades y amenazas, garantizando una alimentación segura a través de la gestión responsable de los recursos naturales.
  • Agricultura sostenible y resiliente, una oportunidad para la recuperación con transformación post COVID-19.

Reconstruir mejor tras el COVID-19

Es probable que los efectos combinados de la propagación mundial de la enfermedad por el COVID-19, las medidas de prevención y control de la pandemia, y la recesión mundial, perturben el funcionamiento de los sistemas agroalimentarios dejando al descubierto sus vulnerabilidades.

Las estimaciones indican que, en 2020 en la región, el crecimiento económico puede caer entre 9,1% y 9,4%. Asimismo, se prevé que la pobreza aumente a sus niveles máximos en dos decenios, afectando a 230,9 millones de personas (incluidos 96,2 millones que viven en la pobreza extrema), y se pierdan millones de empleos.

Los efectos del cambio climático, sumados al agotamiento de los recursos naturales, siguen aumentando en medio de la crisis del COVID-19.

Este es el momento preciso de actuar para lograr orientar la agricultura y sistemas alimentarios hacia un crecimiento sostenible y resiliente, que contribuya al bienestar de la población en su conjunto, y que permita a América Latina y El Caribe seguir siendo relevante en la producción de alimentos a nivel global, para el crecimiento, para la reducción de la pobreza y para la reactivación económica post pandemia.

La transformación hacia una agricultura sostenible y resiliente es necesaria. Hacer frente a estos desafíos será posiblemente el principal motor de cambio y crecimiento para el sector agrícola en la región en las próximas décadas.

Documentos

  • Guía- Cambio climático, pesca y acuicultura
  • Detección y diagnóstico de la peste porcina africana. Manual para veterinarios
  • Peste porcina africana en jabalíes. Ecología y bioseguridad
  • El trabajo de la FAO sobre el cambio climático - Conferencia de las Naciones Unidas sobre el cambio climático 2019
  • Guía práctica para la formulación de planes de alerta y acción temprana ante la sequía agrícola
  • Nuevo índice de la “canícula” para estudiar el impacto en agricultura en el Corredor Seco Centroamericano y su relación con El Niño

 

 

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