FAO.org

Inicio > Region_collector > Américas > Prioridades regionales > América Latina y el Caribe sin Hambre
Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe

Iniciativa Regional 1 (IR1)

América Latina y el Caribe fue la primera región del mundo en comprometerse a erradicar el hambre de forma completa al año 2025. Este compromiso se funda en los avances únicos que ha logrado la región, que fue la única en alcanzar las dos metas internacionales de reducción del hambre - de la Cumbre Mundial de la Alimentación y de los Objetivos de Desarrollo del Milenio- cortando por la mitad tanto su número como porcentaje de personas subalimentadas.
Uno de los aspectos fundamentales que explican este logro ha sido el compromiso político al más alto nivel, traducido en estrategias y planes regionales, subregionales y nacionales de erradicación del hambre.
A través de la IR1, la FAO está apoyando las principales acuerdos de seguridad alimentaria en la región, apoyando a todos los sectores de la sociedad para garantizar el derecho a la alimentación para todos y todas.

IR1 - América Latina y el Caribe sin Hambre

América Latina y el Caribe ha logrado rescatar a más de treinta millones de personas del hambre en las últimas décadas, convirtiéndose en la región del mundo que ha hecho los mayores avances.

Un factor clave tras estos avances ha sido el compromiso político: los gobiernos y las sociedades latinoamericanas y caribeñas han decidido poner la seguridad alimentaria en lo más alto de su agenda política.

Este proceso ha generado una serie de acuerdos de alto nivel, políticas nacionales y regionales de lucha contra el hambre y la malnutrición que se han convertido en un ejemplo para el resto del mundo.

La iniciativa regional 1 de la FAO está apoyando este enfoque político de la lucha contra el hambre que se ha vuelto un sello carácterístico de la región, y trabaja para fortalecer y profundizar el impacto de los grandes pactos, acuerdos, planes y estrategias de seguridad alimentaria y erradicación del hambre y la malnutrición.

No sólo reducir el hambre, sino erradicarla al año 2025

En 2005, la región fue la primera en comprometerse no sólo a reducir el nivel de hambre sino erradicarla por completo al año 2025. Este deseo se convirtió en el primer gran acuerdo regional de esta naturaleza y dio forma a la Iniciativa América Latina y el Caribe sin Hambre IALCSH), ratificada por todos los países, cuyo objetivo es garantizar la seguridad alimentaria mediante políticas públicas y proyectos multisectoriales de alto impacto a nivel regional y nacional.

En el marco de este gran acuerdo regional, América Latina y el Caribe quiere garantizar que la presente generación de hombres, mujeres, niñas y niños sea la última en tener que vivir con hambre.

La FAO ha acompañado la implementación de este acuerdo macro desde sus inicios, trabajando con parlamentarios, gobiernos, académicos, asociaciones de productores y la sociedad civil para hacer realidad el derecho a la alimentación.

El mayor plan de seguridad alimentaria: CELAC

El mayor órgano de integración regional -la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, CELAC - también ha asumido el reto de acabar con el hambre, creando e implementando un ambicioso plan que ataca tanto las raíces del problema del hambre como sus consecuencias.

Se trata del Plan de Seguridad Alimentaria, Nutrición y Erradicación del Hambre 2025, el cual fue construido con apoyo de la FAO en base a las políticas públicas exitosas creadas por los propios países de la region, incluyendo los programas de Alimentación Escolar, el apoyo a la agricultura familiar, los programas de abastecimiento de alimentos y protección social, la alimentación saludable, la gestión de riesgos y la adaptación y mitigación del cambio climático.

El Plan fue aprobado en 2015 en Costa Rica durante la III Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la CELAC, y la iniciativa regional 1 de la FAO otorga apoyo continuo a su implementación.

La alimentación como un derecho humano

Una tercera área de trabajo de la iniciativa regional 1 de la FAO es el apoyo que entrega a los Frentes Parlamentarios contra el Hambre (FPH) que reúnen a legisladores y legisladoras de toda la región, tanto a nivel nacional como regional, para fortalecer la seguridad alimentaria a través de leyes, otorgando los presupuestos necesarios para responder a las necesidades de los más vulnerables.

Actualmente, existen frentes parlamentarios en 17 países de la region y cuatro de carácter regional en el Parlamento Latinoamericano (PARLATINO), el Parlamento Centroamericano (PARLACEN), Parlamento Andino (PARLANDINO) y el Foro de presidentes de poderes legislativos de Latinoamérica y la Cuenca del Caribe (FOPREL).

La iniciativa regional 1 trabaja con ellos para convertir la seguridad alimentaria en un asunto estratégico de la actividad legislativa, promoviendo el establecimiento de marcos institucionales favorables a la realización plena del derecho a la alimentación en América Latina y el Caribe.

Fortaleciendo la cooperación Sur-Sur

La iniciativa regional 1 de la FAO trabaja para que los países compartan sus experiencias a través de la cooperación sur sur, para que puedan replicar sus experiencias exitosas y mejorar sus políticas públicas de lucha contra el hambre.

Para logarlo, trabaja con el Programa de Cooperación Internacional Brasil-FAO, que desarrolla iniciativas como la promoción de la alimentación escolar y las compras públicas, el fortalecimiento de la sociedad civil, la cooperación humanitaria y el apoyo a políticas agroambientales, entre otros.

Con el Programa España-FAO trabaja en aspectos como la implementación de políticas y programas para la seguridad alimentaria y nutricional la prevención, control y erradicación de las enfermedades transfronterizas y la formación de capacidades y capacitación.

La Iniciativa también da apoyo al Programa Regional de Cooperación Triangular Venezuela - FAO, SANA, que trabaja con las principales iniciativas regionales de lucha contra el hambre, como el Plan de Acción para la erradicación del hambre y la pobreza "Hugo Chávez", además de fortalecer a los movimientos sociales, capacitando a sus líderes y organizaciones y apoyar a las organizaciones de la agricultura familiar, para fomentar espacios de intercambio y comercialización solidaria de alimentos.

Otra iniciativa que impulsa la cooperación sur-sur en la región es el programa Mesoamérica sin Hambre, fruto de un acuerdo de colaboración entre la FAO y la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AMEXCID), el cual busca contribuir a fortalecer los marcos institucionales locales, nacionales y regionales para la consecución de la seguridad alimentaria y nutricional (SAN) y la atención diferenciada a la agricultura familiar en los países de Centroamérica, Colombia y República Dominicana. Para ello, la intervención de Mesoamérica sin Hambre se articula a través de ocho líneas de acción temáticas y dos transversales, enfatizando aspectos como la gobernanza, la gestión sostenible de los recursos naturales y la gestión del conocimiento, entre otros.

Videos