Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe

Mensajes principales

Los Objetivos de Desarrollo Sostenibles relacionados con la alimentación

Los Objetivos de Desarrollo Sostenibles relacionados con la alimentación

  • En 2018, el 6,5% de la población regional vive con hambre, lo que equivale a 42,5 millones de personas. Desde una perspectiva de más largo plazo, la Región logró reducir en 20 millones el número de subalimentados con respecto el año 2000. Sin embargo, el 2018 marca el cuarto año consecutivo en el que el hambre muestra alzas continuas.
  • La inseguridad alimentaria moderada o grave en América Latina se incrementó de forma considerable. La inseguridad alimentaria, medida a partir de la Escala de Experiencia de Inseguridad Alimentaria, pasó de 26,2% al 31,1% entre los trienios 2014-2016 y 2016-2018. Este aumento produjo que más de 32 millones de personas se sumaran a los casi 155 millones que vivían en inseguridad alimentaria en la Región en 2014-2016.
  • La Región ha mostrado progresos significativos en la reducción de la desnutrición infantil. El retraso en crecimiento en niñas y niños menores de 5 años se redujo de 16,7% a 9% entre 2000 y 2018 y la emaciación infantil se ubica en 1,3%. En ambos casos, la Región se encuentra sensiblemente por debajo de las prevalencias mundiales de desnutrición de niñas y niños.
  • La malnutrición por peso excesivo en la Región es de las más altas en el mundo y sigue incrementándose. La prevalencia de sobrepeso en personas menores a 5 años pasó de 6,6% a 7,5% entre 1990 y 2018, lo que significa que 4 millones de niñas y niños en la Región viven con esa condición. En adultos, la prevalencia de sobrepeso y obesidad pasó de 49,6% a 59,5% entre 1990 y 2016, lo que se traduce en que 262 millones de personas en la Región.
  • La obesidad afecta de forma desigual a hombres y mujeres adultos. La obesidad en mujeres de 18 años y más en la Región alcanzó el 27,9%, mientras que para hombres de la misma edad se ubicó en 20,2%. Como consecuencia, se estima que, de los 105 millones de los adultos con obesidad en 2016, el 59% o 62 millones son mujeres.
  • La alimentación poco saludable, es uno de los cuatro factores de riesgo principales para el desarrollo de enfermedades no transmisibles, junto con la actividad física insuficiente, el tabaco y el consumo nocivo de alcohol. Se estima que 11 millones de adultos murieron en el mundo por causas asociadas a una alimentación inadecuada en 2017. De esos, alrededor de 600 000 vivián en la Región. Entre los factores de riesgo alimenticios que ayudan a explicar este resultado son los bajos consumos de cereales integrales, frutos secos, pescado, semillas y verduras, junto con un consumo de sodio elevado.

 

 

 

Disponibilidad y acceso físico

Disponibilidad y acceso físico

  • América Latina y el Caribe dispone de alimentos suficientes para alimentar a toda su población. El promedio de calorías disponibles per-cápita al día se ubica en 3 000.
  • Los cereales, el azúcar y las grasas y aceites son los tres grupos de alimentos más consumidos en la dieta regional. La proporción de energía proveniente del azúcar (14,2%) supera el límite de 10% recomendado por la OMS.
  • Se estima que el consumo alimentos y bebidas de ultraprocesados se incrementó más de 25% entre 2000 y 2013.
  • Los supermercados y tiendas de conveniencia han mostrado un crecimiento importante en las últimas dos décadas en la región, siendo el canal principal de venta de ultraprocesados.
  • Los sistemas públicos de abastecimiento y comercialización de alimentos y los programas de alimentación escolar tienen el potencial de garantizar el acceso a los alimentos para la población con mayores grados de vulnerabilidad.

Acceso económico:

Acceso económico:

  • En América Latina y el Caribe se observan signos de deterioro del poder adquisitivo en los últimos cinco años.
  • El aumento de la pobreza extrema desde 2014 indica que la población enfrenta dificultades para acceder a una canasta alimentaria que cubra sus necesidades alimentarias básicas.
  • En países con ingresos altos se observa una menor contribución de los cereales como fuente de calorías, así como mayor contribución de carnes y lácteos.
  • Las dietas densas en micronutrientes y saludables tienden a tener un costo por caloría mayor que dietas con alimentos densamente calóricos, procesados y menos saludables.
  • La diferencia de precios entre los productos saludables y no saludables ha tendido a aumentar: actualmente es más fácil para los hogares acceder a alimentos con aportes nutricionales relativamente menores y altos en calorías, no recomendados para una alimentación saludable.
  • A medida que aumentan los ingresos per-cápita el problema de la subalimentación tiende a disminuir, mientras que los problemas de sobrepeso y obesidad tienden a aumentar.
  • Los impuestos y subsidios que promueven una alimentación adecuada pueden ser políticas fiscales claves para disminuir el consumo de alimentos con altos contenidos de nutrientes críticos y hacer frente al sobrepeso, la obesidad y las enfermedades no transmisibles.
  • Las políticas y programas de protección social permiten mejorar el acceso de los grupos poblacionales con mayores grados de vulnerabilidad a alimentos y tienen el potencial para mejorar su nutrición.

Promoción, publicidad e información:

Promoción, publicidad e información:

  • Niños y niñas son especialmente vulnerables a la influencia de la publicidad y la promoción de alimentos no saludables: en la región el sobrepeso afecta 18 millones de niños y niñas mayores de 5 años y a 32 millones de adolescentes. La obesidad tanto en la niñez como en la adolescencia se triplicó entre 1990 y 2016.
  • Los sistemas de etiquetado frontal de advertencia nutricional en la región pueden informar al consumidor de forma fácil y rápida cuando los productos contienen excesiva cantidad de azúcar, grasas y/o sal/sodio.
  • El etiquetado nutricional y el etiquetado frontal de advertencia nutricional puede contribuir a un entorno alimentario saludable que empodere a los consumidores.
  • Las medidas de regulación de la publicidad y de la comercialización de alimentos y bebidas son estrategias clave para hacer frente al problema de la obesidad infantil y el desarrollo de enfermedades no transmisibles.

Calidad e inocuidad de alimentos:

Calidad e inocuidad de alimentos:

  • Se estima que la Región pierde más de US 7 000 millones de dólares anuales en pérdida de capital humano debido a enfermedades de transmisión alimentaria.
  • La falta de inocuidad o la mala calidad de los alimentos afecta especialmente a los pobres, que suelen alimentarse en mercados informales, lo que incrementa su exposición a riesgos de contaminación alimentaria.
  • El acceso a agua potable, los sistemas de vigilancia y alerta temprana de sanidad alimentaria y animal y la mejora de la infraestructura e higiene medioambiental son claves.
  • Es fundamental reformular los alimentos producidos en la región para mejorar sus propiedades nutricionales de, ya sea por medio de acuerdos voluntarios con los distintos sectores de la industria alimentaria o por medio de regulaciones obligatorias.

Preguntas y respuestas - Q&A

1. ¿Por qué se ha triplicado la obesidad en la región desde los niveles que tenía en 1975?

1. ¿Por qué se ha triplicado la obesidad en la región desde los niveles que tenía en 1975?

La Organización Mundial de la Salud reconoce que la causa fundamental del sobrepeso y la obesidad es el desbalance energético producto de las calorías consumidas y la energía gastada por el organismo. 

En la Región, se ha producido un aumento más acelerado del consumo de alimentos ultraprocesados y de comida rápida, que son densamente calóricos, altos en grasas y azúcar y aumentado la inactividad física. Lo anterior está ligado a un rápido aumento de los ingresos y urbanización, mejoras en las infraestructuras la liberalización de las políticas de regulación de mercado y el aumento del empleo rural no agrícola, que han transformado rápidamente el sistema alimentario de la región y con ello sus patrones de consumo. Ante estos cambios, las comidas preparadas y fuera del hogar se han vuelto alternativas atractivas. A lo anterior, se suma la desproporcionada e inequitativa porción de áreas cultivadas destinadas a producción de insumos básicos para productos procesados y ultraprocesados (aceites, harinas, azúcar), en contraste con la reducción de las áreas dedicadas a producir frutas, hortalizas y legumbres.

2. La FAO habla de un cambio en los sistemas alimentarios: ¿qué son?, ¿cómo han cambiado y cómo deberían ser?

2. La FAO habla de un cambio en los sistemas alimentarios: ¿qué son?, ¿cómo han cambiado y cómo deberían ser?

 

Un sistema alimentario es un conjunto amplio de actores y actividades que tienen implicaciones en los resultados nutricionales, puesto que de este sistema depende que estén disponibles los alimentos necesarios para una buena nutrición. En otros términos, el sistema alimentario determina la cantidad, la calidad y la diversidad de los alimentos disponibles para el consumo.

La creciente urbanización, el cambio en los patrones alimentarios y las nuevas formas de producir y procesar alimentos ha modificado la cantidad y calidad de alimentos que se consumen hoy en día. Por ejemplo, hace treinta años el consumo de cereales, legumbres y raíces era relativamente más común comparado con lo que se observa hoy. En la actualidad las carnes y los lácteos tienen mayor participación en nuestra alimentación, pero también los productos con altos niveles de azúcar, grasas y sal han pasado ser parte habitual de los patrones alimentarios de los latinoamericanos y caribeños

Bajo la mirada de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible los sistemas alimentarios deberían apuntar hacia garantizar una mejor alimentación para todas las personas, ahora y en el futuro, de forma más sostenible y adaptada al cambio climático, con el objetivo de asegurar una alimentación adecuada y una vida sana para todas las personas.

3. ¿Qué países/subregiones enfrentan las peores situaciones en términos de obesidad?

3. ¿Qué países/subregiones enfrentan las peores situaciones en términos de obesidad?

 

Como se mencionó, Mesoamérica presenta la mayor prevalencia de obesidad en adultos –26% en 2016– lo que significa que 32 millones de personas viven con obesidad en dicha subregión. Por su parte, Sudamérica concentra el mayor número de adultos con obesidad, con más de 68 millones de personas.

 

 Finalmente, el crecimiento más acelerado en la obesidad se ha dado en El Caribe. La prevalencia de obesidad en adultos se cuadruplicó entre 1975 y 2016, pasando de 6% a 25%, con aumentos significativos en los últimos 15 años. Esto significó que los adultos con obesidad en la subregión pasaron de 760 000 a 6,6 millones en ese periodo.

4. ¿Cuánta gente muere en la región debido a la mala alimentación? ¿Hay cifras por subregión o por países?

4. ¿Cuánta gente muere en la región debido a la mala alimentación? ¿Hay cifras por subregión o por países?

 

Las muertes de adultos en América Latina y el Caribe por causas asociadas a una alimentación inadecuada se estiman en casi 600 000 al año. Los factores de riesgo alimenticios más frecuentes fueron los bajos consumos de cereales integrales, frutos secos, semillas y verduras, junto con un consumo de sodio elevado. 

A nivel global, el total de muertes relacionadas con una alimentación inadecuada representaron 22% de las muertes totales de adultos en 2017. Una alimentación inadecuada explicaría 53% de las muertes por enfermedades cardiovasculares, 33% de las muertes por diabetes y 10% de las muertes por diversos tipos de cáncer. En el caso de las tasas de mortalidad de adultos atribuibles a los hábitos alimentarios se observa un comportamiento similar.

A nivel de subregiones, sabemos que la tasa más alta de mortalidad por alimentación inadecuada se observa en El Caribe. Se calcula que por dicha causa mueren 240 adultos por cada 100 000 en esa subregión.

5. ¿Qué explica el aumento paralelo de la subalimentación y la obesidad? ¿Cómo podemos estar más obesos y más hambrientos?

5. ¿Qué explica el aumento paralelo de la subalimentación y la obesidad? ¿Cómo podemos estar más obesos y más hambrientos?

La evolución del hambre y el sobrepeso y obesidad está estrechamente ligada a la transformación de los sistemas alimentarios que, a su vez, han cambiado los patrones de consumo de alimentos de toda la población. La transformación de dichos sistemas son resultado principalmente del crecimiento de los ingresos medios, la mejora de las infraestructuras, la urbanización, la liberalización comercial y el aumento del empleo rural no agrícola.

Desde una perspectiva de largo plazo, la disponibilidad de alimentos ha crecido de forma considerable en la Región. Gracias a esto se ha podido reducir a la población que padece hambre de 62,6 millones a 42,5 entre el 2000 y 2018, aunque el hambre haya vuelto a crecer desde 2014 en adelante, alcanzando su punto más alto de la última década en 2018.

Con el aumento de disponibilidad de alimentos ha crecido también la oferta de alimentos de alta densidad calórica y un bajo contenido de nutrientes. Esto ha puesto presión al aumento del sobrepeso y obesidad en todos los grupos de edad, especialmente en adultos, niños en edad escolar (de 5 a 9 años) y adolescentes (de 10 a 19 años).

Desde una perspectiva de corto plazo, los aumentos de hambre se deben principalmente al deterioro económico que experimentan algunos países de la Región. Esto es especialmente notorio en la República Bolivariana de Venezuela, donde el número de personas con hambre se multiplicó por más de dos, al pasar de 2,9 millones de personas en 2013-2015 a 6,8 millones

en 2016-2018.

6. ¿Cuáles son las soluciones a la actual crisis de malnutrición?

6. ¿Cuáles son las soluciones a la actual crisis de malnutrición?

 

No hay una receta mágica, las causas de la malnutrición son variadas y algunas de ellas tienen su origen en el funcionamiento del sistema alimentario. Es necesario comprender cómo los procesos que suceden desde la producción, la distribución, el acceso, la publicidad hasta el consumo de los alimentos se relaciona con la malnutrición. Los sistemas alimentarios deben promover formas de producción, comercialización y hábitos alimentarios que favorezcan dietas saludables y sostenibles desde un punto de vista económico, social y ambiental. 

En ese sentido, el entorno alimentario es un espacio propicio para el diseño de esas políticas ya que representa el contexto físico, económico, político y sociocultural en el que ocurre la interacción de los individuos con el sistema alimentario. Dicho entorno determina las posibilidades y las decisiones de las personas sobre cómo adquieren, preparan y consumen los alimentos. Además, para abordar con eficacia los problemas crecientes del sobrepeso y la obesidad, y para evitar que se perpetúen de una generación a otra, se necesita un enfoque basado en el ciclo de vida y políticas públicas multisectoriales que promuevan el acceso a alimentos nutritivos, una alimentación y una nutrición óptimas de los lactantes y un crecimiento saludable durante toda la vida, desde el desarrollo del feto hasta la edad adulta.

La región ha reaccionado ante el alza de la malnutrición mediante una serie de políticas públicas. Países como Chile, Ecuador, Perú y Uruguay han implementado leyes de etiquetados de alimentos, que le permiten a los consumidores tomar mejores decisiones al comprar sus alimentos.

En tanto, Brasil, Chile, Costa Rica, Ecuador, México, Perú, Panamá y Uruguay han mejorado la regulación sobre publicidad de alimentos, y múltiples países están mejorando la nutrición infantil con medidas como los programas de alimentación escolar y han impulsado espacios escolares más saludables. Al menos 13 países de la región han adoptado medidas fiscales y de carácter social que buscan favorecer una alimentación adecuada, mientras que los programas de protección social, alimentación escolar, los sistemas públicos de abastecimiento y comercialización de alimentos y las políticas que promueven la inocuidad y calidad de los alimentos son fundamentales para mejorar la nutrición.

7. ¿Qué países tienen la mejor situación en términos de sobrepeso y obesidad?

7. ¿Qué países tienen la mejor situación en términos de sobrepeso y obesidad?

Todos los países de la Región enfrentan problemas considerables en cuanto a prevalencias de sobrepeso. Por ejemplo, los países con las mayores prevalencias de sobrepeso en adultos –con tasas superiores de 60%- serían: Argentina, Bahamas, Chile, Costa Rica, México, República Dominicana, Uruguay y Venezuela (República Bolivariana de). En tanto, los países con las menores tasas, que se encuentran en un rango entre 45% y 50% se observan en: Antigua y Barbuda, Guyana, Santa Lucía y Trinidad y Tobago. 

En todos los casos, estamos hablando de niveles muy altos de prevalencia de sobrepeso si consideramos que a nivel mundial el sobrepeso en adultos se ubica en 39%.

8. ¿Qué subregiones han hecho los mayores avances en términos de la subalimentación?

8. ¿Qué subregiones han hecho los mayores avances en términos de la subalimentación?

 

La población subalimentada en la Región se redujo de 62,6 millones a 42,5 millones entre los años 2000 y 2018. Es decir, se pudo observar una disminución de 32% en el número de personas con hambre. La reducción del número de personas subalimentadas es atribuible sobre todo a los progresos alcanzados en Sudamérica.

Esta subregión redujo en casi 19 millones de personas su población subalimentada. Pasó de 42,6 millones de personas en 2000 a 23,7 millones de personas en 2018. En contraste, las otras dos subregiones reportan cambios moderados en dichas cifras. En el Caribe el hambre pasó de afectar a 8,9 millones de personas a 7,8 millones respectivamente, y en Mesoamérica, la población subalimentada se redujo en alrededor de 200 000 personas, pero se mantuvo en 11 millones durante casi todo el periodo.

9. ¿Qué políticas están implementando los países y qué resultados están teniendo en promover entornos alimentarios más saludables?

9. ¿Qué políticas están implementando los países y qué resultados están teniendo en promover entornos alimentarios más saludables?

Los países de América Latina y el Caribe han impulsado distintas políticas públicas y marcos legales para favorecer entornos alimentarios más saludables. Dado que los entornos alimentarios son espacios fundamentales en los cuales se determinan las opciones que dispone el consumidor para elegir ciertos tipos de alimentos u otros, representan una ventana de oportunidad para que los Estados desarrollen políticas públicas que protejan y promuevan la alimentación adecuada ampliando el acceso físico y económico a alimentos nutritivos, mejorando el acceso y uso de la información y desarrollando habilidades para que los ciudadanos ejerzan su derecho a la alimentación saludable. 

Es precisamente en los entornos alimentarios donde más han proliferado en los últimos años la discusión y puesta en marcha de nuevas políticas y marcos normativos para enfrentar la malnutrición, especialmente relacionados con el sobrepeso y la obesidad. Los sistemas públicos de abastecimiento y comercialización de alimentos, los programas de alimentación escolar y los estándares nutricionales para la oferta de alimentos en escuelas son algunas de las opciones de políticas que los Estados han implementado. Por medio de estos, se mejora la disponibilidad y el acceso físico a alimentos adecuados, promoviendo la seguridad alimentaria y el mantenimiento de patrones alimentarios. 

Asimismo, los impuestos y los subsidios al consumo de alimentos son mecanismos que se implementan para influir en el comportamiento del consumidor al momento de la compra y para reorientar el sistema alimentario. Promoviendo así hábitos alimentarios más saludables. Por ejemplo, los sistemas de protección social permiten mejorar el acceso de la población a alimentos en situaciones de crisis o en períodos de escasez de ingresos. Además, tienen el potencial para mejorar la nutrición de las poblaciones con mayores grados de vulnerabilidad si en su diseño se incluye un enfoque sensible a la nutrición.

Los gobiernos también han comenzado a regular las prácticas de promoción y publicidad de alimentos y bebidas al reconocer que estas prácticas tienen efectos en el consumo de alimentos que contienen elevados niveles de nutrientes críticos como grasas, azúcar y sal. Esta regulación ha sido una de las estrategias más importantes y de gran impacto para hacer frente al problema de la obesidad infantil y el desarrollo de ENT. Además, por medio del etiquetado nutricional y del etiquetado frontal de advertencia nutricional se puede contribuir a promover un entorno alimentario saludable al entregar información entendible a los ciudadanos sobre el contenido de los alimentos, permitiéndoles tomar decisiones que ayudan a proteger la salud; y también puede motivar a los fabricantes a producir alimentos que contengan perfiles nutricionales más saludables. En tanto, las políticas asociadas a promover la inocuidad de los alimentos buscan disminuir los riesgos que los alimentos consumidos tengan efectos nocivos en la salud del consumidor. Por su parte, las medidas de regulación o las directrices de carácter voluntario dirigidas a mejorar la composición de los alimentos mejoran la calidad nutricional de los alimentos en el entorno alimentario.

10. ¿Qué tan lejos estamos de las metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible en términos de la nutrición?

10. ¿Qué tan lejos estamos de las metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible en términos de la nutrición?

 

Los países de la Región han hecho progresos considerables en reducir la desnutrición infantil. Hoy en día, la prevalencia de emaciación y retraso en el crecimiento de niñas y niños menores de 5 se encuentran por debajo de los promedios globales y siguen una tendencia a la baja (ver cuadro). De seguir así, se espera que los países de la Región alcancen las metas de los ODS en cuanto a reducir la desnutrición infantil. Asimismo, a pesar de los deterioros recientes en las perspectivas de reducción del hambre y la inseguridad alimentaria, ambos indicadores se encuentran debajo de las prevalencias mundiales. 

El desafío de ALC será continuar reduciendo el hambre, la inseguridad alimentaria y la desnutrición al mismo tiempo que detiene y revierte el crecimiento del sobrepeso y obesidad en todos los grupos de edad.

11. ¿Cuáles son los principales cambios que ha sufrido el sistema alimentario regional?

11. ¿Cuáles son los principales cambios que ha sufrido el sistema alimentario regional?

Los sistemas alimentarios han sufrido diversos cambios siendo uno de los principales la mayor presencia de los productos ultraprocesados. Asimismo, se ha podido observar una mayor intensificación de la producción y el incremento de la productividad, mayor innovación tecnológica en la industria que han contribuido al mayor grado de procesamiento de alimentos, las mejoras en las infraestructuras y canales de comercialización, y la expansión de las cadenas supermercados y de los comercios de comida rápida. Dichos cambios han facilitado la oferta de productos alimenticios y bebidas a menores precios relativos, pero a menudo altos en azúcares, grasas y sal, contribuyendo a la epidemia del sobrepeso y obesidad y las enfermedades no transmisibles. 

Además, las zonas urbanas y algunas rurales de la Región están experimentando una rápida transformación. El crecimiento del ingreso, la mejora de la infraestructura, la urbanización, la liberalización comercial y el aumento del empleo rural no agrícola son los principales impulsores de esta transformación del sistema alimentario y los patrones alimentarios en América Latina y el Caribe. A medida que las sociedades se vuelven más urbanizadas mayor es el consumo de alimentos ultraprocesados y de comida rápida; el ingreso disponible, los tiempos de desplazamiento y la proporción de mujeres empleadas aumentan, y las comidas preparadas y fuera del hogar se vuelven alternativas atractivas.

12. ¿Por qué es más caro comer sano que comer mal?

12. ¿Por qué es más caro comer sano que comer mal?

 

La diferencia de precios entre los productos saludables y los no tan saludables ha tendido a aumentar a medida que los productos procesados y densos en calorías han disminuido sus precios y el de alimentos saludables han aumentado, ampliándose las desigualdades, siendo cada vez menos asequibles las dietas más saludables.

13. ¿Qué deben hacer los ciudadanos? ¿Qué debe hacer el sector público? ¿Qué rol debe jugar el sector privado?

13. ¿Qué deben hacer los ciudadanos? ¿Qué debe hacer el sector público? ¿Qué rol debe jugar el sector privado?

 

Los ciudadanos deben informarse y aprovechar los medios que se encuentran a su disposición para conocer sus deberes y derechos y exigir que sus entornos alimentarios promuevan dietas saludables y una alimentación nutritiva. El sector público debe desarrollar políticas públicas que protejan y promuevan la alimentación adecuada ampliando el acceso físico y económico a alimentos nutritivos, mejorando el acceso y uso de la información y desarrollando habilidades para que los ciudadanos ejerzan su derecho a la alimentación saludable. Además, debe regular los entornos alimentarios y garantizar su fiscalización. El sector privado ha presentado avances en cuanto a la reformulación e innovación de productos con el objetivo de ofrecer opciones de alimentos que ayuden a las personas a llevar una alimentación nutritiva y equilibrada. Sin embargo, es necesario considerar la economía política de cada país ya que, en la práctica, no todas las industrias de alimentos tienen la capacidad o la voluntad de promover una alimentación nutritiva y dichas industrias son actores importantes de los entornos alimentarios.

14. Hoy uno de cada cuatro adultos sufre obesidad. Si continuara la tendencia actual, ¿cómo estaremos en 10 años más?

14. Hoy uno de cada cuatro adultos sufre obesidad. Si continuara la tendencia actual, ¿cómo estaremos en 10 años más?

 

De mantenerse la tendencia actual, se estima que la prevalencia de obesidad en adultos alcanzaría el 30% para 2030. En la misma línea, la prevalencia de sobrepeso en adultos (que incluye a las personas con obesidad) pasaría del 60% actual a 70% en el 2030.

15. ¿Cuál es la situación nutricional de los niños y niñas de ALC?

15. ¿Cuál es la situación nutricional de los niños y niñas de ALC?

En cuanto a la desnutrición infantil, en la Región la prevalencia de emaciación y retraso en el crecimiento de niñas y niños menores de 5 se encuentran por debajo de los promedios globales y siguen una tendencia a la baja (ver cuadro pregunta 10). 

Por el contrario, el sobrepeso en menores de 5 años se encuentra en aumento y pasó de 6,2% a 7,5% entre 1990 y 2018. Así mismo, el sobrepeso en niños, niñas mayores de 5 años y adolescentes se ha duplicado desde 1990, para el caso de los niños y niñas (entre 5 y 9 años), la obesidad pasó 17,5% a 33,7% entre 1990 y 2016 y en los adolescentes (de 10 a 19 años) pasó de 15,5% a 29,1% entre 1990 y 2016. Lo anterior está relacionado a que, en la actualidad, los niños, niñas y adolescentes crecen con frecuencia en entornos obesogénicos que fomentan la ganancia de peso, el sobrepeso y la obesidad. 

Lo anterior es fruto de diversos procesos que se dan por cambios en los patrones alimentarios, en los tipos de alimentos consumidos y su disponibilidad, valores sociales y normas culturales, actividades más sedentarias y menor actividad física, entre otros. Además, la disponibilidad de alimentos en el entorno, la publicidad y la educación ejercen presión sobre determinados patrones alimentarios, positivos o negativos. Los niños y niñas se encuentran expuestos a un gran volumen de publicidad de productos alimenticios que no promueven una alimentación adecuada, por medio de técnicas especialmente diseñadas para persuadirlos. Dado que los niños, niñas y adolescentes pasan una parte importante de su vida en los recintos escolares y que las preferencias alimentarias se desarrollan a edades tempranas y suelen persistir a lo largo de la vida, implementar políticas que promueven la incorporación de hábitos saludables en el entorno escolar es fundamental. En América Latina y el Caribe, se han implementado diversas medidas para mejorar los entornos de la alimentación escolar, ya sea a través de mecanismos obligatorios o voluntarios. Países como Brasil, Chile, Costa Rica, Ecuador, Jamaica, México, Perú, Trinidad y Tobago y Uruguay poseen normas obligatorias para los alimentos disponibles en las escuelas, incluidas las restricciones a los productos alimenticios que no promueven una alimentación adecuada. Además, Chile, Costa Rica, Ecuador, Jamaica, Trinidad y Tobago y Uruguay poseen regulaciones obligatorias de la publicidad y/o comercialización de alimentos en los establecimientos escolares y Bolivia (Estado Plurinacional de), Brasil, Colombia, Costa Rica, El Salvador, Granada, México, Paraguay y Perú establecieron pautas y/o estándares de nutrición en la alimentación escolar. Existen diversas oportunidades para que los gobiernos locales (municipales, estatales, provinciales) también adopten legislación y acciones para proteger y promover el entorno alimentario escolar adecuado. Dependiendo de las normas legales nacionales, los estados y municipios pueden restringir la comercialización y publicidad de alimentos poco saludables no sólo dentro de las escuelas sino también en el área circundante. También pueden intensificar la inclusión de estos temas en el currículo escolar para promover la autonomía y el pensamiento crítico en los estudiantes.

Fotografías Alimentación Saludable

Paranorama Seguridad Alimentaria y Nutricional 2019