Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe

Naciones Unidas presentó un nuevo informe sobre la seguridad alimentaria y nutricional de América Latina y el Caribe

Las agencias de Naciones Unidas FAO, FIDA, OPS/OMS, UNICEF y WFP lanzaron la nueva edición del informe Panorama de la seguridad alimentaria y nutricional de América Latina y el Caribe 2020, centrado en los territorios que sufren los mayores índices de malnutrición, sobrepeso infantil y retraso en el crecimiento.

El Panorama 2020 analiza la desigualdad territorial de la malnutrición y llama a los países a enfocar sus inversiones y políticas donde más se necesitan; alerta que la pandemia golpea a la región en un momento en que la seguridad alimentaria ya venía decayendo: el hambre creció en 13 millones de personas sólo en los últimos cinco años, y uno de cada tres habitantes de América Latina no tuvo acceso a alimentos nutritivos y suficientes en 2019. [Leer noticia]

Video Oficial del Panorama de la Seguridad Alimentaria y Nutricional 2020

Mapa interactivo de territorios rezagados en América Latina y el Caribe

Sobrepeso infantil

Retraso en el crecimiento

Rezago bajo
Rezago alto

Transmisión de la Conferencia de Prensa de Lanzamiento del informe 2020 "Panorama de la Seguridad Alimentaria y Nutricional de la FAO en América Latina y el Caribe"

Mensajes principales

  • Durante 2019, el 7,4% de la población de América Latina y el Caribe vivió con hambre, lo que equivale a 47,7 millones de personas. La situación se ha ido deteriorando durante los últimos 5 años, con un aumento de 13,2 millones de personas con subalimentación.
  • De mantenerse esta tendencia, se aleja la posibilidad de cumplir la meta Hambre Cero del Objetivo 2 (ODS2) de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Se estima que, en 2030, en la región el hambre afectará a 67 millones de personas, una cifra que no contempla las repercusiones de la pandemia de COVID-19.
  • La población afectada por inseguridad alimentaria ha seguido aumentando en América Latina durante los últimos 5 años. En 2019, casi un tercio de la población, 191 millones de personas, se vieron afectadas por inseguridad alimentaria moderada o grave. De ellos, 57,7 millones, aproximadamente un 10% de la población de la región, se vio en situación de inseguridad alimentaria grave, es decir, se quedaron sin alimentos, pasaron hambre o estuvieron más de un día sin comer.
  • En la región desciende el retraso de crecimiento infantil y aumenta el sobrepeso en las niñas y los niños menores de 5 años. La desnutrición crónica se redujo de 22,7% en 1990 a 9% en 2019, un porcentaje inferior al promedio mundial de 21,3%. En cuanto al sobrepeso infantil aumentó del 6,2% al 7,5% en el mismo período, situándose por encima del promedio mundial de 5,6%.
  • Durante 2016, cerca del 75% de las muertes en la region, es decir 2,8 millones, se debieron a enfermedades no transmisibles.
  • El impacto de la pandemia de COVID-19 permite augurar un aumento significativo del hambre, la inseguridad alimentaria y la malnutrición en los próximos años.
  • Uno de cada cinco territorios está muy rezagado, ya sea por retraso del crecimiento o por sobrepeso en niños menores de 5 años.
  • Los más altos niveles de rezago por retraso en el crecimiento se encuentran en áreas rurales con niveles elevados de pobreza, bajos ingresos, baja escolaridad, un mayor grado de informalidad en el empleo, un menor acceso a servicios y una mayor proporción de población indígena y afrodescendiente.
  • El sobrepeso parece distribuirse geográficamente de forma más homogénea. No obstante, los territorios más rezagados en este indicador tienden a concentrarse en áreas urbanas, de mayores ingresos, menor pobreza, mayor acceso a servicios y mayor formalidad laboral. Sin embargo, nuevamente los más afectados son los más pobres de esas áreas urbanas.
  • Ciertos territorios padecen simultáneamente rezagos tanto por retraso en el crecimiento como por sobrepeso; tienden a ser más rurales y a presentar altos niveles de pobreza.
  • Las poblaciones indígenas y afrodescendientes resultan especialmente afectadas por la doble carga de la malnutrición de forma más perniciosa.
  • La pandemia golpea de forma particularmente acentuada a las poblaciones y a los territorios más vulnerables, donde hay un mayor número de empleos informales, los ingresos son menores y los alimentos saludables escasean.
  • Superar la grave situación que existe en los territorios rezagados exige que las políticas públicas se focalicen en estos territorios, y en concreto en las poblaciones más vulnerables que los habitan, en particular las indígenas y afrodescendientes, y las mujeres.
  • Abordar la problemática de la salud alimentaria y nutricional de los territorios rezagados requiere intervenciones multidimensionales, que aborden de manera integrada las diversas causas de la malnutrición, y que ofrezcan una respuesta coordinada entre diversas dimensiones del desarrollo.

Preguntas y respuestas - Q&A

¿Cómo será el impacto de la pandemia sobre los distintos indicadores de la seguridad alimentaria en América Latina y el Caribe?

¿Cómo será el impacto de la pandemia sobre los distintos indicadores de la seguridad alimentaria en América Latina y el Caribe?

 

Aunque aún no hay información a escala nacional sobre los impactos de la pandemia en la seguridad alimentaria y nutricional, datos e informaciones preliminares permite prever que tanto el hambre como el sobrepeso y la obesidad aumentarán de manera marcada en los países de América Latina y el Caribe.

El hambre se incrementará como consecuencia de la falta de acceso a alimentos debido a la pérdida de empleos e ingresos de una parte importante de la población, así también como por el cierre total o parcial de escuelas que muchas veces proveen una parte fundamental de la alimentación a niños y niñas.

Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, CEPAL, como consecuencia de la pandemia, la tasa de desempleo a nivel regional podría superar el 13,5%, es decir, a la población desempleada actual se sumarían 18 millones de personas. Además, la pobreza afectará a 45,5 millones de personas más en la región, mientras que la pobreza extrema aumentará en 28,5 millones. Ello implica que la pobreza podría llegar a a afectar al 37% de la población regional y la pobreza extrema alcanzaría un 15,5%, las mayores tasas de los últimos 19 años.

De forma similar, la reducción en los ingresos significará que muchas familias e individuos deberán reemplazar alimentos saludables y nutritivas por otros más baratos y menos nutritivos, lo que podría repercutir en un incremento en el sobrepeso y la obesidad en el mediano y largo plazo.

 

¿Qué medidas urgentes se deben tomar para reaccionar al impacto de la pandemia?

¿Qué medidas urgentes se deben tomar para reaccionar al impacto de la pandemia?

 

El Panorama 2020 propone una serie de medidas para impedir que la crisis sanitaria se transforme en una crisis alimentaria. Las dos medidas más importantes y de mayor urgencia son un bono contra el hambre en apoyo a la población en situación de extrema pobreza y acciones de apoyo financiero a productores agrícolas.

Para que todos los hogares, accedan a una alimentación suficiente y nutritiva se requiere reforzar el ingreso básico de emergencia con un bono contra el hambre; reforzar los programas de alimentación escolar; apoyar con subsidios monetarios o donaciones de alimentos provenientes de las empresas y los Gobiernos a las iniciativas de asistencia alimentaria de las organizaciones de la sociedad civil.

Para que todas las empresas y actores del sistema alimentario puedan realizar sus tareas sin interrupciones, es necesario otorgar apoyo financiero (crédito y subsidios productivos) a las empresas agropecuarias, orientado principalmente a la agricultura familiar; ajustar los protocolos de sanidad y salud en la producción, el transporte y los mercados mayoristas y minoristas; expandir y garantizar el funcionamiento de los programas de apoyo a la producción de autoconsumo y asegurar el financiamiento, la asistencia técnica y el acceso a insumos y mano de obra a los agricultores y los pescadores artesanales.

Para que los países cuenten con alimentos suficientes para garantizar su abasto a precios razonables, se debe establecer o mantener mecanismos ágiles de consulta y coordinación público-privada entre todos los actores del sistema alimentario, abarcando la producción, el abastecimiento, la distribución y el acceso a alimentos; impedir que los mercados mayoristas y minoristas y las agroindustrias cierren o disminuyan sus operaciones; y continuar con las políticas que han mantenido abierto el comercio mundial de alimentos, en particular evitando medidas proteccionistas que aumenten el precio de los alimentos. 

¿Cómo se explica que aumente el hambre y la obesidad al mismo tiempo?

¿Cómo se explica que aumente el hambre y la obesidad al mismo tiempo?

 

Las caídas en los ingresos implican que una parte de la población tiene menos recursos para alimentarse, lo que aumenta el hambre en las poblaciones más vulnerables. De forma similar, menores ingresos y el alto costo de las dietas saludables, implica que una parte de la población debe optar por alimentos de baja calidad y poco nutritivos, lo que aumenta el sobrepeso y la obesidad.

Si bien el hambre y la obesidad se dan de forma simultánea en los países, y en los diversos territorios, no necesariamente afectan a las mismas poblaciones. El Panorama destaca que el hambre se da con mayor frecuencia en áreas rurales y con falta de acceso a servicios, mientras que el sobrepeso y la obesidad se concentran más en áreas urbanas, y afecta principalmente a los grupos de población de ingresos altos, medios y medio-bajos, y en ningún caso se trata de un fenómeno exclusivo de las familias de altos ingresos.

 

¿Dónde están localizados los territorios con los peores indicadores de seguridad alimentaria, los mayores problemas de retraso en el crecimiento, y los mayores problemas de sobrepeso infantil?

¿Dónde están localizados los territorios con los peores indicadores de seguridad alimentaria, los mayores problemas de retraso en el crecimiento, y los mayores problemas de sobrepeso infantil?

 

El Panorama muestra qué territorios se encuentran altamente rezagados con respecto al sobrepeso infantil y al retraso en el crecimiento (lo que significa que sus niveles son mayores al promedio nacional en al menos una desviación estándar) y los que tienen bajo rezago (cuyos niveles son mayores al promedio nacional).

La ubicación de los territorios más rezagados varía en cada país, pero en líneas generales, para el caso de retraso en el crecimiento estos se concentran en la parte norte de Chile y Argentina, sureste de Paraguay, el interior de Perú, Ecuador y Colombia, así también como el Nordeste de Brasil y el sur de México. Un polo importante de rezago por retraso en el crecimiento se presenta en la zona del Amazonas, donde se concentra gran parte de la población indígena de América Latina.

En el caso de sobrepeso infantil, los territorios altamente rezagados tienden a concentrarse en las capitales de la región, pero también esta muy presente en el sur y centro de Chile y Argentina, el sur de Brasil, el sur de Bolivia, la costa y el sur de Perú, el centro de Colombia, y el norte, centro y oeste de México.

¿Cuáles son los países con las peores situaciones de hambre?

¿Cuáles son los países con las peores situaciones de hambre?

 

Los países con los niveles más altos de hambre en la región en el trienio 2017-19 fueron: Haití (48,2%), La República Bolivariana de Venezuela (31,4%), Nicaragua (17,2%), Guatemala (16,1%) y El Estado Plurinacional de Bolivia (15,5%).

En relación a la evolución del hambre en los distintos países, entre los aumentos registrados entre 2013-2015 y 2017-2019, Venezuela (República Bolivariana de) muestra un incremento importante en su prevalencia, que se sitúa en 22,8 puntos porcentuales triplicando su población subalimentada en 5 años, con un 31,4% de su población afectada. México muestra un aumento de 2,5 puntos porcentuales en su prevalencia del hambre en el mismo periodo, afectando al 7,1%. También cabe mencionar a Haití, donde casi la mitad de la población está subalimentada. La suma de estos tres países representa el 50% de la población subalimentada en la región.

 

¿Qué países tienen la mejor situación en términos de retraso en el crecimiento y el sobrepeso infantil?

¿Qué países tienen la mejor situación en términos de retraso en el crecimiento y el sobrepeso infantil?

 

Respecto al retraso en el crecimiento, Santa Lucia y Chile son los dos países con las menores tasas de retraso en el crecimiento infantil: 2,5% y 1,8% respectivamente . En cuanto a los avances de los países de la región, Bolivia (Estado Plurinacional de), El Salvador, México, Paraguay y Perú muestran los progresos más destacados.

En cuanto al sobrepeso infantil, los países con menores índices de sobrepeso en menores de 5 años son Guatemala (4,9%), Surinam (4%) y Haití (3,4%).

 

¿Qué medidas se requieren para los territorios rezagados?

¿Qué medidas se requieren para los territorios rezagados?

Uno de los principales mensajes del Panorama 2020 es que se necesitan políticas diferenciadas para atender todas las formas de malnutrición en los territorios rezagados. Sin políticas y programas que atiendan las características particulares de estos territorios, no se lograrán las metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Bajo la premisa de la necesidad de desarrollar acciones con enfoque territorial, el Panorama propone tres tipos de políticas: en primer lugar, son necesarias las políticas orientadas a mejorar el acceso económico y promover una alimentación adecuada en los territorios rezagados. En particular, son relevantes las políticas de protección social, como los programas de transferencias monetarias o en especie; el apoyo a los medios de vida de los agricultores, orientado a mejorar su acceso a activos financieros y no financieros, y a servicios rurales; y la creación de empleo decente a través de la generación de empleo rural no agrícola, así como la implementación de estrategias para generar oportunidades de empleo decente en las zonas urbanas periféricas, que concentran elevados porcentajes de pobreza.

En segundo lugar, son necesarias políticas para mejorar la producción y el acceso físico a los alimentos que promuevan una alimentación adecuada. Para ello, es clave promover cadenas de valor sostenibles que tengan en cuenta la nutrición; fortalecer y expandir los programas de alimentación escolar, y promover los circuitos cortos de comercialización.

Finalmente, se requieren políticas para mejorar el uso de los alimentos y su calidad, que aseguren prácticas de atención y alimentación adecuadas, hábitos de consumo saludables y un entorno doméstico salubre, así como servicios de salud apropiados. En esta área, el Panorama resalta las políticas de fomento de la nutrición materno-infantil; la promoción de la alimentación complementaria; la expansión del acceso al agua, saneamiento e higiene; el desarrollo de medidas de comunicación para el cambio de comportamiento orientado a adquirir hábitos de alimentación adecuados; y el aseguramiento de la calidad de los alimentos consumidos fuera del hogar.

¿Qué políticas se necesitan para luchar contra el aumento del hambre?

¿Qué políticas se necesitan para luchar contra el aumento del hambre?

 

Algunas de las principales causas del hambre son la pobreza, la falta de empleo y su precariedad. Por ello, las políticas orientadas a mejorar el acceso económico a una alimentación adecuada en los territorios rezagados son de fundamental importancia.

En particular, la protección social cumple un rol central dado su potencial para impulsar y acelerar los progresos en el ámbito de la seguridad alimentaria y la nutrición, y apoyar la resiliencia de las personas que viven en situaciones de mayor vulnerabilidad.

Asimismo, dado que la agricultura familiar es una de las principales fuentes de ingresos y alimentos para una parte importante de la población rural, apoyar los medios de vida de los agricultores familiares es una medida clave para asegurar su acceso económico a una alimentación adecuada. En este respecto, son especialmente relevantes las medidas orientadas a mejorar el acceso a activos financieros y no financieros, y a servicios rurales; así como la diversificación de la producción; y la expansión de las innovaciones digitales para los pequeños productores.

En general, las mujeres y los hombres que viven en situación de pobreza sólo cuentan con su trabajo para obtener ingresos. Por ello, un empleo de calidad permite a las familias un consumo más estable y una mejor calidad de vida. Además, las políticas orientadas a promover el empleo y las actividades generadoras de ingresos son esenciales para incrementar los ingresos de las personas y, por tanto, contribuir a la reducción del hambre.

Finalmente, las políticas de protección social y creación de oportunidades económicas, deben ser acompañadas de intervenciones de salud (incluidas las de agua y saneamiento) y educación relacionadas con la alimentación y nutrición, especialmente en los primeros años de vida y en el buen estado de salud de las mujeres en edad fértil.

Todas estas políticas necesitan de compromiso político, traducido en capacidades humanas y financieras adecuadas, que se mantenga en el tiempo e incluya a los distintos actores del Estado.

 

¿Qué políticas están implementando los países y qué resultados están teniendo?

¿Qué políticas están implementando los países y qué resultados están teniendo?

Los países de la región están implementando diversas medidas para hacer frente a la malnutrición. Muchas de ellas han mostrado tener impactos positivos. El programa de protección social e inclusión productiva Haku Wiñay implementado por el Ministerio de Desarrollo Social del Perú ha tenido impactos claros en los ingresos y en la seguridad alimentaria de los hogares participantes; Según una evaluación realizada por el Grupo de Análisis para el Desarrollo y la Fundación Ford, el 63% de sus participantes aumentaron sus ingresos en casi USD 300 dólares como resultado del programa. Asimismo, sus dietas mejoraron notablemente, evidenciándose un mayor consumo de alimentos en los rubros de cereales, tubérculos y vegetables anaranjados, hojas verdes, menestras, legumbres, carnes y huevos.

Otro tipo de política que ha mostrado tener impactos positivos son los programas de alimentación escolar. Una evaluación realizada por el Programa Mundial de Alimentos en 15 municipios de Bolivia concluyó que el Programa Nacional de Alimentación Complementaria Escolar (PNACE) es una inversión importante para los estudiantes, sus familias y toda la comunidad. Específicamente, encontró que, por cada dólar invertido en el programa, hubo un rendimiento económico de US 4,71 dólares en zonas urbanas y US 5,20 dólares en las zonas rurales, y por cada año adicional en la escuela, los niños y las niñas mejoran sus futuros ingresos en 7%. Además, al recibir comidas escolares nutritivas, los estudiantes mejoraron su nivel nutricional y su estado de salud en general. Asimismo, se incrementó su asistencia a la escuela y la tasa de abandono escolar disminuyó en un 3,03% en las áreas urbanas y un 2,37% en las rurales.

¿Cómo se define un territorio rezagado o altamente rezagado?

¿Cómo se define un territorio rezagado o altamente rezagado?

 

Para cada país, determinamos el nivel promedio de retraso en el crecimiento y en el sobrepeso en niños menores de 5 años; luego, para cada territorio, calculamos qué tan alejados se encuentra del promedio nacional.

El Panorama considera como territorios con bajo rezago aquellos cuyos indicadores se encuentran por sobre el promedio nacional, pero a una distancia relativamente baja (menos de una desviación estándar por sobre el promedio), y como altamente rezagados a los territorios cuyos niveles estén muy por sobre el promedio nacional (más de una desviación estándar por sobre el promedio).

Los promedios nacionales cambian muchos de país a país: así, por ejemplo, en Argentina, donde el promedio nacional de retraso en el crecimiento es 7,3%, en un territorio altamente rezagado el 9,9% de los niños y niñas menores de 5 años presenta retraso en el crecimiento. En Honduras, por contraposición --donde el 24,9% de los niños y niñas menores de 5 años presenta retraso en el crecimiento-- un territorio es considerado altamente rezagado cuando cerca del 40% de los niños y niñas de ese territorio presentan retraso en el crecimiento.

La lógica de esta medida es poner de relevancia el hecho de que en todos los países de la región existen áreas que han sido dejadas de lado por la política y donde los niveles de desarrollo son inferiores que para el habitante promedio de ese país. Comparar los promedios simples de retraso en el crecimiento o sobrepeso entre países, sin considerar el contexto y la divergencia de realidades a lo largo y ancho de América Latina y el Caribe, lleva a únicamente focalizarse en determinados países, donde estos problemas son más presentes, y a olvidar a aquellos que tienen mejores indicadores, perpetuando estas diferencias al interior de cada país.

El Panorama trata precisamente de abordar estas inequidades al interior de los países, urgiendo a los mismos a actuar en función de sus propias realidades.

 

¿Qué tan lejos estamos de las metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible en términos de la nutrición?

¿Qué tan lejos estamos de las metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible en términos de la nutrición?

 

En términos de hambre, la región ha mostrado un aumento en los últimos 5 años, pasando de 5,6% en 2014 a 7,4% en 2019, si esta tendencia se mantiene, la región podría situarse en el 2030 en una prevalencia de subalimentación del 9,5%, es decir, estaría lejos de cumplir la meta del Objetivo de Desarrollo Sostenible, que plantea la erradicación del hambre, aún sin tomar en cuenta los efectos que la pandemia de COVID-19 tendrá en la región.

En términos de desnutrición, la región ha mostrado grandes avances, con una reducción importante en el retraso en el crecimiento, pasando de 22,7% en 1990 al 9% en 2019. Según esa tendencia, la región estaría muy cerca de cumplir la meta del Objetivo de Desarrollo Sostenible 2 relativa al retraso en el crecimiento al 2030. Sin embargo, se debe tomar en cuenta que la pandemia puede generar un retroceso en este indicador.

En términos de sobrepeso infantil, la región esta lejos de alcanzar la meta del Objetivo de Desarrollo Sostenible 2 , que plantea reducir y mantener en 3% el sobrepeso en menores de 5 años: actualmente en la región se encuentra en aumento y la prevalencia actual es de 7,5%.

 

¿Qué deben hacer los ciudadanos? ¿Qué rol debe jugar el sector privado?

¿Qué deben hacer los ciudadanos? ¿Qué rol debe jugar el sector privado?

 

La lucha contra el hambre necesita del compromiso político al más alto nivel. Este compromiso debe ser traducido en capacidades humanas y financieras adecuadas, que se mantenga en el tiempo e incluya a los distintos actores del Estado. La ciudadanía en general tiene el deber y derecho de asegurar que la lucha contra el hambre sea parte de la agenda política y se mantenga como un compromiso prioritario de estado.

Para erradicar la malnutrición es fundamental también articular esfuerzos con el sector privado. El sector privado puede ser un aliado clave en la lucha contra todas las formas de malnutrición, debido a su rol en el desarrollo de nuevas tecnologías basadas en conocimiento, los recursos financieros y de gestión e innovación.

Asimismo, dado el contexto actual, urge a los países atraer más financiación privada para romper el déficit de financiación generado por la pandemia. Por ello, resulta importante generar alianzas público-privadas que promuevan la inversión en la agricultura y los sistemas alimentarios, beneficiando la seguridad alimentaria local y los derechos de los trabajadores.

 

Imágenes Panorama 2020