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FAO Regional Office for Latin America and the Caribbean

Conferencia de Prensa Lanzamiento Panorama de la Pobreza Rural en América Latina y el Caribe 2018

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Panorama de la Pobreza Rural 2018

Preguntas y respuestas - Q&A (spanish only)

1. ¿Cómo ha sido la evolución de la pobreza rural y la pobreza extrema rural en la región desde 1990 a la actualidad? ¿Cuánto ha aumentado la pobreza rural desde el 2014?

1. ¿Cómo ha sido la evolución de la pobreza rural y la pobreza extrema rural en la región desde 1990 a la actualidad? ¿Cuánto ha aumentado la pobreza rural desde el 2014?

Durante las últimas dos décadas y media la pobreza y la pobreza extrema rural han disminuido. La pobreza rural disminuyó 16,6 puntos porcentuales, pasando de 65,2% a principios de la década de 1990 a 48,6% en el 2016; mientras que la pobreza extrema se redujo en 17,6 puntos porcentuales en el mismo periodo, desde 40,1% en 1990 a 22,5% en 2016.  Estos porcentajes representan una reducción de 24,7 millones de pobres rurales de 1990.

No obstante, en los últimos años la reducción de la pobreza rural se ha detenido, y en algunos países ha cambiado de tendencia, ha comenzado a crecer

A principios de la década del 2010 la pobreza y la pobreza extrema rural ralentizaron su ritmo de reducción. Entre el 2012 y 2014 la pobreza extrema apenas se redujo 1 punto porcentual (menos de un punto porcentual entre 2013 y 2014), mientras que la pobreza rural solo se redujo 1 punto porcentual entre 2012 y 2013.

Este estancamiento en el ritmo de reducción de la pobreza rural en la región termina finalmente en el aumento de la pobreza y la pobreza extrema rural entre los años 2014 y 2016 en dos puntos porcentuales cada una. Un aumento no visto en la región desde los graves efectos de la crisis internacional de los años 2007-2008 y que rompe con dos décadas y media de avances sustantivos en la reducción de la pobreza desde la consolidación democrática de la mayoría de los países de la región desde finales de la década de 1980 y principios de 1990.

Entre el año 2014 al 2016, la pobreza rural aumento desde 46,7% a 48,6%, mientras que la pobreza extrema rural lo hizo desde 20% a 22,5%. Este aumento, significa que dos millones de pobladores rurales cayeron en situación de pobreza, entre 2014 y 2016. Considerando las estadísticas de población de la región al año 2017, se trata de 59 millones de pobres rurales y 27 millones de pobres extremos rurales.

2. ¿Cuáles son las razones para este nuevo contexto en la reducción de la pobreza rural en América Latina y el Caribe? ¿Por qué dejamos de reducir la pobreza rural?

2. ¿Cuáles son las razones para este nuevo contexto en la reducción de la pobreza rural en América Latina y el Caribe? ¿Por qué dejamos de reducir la pobreza rural?

Por la conjunción de varios factores: menores tasas de crecimiento, ausencia de reformas que atiendan factores estructurales que refuerzan las condiciones de pobreza en el medio rural, políticas sociales que ya no expanden cobertura, ausencia de programas que promuevan el desarrollo sostenible de la agricultura familiar, y la falta de articulación entre iniciativas de inversión en infraestructura, programas sociales, productivos y ambientales.

Por el lado de los factores estructurales, los contextos de auge económico, de dinamismo de los mercados con generación de empleo y de mejores remuneraciones, así como el incremento de los ingresos fiscales que pueden ser destinados a implementar políticas sociales, son claves en la reducción de la pobreza. En contraposición, en los períodos marcados por bajas tasas de crecimiento, o incluso de contracción económica, la falta de dinamismo redunda en menores tasas de reducción de la pobreza. En prácticamente todos los países de la región, el aumento de los ingresos de toda la población a través del crecimiento económico tuvo un rol preponderante en la reducción de la pobreza.

Adicionalmente, en zonas rurales de América Latina y el Caribe, el gran auge de exportaciones de materias primas durante la década de los 2000 no tuvo todos los impactos deseados sobre la pobreza rural, dado que sus beneficios se concentraron en unos pocos actores económicos, productos, cadenas de valor y territorios, dejando fuera de este proceso de modernización económica y productiva a un amplio sector socio productivo rural. Por ende, la persistencia de la pobreza rural puede, entre otros factores, ser un reflejo de los limitantes del crecimiento económico vinculado cuando éste tiene beneficios e impactos asimétricos entre la población rural.

En segundo lugar, especialmente durante la década del 2000 las políticas focalizadas de protección social tuvieron una gran expansión en los países de la región. No obstante, pese a su importancia crucial para su proteger niveles de bienestar básicos y construir capital humano, estas políticas por sí solas no son capaces de garantizar salidas sostenibles de la pobreza. El actual contexto de menor crecimiento económico, mayor restricción fiscal y desgaste del modelo de política social de la región implementado con éxito en décadas pasadas abre la oportunidad para una nueva generación de políticas sociales que vinculen lo social, lo productivo y lo ambiental en zonas rurales.

En tercer lugar, los territorios rurales de la región continúan enfrentando problemáticas históricas que tienen impactos significativos sobre la pobreza rural: los desequilibrios urbano-rurales (en 25 años la incidencia de la pobreza rural sigue duplicando a la pobreza urbana, mientras que la incidencia de la pobreza extrema rural aumentó su diferencia con la urbana, superándola 3,5 veces al 2014), los déficits de infraestructura básica, territorios azotados por el hambre, la existencia de territorios aislados y remotos, el acceso seguro y gobernanza de los recursos naturales y menor desarrollo político-institucional. La persistencia de estas problemáticas entrado el siglo XXI limita los posibles impactos del crecimiento económico y las políticas sociales, conformando en distintos países y territorios verdaderos núcleos duros de pobreza rural con límitadas respuestas frente al crecimiento y la acción del Estado, los que pueden haber incidido en los últimos años en el estancamiento de la reducción de la pobreza o su nuevo aumento.

Finalmente, durante la última década los territorios rurales de la región han sido afectados por problemáticas emergentes, las que afectan negativamente a aquellos segmentos de la población sin capital o capacidad de ahorro, acceso a sistemas de protección social, ingresos estacionales y precarios, o aquellos ubicados espacialmente en asentamientos ecológica y socialmente más frágiles; vale decir, los pobres rurales. En los últimos diez años los pobres rurales de la región han sido cada vez más afectados por los impactos del cambio climático, mayores niveles de inseguridad ciudadana en los territorios rurales y el envejecimiento demográfico de su población producto de la migración de los jóvenes rurales (disminución capacidad económica de los hogares).

3. ¿En qué países se debe poner mayor atención para lograr la meta 1.2. de los Objetivos de Desarrollo Sostenible en sus zonas rurales?

3. ¿En qué países se debe poner mayor atención para lograr la meta 1.2. de los Objetivos de Desarrollo Sostenible en sus zonas rurales?

Considerando la meta 2 del ODS 1: “Para 2030, reducir al menos a la mitad la proporción de hombres, mujeres y niños de todas las edades que viven en la pobreza en todas sus dimensiones con arreglo a las definiciones nacionales”, y tomando en cuenta el ritmo de reducción de los últimos cinco años, los países que sí alcanzarían la meta en sus zonas rurales al 2030 serían: Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú y la República Oriental del Uruguay.

Por su parte los países que no alcanzarían le meta serían el Estado Plurinacional de Bolivia, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá y República Dominicana.

4. ¿Se he vuelto más severa la pobreza en las zonas rurales?

4. ¿Se he vuelto más severa la pobreza en las zonas rurales?

La pobreza rural es severa, en tanto prácticamente 1 de cada 2 pobladores rurales enfrenta una situación de pobreza. Los pobres rurales hoy están más “cerca” de superar la condición de pobreza que hace 25 años, sin embargo, está mucho más “lejos” de superar dicha condición que los pobladores urbanos.

La pobreza rural está fuertemente concentrada en algunos territorios rurales y afecta en mayor medida a determinados grupos vulnerables. Como por ejemplo en la población con ascendencia indígena o afro, que enfrenta tasas de pobreza rural 10 puntos porcentuales por encima de la que enfrentan los pobladores rurales no indígenas.

El índice de severidad de la pobreza mide la desigualdad de ingresos entre la población en situación de pobreza. Mientras más alto es este índice, más alta es la diferencia entre los más pobres y los hogares pobres en la media de ingresos dentro de este grupo. De acuerdo con la información disponible entre 1997 y 2014 para América Latina y el Caribe, la severidad de la pobreza y la pobreza extrema siempre fue mayor en zonas rurales que en zonas urbanas.

Por ejemplo, en el periodo de estancamiento de la reducción de la pobreza en la región (2012-2014), el índice de severidad de la pobreza y la pobreza extrema urbana se redujo 0,1 en ambos casos, desde 1,5 a 1,4 en el caso de la pobreza y de 4,4 a 4,3 en el caso de la pobreza extrema. Situación que contrasta con lo sucedido en zonas rurales, en donde el índice de severidad se mantuvo inmóvil entre los años 2013 y 2014 en el caso de la pobreza rural en 10,7, y aumentó de 4,7 a 4,9 en el caso de la pobreza extrema rural entre los años 2012 y 2014. Vale decir, hoy en día, la desigualdad de ingresos dentro de la pobreza solo aumentó en desmedro de los pobres extremos rurales de la región por sobre cualquier otro grupo en situación de pobreza.

5. ¿Qué países han sido los más exitosos en reducir la pobreza rural? ¿De qué manera lo han logrado?

5. ¿Qué países han sido los más exitosos en reducir la pobreza rural? ¿De qué manera lo han logrado?

Todos los países de la región enfrentan desafíos diferenciados en lo que respecta a la magnitud, escala, naturaleza, historia y características de la pobreza rural dentro de sus fronteras, así como la disponibilidad de recursos y capacidades de crecimiento económico para contribuir a su reducción. Por ende, las condiciones de cada país no son del todo comparables, aunque sí pueden ser fuentes de buenas prácticas y lecciones aprendidas.

Considerando la historia reciente de la región, y de acuerdo a la última información disponible en la Base de Datos de Encuestas de Hogares de CEPAL, los tres casos más destacados en la reducción de la pobreza rural lo constituyen el caso de Brasil, quien redujo su pobreza rural en 42 puntos porcentuales desde 71% en 1990 a 29% en 2014; Ecuador, país que logró reducir su pobreza rural 38 puntos porcentuales en 14 años, desde 66% en el año 2000 a 27% en el 2014; y Chile, quien redujo su pobreza rural 32 puntos porcentuales en 23 años, desde un 39% en 1990 a 7% en 2013.

Por su parte, aunque aún mantienen tasas altas de pobreza rural, otros casos destacados en la reducción acelerada de la pobreza rural en la región son los casos de Perú, el Estado Plurinacional de Bolivia y Colombia. En el caso de Perú, este país redujo su pobreza rural en 27 puntos porcentuales en 17 años, desde 73% en 1997 a 47% en el 2014. El Estado Plurinacional de Bolivia redujo su pobreza rural 24 puntos porcentuales en 16 años, desde 79% en 1997 a 54% en 2013. Colombia en tanto logró reducir su pobreza rural 19 puntos porcentuales en 23 años, desde 61% en 1991 a 42% en 2014.

En todos los casos, la reducción de la pobreza rural logra ser acelerada cuando coinciden dinámicas de crecimiento económico sostenibles e incluyentes, políticas sociales y productivas de amplio alcance para asegurar que los pobres rurales puedan participar de las dinámicas económicas y sociales en sus territorios, estrategias intersectoriales y articuladas políticamente al más alto nivel, y técnica y operativamente con éxito en los territorios; y estrategias integrales para la dotación de activos territoriales.

6. ¿Qué relación hay entre la migración y la pobreza rural?

6. ¿Qué relación hay entre la migración y la pobreza rural?

La pobreza, la violencia y la vulnerabilidad ambiental impiden que los territorios rurales sean espacios seguros de desarrollo. La mayor parte de la emigración centroamericana se origina en municipios rurales (incluyendo pequeños pueblos y ciudades menores de 100 mil habitantes). En Honduras, el 76% de los emigrantes provienen de 295 municipios rurales. En El Salvador y en Guatemala, las cifras son 70% de 257 municipios rurales y 61% de 325 municipios rurales, respectivamente.

Los distintos riesgos que afectan los individuos, los hogares y las comunidades en zonas rurales, especialmente la inseguridad alimentaria, la violencia, la inseguridad ciudadana y las economías ilegales; y los riesgos ambientales, afectan su capacidad de sobrevivencia y desarrollo en sus propios territorios.

En el caso de los pobres rurales, este entorno más inseguro desde el punto de vista de las necesidades básica, los lleva o a seguir sobreviviendo en condiciones de pobreza y extrema vulnerabilidad en sus territorios debido a la falta de recursos para procurarse nuevas estrategias de supervivencia y desarrollo (incluida la migración), a la migración laboral entre territorios, o a la migración internacional, la que ante la falta de canales seguros y asequibles, puede caer en circuitos de economía ilegal altamente inseguros para la población.

La migración puede ser una estrategia de deslocación laboral para los hogares pobres y vulnerables rurales, así como también ser un proceso que trae implicancias demográficas y económicas profundas para los territorios rurales con alta incidencia de pobreza rural.

Ya sea por factores vinculados a la pobreza y la inseguridad alimentaria, la inseguridad y la violencia, o por una alta vulnerabilidad medioambiental, los habitantes rurales de América Latina y el Caribe y, entre ellos, los hogares pobres rurales, seguirán considerando a la migración como una de las opciones para su desarrollo. Es obligación de los Estados promover estrategias integrales de desarrollo rural para que la migración sea realmente una opción libre de desarrollo y no una salida forzada por las condiciones sociales, productivas y ambientales de los territorios rurales; además de promover canales de migración segura y ordenada para garantizar el derecho humano a la movilidad humana. El abandono de los territorios rurales no debe ser una de las causas de migración.

7. ¿Qué soluciones propone la FAO a la pobreza rural?

7. ¿Qué soluciones propone la FAO a la pobreza rural?

De forma transversal en todos los países de la región, existe la necesidad de combinar crecimiento económico y un paquete articulado de políticas públicas.

En las últimas dos décadas el crecimiento económico ha tenido un rol destacado en la reducción de la pobreza a nivel nacional en los países de la región, por lo que es importante retomar la senda de crecimiento para habilitar a los Estados de la región de las capacidades estructurales en términos de empleo, espacio fiscal y actividad económica para reducir la pobreza rural. Sin embargo, para que este crecimiento económico sea más efectivo en los territorios rurales, debe tener mayor capacidad de involucrar a los amplios sectores rurales de pobreza que las décadas pasadas.

Por el lado de las estrategias de políticas públicas, la primera es la necesidad de crear sectores agrícolas eficientes, incluyentes y sostenibles. Esto puede lograrse fortaleciendo a inversión en bienes públicos, el aumento del acceso a la tierra, a servicios rurales, a mejor información y a la gestión de los riegos en el sector agrícola.

La segunda clave es la protección social ampliada: se debe proteger y aumentar la cobertura de la protección social para la población rural, además de promover sus sinergias con el sector productivo, especialmente con el sector agrícola.

Un tercer factor fundamental es la gestión sostenible de los recursos naturales; para ello se deben vincular las políticas de reducción de la pobreza con la sostenibilidad ambiental y promover la resiliencia de las poblaciones rurales ante los choques ambientales y económicos.

El impulso al empleo rural no-agrícola es la cuarta medida que destaca el Panorama: ello requiere fomentar los vínculos urbano-rurales, la inversión privada y la provisión de infraestructura básica, el encadenamiento del agro con mercados de bienes y servicios, y la implementación de programas públicos en esta área con presupuesto propio y escala amplia.

Mejorar la infraestructura es también fundamental para un campo sin pobreza: la FAO señala que se debe aumentar e intensificar la inversión pública en activos territoriales, y vincular la infraestructura con servicios públicos asociados.

La implementación de estas cinco áreas de políticas sólo será eficaz en la medida en que se implementen bajo estrategias amplias y coordinadas al más alto nivel político para garantizar la articulación técnica y operativa de distintos sectores de políticas.  Se necesita amplitud en la coordinación y profundidad en la focalización sobre la pobreza con un enfoque territorial.

8. ¿Cuáles son los principales desafíos que enfrentan la gente en condición de pobreza en el campo?

8. ¿Cuáles son los principales desafíos que enfrentan la gente en condición de pobreza en el campo?

Los hogares pobres rurales enfrentan una serie de necesidades insatisfechas y riesgos que pueden agravar o perpetuar su condición, impidiendo el desarrollo pleno de sus miembros. Entre las múltiples amenazas que éstos enfrentan, es posible enumerar cuatro principales.

En primer lugar, las restricciones de liquidez en los ingresos de los hogares pobres rurales afectan, por un lado, su consumo de bienes básico, como los alimentos, y por otro, sus decisiones de inversión, empleo y desarrollo, las que se ven limitadas a estrategias de bajo riesgo y rentabilidad, en ausencia de mecanismos de protección y aseguramiento que les permitan amortiguar los costos de poner en juego su escasos ingresos y posesiones en emprendimientos inciertos.

En segundo lugar, su bajo acceso a insumos, activos y servicios productivos y económicos, incluido capitales naturales como la tierra, el agua, los bosques, además de la energía, limitan su productividad y posibilidades de salir de la pobreza mediante su propio trabajo. Pues, aun cuando sostienen largas y extenuantes jornadas de trabajo dentro y fuera del hogar y fincas familiares, las personas en situación de pobreza rural no pueden alcanzan los niveles de producción y salarios necesarios para salir de la pobreza.

Un tercer desafío tiene que ver con el menor acceso a servicios básicos esenciales en salud y educación, así como también un déficit en la infraestructura social y tecnológica necesaria para romper con las asimetrías de información con otros actores del territorio y las zonas urbanas, y la creación de circuitos económicos capaces de generar un entorno habilitante.

Finalmente, un cuarto desafío tiene que ver con su alta vulnerabilidad ante los eventos catastróficos de índole ambiental, social y económico, los que pueden implicar un retroceso en sus planes de vida y trayectorias fuera de la pobreza irreversibles. Entre estos riesgos, cabe destacar su alta vulnerabilidad a la violencia, la inseguridad, las economías ilegales, los trabajos peligrosos, los desastres naturales y los choques vinculados a la agricultura.

9. ¿Qué hace falta para renovar el ciclo de políticas públicas para la reducción acelerada de la pobreza rural en la región?

9. ¿Qué hace falta para renovar el ciclo de políticas públicas para la reducción acelerada de la pobreza rural en la región?

Dado que el 78% de las metas de los objetivos de desarrollo sostenible al 2030 dependen de acciones en las zonas rurales, es fundamental que la pobreza rural sea sujeto de políticas y estrategias al más alto nivel, y deje de ser invisibilizada bajo narrativas generales de desarrollo.

Para lograrlo, la comunidad internacional, los Estados, la sociedad civil y el sector privado deben renovar su entendimiento sobre este flagelo social, la capacidad de diálogo y deliberación sobre el mismo, como la única forma de movilizar el máximo de recursos disponibles y capacidad de articulación efectiva.

La pobreza rural debe ocupar un espacio protagónico en las discusiones sobre el desarrollo sostenible.  No solo para lograr las metas, y para asegurar condiciones mínimas de bienestar para los ciudadanos hoy en pobreza, sino porque la pobreza rural está relacionada con otros procesos que afectan el desarrollo. A más pobreza rural más inseguridad, mayor espacio para las economías ilegales, mayor discriminación, más violencia y menos cohesión social.