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Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe
Photo: ©FAO/Max Valencia

La edición 2013 del Panorama muestra que la región mantiene una trayectoria favorable en materia de crecimiento económico y protección social, en un contexto en que las economías de los países industrializados han experimentado crisis y en general bajas tasas de crecimiento.

Los avances alcanzados en 1990 y 2015 por la región respecto de la meta de reducir a la mitad el porcentaje de personas que padecen hambre permiten sostener el optimismo: si se redoblan los esfuerzos y se mantiene esta tendencia positiva en lo económico y social, la presente generación de latinoamericanos y caribeños puede ser la primera en la historia en dejar de convivir con el hambre y la desnutrición.

Panorama de la Seguridad Alimentaria y Nutricional en América Latina y el Caribe 2013

Mensajes principales

  • 47 millones de personas sufren hambre en América Latina y el Caribe, tres millones menos que en 2008-2010
  • 16 países de la región han cumplido el primer Objetivos del Milenio, meta de "reducir a la mita el porcentaje de personas que padecen hambre
  • Sobrepeso afecta a un 23% de los adultos y a un 7% de los niños en edad preescolar.
  • La región ha logrado avances importantes en la reducción de la pobreza y la indigencia: en 1990 pobreza afectaba al 48,4% y la indigencia a al 22,6% de la población: hoy se han reducido a 28,8% y 11,4%, respectivamente.
  • América Latina y el Caribe produce más alimentos de los que requiere para el consumo de su población. Ningún país de la región carece de disponibilidad calórica suficiente para los requerimientos mínimos diarios por persona.
  • En 2012, la región alcanzó una relativa estabilidad de los precios de los alimentos, pero en el primer semestre del 2013 se observó una mayor inestabilidad.
  • El ciclo de crecimiento económico de los años 2000 permitió aumentar el empleo y los ingresos, sin embargo, el crecimiento en sí mismo no ha logrado resolver las grandes carencias y desigualdades características de la región.
  • Seguridad alimentaria requiere del "enfoque de doble vía", un amplio espectro de políticas públicas para enfrentar situaciones sociales complejas de forma inmediata (programas de transferencias condicionadas y de alimentación escolar) y enfrentar cambios estructurales en un horizonte de más largo plazo (apoyo a la agricultura familiar y mejorar los estándares del empleo asalariado en las zonas rurales de la región)