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Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe
Photo: ©FAO/Max Valencia

En 1990-92, América Latina y el Caribe comenzó el desafío de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) con un 14,7% de su población afectada por el hambre. Para 2014-16 esta prevalencia ha caído a 5,5%, con lo que la región cumplió la meta del hambre de los ODM. La región cumplió asimismo con la meta de la Cumbre Mundial de la Alimentación (CMA) de 1996, al haber reducido el número total de personas a 34,3 millones. La pobreza también ha disminuido desde 2002 en adelante, desde cerca del 44% al 28%, aunque la indigencia ha sufrido un incremento en los últimos dos años.

Panorama de la Inseguridad Alimentaria y Nutricional en América Latina y el Caribe 2015

Mensajes principales

  • América Latina y el Caribe cumplió las dos metas internacionales del hambre. Al reducir su porcentaje y número total de personas subalimentadas a menos de la mitad, alcanzó tanto el Objetivo del Milenio 1C como la Cumbre Mundial de la Alimentación.

  • La historia de éxito de la región es fruto del compromiso político de los países con la lucha contra el hambre al más alto nivel, en un contexto de estabilidad macroeconómica y política que sustentó este proceso.

  • La región propuso no sólo reducir el hambre sino erradicarla por completo antes del 2025 a través de la Iniciativa América Latina y el Caribe sin Hambre. Esta objetivo fue ratificado y adoptado en 2015 por la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, CELAC, a través de su Plan de Seguridad Alimentaria, Nutrición y Erradicación del Hambre.

  • El hambre aún afecta a más de 34 millones de personas, lo que exige aumentar y fortalecer los esfuerzos para lograr erradicarla durante las vidas de la generación actual.

  • El enfoque de la lucha contra el hambre ha cambiado desde una mirada sectorial a un enfoque transversal e intersectorial. Esto ha permitido responder a las necesidades de la población tanto al corto como mediano plazo, abordando las diversas causas del hambre mediante la participación de todos los actores sociales.

  • Gracias al crecimiento económico, un mayor gasto público en materia social y políticas públicas focalizadas en los más vulnerables, América Latina y el Caribe también ha reducido su pobreza y desigualdad.

  • América Latina y el Caribe dispone de alimentos más que suficientes para alimentar a toda su población. El buen desempeño productivo y la diversidad de políticas que garantizan el acceso de los más vulnerables han contribuido a consolidar la seguridad alimentaria y nutricional, permitiendo a la región convertirse en un proveedor importante de alimentos a nivel global.

  • América Latina y el Caribe no sólo debe enfrentar el hambre sino la obesidad y el sobrepeso crecientes. La "doble carga de la malnutrición" es un fenómeno que requiere que los gobiernos apliquen las lecciones que han aprendido en su avance hacia el hambre cero.

Preguntas y respuestas

1.- ¿Cuánto se ha avanzado en la lucha contra el hambre en la región?

1.- ¿Cuánto se ha avanzado en la lucha contra el hambre en la región?

Desde 1990-92 la proporción de personas que padecen hambre en América Latina y el Caribe región se redujo desde 14,7% a 5,5% en 2014-16. En el mismo periodo, el hambre ha caído hasta 34.3 millones, una reducción de más de 31 millones desde 1990-92.

Esta reducción da cuenta de los importantes avances de la región en la lucha contra el hambre. Si bien el hambre aún afecta a un número considerable de personas, la región es la única del mundo que logró tanto la meta del hambre de los Objetivos de Desarrollo del Milenio como la meta de la Cumbre Mundial de la Alimentación.

2.- ¿América Latina y el Caribe logró la meta del hambre del Objetivo de Desarrollo el Milenio?

2.- ¿América Latina y el Caribe logró la meta del hambre del Objetivo de Desarrollo el Milenio?

América Latina y el Caribe logró la meta del hambre de los ODM tras reducir a menos de la mitad, entre 1990 y 2015, la proporción de personas que padecen de hambre.

3.- ¿Cómo calcula la FAO los avances en la lucha contra el hambre?

3.- ¿Cómo calcula la FAO los avances en la lucha contra el hambre?

La FAO ha sido designada para dar seguimiento a las metas internacionales del hambre. Para ello, estima anualmente el porcentaje y el número de personas que no alcanzan a cubrir sus requerimientos energéticos mínimos diarios para llevar una vida saludable. Para evitar que fenómenos transitorios como sequías, alzas en los precios u otros factores incrementen la volatilidad de la estimación, se utiliza la unidad temporal de trienios. La evaluación establece un plazo 25 años, lo cual comprende los trienios entre 1990-92 y 2014-16.

4.- ¿América Latina y el Caribe alcanzó la meta de la Cumbre Mundial de la Alimentación?

4.- ¿América Latina y el Caribe alcanzó la meta de la Cumbre Mundial de la Alimentación?

La evaluación de las metas de la CMA y el ODM establece un plazo de 25 años. Dado que para el periodo comprendido entre los trienios 1990-92 y 2014-16 la información disponible abarca un periodo de 24 años, la reducción requerida para dar cumplimiento a las metas internacionales tuvo que ser ajustada por un factor de 24/25, para evaluar el estado actual en 2015. Como los avances deben ser reportados en mayo de 2015, fue necesario realizar este ajuste.

Con ello, América Latina y el Caribe da cumplimiento a la meta establecida en la CMA al reducir a la mitad, entre 1990 y 2015, el número de personas que padecen hambre a la mitad.

5.- ¿Cuál es el estado de la subalimentación en las diversas subregiones de ALC?

5.- ¿Cuál es el estado de la subalimentación en las diversas subregiones de ALC?

Si bien el resultado de América Latina y el Caribe en su conjunto es positivo, una mirada subregional permite dar cuenta de las diferencias al interior de la región. En Sudamérica la prevalencia de subalimentación se encuentra bajo el 5%, logrando tanto la meta de los ODM y la establecida en la CMA, esta subregión es la que presenta mayores grados de avance tanto en reducción del número de personas subalimentadas como su prevalencia, explicando en gran parte los resultados positivos de toda la región. Sin embargo por el tamaño de la población de dicha subregión, los países de América del Sur concentran el mayor número de personas subalimentadas.

América Central ha presentado también una tendencia a la reducción del hambre, pero con una menor intensidad: esta subregión ha logrado reducir el hambre desde 12,6 millones en 1990-92 a 11,4 millones de personas en 2014-2016. Esto representa una caída en el porcentaje de personas afectadas por el hambre desde el 10,7% al 6,6% de la población en las mismas fechas.

El Caribe es la subregión más rezagada. Actualmente 7,5 millones de personas sufren hambre, un escaso avance desde 1990-92, cuando el hambre afectaba a 8,1 millones de caribeños. La proporción de personas afectadas se redujo sólo 7,2 puntos porcentuales, desde 27% en 1990-92 a 19,8% en 2014-16. Resulta importante destacar, de todos modos, la importancia que tiene la situación de Haití para la subregión. En efecto, el 75% de la población subalimentada del Caribe proviene de Haití, lo cual pone de manifiesto la urgencia de implementar acciones de carácter nacional, regional e internacional para enfrentar esta situación en el país.

6.- ¿Cuáles son los países que han hecho los mayores avances?

6.- ¿Cuáles son los países que han hecho los mayores avances?

17 países de América Latina y el Caribe han dado cumplimiento a la meta relativa al hambre de los ODM: Argentina, Barbados, Bolivia, Brasil, Chile, Cuba, Costa Rica, República Dominicana, Guyana, México, Nicaragua, Panamá, Perú, San Vicente y las Granadinas, Surinam, Uruguay y Venezuela. De ellos, nueve países han reducido los niveles de subalimentación bajo el 5% (Argentina, Barbados, Brasil, Chile, Cuba, Costa Rica, México, Uruguay y República Bolivariana de Venezuela).

Respecto a la CMA, en tanto, 11 países han dado cumplimiento a dicha meta: Argentina, Brasil, Chile, Cuba, Guyana, Nicaragua, Perú, República Dominicana, San Vicente y las Granadinas, Uruguay y la República Bolivariana de Venezuela.

7.- ¿Cuáles son los países más rezagados?

7.- ¿Cuáles son los países más rezagados?

Si bien hay países con elevados índices de subalimentación, en algunos casos responde también a que su punto de partida fue en una situación más vulnerable. Y, en algunos casos, dichos países han experimentados significativos avances. Los países más afectados por el hambre son: Haití, con un 53,4 % de su población subalimentada, Nicaragua 16,6%, Bolivia con un 15,9% y Guatemala con un 15,6%.

8.- ¿Qué explica el hecho de que la región ha avanzado más que las demás regiones del mundo?

8.- ¿Qué explica el hecho de que la región ha avanzado más que las demás regiones del mundo?

Son diversos factores los que pueden explicar la trayectoria positiva en materia de reducción del hambre, la pobreza y la malnutrición en la región. Principalmente, un sólido compromiso político con la erradicación del hambre, sostenido por el positivo entorno macroeconómico observado en los últimos 20 años, sumado a la consolidación democrática de los países de la región.

Este compromiso político se ve reflejado, a nivel nacional, en la implementación de políticas públicas de amplio espectro enfocadas en mejorar los ingresos familiares, la producción agropecuaria familiar de pequeña escala y la calidad de la alimentación, entre otros objetivos. Al mismo tiempo, a nivel regional, este compromiso se plasma en acuerdos multilaterales de distinto alcance, de los cuales el Plan para la seguridad alimentaria, nutrición y erradicación de la pobreza de la CELAC es el ejemplo más actual e importante.

9.- ¿Cuáles son los principales desafíos de la seguridad alimentaria en ALC?

9.- ¿Cuáles son los principales desafíos de la seguridad alimentaria en ALC?

Uno de los principales desafíos para la región es, sin duda, consolidar y profundizar los avances hechos hasta el momento. En ese sentido, uno de los indicadores de alarma proviene de la última tendencia observada en la reducción de la pobreza extrema: pese a los avances observados desde la década de los '90 hasta la fecha, en el último periodo (desde el año 2012) se observa con preocupación que el ritmo de esta reducción se ha ido estancando progresivamente. En vista de que la reducción del hambre y la pobreza son procesos complementarios, los gobiernos deberán redoblar sus esfuerzos en los próximos años para avanzar hacia la completa erradicación de estos flagelos.

En esta misma línea, para la consolidación de los avances en materia de seguridad alimentaria y nutricional, la dimensión de estabilidad tendrá una importancia clave en los próximos años. En efecto, el cambio climático, por ejemplo, amenaza con producir presiones en los sistemas agroproductivos de la región, lo que podría traer consecuencias para la disponibilidad alimentaria; las pérdidas y desperdicios de alimentos, en tanto, constituyen una seria traba al momento de generar sistemas agroalimentarios más sustentables y eficientes, y en este sentido su reducción permitirá dotar de mayor estabilidad a los avances conseguidos.

10.- ¿Cuál es el estado de las cuatro dimensiones de la seguridad alimentaria en América Latina y el Caribe?

10.- ¿Cuál es el estado de las cuatro dimensiones de la seguridad alimentaria en América Latina y el Caribe?

Las cuatro dimensiones de la seguridad alimentaria y nutricional se encuentran en buen estado, lo cual ha permitido que la prevalencia de subalimentación haya disminuido en la región.

Respecto a la disponibilidad, en primer lugar, todos los países de la región cubren sobradamente los requerimientos calóricos de su población per cápita. Se observa además un crecimiento constante del sector agropecuario y su importancia en el comercio de alimentos a nivel mundial es alta, lo que reafirma la premisa de que la disponibilidad de alimentos en ALC no es un problema.

En cuanto a la dimensión de acceso, en tanto, el aumento de los ingresos nacionales, la disminución de la pobreza y la tendencia positiva en reducción de la desigualdad hacen que esta dimensión también cuente con una actualidad positiva.

La dimensión de utilización, por otro lado, muestra avances constantes que pueden observarse en la disminución de la malnutrición y el aumento del acceso al agua potable y los servicios básicos en la región. Sin embargo, cabe señalar que el sobrepeso y la obesidad son problemas nutricionales crecientes en ALC, y que de no ser enfrentados pueden constituirse en amenazas para esta dimensión de la SAN a futuro.

Finalmente, la dimensión de estabilidad también se encuentra a grandes rasgos en buen estado, aunque con desafíos pendientes. Los precios de los alimentos, por ejemplo, presentan una volatilidad significativamente menor que en los años anteriores, lo cual permite que productores y consumidores tengan mayores certezas en cuanto al devenir del mercado agroalimentario. Sin embargo, la presencia de desastres de origen natural, así como otros fenómenos derivados del cambio climático, son riesgos latentes que si bien están siendo abordados por los Estados de ALC, requerirán sin duda de mayor atención en la agenda de los próximos años.

11.- ¿Qué explica la persistencia del hambre en la región?

11.- ¿Qué explica la persistencia del hambre en la región?

En primer lugar, el hambre es un fenómeno multidimensional y complejo, lo que implica que para efectos de su medición (denominada subalimentación) los factores que determinan la tendencia de su prevalencia son variados y responden, sin ser exhaustivos, a ámbitos tales como la disponibilidad calórica, la distribución del ingreso, etc. En este sentido, la reducción del hambre no significa solamente la existencia de alimentos, si no también que las personas efectivamente puedan acceder a los alimentos, que estos sean sanos e inocuos para su correcta utilización, y que esto sea estable en el tiempo.

Por otra parte, cada país enfrenta complejidades propias de la realidad nacional. La capacidad fiscal, los factores productivos, las estructura de sus economías, entre otras cosas, difiere entre los países de la región, por ende las capacidades de respuestas para enfrentar dichas problemáticas no serán las mismas. En este sentido, cabe señalar que la región en general y los países de ALC en particular comenzaron el año 1990, base para la medición de los ODM, con índices de subalimentación significativamente más altos que los actuales. De hecho, para comienzos de la década de los '90 sólo dos países de la región observaban prevalencias de la subalimentación inferiores a 5%; para el trienio 2014-16, en tanto, 8 países se encuentran a estos niveles.

Es por ello que el cumplimiento de la meta del ODM resulta de tanta relevancia para la región, y al mismo tiempo plantea un desafío importante de cara al establecimiento de los ODS. Reducir el porcentaje de subalimentados a la mitad en ALC fue fruto, tal como se mencionaba, de importantes esfuerzos públicos combinados con el aporte fundamental de los privados y la sociedad civil. En este sentido, el hambre persiste en la región en vista que si bien ha habido avances muy destacables en la reducción de la pobreza, la malnutrición y la desigualdad, estos aun no son suficientes para cumplir con la exigente meta que plantea la erradicación completa del hambre. Sin embargo, los resultados observados hasta ahora indican que ALC se encuentra en una buena senda, y que en caso de redoblarse los esfuerzos la meta del hambre cero para el año 2025 es absolutamente posible.