Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe

Las alianzas son fundamentales

Esta entrevista presenta al nuevo ADG de RLC, Julio Berdegué, su compromiso con la región y la importancia de las alianzas en el trabajo que tenemos por delante.

La Oficina Regional para América Latina y el Caribe (RLC) tiene un nuevo representante regional: Julio Berdegué.

Conversamos con él durante un rato libre entre sus variadas reuniones informativas en la Sede para averiguar un poco más acerca de él y lo que piensa en su calidad de nuevo responsable de RLC.

¡Bienvenido! Nuevo en la FAO, pero no nuevo en la región.

Sí, yo soy de México, estudié agronomía en México y Estados Unidos, he estado viviendo en Chile durante muchos años, pero he trabajado en muchos otros países de la región. Cuando llegué a mediados de los 80s, me involucré con los pueblos indígenas y pequeños agricultores que se encontraban en condiciones difíciles. Fue una experiencia increíble y reveladora el conocer de primera fuente cómo ellos tratan de hacer frente a condiciones tan difíciles y a menudo con pocas oportunidades.

Fue entonces cuando me di cuenta de que incluso el más pequeño esfuerzo podría hacer una enorme diferencia en la vida de las personas.

¿Y desde entonces?

América Latina se ha convertido en una región más rica y próspera. Ha hecho un buen trabajo en la reducción de la pobreza en muchos países, aunque no lo ha hecho para nada tan bien en la reducción de las desigualdades. Grandes segmentos de la población aún se encuentran afuera de esta prosperidad. Sí, existen mejoras en el acceso a servicios básicos, pero la brecha entre lo urbano y rural es grande, quizás mayor a lo que era en el pasado. Las mujeres rurales, los jóvenes y algunos sectores de la agricultura familiar enfrentan increíbles retos y la FAO puede ser parte en el objetivo de conseguir una prosperidad más compartida.

¿A través de nuestros programas estratégicos?

Sí. Empecemos por el SP1. Tenemos grandes problemas de obesidad, en América Latina sobre la mitad, yo diría un 57% de la población tiene sobrepeso. Un 78% de los 33 países miembros de la FAO en mi región tiene una tasa de obesidad sobre el 20% o incluso más. Actualmente esta es la mayor causa de muerte entre la gente de mi región y está totalmente relacionado con la transformación radical que han experimentado nuestros sistemas alimentarios en los últimos años. Esta es un área donde trabajaré muy duro. El equipo en América Latina ya está haciendo mucho, pero podemos hacer aún más. Las alianzas son la clave. Ya tenemos una fuerte asociación con la OMS - esta es una alianza fundamental y necesitamos que el sector privado se involucre más para ser parte de la solución.

América Latina contribuye a nivel global a la seguridad alimentaria, pero tiene mucho trabajo que hacer para lograr una agricultura más sostenible (SP2). Pensemos en la cantidad de agua que consumimos. Esto es simplemente imposible de sostener, tanto económica como ambientalmente. Si los gobiernos tienen que elegir entre importar alimentos y continuar usando el 70% del agua disponible para la agricultura, su decisión será clara. Este es un problema grave en muchos países.

La pobreza rural (SP3) es todavía un problema importante. Lo estábamos haciendo bien, pero desde las crisis en el 2007-2008 hemos disminuido la marcha; en muchos casos, nos hemos estancado y en otros hemos hasta retrocedido. Los gobiernos se preguntan cuál es el próximo paso - hemos trabajado en la protección social, agricultura familiar y hemos hecho un buen trabajo, sin embargo, aún no hemos superado el problema. La FAO necesita tener un rol protagónico y líder - otra vez necesitamos más alianzas, otros organismos, los gobiernos nacionales, la sociedad civil.

¿Las alianzas son clave entonces?

Sin lugar a dudas. Mira los sistemas alimentarios (SP4): estos se están transformando rápidamente en América Latina. Nuestra preocupación es, ¿cómo los pequeños productores y agricultores familiares pueden mantenerse y participar cuando las cosas siguen desarrollándose de manera tan rápida? No puedo dejar de repetir lo importantes que son las alianzas. El desafío es muy complejo y muy grande para la FAO por si sola, o incluso para las Naciones Unidas por sí sola.

La resiliencia (SP5) se preocupa de aquellos países que sabemos que serán los más afectados por el cambio climático. Debemos centrarnos aquí. Es un área enorme y debemos elegir sabiamente si queremos tener un impacto real.

La FAO también se está moviendo hacia zonas que hasta ahora no habían sido nuestra prioridad, pero que están en la parte superior de la lista de preocupaciones de los responsables políticos, como la migración. Tenemos que establecer la mejor manera de trabajar con el tema de migración. Si una persona que tiene la opción, decide migrar, me parece bien. Pero si un joven es obligado a migrar debido a dificultades económicas o al cambio climático, entonces tenemos trabajo por hacer. Personalmente creo que una vez que una persona ha comprado un boleto para salir de su lugar de residencia, hemos perdido otra oportunidad. Si nos centramos en territorios rurales que son "puntos críticos" de migración forzada, la FAO puede cambiar las reglas del juego.

¿Cómo ves la relación entre la sede y oficinas descentralizadas?

Soy nuevo en la organización y tal vez soy ingenuo, pero tengo la percepción que tenemos una región empoderada a través del proceso de descentralización. Hace algún tiempo participé en una evaluación externa de la FAO y por este motivo visité muchos países de la región. En ese momento era clara la carencia que existía para la adecuada toma de decisiones. Esto realmente ha cambiado.

Creo que ahora tenemos que prestar más atención en trabajar de la manera contraria, las oficinas descentralizadas deben pensar en cómo pueden cooperar mejor con la Sede.

Muy a menudo pareciera que entre la Sede y las oficinas estamos en constante tira y afloja, y esto no nos ayuda para nada a trabajar de la mejor manera que podamos. Realmente me gustaría ver si podemos mejorar nuestra manera de trabajar en conjunto entre las oficinas nacionales, las oficinas regionales y la Sede.

La región de América Latina tiene una gran capacidad: universidades, grupos de estudios, movimientos sociales, organismos de gobierno - y debemos trabajar con ellos, no como consultores, sino como socios estratégicos. Tenemos que mirar qué es lo mejor y establecer un marco de trabajo donde abordemos estos temas juntos, y eso incluye a nuestros organismos hermanos como el FIDA (Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola) y el PMA (Programa Mundial de Alimentos). El tema de las alianzas es fundamental, no puedo enfatizarlo de manera suficiente. Es el camino a seguir. Es cómo podemos entregar el valor agregado que los gobiernos esperan de nosotros.

Cuéntanos acerca del equipo en RLC

Vivo en Santiago y tan pronto como fui nombrado como ADG mi equipo fue extremadamente generoso y organizó variadas reuniones antes de mi viaje a Roma y antes de que comenzará a ejercer oficialmente en Chile. Debo decir que ahora que también he asistido a todas las reuniones de la Sede y oído tantas cosas buenas sobre el trabajo en RLC, me siento muy orgulloso de liderar este equipo. Porque es un buen equipo, sé que podemos hacer más y hacerlo mejor, podemos jugar en las ligas mayores.

¿Tiempo libre?

Soy un ávido lector. Tiendo a leer varios libros al mismo tiempo, particularmente disfruto de las novelas nórdicas de suspenso. También intento mantenerme al día con los jóvenes escritores de América Latina. Cuando no estoy leyendo intento hacer un poco de ejercicio (admito que no soy un gran fan pero trato) para poder contribuir a la reducción de las estadísticas de obesidad. Y luego tengo una numerosa familia (cinco niños), todos ya crecieron y viven fuera de casa, pero aun así compartir con ellos toma una parte importante de mi tiempo libre.