Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe

Decenio de la Agricultura Familiar - Discurso de apertura

Es un honor transmitir el saludo del Director General de FAO, doctor Qu Dongyu, a todos los participantes en esta transcendental reunión.

Particularmente, en nombre de nuestro Director General, quiero agradecer al pueblo y al gobierno de la República Dominicana por habernos convocado a este Lanzamiento Latinoamericano y Caribeño de la Década de la Agricultura Familiar. Reconozco particularmente el esfuerzo del señor presidente Danilo Medina y del señor Ministro de Agricultura Osmar Benitez, que hace varios meses se impusieron la tarea de congregarnos en este hermoso rincón de nuestra patria latinoamericana y caribeña, para dar la partida a la implementación de este decenio.

Señalo además el agradecimiento de la FAO al pueblo y el gobierno de Costa Rica, sin cuyo liderazgo no tendríamos una Década de la Agricultura Familiar.

Sin una ruralidad prospera e incluyente, no habrá desarrollo sostenible, y sin una agricultura familiar renovada y vigorosa, que ocupe en lugar que le corresponde en nuestras sociedades, no habrá ruralidad prospera e incluyente.

La agricultura familiar es fundamental para el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Sin ella, no podemos erradicar la extrema pobreza y lograr el ODS 1, y menos aún seremos capaces de alcanzar la meta del ODS 2 de Hambre Cero, ni aportar a los latinoamericanos y caribeños la alimentación saludable que necesitamos para frenar y revertir la epidemia de sobrepeso y obesidad y otras formas de malnutrición.

La agricultura familiar es insustituible si en verdad queremos que la agricultura y los sistemas alimentarios sean más sostenibles, y si aspiramos a que la producción de alimentos sea mucho más compatible con la conservación de la biodiversidad terrestre y marina, porque no hay que olvidar que el concepto de agricultura familiar incluya a los pescadores artesanales y a los acuicultores en pequeña escala. Si queremos salvar los bosques, y que la Amazonía no se incendie, entonces hay que fortalecer los derechos y las capacidades de las comunidades indígenas que habitan este bioma fundamental del planeta en cada uno de los países de la cuenca amazónica. Lograr los ODS 14 y 15 sin la agricultura familiar, es querer cuadrar el círculo: no se puede hacer.

Vivimos en una era de enormes inestabilidades e incertidumbres, donde el cambio climático ha trastocado los ciclos naturales que creíamos inmutables. Lo que hoy llamamos agricultura familiar tiene ni más ni menos que 12 mil años de historia; los agricultores familiares son los mayores expertos en este planeta en adaptación y resiliencia, que de generación en generación han construido un patrimonio de conocimientos y de sabiduría, de donde podemos aprender principios para la ineludible transición climática de nuestras agriculturas.

Hablamos de 16 y medio millones de productores agrícolas, ganaderos y forestales, a los que debemos agregar, insisto en no olvidar, a 2.3 millones de pescadores artesanales. Son 68 millones de personas, un poco más de uno de cada 10 habitantes de América Latina y el Caribe. Son el 80% de los productores agrícolas, y controlan 400 millones de hectáreas.

Son una parte importante de nuestras sociedades, tienen en sus manos muchas de las llaves de nuestro futuro común y, sin embargo, no han tenido el reconocimiento que ameritan. Esta es la realidad que vamos a cambiar con el decenio de la agricultura familiar.

La FAO está orgullosa de haber contribuido sustancialmente a posicionar a la Agricultura Familiar en un lugar estratégico. Hemos apoyado a este proceso de diferentes maneras:

 

  • La FAO ha hecho un esfuerzo sincero para poner a la agricultura familiar en el centro de cada uno de nuestros cinco objetivos estratégicos
  • Hemos fomentado que agricultores familiares aporten su experiencia, conocimiento y capacidad técnica a la Organización
  • En América Latina y el Caribe, hemos trabajado junto con los países miembros para mejorar sus marcos legales y normativos así como sus servicios públicos de apoyo a la agricultura familiar
  • También en nuestra región, a lo largo y ancho de los 33 paises de la región, mantenemos una alianza fuerte y, para nosotros, vital, con centenares de organizaciones locales, territoriales y nacionales de la agricultura familiar, así como con las organizaciones y alianzas regionales expresivas de este sector social.
  • Fuimos un actor central de la coordinación de Año Internacional de la Agricultura Familiar en el 2014
  • Hoy, estamos orgullosos de ser, junto con FIDA, la Secretaría Técnica de la década de la agricultura familiar.

¿Qué objetivos queremos alcanzar en esta década de la agricultura familiar?

El plan de acción mundial del decenio de la agricultura familiar muestra una hoja de ruta que apunta a objetivos claros. Al final de la década, en el año 2028, esperamos haber logrado lo siguiente:

 

  1. Un entorno de políticas públicas mucho más propicio para la agricultura familiar, en particular para los jóvenes y para las mujeres que son parte de ella;
  2. Organizaciones de agricultores familiares mucho más fuerte, con mayor alcance, prestando mejores servicios a sus asociados;
  3. Un amplio y sólido reconocimiento social del patrimonio cultural, y de los servicios ambientales que la agricultura familiar aporta a nuestras sociedades;
  4. Y, como consecuencia de todo lo anterior, una agricultura familiar que goza de inclusión social y económica, que es rentable, sostenible y resiliente.

Debemos ser claros. Nada de lo anterior lo vamos a lograr haciendo más de lo mismo. La agricultura familiar tiene por delante un enorme desafío, una obligación, de transformarse a sí misma, de renovarse, de innovar. La Década de la Agricultura Familiar debe ser una década de innovación, innovación, e innovación. Aquí cabe un papel central a su dirigencia, a sus líderes, muchos de los cuales hoy hacen parte de esta reunión. Me dirijo a ustedes, queridas amigas y amigos, compañeras y compañeros: la Década de la Agricultura Familiar debe ser la década de su transformación.

La FAO se pone a la disposición de los gobiernos de nuestra región y de las organizaciones de la agricultura familiar, para que en diez años más, cuando nos reunamos a hacer el balance de la Década, podamos sentirnos orgullosos de los resultados concretos alcanzados.

Muchas gracias.