FAO Regional Office for Latin America and the Caribbean

Seguridad alimentaria en tiempos de pandemia, pensando en políticas públicas para el futuro

16 de junio, 2020
Discurso de presentación Julio Berdegué, Chile

"Estimados colegas en el panel, es un gusto estar con ustedes hablando de este tema tan central e importante.

Los países que tienen cierto grado de desarrollo, como es el caso de Chile, se acuerdan de la alimentación cuando vienen las crisis, pero cuando estamos fuera de las crisis suponemos que la comida llega a nuestras mesas por arte de magia. Cuando tenemos estos shocks y golpes, corremos todos a acaparar alimentos y tener nuestras alacenas llenas, hacemos lo mismo los países.

¿De qué estamos hablando cuando nos referimos a seguridad alimentaria? No hablamos solo de un negocio sino de un Derecho Humano, el derecho a la alimentación el cual está reconocido en la Declaración Universal de Derechos Humanos y también está expresamente consagrado en el Pacto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales donde Chile es parte, Chile adhirió a ese pacto.

Además, el artículo 5 de la Constitución Política del Estado Chile dice que "es deber de los órganos del Estado respetar y promover tales derechos (derechos esenciales) garantizados en esta constitución, así como por los tratados internacionales ratificados por Chile que se encuentren vigentes", es decir, el Estado de Chile adquirió una obligación ante sus ciudadanos y ante la comunidad internacional de garantizar el derecho humano a la alimentación de todas las personas que viven en su país.

El concepto de seguridad alimentaria, como ya decía el ministro, refleja este fundamento. Se dice que un país tiene seguridad alimentaria cuando todas las personas tienen en todo momento acceso físico, social y económico a suficientes alimentos inocuos y nutritivos para satisfacer sus necesidades alimenticias y sus preferencias en cuanto a los alimentos, a fin de llevar una vida activa y sana. Es decir, no es solo producir sino un concepto bastante más completo. Por eso, y como señalo el ministro, la seguridad alimentaria tiene 4 pilares: Disponibilidad de alimentos, acceso a alimentos, utilización de alimentos y estabilidad en la producción, acceso y utilización de alimentos.

Vamos viendo como está Chile en cada uno de los cuatro pilares:

En cuanto a la disponibilidad, Chile es un gran productor de alimentos, en ese sentido, esta muchísimo mejor parado que otras naciones del planeta. Pero para que haya disponibilidad no solo hace falta que haya producción, tenemos un problema severo de pérdidas y desperdicios. Casi la tercera parte de toda la producción no se aprovecha, se tira y eso hay que restarlo a la producción, es como que Chile produjera 30% menos. También hay un tema de comercio neto de alimentos, como ya ha dicho el ministro, es decir lo que el país importa versus lo que el país exporta. Chile se sabe, es un gran productor de frutas y verduras frescas, fíjense que esta producción es 3 veces más de lo que Chile necesitaría para que todas las personas que viven acá tuvieran 400 gramos diarios de frutas y verduras, lo que se recomienda para tener una vida saludable. Resulta que solo el 20% más rico de la población tiene acceso a eso porque Chile exporta la mayor parte de esas frutas y verduras quedando al límite de la disponibilidad. Por lo tanto, no es solo producción sino disponibilidad interna.

Luego, está el tema que ha quedado muy resaltado durante la pandemia que es el acceso. Se requiere que toda la población pueda, como dicen en Chile, "parar la olla". Porque los supermercados pueden estar llenos de comida, La Vega puede tener los alimentos, así como ferias libres, pero no significa que todos los chilenos y chilenas puedan parar la olla ¿Cómo está Chile en este aspecto? Fíjense que Chile, antes de la pandemia, tenía 600 mil personas en inseguridad alimentaria grave, es decir que personas tenían que saltarse comidas porque no tenían que comer o de plano vivían en una situación de hambre. Chile, siglo XXI, país de la OCDE, tenía 600 mil personas en inseguridad alimentaria, a pesar de ser un gran productor de alimentos. Nuestra estimación es que con la pandemia este número podría aumentar hasta 400 mil personas, es decir, Chile podría llegar a tener 1 millón de personas que no tendrían como parar la olla, no tendrían suficiente alimentación.

La utilización se relaciona en cómo usamos los alimentos, cómo nos alimentamos realmente, tiene que ver con la parte nutricional. Y en este sentido, Chile no es que estuviera mal antes de la pandemia, sino que estaba pésimo. Chile es líder mundial, pero mal. Poco más de un tercio de la población es obesa u obesa mórbida. Gran productor de frutas y verduras, de lácteos, de pescados y maricos etc. Y sin embargo un tercio de la población es obesa u obesa mórbida teniendo alimentos saludables en abundancia. Doce por ciento de los niños y niñas menores de 6 años son obesos, esto es una desgracia porque les augura en un futuro un país enfermo con diabetes, con hipertensión, problemas cardiovasculares, más incidencia de canceres etc. Esto también es parte del concepto de seguridad alimentaria.

Y la estabilidad hace referencia a que la alimentación debe estar disponible y accesible todos los días. Acá tenemos los shocks climáticos, la gran preocupación por la sequía, inestabilidades políticas que afortunadamente se están manejando con estos acuerdos que se están construyendo, los shocks económicos donde preocupan el aumento de los precios, yo sé que el ministerio está siguiendo esto con gran cuidado. Nosotros en FAO, hacemos un seguimiento diario de los 14 productos alimentarios más importantes, y desde mediados de febrero hasta la fecha registramos un aumento promedio en estos 14 productos del 9%, es más o menos lo que esperaríamos en esta época del año, pero atención porque este aumento de precio normal nos encuentra con mucho menos dinero en muchos más hogares de Chile, entonces esto afecta más porque hay menos dinero para gastar. Antes de comenzar la conferencia nos decía el dirigente de los mercados mayoristas que tienen una fuerte caída en las ventas de sus alimentos.

En resumen, Chile tenía problemas de inseguridad alimentaria en su población y la pandemia va a agravar las cosas sin duda ¿Qué se puede hacer? Algunas ideas y sugerencias:

En materia de disponibilidad, primero: Chile ha confiado enteramente en la fuerza del mercado para asegurar la disponibilidad de los alimentos. El Ministro lo explicó, por ejemplo, con el caso de las leguminosas, y Chile tiene razón en haber seguido una estrategia donde el mercado juega una estrategia fundamental, porque si no hubiera sido por el mercado no estaríamos viendo que si hay alimentos disponibles en Chile para no estar en una situación preocupante. La pregunta entonces no es si mercado o no mercado sino ¿100% mercado? O si acaso tenemos que pensar en algunos elementos complementarios. Porque tiene razón el ministro en que hay abundantes alimentos y que no tenemos que preocuparnos, pero también es cierto que esta pandemia nos pilló en un momento globalmente bueno, Chile y el mundo tuvo suerte porque entramos en esta pandemia con un nivel record en los stocks mundiales de los alimentos básicos. Novecientos millones de toneladas estaban almacenadas, pero si esta pandemia nos hubiera agarrado hace 5 o 6 años, nos hubiera encontrado con menos de un tercio de este stock de alimentos y cereales, y estaríamos en una situación muy distinta y el ministro estaría infinitamente más preocupado que hoy.

La pregunta entonces es si Chile tendría o no que pensar en una reserva estratégica de alimentos de algunos productos esenciales de su canasta básica alimentaria. Yo no sé cuál es la respuesta a esa pregunta, pero sí creo que vale la pena hacérsela. A lo mejor incluso no es solo una pregunta que deba hacerse Chile, sino Chile y sus países vecinos. Por ejemplo, los países de ASEAN (Vietnam, Indonesia, Filipinas, Japón, China y Corea del Sur) ellos cuentan con una reserva estratégica de emergencia de su principal alimento que es el arroz, y la manejan como una reserva estratégica regional para asegurar que nunca vayan a estar en una situación donde falte el arroz para alimentar a su población porque es la base de su comida. A lo mejor valdría la pena discutir si los países del Cono Sur necesiten mecanismos de este tipo porque, insisto, tuvimos suerte y pudimos estar en una condición mucho más grave.

Una segunda idea, como ya dije, un tercio de los alimentos del país se pierden o desperdician. Sé que el congreso está discutiendo un proyecto de ley sobre disposición de alimentos para evitar su desperdicio, FAO está colaborando en la discusión de este proyecto de ley porque es una tarea urgente. No es posible que Chile pierda un tercio de los alimentos cuando tiene 600 mil personas que no tienen suficiente comida para alimentarse.

Una tercera idea respecto a disponibilidad, es cierto que hoy tenemos suficientes alimentos, pero eso es básicamente producto de las importaciones y las cosechas de las siembras del año pasado, porque cuando llegó la pandemia ya estábamos con las cosechas terminadas. Me preocupa que pasará el próximo año y particularmente la agricultura familiar campesina y su situación de liquidez. Aproximadamente el 17% de los ingresos de los agricultores familiares más pequeños, viene de ingresos de fuera de la finca, y yo me temo que esos ingresos son ingresos por trabajos en otros sectores y que puedan estar fuertemente afectados como lo están los ingresos de muchas familias. Si está afectado ese ingreso, les va o podría afectar en su capacidad de siembra. Hay que inyectar liquidez a la agricultura familiar campesina si queremos que los niveles de siembra este año que se inicie sean lo suficientes para el próximo año tengamos más alimentos. INDAP financia la mitad de sus beneficiarios con créditos, el banco del Estado financia aprox. 12% de los beneficiarios de INDAP, pero hace falta un mayor esfuerzo.

En materia de acceso, es central - lo que de alguna manera ya se está haciendo - es apoyar a las familias que no tienen suficientes ingresos para acceder a alimentos, es decir, las familias en extrema pobreza y las familias en condición de inseguridad alimentaria. Las familias que no tienen como comer y tienen menos ingresos, se moverán a dietas más baratas, pero menos nutritivas: menos frutas, menos verduras, menos lácteos y menos proteína animal y más comida de mala calidad con grasas, azúcar y exceso de calorías. El problema de sobrepeso y obesidad y malnutrición se va a agravar. Chile al inicio de este gobierno estaba discutiendo medidas como la "tarjeta verde" que les permita a las personas que son parte de los sistemas de protección social, comer y comprar alimentos saludables en ferias, tiendas y supermercados, eso es muy importante. JUNAEB ha repartido casi 5 millones de canastas, que son bastante bien equilibradas en términos nutricionales, y me decía el Director de JUNAEB que ellos tienen una capacidad para aumentar en un 30% los alimentos que distribuyen sin ningún cambio en sus capacidades y logística. Hay que asegurarnos que llegue alimentación de buena calidad a las familias que están en peor situación económica ahora.

En el mediano y largo plazo, me pregunto si Chile debe y puede garantizar que nadie viva en condición de hambre, teníamos 600 mil personas y la pregunta es absurda, pero es una realidad estas 600 mil personas entonces ¿Debe y puede Chile garantizar a cada una de estas personas, un ingreso básico que cubra sus necesidades alimentarias básicas elementales? Según el ministerio de Desarrollo Social, el costo de la canasta alimentaria básica es de 43.000 pesos por mes. Una parte ya está financiada por esas mismas personas que algo pueden comer y otro porcentaje está financiado por el Estado a través de los sistemas de protección social, pero hay una diferencia que está faltando y que hace que estas familias vivan en inseguridad alimentaría: una parte de esta canasta de 43.000 pesos no está siendo cubierta ¿Chile debería hacer un esfuerzo para asegurar que nadie viva con hambre? ¿Es alto el costo de esta medida? ¿Es demasiado complejo el desafío? ¿Tendrá viabilidad política? Yo no lo sé, y como representante de un organismo internacional yo no me puedo pronunciar sobre lo que es políticamente conveniente o no en Chile porque es una decisión de los chilenos, pero si les puedo recordar que sus padres y abuelos ya lo hicieron una vez.

En los años 60', el 40% de los niños y niñas de Chile estaban desnutridos y en ese momento, hace 60 años, Chile tomó la decisión de que eso era inaceptable. Con la inspiración del Dr. Fernando Monckeberg y el liderazgo político de muchos estadistas se hicieron muchas cosas:

- Se creó el programa de alimentación complementaria (JUNJI, INTEGRA, JUNAEB).

- Se crearon los programas de recuperación de desnutridos con CONIN, integrados al sistema de salud.

- Se hicieron programas específicos de intervención nutricional a familias de extrema pobreza.

- Se hicieron programas de promoción de lactancia materna.

- Se estableció un sistema de vigilancia nutricional donde 1.2 millones de niños y embarazadas eran monitoreados para que no cayeran en desnutrición crónica.

- Creación del INTA y sus programas integrales del INTA contra la desnutrición infantil grave.

En fin, Chile venció a la desnutrición infantil y fue un esfuerzo maravilloso que inspiro a muchos otros países para hacer lo mismo. Yo me pregunto si la generación presente será capaz de hacer algo parecido por las personas que padecen hambre y desnutrición en este país.

Muchas gracias".