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Programas en Argentina

 

El Gobierno de Argentina y la FAO acordaron la elaboración del Marco Nacional de Prioridades para la Asistencia Técnica de la FAO a Mediano Plazo 2010 – 2014 (MNPMP), en el que se identifican las principales prioridades nacionales para recibir la asistencia de la FAO y los resultados que Argentina desea obtener, en correspondencia con el mandato y los objetivos estratégicos de la Organización.

Las prioridades establecidas son las siguientes:

Prioridad A. Desarrollo rural y alivio a la pobreza rural.

Prioridad B. Seguridad y educación alimentarias.

Prioridad C.Protección del ambiente, gestión sustentable de los recursos naturales y cambio climático.

Prioridad D. Sanidad animal y vegetal - Calidad e inocuidad de alimentos.

Prioridad E. Bio-energía y otras fuentes energéticas renovables.

Prioridad F. Desarrollo y fortalecimiento institucional.

Las actividades de la Organización en Argentina se vinculan con las demás agencias, fondos y programas del sistema de la ONU representadas en el país, en el Marco Nacional de Prioridades para la Asistencia Técnica de la FAO a Mediano Plazo 2010 – 2014 (MNPMP) elemento central de la acción interagencial con las contrapartes argentinas, teniendo al Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca y al Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto como contrapartes principales.

Asistencia técnica de la FAO en Argentina

La acción de FAO en Argentina se inició en 1956 y se ha mantenido sin interrupciones hasta el presente. Una recopilación de los esfuerzos que la institución realizó en el país desde 1960 señala que, a través de 116 proyectos de cooperación técnica efectivamente ejecutados, la Organización colaboró en: sanidad vegetal, sanidad animal, inocuidad de los alimentos, recursos hídricos, recursos forestales, pesca, recursos genéticos vegetales y animales, negocios agropecuarios, políticas de desarrollo rural, bioenergía, innovaciones tecnológicas, suelos, inversiones agropecuarias, emergencia agropecuaria, educación y cooperación técnica.

Lecciones aprendidas

La ejecución de estos proyectos permitió extraer lecciones que pueden enunciarse como recomendaciones a implementar en nuevos proyectos de cooperación:

- Intensificar las actividades de capacitación. Aprovechamiento del conocimiento generado y de los recursos humanos formados para capacitar profesionales jóvenes o, en general, profesionales que reclaman entrenamiento en temas específicos. Los instrumentos sugeridos son las becas y los cursos de educación a distancia.

- Desarrollo institucional. Creación de instituciones especializadas que puedan profundizar el desarrollo de conocimientos derivado de la cooperación técnica y, a la vez, coordinar y realizar eventos de capacitación sobre el conocimiento creado durante la propia actividad de cooperación.

- Aceleración de los mecanismos de coordinación interinstitucional para el tratamiento de problemas complejos. Varios proyectos aluden a la cooperación horizontal internacional, aprovechando desarrollos ya consolidados en otros países.

- Información y comunicación. Consolidación de los procesos de acopio y almacenamiento de información útil para resolver problemas reconocidos y relevantes. En particular, el desarrollo de bancos de datos, páginas web informativas de renovación periódica, etc. Se vincula también con la conveniencia de establecer mecanismos para la rápida y masiva difusión de información útil a los grupos interesados (productores agropecuarios, firmas abastecedoras de insumos, etc.).

- Buenas prácticas productivas. Necesidad de definir y divulgar buenas prácticas para los procesos productivos agropecuarios y para consolidar buenos resultados en las áreas de calidad e inocuidad de los alimentos.

- Réplica de experiencias exitosas. Realización de nuevos proyectos "piloto" utilizando las metodologías creadas por el Proyecto de Cooperación Técnica o exitosamente utilizadas durante la actividad de cooperación técnica.

- Normas y marcos regulatorios. Diseño y la formulación de normas obligatorias, marcos regulatorios, etc., destinados a crear una base institucional adecuada para el normal desarrollo de procesos productivos y para el monitoreo de sus condiciones.

La FAO en Argentina concentra sus recursos en aquellos ámbitos de trabajo que satisfagan las prioridades de gobierno y a la vez le permitan mantener su capacidad de excelencia.

Las grandes áreas de intervención serán: (a) la promoción de la seguridad alimentaria; (b) las cadenas alimentarias y su contribución al crecimiento económico; (c) el cambio climático; (d) el ordenamiento en el uso de los recursos naturales, la preservación de los mismos y el mantenimiento de la biodiversidad; (e) la prevención y erradicación de plagas y enfermedades.

FAO destaca, además, su capacidad para apoyar al gobierno nacional en las siguientes áreas: (a) políticas de desarrollo rural, (b) ordenamiento y desarrollo territoriales, (c) calidad e inocuidad de los alimentos, (d) desarrollo de biocombustibles, (e) desarrollo bio-tecnológico, (f) innovación productiva; (g) desarrollo institucional; y (h) preservación del ambiente.