Biodiversity
 

Biodiversity @ FAO

Biodiversidad y patrimonio agrícola

En todo el mundo se han creado determinados sistemas y paisajes agrícolas, establecidos y mantenidos por generaciones de agricultores y criadores en base a diversos recursos naturales y utilizando prácticas de ordenación adaptadas localmente. Mediante la creación de conocimiento y experiencia locales, estos ingeniosos sistemas agrícolas reflejan la evolución de la especie humana, la diversidad de su conocimiento y su profundo vínculo con la naturaleza.

Tales sistemas no solo han producido paisajes extraordinarios, el mantenimiento y la adaptación de una biodiversidad agrícola de importancia mundial, sistemas de conocimiento autóctonos y ecosistemas resistentes, sino por encima de todo, el abastecimiento prolongado de múltiples bienes y servicios, alimentos y medios de vida seguros para millones de pobres y pequeños agricultores.

Los SIPAM requieren que se aplique la conservación dinámica y se enfatice en un equilibrio entre la conservación, la adaptación y el desarrollo socio-económico.

Con miras a salvaguardar y respaldar los sistemas de patrimonio agrícola del mundo, la FAO lanzó en 2002, durante la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible (Johannesburgo, 2002), una iniciativa de colaboración de las Naciones Unidas sobre conservación y ordenación adaptativa de los Sistemas importantes del patrimonio agrícola mundial (SIPAM).

La iniciativa se propone promover el reconocimiento internacional; la conservación dinámica de estos sistemas de patrimonio agrícola, incluida su revitalización si procede; y el destacado papel de estos sistemas en el mantenimiento y la conservación in situ de la biodiversidad agrícola de importancia mundial.

La iniciativa no pretende detener los sistemas agrícolas en el tiempo, sino que solicita la aplicación de una “conservación dinámica” y pone de relieve un equilibrio entre la conservación, la adaptación y el desarrollo socio-económico. Tiene por objeto capacitar a las familias de pequeños productores de las comunidades agrícolas, a las comunidades autóctonas y a los grupos minoritarios o tribales para que conserven sus sistemas agrícolas tradicionales y creen un interés económico en la conservación de la biodiversidad (agrícola) de forma que la naturaleza y las poblaciones humanas puedan prosperar juntas.

©FAO/ P. Koohafkan/J. Bedel