
Nutrición
Las cuestiones de la nutrición y de la biodiversidad convergen en el objetivo común de la seguridad alimentaria y el desarrollo sostenible. Se enmarcan directamente en los Objetivos de Desarrollo del Milenio para reducir a la mitad la proporción de personas que padecen hambre (Objetivo 1) y para garantizar la sostenibilidad medioambiental (Objetivo 7).
La alarmante trayectoria de pérdida de biodiversidad y de degradación de los ecosistemas hace que sea apremiante reexaminar los sistemas alimentarios y las dietas. La mundialización, la agricultura industrial, el aumento demográfico y la urbanización han modificado los modelos de producción alimentaria y de consumo de manera que afectan profundamente a los ecosistemas y a las dietas humanas.
Actualmente, mil millones de personas padecen hambre y otros dos mil millones sufren carencias de micronutrientes. La simplificación de las dietas, poco variadas pero muy energéticas, contribuye a agravar los problemas de obesidad y de las enfermedades crónicas, que cada vez más, se relacionan con las carencias de micronutrientes y la subnutrición, en especial en las zonas más pobres del mundo en desarrollo.
La biodiversidad desempeña una función clave para garantizar la idoneidad alimentaria; los nutrientes entre las variedades, cultivares y razas de un mismo alimento pueden ser drásticamente diferentes.
La biodiversidad desempeña una función clave para garantizar la idoneidad alimentaria, puesto que los contenidos de nutrientes entre diferentes alimentos y entre las variedades y razas del mismo alimento pueden ser drásticamente diferentes.
La FAO, junto con Bioversity International, está liderando la Iniciativa Intersectorial sobre Biodiversidad para la Alimentación y la Nutrición, en el marco del Convenio sobre la Diversidad Biológica.
La iniciativa establece la biodiversidad agrícola como una prioridad para mejorar la nutrición y la salud, en especial de las poblaciones rurales y urbanas pobres, y constituye un marco para las dietas sostenibles.