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Biodiversidad

Acciones a nivel de país

La FAO valora la biodiversidad como el tejido conjuntivo que impulsa el desarrollo sostenible. Los programas y proyectos de la FAO ayudan a los países a utilizar y conservar la biodiversidad de manera sostenible. Entre los programas principales se incluye el Programa de la FAO de Sistemas importantes del patrimonio agrícola mundial, la Asociación de colaboración sobre manejo sostenible de la fauna silvestre, y el trabajo de la FAO sobre salud forestal y especies invasoras y su impacto en los bosques y la silvicultura, entre otros.

Estos programas, implementados en lugares específicos de todo el mundo, proporcionan de manera sostenible múltiples bienes y servicios, alimentos y seguridad de los medios de vida para millones de pequeños agricultores. A continuación un breve resumen del trabajo que realiza la Organización ayudando a los países y a sus socios a integrar la biodiversidad y proteger nuestros ecosistemas.

Cultivos

Tras diversos problemas con la polinización de los cultivos, la agricultura intensiva y la creciente escasez de polinizadores, el futuro de la polinización estaba en peligro. La FAO respondió con el Proyecto mundial sobre polinización centrado en la conservación y gestión de polinizadores para la agricultura sostenible a través de un enfoque ecosistémico. Tiene como objetivo el empleo de prácticas sostenibles que eviten la pérdida de los servicios de polinización y mejoren la seguridad alimentaria, la nutrición y los medios de vida.

La biodiversidad en las explotaciones agrícolas sirve como una “póliza de seguro” frente a las malas cosechas y la inseguridad alimentaria. Los países que suscribieron el Tratado Internacional sobre los Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura han acordado poner a disposición su diversidad fitogenética mediante el Sistema multilateral de acceso y distribución de beneficios del Tratado. El tratado es un instrumento normativo clave para afrontar el cambio climático, conservar la diversidad de cultivos y lograr el hambre cero. También es el único acuerdo legalmente vinculante que reconoce la enorme contribución de los agricultores y las comunidades indígenas locales en administrar la biodiversidad.

Ganadería

La diversidad ganadera del mundo corre peligro. Muchas razas están en peligro de extinción debido al mestizaje indiscriminado, la utilización de razas exóticas y la debilidad de algunas políticas. Para ayudar a los países a proteger sus razas de ganado, la FAO desarrolló los Sistemas de información sobre la diversidad de los animales domésticos (DAD-IS), una base de datos mundiales sobre las razas que mantiene la Organización, y que permite a los países cumplir con las obligaciones internacionales de información sobre el estado de los recursos zoogenéticos.

Auspiciada por la FAO, la Alianza sobre evaluación ambiental y desempeño ecológico de la ganadería (LEAP, por sus siglas en inglés) es una iniciativa de múltiples partes interesadas que tiene como objetivo mejorar el desempeño ecológico de las cadenas de suministro de ganado, maximizar los beneficios de la biodiversidad y mitigar las pérdidas, garantizando su viabilidad económica y social.

Pesca

La República Democrática Popular Lao ha disfrutado siempre de una variada biodiversidad acuática en los arrozales, que satisfacen las necesidades nutricionales y de seguridad alimentaria de la población. Sin embargo, los agricultores necesitaban estrategias innovadoras para tener cierto margen durante la temporada seca. En respuesta a esta necesidad, la FAO trabajó con los oficiales de extensión y las comunidades en la integración de la agricultura y la acuicultura. Los campesinos construyeron estanques de tierra sencillos -pero eficaces- para criar peces para su alimentación, que les ayudó durante las temporadas secas. 

La acuicultura basada en la captura es una práctica que se desarrolla en Indonesia y que comenzó cuando los pescadores percibieron un descenso de la población de peces Napoleón en sus arrecifes. La tasa de mortalidad de los pequeños peces inmaduros de esta especie era elevada y los pescadores comenzaron a capturarlos en sus arrecifes para cultivarlos y gestionarlos hasta que alcanzan la madurez. Aunque se encuentra en su fase inicial, esta práctica combina las necesidades de subsistencia de las comunidades pesqueras con los esfuerzos de conservación que lograrán que un mayor número de peces Napoleón regresen a los arrecifes indonesios.

Conocidas como las “últimas grandes áreas naturales silvestres” de la Tierra, las zonas situadas fuera de la jurisdicción nacional (ABNJ, por sus siglas en inglés) son las aguas que se encuentran más allá de los límites nacionales de la plataforma costera de los Estados y que, a pesar de las temperaturas extremas y la oscuridad total, albergan una gran diversidad de recursos vivos y no vivos que contribuyen al bienestar humano. Las últimas décadas de pesca y minería insostenibles en alta mar han puesto en peligro la biodiversidad marina. En respuesta, la FAO formuló las Directrices internacionales para la ordenación de las pesquerías de aguas profundas en alta mar, que han contribuido a desarrollar los marcos normativos relativos a los ecosistemas marinos de aguas profundas.

Las aguas dulces son ecosistemas cada vez más frágiles debido a las prácticas insostenibles de los seres humanos. La FAO ha redactado documentos recopilando las mejores prácticas globales y adoptando un enfoque preventivo para la introducción de nuevas especies, así como para el movimiento responsable de animales acuáticos vivos. Las directrices técnicas de la FAO para la pesca continental responsable, la rehabilitación de la pesca continental y la pesca recreativa responsable están diseñadas para ayudar a mejorar el bienestar de las comunidades pobres y desfavorecidas en los países en desarrollo y cumplir diversos Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Silvicultura

La FAO trabaja para mejorar el conocimiento sobre la ordenación sostenible de los bosques y la fauna y flora silvestres, y apoya el desarrollo y la implementación de políticas y prácticas adecuadas para garantizar la protección de los bosques y la fauna y flora silvestres a fin de mantener o mejorar su capacidad para producir productos madereros y no madereros, mantener las poblaciones de fauna silvestres, conservar la biodiversidad, salvaguardar el hábitat de la fauna y flora silvestres, mitigar el cambio climático y proteger los suelos y las cuencas hidrográficas.

Los agricultores tradicionales del este de Côte d’Ivoire y el oeste de Ghana talan preventivamente árboles económicamente valiosos en sus plantaciones de cacao. Si bien su productividad se ve en consecuencia afectada, lo hacen para evitar que las empresas de explotación forestal destruyan sus plantaciones. Financiado por el FMAM, la FAO decidió mejorar los paisajes productivos e integrar la biodiversidad en los procesos de desarrollo agrícola capacitando a los agricultores en las mejores prácticas y en la búsqueda de medios de vida alternativos, así como en la resolución de conflictos entre seres humanos y fauna y flora silvestres. Como resultado, la cobertura forestal aumentó en un 30 por ciento, los paisajes experimentaron una transformación positiva y los medios de vida de los agricultores mejoraron.

Con más del 60 por ciento de su territorio cubierto por bosques, la extensa superficie de Brasil lo convierte en el país con mayor biodiversidad del mundo, con una combinación de tipos de hábitats, especies y áreas prioritarias para la conservación. La ingente tarea de vigilar sus recursos forestales llevó al gobierno brasileño a solicitar la ayuda de la FAO para establecer un sistema nacional de monitoreo y evaluación forestal. Este sistema ha ayudado a Brasil a reaccionar a las amenazas medioambientales a tiempo y a tomar decisiones mejor informadas para proteger su biodiversidad y conservar y mejorar sus reservas de carbono.

Tierra y agua

Una de las prioridades de la Iniciativa de la FAO sobre el crecimiento azul fue la reforestación de las zonas de manglares en Kenya. Este proyecto multifacético incorporó importantes elementos agroecológicos que tenían como objetivo mejorar los servicios ecosistémicos, alimentación, nutrición y la seguridad de los medios de vida mediante la sensibilización de la comunidad local sobre la importancia de la agrobiodiversidad.

Creada en 2012, la Alianza mundial sobre los suelos tuvo como objetivo mejorar la colaboración y sinergias para la ordenación sostenible de los suelos, y concienciar a la población sobre el papel de éstos en la protección de la biodiversidad. La FAO está al frente de la secretaría de la Alianza mundial sobre los suelos para vigilar su estado y desarrollar capacidades para frenar la contaminación, y está avalada por el Día Mundial del Suelo.

Montañas

Los agricultores de montaña están preservando muchas de las variedades más raras de cultivares en agroecosistemas biodiversos, mientras que las inclemencias medioambientales así como los efectos del cambio climático intensifican la presión sobre las comunidades de montaña para modificar sus enfoques agrícolas tradicionales.

A través de la Alianza para las montañas de la FAO, la India recibió ayuda para la producción de dos variedades autóctonas de arroz, además de asesoramiento sobre técnicas de producción, agrobiodiversidad y sistemas alimentarios sostenibles, así como sobre gestión y liderazgo de grupos, contabilidad, almacenamiento y comercialización.

Zonas áridas

El Programa de Acción contra la Desertificación de la FAO contribuye a la restauración de zonas áridas degradadas en Burkina Faso. Desde 2016 se han plantado más de 4 200 hectáreas de tierras degradadas y se estima que en 2018 se plantarán 2 000 ha de tierras.