La biodiversidad en los agroecosistemas
Los ecosistemas agrícolas, o agroecosistemas, son aquellos "ecosistemas que se utilizan para la agricultura" en formas parecidas, con componentes similares e interacciones y funciones semejantes. Los agroecosistemas comprenden policultivos, monocultivos y sistemas mixtos, comprendidos los sistemas agropecuarios, agroforestales, agrosilvopastorales, la acuicultura y las praderas, pastizales y tierras en barbecho. Están en todo el mundo, desde los humedales y las tierras bajas hasta las tierras áridas y las montañas, y su interacción con las actividades humanas -comprendidas las actividades socioeconómicas y la diversidad sociocultural- es determinante.
La biodiversidad proporciona la materia prima, la combinación genética que produce las diversas especies vegetales y animales de las que depende la agricultura. Miles de variedades distintas y singulares de cultivos y razas le deben la existencia a 3 000 millones de años de evolución biológica natural y a la cuidadosa selección y cuidado de nuestros antepasados agricultores y pastores, durante aproximadamente 12 000 años de historia agrícola.
Los recursos genéticos animales y vegetales -ya sea que se utilicen en los sistemas agrícolas tradicionales, en el mejoramiento genético convencional o moderno o en la ingeniería genética- son un activo mundial de inapreciable valor para la humanidad. Al perderse la diversidad genética, perdemos capacidad de mantener y mejorar la productividad agrícola, forestal y ganadera, así como de responder ante cambios en las condiciones predominantes. Los recursos genéticos son la clave para incrementar la seguridad alimentaria y mejorar las condiciones de vida de las personas.
La FAO y la biodiversidad de los agroecosistemas
La FAO lleva a cabo numerosas actividades relacionadas con la biodiversidad, pertinentes a la agricultura y la alimentación. Entre ellas: - promoción de enfoques que tomen en cuenta los ecosistemas, orientados a la gestión sostenible de los sistemas de producción, es decir, examinando las relaciones recíprocas entre los factores socioeconómicos y los factores biofísicos y la biodiversidad para resolver los problemas intersectoriales; estas actividades comprenden la elaboración de estudios de casos y la producción de instrumentos prácticos y métodos;
- ejecución de programas conjuntos con diversas organizaciones asociadas, para promover la utilización sostenible y la conservación de la biodiversidad en los ecosistemas, así como la ayuda a los países para cumplir las obligaciones adquiridas por éstos de conformidad con diversos instrumentos, estrategias y acuerdos internacionales;
- difunsión de la importancia y el valor de la biodiversidad para la alimentación y la agricultura entre todos los interesados, comprendidos los responsables de elaborar las políticas, los consumidores y el público en general, entre otras cosas a través de documentos informativos especiales, materiales elaborados específicamente para distintos medios de presentación (vídeos, artículos, participación en foros y acontecimientos regionales e internacionales, y apoyo a redes).
|
|