Biodiversidad

Nuestro enfoque

El mundo está formado por una red invisible que casi nunca valoramos. Los bosques proporcionan cobijo para los animales. Los animales comen plantas. Las plantas necesitan suelos sanos para crecer. Los hongos ayudan a fertilizar el suelo. Las abejas y otros insectos llevan el polen de una planta a otra, permitiendo que estas se reproduzcan. La pérdida de especies -animales o vegetales- debilita estas conexiones y puede alterar el rendimiento de todo un ecosistema.

Ningún aspecto de nuestro planeta es más complejo, dinámico o rico que la capa de organismos vivos que ocupan nuestra tierra y nuestros océanos, y ningún elemento es más vital para la producción mundial de alimentos y el bienestar humano que la diversidad de plantas, animales y microbios y su entorno. Esta diversidad ha sido utilizada y conservada por los agricultores y las comunidades durante siglos, y sigue siendo un elemento clave de las estrategias de subsistencia de los pequeños campesinos pobres en todo el mundo.

La labor de la FAO sobre la biodiversidad tiene como objetivo ayudar a los países a equilibrar la necesidad de mejorar la seguridad alimentaria y nutricional y los medios de vida de la población pobre -especialmente en las zonas rurales- y, al mismo tiempo, prevenir la degradación, la contaminación y la pérdida de los recursos naturales y fortalecer la resiliencia al cambio climático.  Para adaptarse a los desafíos e incertidumbres, se necesita un amplio reservorio de diversidad biológica.

La biodiversidad está experimentando profundos cambios y pérdidas a manos de los seres humanos. Las prácticas agrícolas insostenibles, los sistemas y los procesos de urbanización están teniendo un efecto devastador para nuestros recursos naturales en nuestro esfuerzo por satisfacer la creciente demanda de alimentos, piensos y bioenergía. El ritmo alarmante de pérdida de biodiversidad tendrá consecuencias devastadoras para la humanidad, si no se controla.

Hoy en día, 821 millones de personas padecen hambre crónica en el mundo; una cuarta parte de los niños menores de cinco años sufren retraso del crecimiento; un tercio de la población mundial padece malnutrición; y la obesidad afecta a una de cada ocho personas en el planeta. Conservar la biodiversidad y reducir la presión sobre los recursos naturales y los ecosistemas, al tiempo que se mitigan las incertidumbres asociadas con el cambio climático, jamás ha sido tan importante para nuestra alimentación, nuestra salud y nuestra supervivencia.

Trabajando estrechamente con los gobiernos y los actores clave, la FAO apoya la integración de la sostenibilidad en sus tres dimensiones (social, económica y medioambiental) en la agricultura, la silvicultura y la pesca. Integrar la biodiversidad, y los enfoques de paisajes terrestres y marinos en las acciones, políticas e inversiones, y respaldar los derechos de los agricultores a los recursos genéticos, son fundamentales para forjar medios de vida resilientes. Aprovechar los servicios ecosistémicos reduce la necesidad de insumos externos y mejora la eficiencia.

Cronología de la FAO y la biodiversidad

Desde su creación, la FAO ha servido de plataforma intergubernamental para que sus miembros puedan debatir políticas relacionadas con la biodiversidad y negocien y aprueben acuerdos relevantes.

Década de 1950

La FAO aprueba la Convención Internacional de Protección Fitosanitaria para prevenir y controlar la introducción y propagación de plagas de las plantas y malezas. Las normas, directrices y recomendaciones internacionales están reconocidas por el Acuerdo sobre la Aplicación de Medidas Sanitarias y Fitosanitarias de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Década de 1970

La FAO comienza a trabajar en los recursos genéticos en búsqueda de objetivos para aliviar la pobreza y acabar con el hambre y la malnutrición, promoviendo la agricultura sostenible y el uso sostenible de los recursos naturales.

1983

La FAO creó la Comisión de Recursos Genéticos para la Alimentación y la Agricultura, el primer organismo intergubernamental encargado de la biodiversidad para la alimentación y la agricultura.

1995

Se aprueba el Código de Conducta para la Pesca Responsable. Ha contribuido a transformar la pesca y la acuicultura durante más de 20 años y continúa siendo un marco de referencia para una conservación más eficaz, y una gestión y producción sostenible de los recursos acuáticos vivos.

2001

Se aprueba el Tratado Internacional de la FAO sobre los Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura. El tratado ayuda a los países a desarrollar enfoques agrícolas sostenibles, así como a agricultores e investigadores para adaptar los cultivos a los efectos del cambio climático y lograr la seguridad alimentaria para todos.

2002

En la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible en Johannesburgo, la FAO lanzó una Iniciativa de colaboración mundial sobre la conservación y gestión adaptativa de los “Sistemas importantes del patrimonio agrícola mundial”.

2011-2020

La Organización de las Naciones Unidas declaró 2011-2020 como el Decenio de las Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica con el objetivo final de reducir la pérdida de biodiversidad.

2012

La FAO lanzó la Alianza mundial sobre los suelos, concebida para proteger la biodiversidad mediante la ordenación sostenible de los suelos.

2013

Se aprueba el adoptó el Código Internacional de Conducta de la FAO y la OMS para el Manejo de Plaguicidas. El Código establece normas de conducta sobre la gestión adecuada de los plaguicidas para todas las partes interesadas (incluidas las autoridades gubernamentales y la industria de plaguicidas) que participan en el ciclo de vida de los plaguicidas, desde su formulación hasta su eliminación.

2016

El Acuerdo sobre medidas del Estado rector del puerto es el primer tratado internacional de carácter vinculante centrado específicamente en la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (pesca INDNR)

2016

Conferencia de las Naciones Unidas sobre la Biodiversidad en Cancún, México. Con la Declaración de Cancún sobre Integración de la Conservación y la Utilización Sostenible de la Biodiversidad para el Bienestar, los países se comprometieron a trabajar en la biodiversidad como una forma de contribuir al cumplimiento de los ODS.

2018

La FAO organiza un diálogo entre múltiples partes interesadas sobre la integración de la biodiversidad en todos los sectores agrícolas en colaboración con la Secretaría del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB), reuniendo a expertos con el objetivo de crear una comunidad de práctica, planificar el trabajo futuro de la Plataforma para la integración de la biodiversidad, sensibilizar a la población y movilizar recursos.