Género y biodiversidad
No obstante, las hombres y las mujeres que viven en el medio rural a menudo dependen completamente del medio ambiente para su vida diaria y su seguridad alimentaria. Cuantos más recursos naturales haya disponibles para las personas, más fácil les es encontrar productos que satisfacen sus necesidades de subsistencia. A este respecto, cualquier cambio de los patrones de la biodiversidad afectará, en primer lugar y principalmente, la viabilidad de la supervivencia en el medio rural. Dado que los pobladores del medio rural se encuentran a menudo entre los grupos más pobres y vulnerables del mundo, la conservación de la biodiversidad agrícola es un componente necesario del desarrollo rural, la seguridad alimentaria y la mitigación de la pobreza.
Para entender las cuestiones de género en relación con la biodiversidad vegetal y animal se necesita tomar en consideración las diversas funciones y relaciones de los hombres y las mujeres en el marco de sus sistemas generales de sustento, que comprenden la agricultura y la horticultura, los recursos colectivos, como los pastizales y las tierras arboladas, así como las zonas protegidas.
A través de sus diferentes actividades y prácticas de gestión de los recursos, los hombres y las mujeres han adquirido diversas competencias y conocimientos del medio ambiente y las especies vegetales y animales locales, así como de sus productos y servicios. Estos sistemas de conocimientos locales diferentes de conformidad con los géneros desempeñan una función decisiva en la conservación, la gestión y mejoramiento in situ (en su ecosistema o hábitat natural) de los recursos genéticos para la alimentación y la agricultura. La decisión de qué conservar depende del conocimiento práctico y de la percepción de lo más útil para la familia y la comunidad local.
La FAO, el género y la biodiversidad
La Dirección de Género, Equidad y Empleo Rural de la FAO está realizando actividades con el objetivo de mejorar la seguridad alimentaria de los campesinos y promover la gestión sostenible de la agrobiodiversidad mediante el fortalecimiento de las instituciones del sector agrícola para permitirles la integración, en sus programas y políticas, de enfoques que reconozcan los conocimientos de los campesinos y las campesinas.
Las actividades principales son: - capacitación: cómo registrar y documentar el conocimiento local y cómo utilizar el análisis de género y métodos participativos en la investigación y en los procesos de acción;
- becas y asistencia técnica para investigación en las diferencias a partir del género en los conocimientos campesinos de la agrobiodiversidad (por ejemplo, la utilización de plantas medicinales, la gestión local de las semillas, etc.);
- asistencia técnica para mejorar la comunicación y el intercambio de información sobre el valor del conocimiento local en la agricultura, entre las comunidades y en el seno de éstas, así como con las instituciones que interactúan con los campesinos y con los encargados de elaborar las políticas.
Si desea más información, visite el sitio en Web del proyecto LinKS
|
|