América Latina y el Caribe

Como organismo de generación de conocimiento, análisis y divulgación, la FAO está ofreciendo asistencia a sus Países Miembros para el desarrollo y la diversificación de la matriz energética de la Región. El desarrollo de bioenergía es uno de los desafíos claves que enfrenta la Región, y debe ser llevada a cabo tomando resguardos para garantizar que se aprovechen las oportunidades que esta nueva fuente energética presenta y se eviten los riesgos que pueda tener para la seguridad alimentaria de los pueblos y la sostenibilidad social y ambiental.

Específicamente en el ámbito de la bioenergía, la Oficina Regional de América Latina y el Caribe (FAO-RLC) ha dado prioridad a la evaluación y seguimiento de cuatro políticas consideradas importantes para la promoción sustentable de la bioenergía:

1. Políticas de regulación de mercado de productos y servicios que definan claramente el marco regulatorio del uso de los biocombustibles, las normas de comercio, sus incentivos e impuestos, etc.

2. Políticas de mejora de las relaciones contractuales entre los diversos actores de la cadena productiva desde la producción primaria hasta el consumidor final, incluyendo la inserción de la agricultura familiar y la garantía de los derechos laborales.

3. Políticas de desarrollo y ordenamiento territorial empezando por una zonificación agro ecológica indicativo de las tierras disponibles para los cultivos bioenergéticos, ordenamiento de los incentivos y penalidades para el uso de bosques, agua y otros recursos naturales.

4. Políticas tecnológicas que exploren todas las posibilidades de materias primas de la región y que sean accesibles a los pequeños agricultores y orientadas a tecnologías de pequeña escala, tanto para el segmento agrícola como para el industrial.

Estas políticas se aplican a los tres diferentes pilares de la cadena bioenergética, es decir a la producción de la materia prima o biomasa; a la industria de transformación de la materia prima en portadores secundarios de energía (biodiesel, etanol, biogás, bio oil, agro pellets, etc.) y finalmente al mercado consumidor.

A su vez, dentro de estos tres pilares, se dará prioridad a la producción de biomasa de pequeñas (medianas) explotaciones, que utilizan tecnologías de transformación de pequeña y mediana envergadura, y están fundamentalmente orientadas al autoconsumo local o al mercado nacional.

Mediante la experiencia de FAO en los distintos temas que aborda y la debida orientación a sus países miembros, se espera contribuir a los Objetivos de Desarrollo del Milenio, en particular a los de la erradicación de la pobreza extrema y el hambre, a través del fomento del desarrollo sostenible de la bioenergía.

El grupo temático en bioenergía de la Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe esta desarrollando iniciativas para evaluar, en sus diferentes países miembros, el estado del arte de las diferentes políticas e iniciativas sobre biocombustibles, y sus potenciales impactos sobre la seguridad alimentaria. La Oficina Regional también está utilizando metodologías desarrolladas por FAO en la región, para la evaluación de territorios para la producción sustentable de cultivos agro energéticos, como parte de las políticas de desarrollo y ordenamiento territorial. El grupo está coordinando actividades y esfuerzos con distintas instituciones regionales como la Organización Latinoamericana de Energía (OLADE), el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

Para obtener más información

Contacto:

 Oficina Regional: FAO-RLC@fao.org

última actualización: miércoles 5 de agosto de 2009