Biotecnologías Agrícolas
Biotecnologías agrícolas en la agricultura, la silvicultura, la ganadería, la pesca y la agroindustria  Biotech-banner
 

Biotecnologías agrícolas en los países en desarrollo

En los países en desarrollo es necesario concentrar la atención en mejorar al máximo la producción agrícola, al mismo tiempo que conservar la base de recursos naturales, mediante cultivos y sistemas de cultivo mejorados. Las consecuencias del cambio climático hacen necesario integrar en las estrategias y programas de investigación agrícola consideraciones relativas a la adaptación, la incertidumbre, la vulnerabilidad y la capacidad de resistencia. Las diversas biotecnologías disponibles tienen la posibilidad de jugar un papel importante en este proceso.

Las biotecnologías agrícolas se han ido desarrollando progresivamente en el siglo pasado, pero en los dos últimos decenios los progresos se han ido acelerando hasta alcanzar numerosos logros científicos importantes y avances tecnológicos impresionantes. Hay muchas biotecnologías agrícolas disponibles. Algunas se están usando cada vez más en los países en desarrollo, especialmente las técnicas basadas en el cultivo de tejidos (tales como la micropropagación), la mutagénesis, la hibridación interespecífica o intergenérica, la modificación genética, la selección asistida por marcador (SAM), el diagnóstico de las enfermedades, la bioprotección, y la biofertilización.

Al igual que otras tecnologías que están madurando, también las biotecnologías agrícolas han registrado experiencias variadas en los países en desarrollo. La modificación genética, adoptada también en algunos países en desarrollo, ha logrado en forma limitada pero real modificar algunas especificaciones simples en un número pequeño de productos agrícolas. La aplicación de la modificación genética no fue más amplia debido a graves limitaciones de los tipos de caracteres disponibles, la complejidad de los regímenes de los derechos de propiedad intelectual, y problemas reglamentarios, y a la percepción a menudo negativa del público. Si bien los agricultores han logrado resultados muy satisfactorios en la adopción de algunas variedades transgénicas de primera generación, también han habido contratiempos imprevistos en el mercado debido a que los agricultores trataron de evitar los costos elevados de las semillas y otras restricciones.

Hasta ahora, las aplicaciones principales de técnicas de mejoramiento y manejo de cultivos han correspondido a las biotecnologías no transgénicas, que abarcan toda la gama de caracteres agronómicos y de prácticas agrícolas de interés para los agricultores de los países en desarrollo. Por ejemplo, la mutagénesis es muy usada en los países en desarrollo, y en los últimos sesenta años se han obtenido en todo el mundo más de 2 200 variedades de cultivos derivados de la mutación, principalmente en los países en desarrollo. La hibridación interespecífica permite la combinación de caracteres favorables de diferentes especies y se ha usado con resultados satisfactorios, por ejemplo en el desarrollo de variedades interespecíficas del arroz asiático y del nuevo arroz para África (NERICA), que son resistentes a las enfermedades. Sin embargo, los programas de hibridación interespecífica pueden ser lentos y requerir un gran caudal de conocimientos científicos y mano de obra cualificada.

En muchos países en desarrollo la aplicación de la SAM para cultivos de subsistencia fundamentales todavía se encuentra en una fase relativamente temprana, aunque ya ha comenzado a producir algunos resultados importantes, tales como el desarrollo de un híbrido de mijo perla resistente a la enfermedad del mildiú en la India. Sin embargo, los costos y la sofisticación técnica necesarios para la SAM siguen siendo retos importantes para los países en desarrollo. La micropropagación se usa para la propagación clónica en gran escala de líneas selectas o para la obtención de material de siembra exento de enfermedades. Muchos países en desarrollo tienen importantes programas de micropropagación de cultivos y los están aplicando a una amplia variedad de cultivos de subsistencia.

La biotecnología ofrece también herramientas importantes para el diagnóstico de fitopatologías de origen tanto viral como bacteriano, y en muchos países en desarrollo se aplican comercialmente para tal finalidad técnicas inmunodiagnósticas, así como métodos basados en el ADN. En los países en desarrollo se están utilizando asimismo biofertilizantes para mejorar el estado nutricional de los cultivos y como sucedáneos de suplementos químicos.

Para la conservación de recursos genéticos destinados a la alimentación y la agricultura en los países en desarrollo se utilizan también biotecnologías tales como la criopresevación, la producción de semillas artificiales, la embriogénesis somática, y otras formas de cultivo de células o tejidos in vitro.

Los programas de biotecnología han sido eficaces allí donde complementaban programas convencionales bien estructurados de mejoramiento vegetal y de investigación y desarrollo agronómico. Los factores fundamentales que incidieron en el desarrollo satisfactorio de las biotecnologías agrícolas en los países en desarrollo han sido la elaboración de políticas apropiadas, el fortalecimiento de las instituciones de investigación y extensión, y el fomento de las capacidades de los investigadores y los técnicos. También ha sido importante el establecimiento de medidas reglamentarias intersectoriales.

La utilización de las biotecnologías en los países en desarrollo está aumentando gradualmente pero sigue siendo fragmentaria. Debido a que muchos de los adelantos tecnológicos tuvieron lugar en el sector privado de los países industrializados, los científicos de los países en desarrollo no tienen acceso a los mismos. Los agricultores de los países en desarrollo, especialmente los pequeños agricultores, cultivan productos y enfrentan problemas que dependen de sus condiciones culturales y ambientales, y a menudo tienen un poder adquisitivo limitado para acceder a tecnologías patentadas. De ahí que los resultados de las investigaciones obtenidos por el sector privado en los países industrializados hayan tenido repercusiones limitadas en los medios de vida de los agricultores de subsistencia de los países en desarrollo. De hecho, los éxitos más duraderos obtenidos hasta la fecha han provenido de los programas de investigación agrícola del sector público autóctono que tratan los problemas que son de interés para los agricultores.

Si bien dentro en el sector público de los países en desarrollo ha habido un sólido desarrollo de las biotecnologías, éstas no siempre han estado dirigidas a mejorar los medios de subsistencia de los pequeños agricultores. De hecho, sobre la asignación de recursos para el desarrollo de biotecnologías agrícolas apropiadas rara vez se adoptó un proceso decisorio inclusivo, lo cual comprometió las posibilidades de un desarrollo satisfactorio de las mismas. En algunos casos, aunque la tecnología era idónea y los productos eran potencialmente ventajosos para los agricultores, se adoptaron en forma limitada o no se adoptaron en absoluto debido a deficiencias a menudo previsibles en materia de infraestructura o de mercado. Un enfoque alentador para abordar tales problemas es el de la investigación realizada con la participación de los agricultores, unida a medidas encaminadas a abordar una amplia gama de cuestiones intersectoriales, que van desde los servicios de extensión hasta los programas de multiplicación de semillas.

Para ampliar la información, véase Estado actual y opciones para las biotecnologías agrícolas en los países en desarrollo [ - 382 KB], preparada para la conferencia técnica internacional de la FAO sobre las biotecnologías agrícolas en los países en desarrollo (ABDC-10) que tuvo lugar del 1 al 4 de marzo de 2010 en Guadalajara, México.

Última actualización de la página: Julio de 2010

©FAO/Jon Spaull
©FAO/Rocco Rorandelli
Conferencia sobre las Biotecnologías Agrícolas en los Países en Desarrollo (ABDC-10)