FAO.org

Inicio > Country_collector > FAO en Bolivia > Noticias > Detail
FAO en Bolivia

“Hay que acabar con la inequidad estructural de las zonas rurales de América Latina para avanzar hacia un futuro mejor”

14/12/2017

La persistente desigualdad continúa actuando como un freno poderoso al desarrollo de América Latina y el Caribe en general, y de sus áreas rurales en particular, señaló hoy el Representante Regional de la FAO, Julio Berdegué, en el Simposio sobre Comercio y Desarrollo Sostenible.

El simposio se desarrolla al margen de la 11a Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio, en Buenos Aires, Argentina.

Berdegué intervino en la sesión dedicada a los Desafíos Latinoamericanos en la nueva economía global, y se centró en la inequidad que caracteriza a la región. (ver discurso en inglés)

“Nuestra persistente y extendida desigualdad reduce el crecimiento económico, reduce el impacto de ese crecimiento en la pobreza, debilita nuestras democracias y el estado de derecho, erosiona nuestras instituciones formales e impide que millones de personas expresen todo su potencial” dijo Berdegué, quien intervino en nombre del Director General de la FAO, José Graziano da Silva.

Berdegué destacó la importancia de avanzar hacia un comercio agroalimentarios que genere oportunidades para los sectores de la población que han sido dejados atrás por el modelo actual de desarrollo.

“El comercio socialmente inclusivo debe ser la norma, el estándar al que aspiramos. A menos que lo asumamos así, explícitamente, cumplir los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible en las zonas rurales será una lucha cuesta arriba”, dijo Berdegué.

Comercio agrícola: garantizar beneficios para todos

El Representante de la FAO destacó que países que hoy son protagonistas del comercio agroalimentario, como Brasil, Chile, Colombia, México y Perú, mantienen altos niveles de desigualdad en sus zonas rurales.

“En todos estos países, el ingreso rural ha mostrado un crecimiento significativo, en parte gracias a comercio agroalimentario, pero el índice rural de Gini apenas se ha movido, lo que significa que pocos están capturando la mayoría de los beneficios”, explicó Berdegué.

Berdegué destacó que México y Perú son líderes en términos de sus exportaciones con valor agregado agrícola, pero también son líderes en la desigualdad económica rural.

“Hay ejemplos de comercio agroalimentario que ha sido una fuerza positiva no solo en términos económicos, sino también en la creación de más oportunidades para los sectores que han sido dejados atrás no durante décadas, sino durante siglos. Sin embargo, hasta ahora, estos ejemplos son muy pocos, tal vez más la excepción que la norma”, explicó Berdegué.

Inequidades étnicas y de género

La desigualdad étnica fue otro aspecto que Berdegué marco como un gran desafío para la región, destacando que cerca de 45 millones de ciudadanos indígenas sufren desnutrición crónica.

El Representante de la FAO destacó que en México hay 2,4 individuos indígenas que padecen desnutrición crónica por cada persona no indígena, cifra que en Guatemala es 1.4, en Honduras 1.7 y en Panamá 3.2.

La desigualdad de género en las áreas rurales también es generalizada. “En Chile hay 137 mujeres rurales que viven en la pobreza, por cada 100 hombres. En Uruguay, 143. En Costa Rica, 125. Tres países profundamente comprometidos con los mercados agroalimentarios mundiales, pero donde, las mujeres rurales parecen beneficiarse mucho menos que los hombres rurales de las oportunidades comerciales”, explicó Berdegué.

Desigualdades territoriales: nosotros versus ellos

Según Berdegué, las desigualdades territoriales son otra expresión de los desequilibrios estructurales que afectan a la región.

“En nuestra región se habla de México Central y Norte versus el Sur, en Perú se habla de la costa y las tierras altas, en Colombia es Bogotá versus las regiones del Caribe; todo esto refleja la falta de integración entre nuestros territorios, y una mentalidad de ellos versus nosotros que hay que cambiar para avanzar hacia un mejor futuro”, explicó Berdegué.

El Representante de la FAO explicó que estas situaciones de mantienen ya que existen estructuras e instituciones profundamente arraigadas que reproducen las desigualdades actuales. “Erosionar el poder de estas estructuras e instituciones y cambiar hacia formas más justas de expresión territorial no es una tarea sencilla, pero es posible y se trata de una responsabilidad de nuestra generación”, dijo Berdegué.

Comercio agrícola y cambio climático; empleo rural y reducción de pobreza

La FAO lideró dos eventos del Simposio sobre Comercio y Desarrollo Sostenible, organizado por el Centro Internacional para el Comercio y el Desarrollo Sostenible (ICTSD). El primero estuvo centrado en los desafíos para el comercio agroalimentario ante el cambio climático.

“El comercio puede ayudar a los países a adaptarse a las disrupciones en su suministro alimentario que pueden resultar del cambio climático. Dicho de otra forma, el comercio puede ser visto como una de las herramientas de adaptación necesarias para enfrentarlo, compensando los cambios regionales en la productividad agrícola”, explicó Ekaterina Krivonos, economista de la FAO.

El segundo evento analizó experiencias de comercio agrícola, empleo y reducción de la pobreza en la región. Al respecto, la FAO destacó la importancia de las políticas de protección social y la necesidad urgente de mejorar los mercados de trabajo rurales y la necesidad de recuperar el ritmo de reducción de la pobreza rural en la región, que se ha estancado en los últimos años.