Construyendo la generación #HambreCero

¡Saludos desde Asamanech Asmelash en Etiopía!

Me gusta la escuela por dos razones: porque aprendo cosas nuevas y almuerzo con mis amigos. ¿Alguna vez has tratado de concentrarte en leer y escribir cuando tu estómago retumba? Yo sí y no es divertido. Mis compañeros de clase faltan mucho a la escuela, algunos incluso la abandonaron porque estaban demasiado hambrientos como para poder prestar atención. Ahora que nuestros estómagos están llenos, podemos concentrarnos mejor en nuestras clases. Nuestro maestro Gatso Besah está muy contento con el nuevo programa de alimentación escolar. Proporciona comidas a los niños de familias pobres y los alimentos se compran a los agricultores locales para ayudar a sacar a más personas de la pobreza en mi país. Todo esto es posible con la ayuda de la FAO. La FAO ofrece semillas y herramientas a los agricultores locales y les enseña cómo reducir la cantidad de alimentos perdidos a través de un almacenamiento de alimentos deficiente o debido al sol o los insectos.

La FAO también ayuda a los agricultores a vender sus productos en los mercados y trabaja estrechamente con el Programa Mundial de Alimentos (PMA) que supervise los programas de alimentación escolar. Nos dijeron que el programa tuvo mucho éxito en Brasil, donde millones de personas escaparon de la pobreza y el hambre gracias a la iniciativa del gobierno “Fome Zero” (Hambre Cero). Mi familia y yo estamos muy felices de formar parte del programa. Cuando aplaudo y canto con mi maestra y compañeros de clase todos los días en la escuela, veo un futuro más brillante por delante.