SECCIÓN 2: LAS CAUSAS ÚLTIMAS DEL HAMBRE, ENSEÑANZAS EXTRAÍDAS Y NUEVOS DESAFÍOS

2.01  LAS CAUSAS ESTRUCTURALES DEL HAMBRE Y LA MALNUTRICIÓN

Es necesario comprender las causas estructurales subyacentes de la inseguridad alimentaria y la malnutrición a fin de determinar las medidas para promover la seguridad alimentaria y la nutrición y el derecho a una alimentación adecuada para todas las personas, y a fin de establecer las prioridades correspondientes. Se ha elaborado una lista indicativa, no exhaustiva, de los factores que pueden contribuir al hambre y la malnutrición a partir de una amplia variedad de fuentes; la lista figura a continuación. Esta lista y la lista siguiente de la Sección 2 se han elaborado a partir de una amplia variedad de fuentes, incluidas las aportaciones de los interesados durante la consulta mundial en línea y los debates de las conferencias regionales.

a)     Gobernanza

                i)     estructuras de gobernanza inadecuadas para asegurar la estabilidad institucional, la transparencia, la rendición de cuentas, el imperio de la ley y la no discriminación, las cuales conducen a la toma de decisiones eficientes y refuerzan el acceso a los alimentos y a niveles de vida más altos;

               ii)     la guerra, el conflicto y la falta de seguridad que constituyen un factor esencial al agravar el hambre y la inseguridad alimentaria; en Estados frágiles, los conflictos, la inestabilidad política y las instituciones débiles aumentan la inseguridad alimentaria;

             iii)     la falta de adecuación en el compromiso político de alto nivel y en la consideración de la lucha contra el hambre y la malnutrición como prioridad, que incluyen la incapacidad de cumplir en su totalidad las promesas y compromisos pasados y una insuficiente rendición de cuentas;

             iv)     una coherencia inadecuada en la elaboración de políticas y en el establecimiento de prioridades respecto a las políticas, planes, programas y mecanismos de financiación para hacer frente al hambre, la malnutrición y la inseguridad alimentaria, prestando especial atención a las poblaciones más vulnerables que padecen inseguridad alimentaria;

               v)     servicios estatales inadecuados en las zonas rurales y participación de representantes de las comunidades en los procesos de toma de decisiones que afecten a sus medios de vida;

             vi)     una cooperación y financiación fragmentadas, la dispersión de la ayuda en un gran número de proyectos que carecen de escala para tener repercusiones significativas e incrementan los elevados costos de administración.

b)    Cuestiones económicas y productivas

                i)     la pobreza y el acceso inadecuado a los alimentos, que suelen derivarse de las elevadas tasas de desempleo y la insuficiente disponibilidad de empleo digno; el carácter inadecuado de los sistemas de protección social; la distribución desigual de los recursos productivos como la tierra, el agua, el crédito y el conocimiento, y la insuficiencia de poder adquisitivo de los trabajadores con salarios bajos y la población rural y urbana pobre; la baja productividad de los recursos;

               ii)     el crecimiento inadecuado de la producción agrícola;

             iii)     la ausencia de un sistema comercial multilateral abierto, no discriminatorio, equitativo, sin distorsiones y transparente que fomente la agricultura y el desarrollo rural en los países en desarrollo podría contribuir a la inseguridad alimentaria en el mundo;

             iv)     la persistente inseguridad de la tenencia de la tierra y del acceso a la tierra, el agua y otros recursos naturales, en particular para las mujeres dedicadas a la agricultura;

               v)     la falta de inversión internacional y nacional en el sector agrícola y las infraestructuras rurales, especialmente para los pequeños productores de alimentos;

             vi)     el acceso insuficiente de los productores a las tecnologías, insumos e instituciones pertinentes;

            vii)     una insuficiente atención a la producción ganadera en los sistemas agrícolas;

          viii)     infraestructura inadecuada para reducir las pérdidas posteriores a la cosecha, así como para facilitar el acceso a los mercados;

             ix)     altos niveles de desperdicio de alimentos;

               x)     falta de asistencia técnica global para los productores de alimentos.

 

c)     Aspectos demográficos y sociales

                i)     La atención insuficiente que se presta al papel y la contribución de las mujeres y su especial vulnerabilidad con respecto a la malnutrición, así como a las numerosas formas de discriminación jurídica y cultural que sufren; ello incluye la vulnerabilidad nutricional específica de las mujeres y los niños, que a menudo no se aborda adecuadamente;

               ii)     cambios demográficos: el crecimiento demográfico, la urbanización y la migración del medio rural al urbano, el empleo rural y la falta de oportunidades para la diversificación de los medios de vida, y las desigualdades crecientes entre los grupos de población en los países;

             iii)     la falta de adecuación de los sistemas de protección social efectiva, incluidas las redes de seguridad social;

             iv)     la marginación y la discriminación contra grupos vulnerables como poblaciones indígenas, personas desplazadas internamente o refugiados y la exclusión social y cultural experimentada por la mayor parte de las víctimas de la inseguridad alimentaria y la malnutrición;

               v)     los factores determinantes de la malnutrición de carácter social, como el acceso al agua potable y los servicios de saneamiento, la atención maternoinfantil y la asistencia médica de calidad;

             vi)     la prevención y el tratamiento de plagas y enfermedades relacionadas con la inseguridad alimentaria y nutricional: el consumo inadecuado y el consumo excesivo de alimentos, a menudo con la falta de los micronutrientes esenciales, pueden causar serios problemas a la salud, entre ellos, la malnutrición y la obesidad; 

            vii)     los bajos niveles de instrucción y alfabetización con repercusiones en la malnutrición, incluidas las prácticas de comportamiento y alimentación perjudiciales;

          viii)     apoyo inadecuado para la protección de las mejores prácticas de alimentación infantil y de la primera infancia.

 

d)    Clima/medio ambiente

                i)     la preparación y respuesta inadecuadas para los casos de desastre es un factor que contribuye al hambre, lo que afecta a todas las dimensiones de la seguridad alimentaria. Las personas que padecen inseguridad alimentaria, muchas de las cuales viven en zonas marginales, están desmesuradamente expuestas a peligros naturales y son las que tienen menos capacidad para resistir a sus efectos;

               ii)     la degradación de los ecosistemas y el agotamiento de los recursos naturales, en particular de la biodiversidad;

             iii)     las repercusiones del cambio climático para la agricultura, que incluyen la degradación de las tierras, el aumento de la incertidumbre acerca del rendimiento de los cultivos y la intensificación de las inundaciones y la sequía, así como sus efectos sobre las personas más vulnerables;

             iv)     el uso insostenible de los recursos naturales;

               v)     atención inadecuada a la pesca sostenible y a la ordenación y conservación de los bosques como factor para preservar su contribución a la seguridad alimentaria.

2.02 EXPERIENCIAS ANTERIORES Y ENSEÑANZAS EXTRAÍDAS

Los resultados obtenidos a lo largo de varios decenios muestran que la prevalencia de la subalimentación y el número de personas subalimentadas se ha reducido. La prevalencia de la subalimentación ha descendido a nivel mundial de un 18,6 % en el período 1990-92 a un 10,9 % en 2014-16, mientras que en los países en desarrollo ha disminuido de un 23,3 % a un 12,9 % durante el mismo período, lo que significa que las regiones en desarrollo en su conjunto han llegado casi a alcanzar la meta sobre el hambre del Objetivo de Desarrollo del Milenio 1c (ODM 1c).

No obstante, la tasa de disminución del número de personas subalimentadas es menor que la correspondiente a la prevalencia de la subalimentación. El número de personas subalimentadas en los países en desarrollo ha descendido de 990,7 millones en el período 1990-92 a 779,9 millones en 2014-16, cifra alejada de la meta de la CMA sobre la reducción del número de personas subalimentadas a 515 millones para 20155. Ello pone de relieve la necesidad de adoptar un enfoque más eficaz por parte de todos los actores sobre los retos más apremiantes, un proceso para el que se ha concebido el MEM a fin de que lo respalde. Todos los interesados tienen que aprovechar las enseñanzas extraídas y recoger ideas que puedan ser tomadas en consideración en la formulación de estrategias más eficaces para la seguridad alimentaria y la nutrición. Las enseñanzas comprenden, por ejemplo, las siguientes: .

a)     los programas de desarrollo deben estar controlados y dirigidos por los países;

b)     son necesarios sistemas eficaces de gobernanza en los países, con la participación de los interesados en todos los niveles, y que dichos sistemas comprendan instituciones y estructuras eficientes, responsables y transparentes, así como procesos de toma de decisiones para garantizar la paz y el imperio de la ley, que son elementos esenciales de un ambiente propicio para los negocios;

c)     debe garantizarse la participación de las mujeres como actores clave en la agricultura teniendo en cuenta su posible contribución a la producción de los alimentos consumidos en los países en desarrollo, eliminando al mismo tiempo la discriminación que sufren al negárseles el acceso a activos productivos, el conocimiento a través de servicios de extensión y servicios financieros, lo cual se traduce en una menor productividad y una mayor pobreza;

d)     la necesidad de evitar la transmisión del hambre y la malnutrición entre generaciones, en particular a través de la educación y el fomento de la alfabetización de las mujeres y las niñas;

e)     la necesidad de intensificar la lucha contra la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada en los niveles nacional, regional y mundial;

f)      la necesidad de reducir los altos niveles de pérdidas posteriores a la cosecha y de desperdicio de los alimentos a través de la inversión en la mejora de las infraestructuras rurales, que incluyen las comunicaciones, el transporte, el almacenamiento, la eficiencia energética y el reciclaje de residuos a lo largo de la cadena de valor, y la reducción del desperdicio de alimentos por parte de los consumidores;

g)     son importantes la calidad, la inocuidad y la diversidad de los alimentos consumidos, así como su contenido en calorías;

h)     garantizar el acceso a los alimentos a la población pobre y vulnerable en todo momento requiere programas de protección social específicos y bien formulados, así como redes de seguridad social;

i)      todos los actores interesados pertinentes, en particular los pequeños agricultores y las comunidades locales, deben estar estrechamente involucrados en el diseño, la planificación y la ejecución de programas y proyectos, incluidos los programas de investigación;

j)      debe reconocerse y promoverse la importancia de una inversión del sector privado de mayor cuantía y responsable en agricultura como una actividad económica y en particular el papel de los pequeños agricultores como inversores;

k)     para invertir la tendencia a la reducción en el crecimiento de la productividad agrícola, evitando al mismo tiempo repercusiones negativas sobre la sostenibilidad del medio ambiente, hay una necesidad de desarrollo y transferencia de tecnología, investigación y desarrollo de los sectores público y privado y servicios de extensión;

l)      la ordenación racional de los ecosistemas y los recursos naturales, y las prácticas agroecológicas han demostrado ser fundamentales para mejorar la sostenibilidad de la agricultura, así como los ingresos de los productores de alimentos y su resistencia frente al cambio climático. Por ejemplo, Los aspectos económicos de la agricultura de conservación, FAO, 2001.

m) la importancia de los conocimientos locales en la promoción de la seguridad alimentaria, en particular debido a que esta se ve influenciada por la capacidad de gestionar los bienes naturales y la biodiversidad y de adaptarse a los efectos localizados del cambio climático. 

2.03 LOS NUEVOS DESAFÍOS, MIRANDO HACIA EL FUTURO 

En una perspectiva de futuro, será necesario abordar una serie de nuevos desafíos en el ámbito de la seguridad alimentaria y la nutrición. Serán, en particular, los siguientes:

a) satisfacer las necesidades alimentarias y nutricionales de las poblaciones urbanas y rurales en aumento, con cambios en las preferencias alimentarias; 

b) aumentar la producción y la productividad agrícolas sostenibles; 

c) mejorar la capacidad de resistencia ante el cambio climático; 

d) buscar soluciones sostenibles a la creciente competencia por los recursos naturales.