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La agricultura climáticamente inteligente

Prácticas

Prácticas integradas
Las prácticas holísticas e integradas en las que se involucra a una serie de partes interesadas garantizan una mayor eficiencia en el uso de los recursos y un manejo más sostenible de los procesos naturales y creados por el hombre sobre el paisaje. La integración puede reducir en gran medida la presión sobre los recursos naturales y minimizar la necesidad de insumos externos (p.ej. energía, fertilizantes y plaguicidas químicos). 

Producción agrícola
Para afrontar los retos del cambio climático, la producción agrícola debe adaptarse (p.ej. con variedades seleccionadas, fitogenética, patrones de cultivo y enfoques de manejo del paisaje) y hacerse resiliente ante los cambios (frecuencia e intensidad).


Ganado
El ganado puede contribuir enormemente a la generación de sistemas de suministro de alimentos climáticamente inteligentes. A lo largo de toda la cadena de suministro hay opciones para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, relacionadas con el manejo de los piensos, la fermentación entérica y el manejo del estiércol.

Silvicultura
El cambio climático pone en peligro el suministro de bienes y servicios del ecosistema derivados de los bosques y los árboles esenciales para los medios de vida y la seguridad alimentaria, la sostenibilidad ambiental y el desarrollo nacional.


Agricultura urbana y periurbana
El rápido crecimiento de las ciudades en el mundo en desarrollo está desencadenando enormes demandas sobre los sistemas urbanos de suministro de alimentos. La agricultura, incluida la horticultura, la ganadería, la pesca, la silvicultura, la producción de forraje y la producción de lácteos, se está extendiendo cada vez más a las ciudades.

Recursos genéticos y diversidad biológica
La agricultura, incluida la ganadería, la silvicultura, la acuicultura y la pesca, depende de los tres componentes de la diversidad biológica: la diversidad de especies, la diversidad dentro de cada especie y la diversidad del ecosistema.


Pesca y acuicultura
La pesca y la acuicultura proveen nutrición esencial para el hombre, apoyan los medios de vida y contribuyen al desarrollo nacional. No obstante, el sector está haciendo frente a retos significativos para poder mantener esta contribución crucial. La creciente demanda mundial de pescado y alimentos acuáticos, la acidificación de los océanos, la variabilidad del clima y el cambio climático agravan aún más esta situación.

Gestión de la tierra y del agua
La gestión de la tierra y del agua es un elemento clave de la CSA. Una agricultura más productiva y más resiliente requiere una evolución decidida en el modo de gestión de la tierra y  del agua para asegurar que estos recursos se usan de la forma más eficiente. La gestión sostenible de la tierra y el agua (SLM, siglas en inglés) incluye un amplio abanico de prácticas y métodos, entre los que se incluye la restauración de turberas y tierras degradadas. 

Manejo proactivo de la sequía
La sequía es un fenómeno natural complejo que afecta a todos los climas y comporta impactos socioeconómicos, cuyo alcance varía según distintos factores y condiciones. La agricultura es el primer sector, y el más afectado, por la sequía. Los impactos directos de la sequía incluyen: 


Energía
Los productores agrícolas pueden utilizar la energía de forma más eficiente al tiempo que reducen su dependencia de fuentes de energía no renovables. Los sistemas agrícolas bien planificados también pueden producir energía de forma sostenible sin comprometer la seguridad alimentaria, contribuyendo así a la transición hacia la agricultura climáticamente inteligente.

La pérdida y el desperdicio de alimentos
La pérdida y el desperdicio de alimentos representa una enorme pérdida de recursos, entre ellos el agua, la tierra, la energía, la mano de obra y el capital y desemboca en emisiones de gases de efecto invernadero, contribuyendo al cambio climático. 


Técnicas nucleares
La FAO, a través de la división conjunta FAO/OIEA (Organismo Internacional de Energía Atómica)  y sus laboratorios dedicados de Agricultura y Biotecnología utiliza técnicas isotópicas y nucleares para apoyar la agricultura climáticamente inteligente. Estas incluyen la aplicación de técnicas nucleares y relacionadas para:

  • aumentar de forma sostenible la productividad agrícola
  • adaptar y construir resiliencia entre los sistemas agrícolas y de seguridad alimentaria al cambio climático
  • reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en la agricultura teniendo en cuenta los contextos y prioridades nacionales y locales