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La agricultura climáticamente inteligente

Oriente Próximo y Norte de África

  • Uno de los mayores retos para la agricultura en la región de Oriente Próximo y el Norte de África es la escasez de agua
  • El 85% de todos los recursos de agua dulce se consumen en la agricultura. 
  • Los recursos hídricos internos renovables (descarga anual de los ríos y recarga de los acuíferos subterráneos) per capita constituyen menos de una décima parte de la media mundial.
  • El 70% de las tierras de la región están bajo condiciones desérticas o áridas.
  • Se estima que el cambio climático agravará más aún esta escasez de agua y aumentará también la variabilidad de los patrones de precipitaciones. Esto afecta a la producción de secano, fundamental para el 62% de los hogares agrícolas en la región.

El enfoque de la FAO para abordar este problema consiste en el desarrollo de una estrategia hídrica regional y de alianzas regionales a través de la “Iniciativa sobre la escasez de agua en Oriente Próximo y el Norte de África”. La iniciativa, junto a las dimensiones políticas e institucionales, se centra en la gestión coordinada del agua a nivel de terreno, nacional, de cuenca y regional. Incluye la expansión vertical y horizontal sostenible de la agricultura de regadío, la mejora de la irrigación y de las técnicas de recolección de agua y un aumento de la eficiencia del uso del agua en la producción agrícola.

La FAO también está aliada con la Liga de organizaciones agrícolas de los estados árabes y la Comisión Económica y Social para Asia Occidental de las Naciones Unidas (CESPAO) para el desarrollo de intervenciones de adaptación climáticamente inteligentes para los sectores agrícolas de ´zonas´ seleccionadas de la región, apoyadas por orientaciones y desarrollo de capacidades para una mejor seguridad alimentaria e hídrica en la zona. (http://www.escwa.un.org/RICCAR/pubs.asp).

Egipto, Jordania, Marruecos y Túnez

El enfoque de la agricultura climáticamente inteligente contribuye a identificar  opciones y prácticas de gestión adecuadas que pueden mejorar la productividad y la resiliencia de los sistemas de producción. Entre ellas se incluye la conservación de la humedad del suelo, la mejora de la irrigación y la intensificación y la diversificación de cultivos.

La FAO y el Centro Internacional de Investigación Agrícola en Zonas Secas (ICARDA, siglas en inglés) y los sistemas agrícolas nacionales están trabajando codo con codo para extender la adopción de las ´intervenciones de agricultura climáticamente inteligente probadas sobre el terreno para mejorar la productividad en zonas de regadío y de cultivos de secano´. Egipto, Jordania, Marruecos y Túnez son los países piloto para esta iniciativa. (Artículo de la FAO)

Yemen

El enfoque de la agricultura climáticamente inteligente está siendo introducido por la FAO en la Cuenca de los acuíferos de Sana´a mediante un proyecto de gestión de aguas subterráneas orientado a reducir la extracción excesiva de aguas subterráneas para el riego. Las intervenciones incluyen técnicas de captación de aguas para aumentar el suministro y tecnologías de ahorro de agua para reducir el uso no consuntivo del agua. Estas prácticas implican la protección de la agricultura, cambios hacia cultivos de mayor valor o más eficientes hídricamente, mejoras en la gestión del agua y el uso de agua de fuentes no convencionales (tratamiento de aguas residuales) para irrigación.