Bioenergía

Los cultivos que producen bio-energía pueden compensar la emisión de gases removiendo el dióxido de carbono del aire conforme van creciendo y al organizarse en el sistema radicular de los cultivos y el carbono orgánico del suelo además de producir productos asociados como por ejemplo la proteína animal, y el desplazamiento de los combustibles fósiles.

Sin embargo, los cultivos biocarburantes tienen diferentes balances de gases efecto invernadero, que también pueden ser negativos dependiendo de los métodos de producción, la localización y el grado en que los efectos directos e indirectos en los cambios de uso de la tierra se consideren en el análisis total de los ciclos de vida. Por ejemplo, mientras el maíz producido para el etanol puede generar un ahorro de 1.8 toneladas por hectárea/año de GEI y césped de pradera (Panicum virgatum) de 8.6 toneladas por ha/año, la conversión de césped de pradera y bosques puede liberar 300 toneladas/ha, y 1600-1000/ha respectivamente. Prácticas apropiadas de la agricultura y la producción en sistemas integrados de energía-alimento pueden parcialmente mitigar el daño. Comparado con otras opciones, líquidos bioenergéticos son tipicamente muy costosos en términos de reducción de gases de efecto invernadero. Existen evidencias que sugieren que los impuestos provenientes de carbón, y permisos de comercialización, conservación de energía pueden ser más costo efectivos que los biocarburantes en reducir la emisión de gases invernadero.

La energía basada en la madera, es actualmente la fuente principal de energía renovable en los países en desarrollo y desarrollados, y pueden contribuir a la mitigación de cambio climático por medio del desplazamiento en la emisión de carbono, a partir de los carburantes fósiles. De hecho, la emisión neta de carbono por generación de una unidad de calor o electricidad proveniente de la energía maderera es 10 a 20 veces menor que la emisión proveniente energía fósil. A la fecha, la mayor parte de la aplicación de energía maderera utiliza alimentación generada por suministros de bosques manejados en forma insostenible, con pocos cultivos bio-energéticos, específicamente para este propósito. Esto muchas veces contribuye a la deforestación, y por ello reduce el balance positivo de GEI en la producción de energía por medio de la madera. De cualquier manera, el incremento en el precio del petroleo, y las nuevas tecnologías harán un incremento en la demanda de energía maderera proveniente de las plantaciones energéticas que serán asideros de carbono cuando se complementen con otras fuentes de suministros bien manejadas.

Publicaciones

Integrated Crop Management. Jatropha: A Smallholder Bioenergy Crop. The Potential for Pro-Poor Development 16 January 2012 This publication presents a compilation of information on key practical issues affecting jatropha for pro-poor development. The information, presented by specialists from around the world at the International Consultation on Pro-Poor Jatropha Development held in Rome, Italy in April 2008, is based on the knowledge available from research reports and ongoing unpublished research material. [more...]
16 January 2012 This case study demonstrates strengths and weaknesses of the Bioenergy Environmental Impact Analysis framework (BIAS) in its draft form of 2009. The evaluation was conducted on the 21 000 ha bioethanol project of SEKAB near Bagamoyo, Tanzania. The study shows that the BIAS framework is a useful tool in guiding the analysis of biofuel projects. It also underlines evidence that substantial site-specific data are required to sufficiently evaluate impact on all environmental areas: biodiversity, water, soil and greenhouse gases (GHG), especially soil carbon. Specific indicator values for thresholds are missing, but may be of limited usefulness in specific cases, due to necessary adaptation to local conditions. [more...]
16 January 2012 The Bioenergy Environmental Impact Assessment (BIAS) framework summarizes the major issues associated with environmental assessments of the impacts and the processes related to bioenergy development. The Framework attempts to bring together and evaluate the best available assessment methodologies, both tested and untested. It is part of a larger effort undertaken by FAO to facilitate decision-making at various levels and ensure that the wider impact of bioenergy development, above all its impact on food security and the environment, is taken into consideration. In a climate of rapid development of the bioenergy sector, many investment and land use decisions have been taken in a vaguely defined policy environment and without due consideration of the environmental consequences. The BIAS Framework is intended as a step towards creating practical decision-making tools for decision-makers and a potential benchmark or reference point for the development of new methodologies, approaches and standards. [more...]
No 45 - Making Integrated Food-Energy Systems Work for People and Climate 14 December 2011 Reducing “Energy Poverty” is increasingly acknowledged as the “Missing Development Goal”. This is because access to electricity and modern energy sources is a basic requirement to achieve and sustain decent and sustainable living standards. It is essential for lighting, heating and cooking, as well as for education, modern health treatment and productive activities, hence food security and rural development. Yet three billion people – about half of the world’s population - rely on unsustainable biomass-based energy sources to meet their basic energy needs for cooking and heating, and 1.6 billion people lack access to electricity. [more...]


última actualización:  jueves 21 de julio de 2011