Manejo de riesgos climáticos

El manejo de riesgos climáticos es un reto actual y del futuro. Los desastres relacionados con el cambio climático aumentan. El número de catástrofes hidrometeorológicas (sequías, inundaciones, tormentas de viento, incendios forestales, y deslizamientos de tierras) han incrementado en las décadas recientes de 195 (1987-1998 en promedio) a 365 por año (2000-2006 promedio). En el 2007 alrededor de 45 por ciento de las muertes registradas y cerca del 70 por ciento del total de pérdidas económicas, fueron debido al desastres inducidos por el clima.

Los eventos climáticos extremos que regularmente afectan múltiples sectores incluyendo agricultura, seguridad alimentaria, recursos hídricos, y salud. La variabilidad climática puede inestabilizar y provocar pérdidas de los cultivos, reducción de las fuentes de irrigación de agua, inseguridad alimentaria, y hambre. Los impactos de los eventos extremos como las sequías, las inundaciones y los ciclones, frecuentemente se acumulan y retrazan los avances para alcanzar los Obetivos de Desarrollo del Milenio en pobreza, hambre y salud.

Los patrones de amenazas climáticas que están apareciendo se presume que estén asociados al cambio climático. Se espera, que el calentamiento global, aumente los ciclos hidrológicos, amplíen los rangos climáticos, llevando a eventos de fuertes lluvias y severas sequías. El aumento de la intensidad de los ciclones tropicales, como se observó en las décadas recientes, pueden estar asociados al aumento de temperatura de la superficie en las aguas marinas. Mayor invasión de las zonas propensas a amenazas, aumentando la exposición de las personas, principalmente los pobres y sus pertenencias económicas relacionadas con pérdidas debido al clima, a menos que sus vulnerabilidades sean abordadas y reducidas.


Manejo de riesgos climáticos – un enfoque integrado

El enfoque integrado de Manejo de cambio riesgos climáticos (MRC) aborda vulnerabilidades de la variabilidad climática en el corto plazo, y cambios climáticos en el largo plazo en el contexto de desarrollo sostenido. Promueve de forma proactiva, las intervenciones solicitadas para lograr resultados positivos para las comunidades y las sociedades en sectores que son sensibles al cambio climático como la agricultura, forestal, pesca, recursos hídricos y ambientales, y últimadamente el manejo de riesgo de desastres (MRD) con formación de capacidad humana (ambos técnicos e institucionales) de medio y largo plazo en la adaptación climática, esto es integrando cuatro aspectos principales:

  • fortalecimiento de las capacidades a diferentes niveles para interpretar y comunicar información relevante, y asesorar a las comunidades locales sobre como prepararse para los riesgos y capitalizar las oportunidades;
  • aumentar las capacidades institucionales y técnicas de los gobiernos e instituciones, sociedad civil y organizaciones y comunidades para localizar los sitios de riesgos, evaluar la vulnerabilidad y la formulación de planes y políticas de desarrollo sensibles al clima;
  • promover el desarrollo de opciones prácticas de adaptación y demostración de localización y especificación de inversión para promover el desarrollo de frente a la variabilidad climática y los futuros riesgos del cambio climático, y
  • promover el intercambio de conocimiento y aprendizaje sobre el cambio climático, por medio del desarrollo de actividades para la toma de conciencia sobre manejo de riesgos con perspectiva de género y desarrollo de políticas.

Un elemento clave es al integrar el Manejo de riesgo climáticos en agricultura es el suministro de información sobre el tiempo y el clima que ayude a los campesinos, ganaderos, y pescadores a manejar de forma proactiva sus riesgos y mejorar las oportunidades en el ámbito local. El objetivo último del MRC es el de aumentar la elasticidad y resistencia de los sistemas de vida de las comunidades rurales de frente al cambio climático, e informar de mejor manera a los planificadores y decisores de políticas.


Contribución de FAO: valor agregado

Los riesgos actuales y futuros sobre el clima, son de gran preocupación para los campesinos como también para los decisores políticos, en el momento en que éstos planifiquen para solventar las necesidades de desarrollo. Los enfoques anticipados para manejar los actuales riesgos climáticos a nivel nacional y local, pueden requerir que decisores, y comunidades para comprender y manejar los riesgos de mejor manera. Medidas para reducir la vulnerabilidad y la formación de capacidad para incrementar la elasticidad son buenas inversiones, sin importar si los cambios se dan o no, ahora o en el futuro. La provisión de productos pronosticados como apropiados, con las perspectivas de impacto relevante, políticas y directrices bien informadas y adaptadas localmente para el manejo de alternativas que puedan encontrar las necesidades de los campesinos, y pueden ayudar a reducir el impacto negativo y el cambio climático significativo.

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última actualización:  miércoles 5 de diciembre de 2012