En octubre del 2005, la tormenta Stan causó grandes pérdidas en el sector agropecuario, sobre todo en la producción de maíz, frijol y frutales entre otros, misma que fue agravada por la erupción del volcán Ilamatepec en la misma fecha, debido a las descargas de ceniza sobre áreas productivas. Esto se manifestó en una reducción en la disponibilidad de granos básicos y de otros cultivos y especies menores, básicos en la seguridad alimentaria de estas comunidades.

Para ayudar a las familias rurales a hacer frente a esta situación, el Ministerio de Agricultura y Ganaderia, con el apoyo técnico de FAO y de AECID implementó un proyecto entre abril 2007 y marzo 2012 con el objetivo de reducir la vulnerabilidad ambiental, económica y social mediante la gestión sostenible de los recursos naturales para ayudar a las comunidades a hacer frente a los impactos del cambio climático sobre los medios de subsistencia rurales.

Reactivación de Sistemas Productivos

Las acciones orientadas a la reactivación productiva se introdujeron mediante un proceso gradual y participativo con las familias. Este proceso se ha centrado en la reactivación de los sistemas productivos tradicionales; el fomento de la diversificación; la modernización e innovación; el fortalecimiento y encadenamientos productivos.


Metodologías de Extensión

Para responder a las limitaciones técnicas y logísticas necesarias para cubrir el número de familias en la zona del proyecto se introdujeron innovaciones en la metodología de extensión, con metodologías de "extensión horizontal" que promueve el desarrollo del capital humano y social para ampliar la cobertura de la transferencia de tecnologías.


Fortalecimiento de Capacidades

Las organizaciones comunitarias son fundamentales en el desarrollo de las familias rurales. En este sentido, el proyecto se enfocó tanto en la capacitación de familias para planificar la producción orientada al mercado, como en la asistencia técnica de las Asociaciones de Desarrollo Comunales (ADESCO), para abordar temas directamente vinculados con la seguridad alimentaria.


Recuperación de Sistemas Ambientales

El manejo adecuado de los recursos naturales ha posibilitado enlazar dos acciones que tradicionalmente se han mantenido separadas: producir y conservar. Es decir que ha sido posible mejorar la producción agropecuaria y la prestación de servicios diversos en armonía ambiental, lo cual tiene impactos positivos en la reducción de la pobreza y la inseguridad alimentaria; el manejo y uso sostenible de suelos y agua.

última actualización:  martes 12 de febrero de 2013