Área del proyecto

Como área del proyecto se seleccionaron dos microcuencas altoandinas: Santo Tomás (provincia de Chumbivilcas de la región Cusco) y Challhuahuacho (provincia de Cotambambas de la región Apurímac), que forman la sub-cuenca del río Santo Tomás que, a su vez, integra la cuenca del río Apurímac con una población de 85,000 personas aproximadamente, casi enteramente rural. La situación de estas microcuencas es representativa de lo que sucede en otras regiones altoandinas semejantes, por lo cual la experiencia del presente proyecto será replicable en otras zonas. La expectativa es que las autoridades y líderes comunales incorporen los productos del programa conjunto en su propia planificación y procedimientos.

La cuenca abarca una superficie de 4,331 km2 y se extiende sobre 3 pisos ecológicos:

  • Entre 3,000 y 3,200msnm con un clima seco y de montaña subtropical, donde se cultiva maíz.
  • Entre 3,200 y 4,000msnm con un clima húmedo subtropical, donde se cultiva papa, trigo, cebada quinua y olluco.
  • Por encima de los 4,000msnm un clima sub-alpino sub-tropical, con zonas de pastos, sobre todo ganado ovino y vacuno hasta 4,500msnm y camélidos (alpacas y llamas) por encima de los 4,500msnm

La cuenca de Santo Tomás posee un potencial predominantemente ganadero y forestal. Sin embargo, respecto a los recursos ganaderos, se ha reportado que quedan pocos ejemplares de camélidos (llamas y alpacas) los cuales han sido desplazados por ovinos. Esto, a su vez, tiene impactos negativos en los suelos y pastos. Asimismo, se sabe que el número de equinos es excesivo y está afectando los bofedales que constituyen las principales fuentes de agua del ganado, especialmente para camélidos. Por un lado existen problemas de sobrepastoreo y falta de manejo de pastizales altoandinos, incluyendo degradación genética de camélidos. Por el lado de los recursos forestales, las partes altas on apropiadas para especies forestales nativas y la parte baja es apropiada para frutales. Poco se sabe sobre la explotación de arbustos nativos y especies silvestres nativas para su uso como leña o en la producción de carbón. Asimismo, se ha reportado el agotamiento de manantiales, falta de protección de acuíferos (sobreexplotación), altas tasas de escorrentía de agua de lluvia (75%) y escasez de agua en partes medias y bajas. Reportes en situaciones tales como floración temprana, cambio de temperatura en las estaciones, disminución de caudales en ríos, desaparición de fauna, desplazamiento del cultivo del maíz hacia partes más altas, lluvias más cortas y violentas y deslizamientos, y presentica de plagas que afectan cultivos (ratas, langostas), son manifestaciones de cambios en el clima a nivel de la Cuenca de Santo Tomás.

Las prácticas agrícolas de quema de pastos extendidos en todos los agricultores intensifican los impactos arriba mencionados, que junto con una situación de mayor sequía y desertificación concluye en la propagación de incendios incontrolados y pérdida de la biodiversidad. Paralelamente, las poblaciones rurales dedicadas a la agricultura han perdido progresivamente sus antiguas estrategias de manejo de territorio basadas en el manejo de diferentes pisos ecológicos que les permitían reducir su vulnerabilidad ante la variabilidad climática. Las provincias de Cotabambas en la región Apurímac y Chumbivilcas en la región Cusco están localizadas en el área de los Andes que concentra los más altos niveles de pobreza extrema del país. Las localidades de dichas provincias se ven permanentemente afectadas por fenómenos naturales que recurrentemente conducen a serios desastres. Paralelamente, y menos llamativos que el impacto de los desastres naturales en la infraestructura física y la propiedad son los impactos acelerados del cambio climático que está afectando a las zonas altoandinas del Perú. En estas regiones, en las que se asienta la población en pequeños centros poblados y comunidades rurales, se verifica un proceso acelerado de retraimiento de glaciares, que junto con prácticas inadecuadas de utilización de los recursos naturales en la producción agrícola y ganadera y para el consumo humano. Adicionalmente, el agua existente no se maneja adecuadamente y en muchos casos es objeto de contaminación.

última actualización:  sábado 7 de julio de 2012