Uruguay es un país cuya economía está fuertemente basada en el sector agropecuario, responsable por más del 70% del valor total de sus exportaciones. Sin embargo, este sector está siendo profundamente afectado por los efectos del cambio climático, que conducen hacia una creciente variación en la producción de cultivos y pasturas, una mayor incidencia de pestes y plagas y una mayor variación en la disponibilidad de agua, entre otros.

Para hacer frente a esta situación, el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), con el apoyo de la FAO implementó el proyecto “Nuevas políticas para la adaptación del sector agropecuario al cambio climático en Uruguay” (noviembre 2010 - marzo 2013) con el objetivo de contribuir a reducir la vulnerabilidad y construir resiliencia de los agro-ecosistemas uruguayos a los efectos del cambio climático sin comprometer el desarrollo potencial del país. Para esto, el proyecto se planteó las siguientes preguntas:

  • ¿A qué hay que adaptarse?
  • ¿Cómo se ha comportado el clima en Uruguay?
  • ¿Cómo podemos esperar que evolucione a mediano plazo?
  • ¿Cómo reducir la vulnerabilidad ante la variabilidad y los eventos climáticos extremos?
  • ¿Cómo construir resiliencia?
  • ¿Cómo perciben los productores los impactos del clima?

Aproximarse a responder preguntas de este tipo es imprescindible al encarar procesos de adaptación planeada. Si un objetivo de la adaptación es reducir la vulnerabilidad, es importante tener claro que ésta es en realidad una función compleja de tres grandes dimensiones a ser consideradas en su conjunto: 

  1. la exposición climática,
  2. la sensibilidad de los sistemas
  3. la capacidad adaptativa
 ACTIVIDADES, RESULTADOS Y CONCLUSIONES
última actualización:  martes 11 de febrero de 2014