
Eficiencia y capacidad de recuperación de la producción ganadera
La ganadería da de comer a 1.000 millones de pobres en el mundo, especialmente en las zonas secas poco fértiles donde otras prácticas agrícolas son menos viables. Desempeña un importante rol multifuncional en muchas regiones en desarrollo, suministrando alimento, ingresos, tracción animal para arar y transporte. También desempeña otras importantes funciones, como garantía para obtener un crédito y liquidez cuando se vende en casos de emergencia.
El sector ganadero ha crecido muy rápidamente en las últimas décadas y continuará
haciéndolo mientras siga aumentando la demanda de carne y productos lácteos. Se ha estimado un crecimiento del 68% para 2030 respecto a 2000, y esto se debe principalmente al crecimiento demográfico y económico de países en desarrollo (FAO, 2006. World Agriculture: towards 2030/2050). El ganado es también el mayor usuario mundial de los recursos de la tierra: los terrenos de pastoreo ocupan el 26% de la superficie no helada de la tierra y el 33% de la tierra cultivable destinada a la producción de alimentos (FAO, 2009. El estado mundial de la agricultura y la alimentación 2009).La rápida expansión del sector está provocando una sobreexplotación y degradación de la tierra, así como un importante impulso a la deforestación. También es responsable de las emisiones de metano y óxido nitroso derivadas de la digestión de los rumiantes y el manejo de estiércoles, y es la principal fuente de emisión de metano del mundo. Sin embargo, la huella de carbono de la ganadería varía considerablemente entre los sistemas de producción, regiones y productos, debido principalmente a las variaciones en la calidad del alimento, las eficiencias en la conversión de alimento de las distintas especies animales y los impactos en la deforestación y la degradación de la tierra (FAO, 2010. Green House gas emission from the Dairy Sector. A life Cycle Assessment).
Se necesitan mejoras significativas en la productividad en los países en desarrollo para poder responder a las necesidades crecientes en materia de seguridad alimentaria y desarrollo, a la vez que se minimiza el uso de recursos y la emisión de GEI derivados de la producción.
| Mejora de la producción lechera en Cajamarca, Peru
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| Bloques multinutricionales mejoran la digestibilidad de los forrajes fibrosos La producción ganadera de los países en desarrollo depende en gran medida de alimentos fibrosos (especialmente residuos de cultivos y pastos de poca calidad), los cuales presentan déficits de nitrógeno, minerales y vitaminas. Sin embargo, estos alimentos pueden ser mejor utilizados si la dieta del rumiante es complementada con nitrógeno, carbohidratos, minerales y vitaminas. Uno de los métodos más adecuados para facilitar a los animales nutrientes que no se encuentran en los alimentos fibrosos (entre pequeños agricultores en regiones tropicales) es alimentar a los animales con urea y melazas en forma de bloques minerales melaza/urea. Estos bloques minerales aumentan la productividad de carne y leche y promueven una mayor eficiencia reproductiva entre las especies animales rumiantes, como el vacuno, el búfalo, la oveja, la cabra y el yak. El éxito de esta técnica ha hecho que sea adoptada en más de 60 países (FAO 2007. The State of Food and Agriculture, Paying Farmers for Environmental Services). |
| Control de enfermedades animales relacionadas con el cambio climático: la fiebre del Valle del Rift
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