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FAO en Cuba

Por una acción integrada frente a la resistencia antimicrobiana

Foto: @OPS/OMS/Liliana Jiménez
23/03/2017

El VII Taller Nacional del Codex Alimentarius, efectuado el 17 de marzo en el Complejo Morro-Cabaña de La Habana, propició un espacio de diálogo e intervención multisectorial para abordar la vigilancia integrada de la resistencia a los antimicrobianos (RAM), fenómeno global emergente que ocasiona un aumento de la mortalidad, morbilidad y el gasto en servicios de salud.
Organizado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA), la Oficina Nacional de Normalización y el Comité Nacional del Codex Alimentarius, el encuentro fomentó el análisis de la situación actual en Cuba, que ante el aumento de casos, ha elaborado un plan de alcance nacional que incluye acciones multisectoriales e intersectoriales con vistas a generar una respuesta eficaz para su detención.
Las conferencias trataron la problemática desde las perspectivas de la salud humana, animal y ambiental, como ramas de una sola salud. Según la conferencia del Dr. Zambrano Cárdenas, Coordinador del Programa Nacional de Prevención y Control Infecciones Asociadas a la Asistencia Sanitaria (IAAS), la cual fue presentada por la Dra. Dianelys Quiñones del IPK, Cuba emprende varias acciones ante estas bacterias que mutan y se hacen resistentes a los antibióticos por diversas causas; compartidas por los trabajadores de salud, los hospitales, otros servicios sanitarios, la industria agropecuaria e incluso los usuarios de los servicios sanitarios.
Entre ellas, excesiva e injustificada prescripción de antibióticos en la salud humana, uso irracional de medicamentos en la salud animal, control inadecuado de las infecciones en las instituciones de salud, el ambiente inanimado que puede facilitar la transmisión, pacientes que no terminan sus tratamientos en el tiempo establecido, falta de higiene y saneamiento deficiente, así como el escaso desarrollo de nuevos antibióticos.


1. OPS/OMS ante este desafío para la salud pública

La RAM no abarca solo a los antibióticos, sino también a los antifúngicos, antivirales y antiparasitarios, constituyen un problema mundial. Solo en el año 2015 fallecieron 700 000 pacientes en el mundo y se estima que las muertes atribuibles a la RAM asciendan a 10 000 000 para el 2050. Se calcula que cada 3 segundos muere una persona por esta causa.

La región de las Américas presenta una creciente resistencia de los gérmenes a los antimicrobianos. Han surgido bacterias resistentes y “panresistentes”. La situación se ha agravado, por lo que se han decretado varias alertas epidemiológicas en países como Argentina y Guatemala en 2010 y 2011, respectivamente. Ha habido reportes de brotes en neonatología en Barbados, Ecuador, Belice, Jamaica, República Dominicana y Honduras, con una letalidad que sobrepasa el 50%.

Según estimaciones, el 10% de todos los pacientes que reciben atención hospitalaria desarrolla alguna infección asociada a la atención de salud. A escala mundial, más del 50% de estos medicamentos se prescriben, dispensan o venden de manera inapropiada. Este uso inadecuado se da en todos los niveles del sistema de salud, tanto en el sector público como en el privado. Realizar intervenciones en múltiples ámbitos, como en educación, gestión, diagnóstico, regulación y economía, mejora en un 63% el uso de antimicrobianos y reduce la prescripción en un 23%.

Es por ello, que desde el 2011, cuando el Día Mundial de la Salud estuvo dedicado a la RAM, la OPS ha intensificado las iniciativas regionales para la prevención y control de la resistencia a los antimicrobianos.

Entre las resoluciones recientes, figura la A68/20, de marzo de 2015, aprobada en la 68 Asamblea Mundial de la Salud, la cual establece un proyecto de plan de acción mundial sobre la resistencia a los antimicrobianos. Asimismo, la Resolución No. 15 del 54 Consejo Directivo de la OPS aprobó el Plan sobre la resistencia a los antimicrobianos (documento CD54/12, Rev. 1) y su aplicación en el contexto de las condiciones propias de cada país.

En el marco de estas resoluciones, la representación de OPS en Cuba ha acompañado a las autoridades sanitarias del país para implementar el plan de acción nacional contra este fenómeno.

“Hemos apoyado al MINSAP desde el punto de vista metodológico, también en el fortalecimiento de la red de laboratorios del IPK, la creación de capacidades y el adiestramiento del personal para la detección y monitoreo de la RAM en los laboratorios y promovemos la investigación, así como la participación intersectorial para abordar la vigilancia integrada de las resistencias, ya que se trata de un problema que implica a toda la sociedad”, indicó la consultora de la oficina país, Lic. Alina Pérez.

Por su parte, la Dra. Vivian Pérez, también consultora de OPS/Cuba, apuntó: “Hemos emprendido acciones, junto a las instituciones cubanas, para fortalecer los laboratorios del INHEM, la formación de recursos humanos, el intercambio de buenas prácticas y la actualización de las normas del Codex Alimentarius o código alimentario entre la FAO y la OMS, con el fin de garantizar alimentos inocuos y de calidad a todas las personas, en cualquier lugar; punto de referencia mundial para los consumidores, los productores y elaboradores de alimentos, los organismos nacionales de control de los alimentos y el comercio alimentario internacional.


2. Consecuencias de la RAM para el Sistema Nacional de Salud de Cuba

Como perjuicios a la salud humana, destacó que la resistencia antimicrobiana obstaculiza el control de las enfermedades infecciosas. Además, que las cepas de las IAAS se han convertido en infecciones extrahospitalarias.

Como ejemplo, el porcentaje de resistencia en cepas de Psedomonas aeruginosa hospitalarias en el 2014 arroja que existe un 60% de resistencia para antibióticos como Ceftazidima y Amikacina; mientras que es de un 40% para Meropenem y Ciprofloxacina y de un 22 % para Colistina.

De acuerdo con estudios del Programa Nacional de Infecciones Asociadas a la Asistencia Sanitaria, en los casos de carbapenemasas se constata elevada repercusión en el manejo del paciente con escasas opciones terapéuticas, más estadía hospitalaria, mayor mortalidad y en correspondencia un incremento de los gastos sanitarios.

Por su parte, el Jefe del Departamento de Epidemiología Hospitalaria del Hospital Hermanos Ameijeiras, Dr. Gonzalo C. Estévez Torres, abundó sobre las consecuencias que para los humanos tienen las capacidades adquiridas por diferentes microorganismos, de resistir la acción de los antibióticos usados en el tratamiento de diferentes enfermedades.

Durante su intervención, expuso el comportamiento de los principales indicadores de infecciones adquiridas durante la asistencia médica en esta institución nacional de salud en el año 2016. Mediante la información estadística establecida en el programa nacional de prevención y control de las infecciones asociadas a la asistencia sanitaria, junto a los estudios microbiológicos realizados a los pacientes ingresados, la investigación constató un ascenso de las infecciones en algunos servicios, comparados con el 2015; así como el aumento de la resistencia de un grupo de microorganismos a los antibióticos más usados en el hospital. Estos resultados excluyeron los estudios microbiológicos realizados en consulta externa.