Discurso con
ocasión de la Vigésimo octava Conferencia
Roma, Italia, 20 de octubre - 2 de noviembre de
1995
Señor Presidente de la
Conferencia,
Señor Presidente Independiente del Consejo,
Señoras, Señores Ministros,
Excelencias, Señoras y
Señores:
Hace apenas algunos días, en la
encantadora ciudad ribereña de San Lorenzo, en el
castillo Frontenac, cuya majestad desafía al
tiempo, nos volvimos a sumir en la historia para
encontrar de nuevo nuestras raíces y nuestra
dimensión a fondo.
El 16 de octubre, aniversario del
nacimiento de nuestra Organización y Día
Mundial de la Alimentación, nos elevábamos
a la cúspide del ideal filosófico de
nuestros padres fundadores para alcanzar nuestra
dimensión cimera.
Hoy, hemos de poner de nuevo los pies
sobre la tierra para afrontar la dura realidad de
nuestros programas y de nuestros medios. Así pues,
no voy a hablar ahora de la problemática de la
FAO, de su evolución y sus perspectivas, de las
que traté ampliamente en mi discurso en
ocasión del 50º Aniversario. Les
hablaré con palabras muy simples de un horizonte
temporal más modesto de cuatro años, que
abarca los ejercicios de 1994-95 y 1996-97.
El 28º período de sesiones
de la Conferencia de la FAO se celebra en un momento
crucial de su existencia.
La conmemoración del 50º
Aniversario ha sido un éxito indudable, gracias a
la inolvidable acogida y a la generosa hospitalidad del
Gobierno de Canadá, de la Provincia de Quebec y de
la Ciudad de Quebec. La semana pasada, la Reunión
ministerial preparatoria de la Cumbre Mundial sobre la
Alimentación ha aprobado la "Declaración de
Quebec", en la que se reafirman el derecho fundamental a
la alimentación y la importancia vital de una
ordenación duradera de los recursos vegetales,
animales, forestales y pesqueros. Por último, en
el Simposio "El desarrollo al servicio de las personas"
se ha mostrado la unidad de puntos de vista de las
organizaciones no gubernamentales, de los círculos
académicos y del sector privado sobre la necesidad
de una lucha sin cuartel para eliminar el hambre de la
faz del mundo.
Son tantos los acontecimientos que
auguran felizmente una vuelta a las fuentes, una
adhesión a la fe y a la esperanza que han guiado a
grandes visionarios, al día siguiente de la mayor
empresa de destrucción de la especie humana, a
apostar por la vida, a asumir colectivamente el
compromiso de asegurar el "pan para todos".
Desgraciadamente, en estos
últimos tiempos hemos asistido también a la
reaparición del aislacionismo, la
propensión a replegarse sobre sí mismo, el
recrudecimiento de las críticas a las
instituciones de las Naciones Unidas y de Bretton Woods,
el volver a poner en tela de juicio los principios del
universalismo y un descenso de las asignaciones a favor
de la ayuda al desarrollo.
Son tantos los signos precursores de
una vuelta a los males del egocentrismo y de la
exclusión, de una inclinación cada vez
mayor por la primacía de la fuerza en las
relaciones internacionales y en las sociedades
nacionales.
El crepúsculo del siglo XX
preconiza, pues, la noche de la congoja en un mundo,
antes bipolar y hoy fragmentado, donde los antagonismos
de antaño vuelven a subir de lo hondo de la
intolerancia. Y, en el alba del siglo XX, se corre el
riesgo de que amanezca el día sobre un mundo
peligroso y sin piedad.
Para la humanidad, los peligros, al
margen de los conflictos étnico-religiosos y de
las guerras localizadas, se vislumbran en el horizonte de
la insidiosa inclinación al "laisser-faire,
laisser-aller", beben en la fuente de la creencia
religiosa e incluso dogmática en las virtudes
universales y holísticas del mercado como
solución exclusiva a los problemas nacionales e
internacionales.
Si la caída del muro de
Berlín ha dado al traste con la
estatificación y la colectivización como
respuestas eficaces a la cuestión
económica, si la burocracia y el despilfarro han
empañado la imagen de muchas instituciones
públicas y si nadie podría prever una
vuelta a las equivocaciones de antaño, se
está obligado a constatar también que las
reglas de la competencia distan todavía mucho de
haber erradicado los flagelos de la pobreza y del hambre,
del desempleo y de la exclusión; que no han
impedido la explotación por exceso de nuestros
recursos naturales y la degradación progresiva de
nuestro medio ambiente.
Valores sociales y morales deben
completar, pues, los mecanismos de la
capitalización a fin de que, en el seno de los
países y entre las naciones, se instauren
relaciones basadas en el sentido de la fraternidad y de
la pertenencia a la misma "aldea global". Son valores que
constituyen la piedra angular de la Organización
de las Naciones Unidas para la Alimentación y la
Agricultura y de su lema "Fiat Panis".
Para nuestra Organización, los
peligros se reflejan en veleidades de reducción de
los recursos, que ya son suficientes, puestos a su
disposición. Mientras que la acepción del
principio de un presupuesto de crecimiento real cero
constituye ya un retroceso con respecto a unas
necesidades crecientes, hay ahora conatos de descender a
un presupuesto de crecimiento real, es decir nominal,
negativo.
Si bien no cabe ignorar las
dificultades financieras reales de algunos Estados
Miembros y la inquietud de hacer economías para
reducir desequilibrios presupuestarios nacionales, hay
que también saber ser razonable y tener el sentido
de la mesura. En efecto, hay una masa crítica
financiera mínima necesaria cuando se quieren
ejecutar programas para los 176 Miembros, asegurar el
derecho humano fundamental a la alimentación,
organizar la ordenación duradera de los recursos
vegetales, animales, forestales y pesqueros del mundo,
así como de su medio ambiente de suelos y aguas.
No se pueden hacer recortes
drásticos inmediatos en los recursos de nuestra
Organización sin poner en peligro los esfuerzos
metódicos y sistemáticos emprendidos a
partir del Consejo de junio de 1994 para aligerar las
estructuras y sus procedimientos, descentralizar los
medios a nivel de los usuarios, innovar en los modos de
intervención, volver a centrar e integrar las
medidas en las esferas prioritarias.
Así por ejemplo en el sector de
la gestión:
- los puestos de las
categorías superiores del personal se reducen
en beneficio de los niveles más bajos. Se
suprimen los puestos de ayudantes de los Subdirectores
Generales y de los Directores;
- se sustituyen los oficiales
internacionales de programas por homólogos
nacionales;
- se reduce el personal de los
Servicios Generales gracias a un mayor recurso al
equipamiento de ofimática;
- los expertos trasladados a las
oficinas regionales y subregionales disponen de
personal administrativo de calidad y menos costoso;
- la concentración de las
direcciones sectoriales encargadas de las operaciones
y la reagrupación de los funcionarios
administrativos diseminados por las direcciones
centrales, suponen una reducción del personal;
- la ejecución de programas
de cooperación técnica entre
países en desarrollo y países en
transición lleva a una repartición de
los costos de la asistencia técnica;
- la utilización de
jubilados, universitarios e investigadores en sus
años sabáticos no propicia el recurrir a
consultores costosos.
En total, la plantilla de la
Organización, considerados conjuntamente todas las
fuentes de financiación y lugares de destino, se
reduce en 158 puestos con respecto al 1º de enero de
1994. Estas medidas que arrancan de un análisis
largo y a fondo de la gestión y de cambios
importantes en el modus operandi de la
Organización van a ampliarse durante el
próximo ejercicio y harán ahorrar a la
Organización 43 millones de dólares.
Se ha reforzado el control de la
utilización de los recursos. La primera
auditoría global del conjunto de las oficinas
locales de la Organización, salvo dos situadas en
países en situación crítica, se ha
llevado a cabo en junio y en julio de 1994 y ha dado por
resultado la producción de 60 informes en un
período de cinco semanas. Esta práctica
inédita ha merecido la atención del "Diario
Internacional de la Auditoría Gubernamental" y ha
llevado a la revista "El Auditor Interno" a decir que se
trataba del "proyecto de auditoría interna
más completo jamás realizada antes en el
sistema de organizaciones de las Naciones Unidas".
Además, se han tomado medidas
para que la gestión financiera de las oficinas
exteriores sea en adelante objeto de un control mensual
por sociedades privadas especializadas, que permitan al
auditor interno de la FAO concentrarse en la Sede y en
las oficinas regionales.
Por último, el sistema de doble
firma en las cuentas de la Organización se
extiende ahora a los proyectos de campo, a las oficinas
regionales y subregionales, así como a las
oficinas de representación y de enlace.
En el plano de la
descentralización:
Las oficinas regionales se han
reforzado destinando a ellas un número importante
de expertos. Sin embargo, este movimiento se ha
ralentizado en algunas regiones debido a retrasos
derivados de los trabajos y problemas de
reacondicionamiento de los locales de acogida
suministrados por las autoridades nacionales.
Se han identificado cuatro sedes de
oficinas subregionales sobre cinco. Se han firmado dos
acuerdos de sede. Se están ultimando los otros
dos. Se tomarán medidas adecuadas para la
solución del problema delicado de la oficina
subregional del grupo del Cercano Oriente que se
había previsto en Africa septentrional.
En su conjunto, se han trasladado 106
puestos más al cuadro orgánico de las
oficinas regionales, subregionales y de enlace. Entre
estos puestos, se han transferido 86 de la Sede o de las
antiguas direcciones conjuntas. Ya han llegado a su
destino 31 expertos; los otros deberían seguirlos
cuanto antes.
Los oficiales internacionales de
programas se han redistribuido en puestos que se
corresponden con su perfil; algunos no han encontrado
todavía un destino apropiado. Está
prácticamente terminada la selección de los
oficiales nacionales de programas.
El documento marco para la
utilización de oficiales/corresponsales nacionales
es objeto, en este momento, de consultas internas.
En el plano de los nuevos programas:
Se trata de reanudar la
cooperación con los socios exteriores e
intensificar el recurso a las capacidades nacionales.
Setenta y cinco gobiernos han firmado
el acuerdo para la utilización de expertos en la
cooperación técnica entre países en
desarrollo y se han presentado las candidaturas de 3 700
expertos. Seis gobiernos han firmado el acuerdo
análogo para la cooperación técnica
entre países en transición y se han
propuesto 122 expertos. Hasta ahora, se han organizado 14
misiones en el marco de estos acuerdos pero se
están preparando muchas otras y el grado de
utilización de esos expertos debería
incrementarse considerablemente durante 1996.
Nueve países miembros de la
OCDE han firmado el acuerdo de cooperación con las
instituciones académicas y de
investigación. En el marco de estos acuerdos ya se
han cedido a la Organización cuatro personalidades
científicas.
Por último, 38 países
han firmado acuerdos encaminados a promover el programa
de utilización de los expertos jubilados. Un
número importante de jubilados han notificado,
pues, que estaban dispuestos a seguir trabajando al
servicio del desarrollo y ya se han utilizado casi 70 de
ellos.
Durante el próximo bienio se
pondrá en marcha el programa de utilización
de profesionales subalternos de países en
desarrollo, que se está elaborando.
Estos cambios en la
Organización, llevados a cabo
simultáneamente con la ejecución de los
programas, han exigido un esfuerzo excepcional de los
funcionarios para realizar al mismo tiempo estas
transformaciones y su trabajo normal. Yo quisiera
aquí y de forma solemne agradecerles su
abnegación, su competencia y su fe en la
Organización y sus objetivos.
Los programas, sin embargo, han
sufrido restricciones presupuestarias dictadas por la
situación de la tesorería de la FAO.
Por ejemplo, las actividades de
capacitación previstas para 1994-95 se han
reducido un 17 por ciento y las publicaciones un 6 por
ciento, como se señalaba en el Informe sobre la
Ejecución del Programa. Además, algunas
actividades específicas han debido aplazarse o
incluso anularse. A título de ejemplo,
citaré el acopio de información sobre la
producción de fertilizantes y su precio y la
experimentación de un nuevo marco de
intervención en materia de actividades
postcosecha. No se han podido publicar los manuales de
capacitación para la lucha contra la
tripanosomiasis. Se han tenido que eliminar los trabajos
que debíamos ejecutar con la OMS sobre las
zoonosis. Se ha ralentizado considerablemente la
ejecución del Plan para la conservación y
rehabilitación de las tierras en Africa.
Publicaciones tan importantes como "Las perspectivas
alimentarias" y "Cultivos y escaseces alimentarias", que
tenían carácter mensual, ya sólo se
publican cada dos meses. Hemos tenido también que
reducir la frecuencia de publicación de otros
anuarios estadísticos. Se han suspendido los
trabajos de evaluación de los recursos pesqueros
en el Caribe. Por último, en el sector de los
bosques, se han debido retrasar los trabajos de
ejecución de la evaluación de los recursos
forestales de 1990.
Sea como fuere, los logros del
presente bienio han sido considerables y quisiera
presentarles una breve relación de los mismos
comenzando con el Programa Especial sobre
producción de alimentos en apoyo de la seguridad
alimentaria en los países de bajos ingresos con
déficit de alimentos.
Tras la importante labor de
formulación del programa llevada a cabo con la
ayuda de cualificados expertos, el Programa Especial se
inició en octubre de 1994. En la actualidad se
está llevando a cabo en 15 Estados Miembros.
En todos estos países, se han
llevado a cabo las actividades de preparación para
iniciar las operaciones sobre el terreno. Ello significa
que se han enviado misiones de exploración, se han
definido las actividades que deben llevarse a cabo, se
han establecido los mecanismos nacionales para el
seguimiento y el control del programa, se han constituido
equipos nacionales encargados de la formulación
del mismo y se han elaborado programas nacionales y
planes de operaciones.
Las actividades de campo se han puesto
en marcha con el fin de aprovechar las campañas
agrícolas en la mayor parte de los países.
Así pues, en China y Kenya el programa nacional ha
entrado en su segunda campaña agrícola
mientras que en otros siete países de Africa se
están llevando a cabo las actividades de la
primera campaña. Por último, en Zambia,
Tanzanía, Haití, Bolivia, Papua Nueva
Guinea y Nepal, las actividades de la primera
campaña están a punto de iniciarse. Por
otra parte, en todos los países mencionados, se
está aplicando, o está en estudio, un
componente de riego de bajo costo.
Asimismo, quisiera añadir que,
por lo que respecta a todas las actividades relacionadas
con el Programa Especial, se ha informado a la comunidad
de donantes en las reuniones específicas
celebradas en Roma o bien aprovechando las reuniones
periódicas celebradas en los países
participantes.
La preparación de la Cumbre
Mundial sobre la Alimentación ha movilizado a los
distintos componentes de la Organización bajo la
coordinación de una pequeña
Secretaría, constituida con recursos humanos
asignados especialmente. Hasta el momento, se han
difundido tres documentos técnicos de base de
forma provisional y se distribuirán otros 12 de
aquí a final de año o a principios de 1996.
La mitad de ellos se han preparado en colaboración
con otras instituciones. El Comité de Seguridad
Alimentaria y el Consejo han examinado la estructura y el
contenido del documento de política general y del
plan de acción que se presentarán en la
Cumbre. Se han constituido un Comité Directivo y
varios subcomités con el fin de velar por que se
lleven a buen término todas las actividades de
preparación indispensables: movilización de
los recursos, actividades de promoción dirigidas a
los gobiernos, las ONG, el sector privado y los medios de
comunicación, aspectos logísticos y
operativos, etc. Por último, la reunión
ministerial de Quebec se ha celebrado, como parte de los
preparativos de la Cumbre, con el éxito de todos
conocido.
Por lo que respecta al Departamento
Económico y Social, además de las
actividades ordinarias relativas al ajuste
agrícola internacional y a la publicación
del informe anual sobre el estado de la agricultura y la
alimentación, quisiera destacar la
publicación, que tiene carácter de
actualización, del estudio "Agricultura: hacia el
año 2010", el apoyo prestado a 80 Estados Miembros
en la aplicación de los resultados de la
Conferencia Internacional sobre Nutrición, el
establecimiento de lazos de cooperación con la
nueva Organización Mundial del Comercio,
especialmente en el ámbito de las normas sobre
alimentos y el estudio de las repercusiones de la Ronda
Uruguay en el sector agrícola, así como la
revisión del funcionamiento de los grupos
intergubernamentales sobre productos básicos.
El Sistema Mundial de
Información y Alerta sobre la Alimentación
y la Agricultura (SMIA) ha ampliado su alcance
geográfico y ha mejorado sus métodos de
trabajo y de difusión de datos. Sigue siendo una
de las piedras angulares de las actividades de la FAO. A
este respecto, quisiera llamar su atención sobre
las últimas previsiones del SMIA que figuran en
los documentos que se han distribuido. Efectivamente, las
perspectivas de la oferta y la demanda mundiales de
cereales para 1995-96 han seguido empeorando. La
producción mundial de cereales en 1995 será
inferior en un 3 por ciento a la del año anterior.
Por tercer año consecutivo, la producción
será pues inferior a las necesidades. Los precios
van en aumento y el margen de seguridad que
ofrecían las existencias remanentes,
prácticamente ha desaparecido. Para cubrir las
necesidades en 1996-97, la producción mundial de
cereales deberá aumentar por lo menos en un 5 por
ciento en 1996.
Asimismo, quisiera señalar
aquí los progresos hechos para establecer el
Centro de Información Agraria Mundial que debe
reunir los datos estadísticos y la
documentación de toda la Organización. El
componente FAO STAT ya funciona normalmente. Los usuarios
externos pueden acceder a los datos por medio de
disquetes o a través de Internet, o también
por medio de la conexión en línea. En el
componente FAO INFO, se han introducido diversas bases de
datos, por ejemplo, las normas del Codex Alimentarius, a
las que puede accederse en discos ópticos
numéricos.
La profunda reorganización que
estamos llevando a cabo ha afectado a las actividades de
carácter horizontal, que en la actualidad se han
agrupado en el Departamento de Desarrollo Sostenible. No
obstante, se han mantenido los objetivos de poner en
práctica los principales programas en los
ámbitos de la telepercepción, el sistema
mundial de información geográfica y la
agrometeorología, en particular por lo que
respecta a la vigilancia de las precipitaciones y de las
condiciones agroclimáticas en la totalidad
de Africa, en el marco del sistema
ARTEMIS. La integración de estas tres actividades
en un solo servicio
desempeñará una función fundamental
para llevar a cabo en el futuro
las actividades de seguimiento del medio
ambiente y la ejecución de proyectos como
el atlas electrónico de la
FAO y la elaboración de mapas de aprovechamiento
de los suelos.
El Departamento ha asumido
también la responsabilidad de coordinar las
actividades de la
Organización para aplicar los resultados de la
Conferencia de las Naciones Unidas
sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo.
La nueva Dirección de la Mujer
y la Participación Popular se ha mostrado
especialmente activa en la
aplicación del Plan de Acción para la
Integración de la Mujer en el
Desarrollo. Además, gracias en
gran medida a la participación activa de la
Organización, la mujer del
ámbito rural ha ocupado el lugar que le
corresponde en la Plataforma de
Acción aprobada por la Cuarta Conferencia Mundial
sobre la Mujer, que se ha
celebrado en Beijing. En la Conferencia de El Cairo sobre
la Población se intervino
de igual forma en favor de las
poblaciones rurales en general.
Por último, las dos nuevas
Direcciones de Investigación, Extensión y
Capacitación, por un lado,
y de Desarrollo Rural y Reforma Agraria, por otro, han
centrado sus esfuerzos en la
definición de sus programas y métodos de
trabajo para el próximo bienio, al
tiempo que han seguido
desempeñando las actividades heredadas de la
estructura antigua.
Se han adoptado las medidas relativas
a la concepción y aplicación del programa
EMPRES, es decir, el Sistema de
Prevención de Emergencia de Plagas y
Enfermedades Transfronterizas de
los Animales y las Plantas. El programa de lucha contra
la langosta del desierto se
concentra en una primera etapa en la región
central situada en torno al Mar
Rojo, mientras que por lo que respecta a la peste bovina,
las actividades llevadas a cabo en
el marco del EMPRES tienen por objeto fortalecer la
campaña mundial de
erradicación y sus tres
componentes regionales en Africa, Asia occidental y
Asia meridional.
Otras actividades importantes que se
han podido llevar a buen término son:
la concepción y
preparación de un Programa Mundial sobre los
Recursos Zoogenéticos;
la intensificación de las
actividades relativas a los recursos
fitogenéticos,principalmente en el marco de la
revisión del Compromiso Internacional y de
la preparación de la Cuarta
Conferencia Internacional sobre los Recursos
Fitogenéticos, que se
celebrará el año próximo en
Alemania. En particular, el apoyo
a la elaboración de 134 informes nacionales y la
organización de 11
reuniones subregionales con el fin de
velar por una amplia participación en la
elaboración del informe mundial
sobre la situación de los recursos
fitogenéticos y del Plan de
Acción conexo;
la evaluación de los recursos
de agua y del potencial de riego en Africa,
así como la creación
de una base de datos sobre la utilización del agua
en las zonas rurales;
la aplicación en Africa y en
América Latina del programa de lucha
integrada contra las plagas de los
cultivos, en colaboración con el PNUD, el Banco
Mundial y el PNUMA;
la implantación del uso del
programa informático Microbanker de la FAO en
más de 600 oficinas
bancarias rurales.
Por lo que respecta al sector
forestal, los esfuerzos se han encaminado a la
promoción de actividades
nacionales e internacionales que tenían por objeto
fomentar el aprovechamiento
sostenible y la conservación de los bosques y de
los recursos afines. Con este fin,
la Organización ha organizado diversas reuniones
para definir mejor la estrategia
que debía adoptarse para velar por un perfecto
ajuste entre las actividades de
conservación y de explotación de los
bosques y comprender mejor la prestación que
se espera de la FAO en este
sector. Este proceso ha llegado a su fin con la
celebración durante el
presente año de la reunión mundial de
Ministros responsables del sector
forestal, quienes examinaron
exclusivamente la ordenación sostenible de los
bosques y aprobaron la
"Declaración de Roma sobre Actividades
Forestales". En esa ocasión, la FAO
ha publicado el primer "Informe sobre la
situación de los bosques del mundo", que en
lo sucesivo se publicará
cada dos años. Paralelamente, el Departamento ha
proseguido con sus actividades, en
particular aquéllas relativas a la
prestación de asistencia para
preparar programas nacionales de
acción forestal en numerosos países.
Quisiera terminar esta sucinta
revisión de los programas técnicos con el
sector pesquero, señalando
naturalmente la ultimación, en un plazo muy breve,
del Código de Conducta para
la Pesca Responsable que se presenta para su
aprobación. Asimismo, la
Organización ha publicado por
primera vez el "Informe sobre el Estado mundial de
la pesca y la acuicultura". Este
último se presentó en la reunión de
Ministros responsables del sector
pesquero que se celebró en marzo de 1995 y que
aprobó el "Consenso de Roma
sobre la pesca mundial". Quisiera señalar
finalmente la participación
de la FAO en la preparación de la
Conferencia de Kyoto sobre la contribución
sostenible de la pesca a la
seguridad alimentaria, que se celebrará en
diciembre de 1995, por
invitación del Gobierno del
Japón.
Por lo que respecta a las actividades
operativas llevadas a cabo por el Departamento de
Cooperación Técnica, se ha
otorgado prioridad al establecimiento de nuevas
relaciones de colaboración.
La colaboración con las instituciones financieras
internacionales, como el Banco
Mundial, el FIDA y los Bancos Regionales y Subregionales,
se ha reforzado. Para ilustrar
este aspecto, permítanme que cite algunos
ejemplos:
Durante el bienio, el Centro de
Inversiones ha preparado 41 proyectos para el
Banco Mundial, que representan un
nivel de inversiones totales de más de 2 500
millones de dólares EE.UU.
Existen otros 45 proyectos en distintas fases de
formulación. Para el FIDA,
se han preparado 15 proyectos. Para el Banco
Asiático de Desarrollo, el Centro de
Inversiones ha preparado proyectos en
China, Indonesia y Mongolia, y otros se
están aplicando en la
India, Pakistán, Sri Lanka y Viet Nam. Con el
Banco Interamericano de Desarrollo
esta colaboración ha permitido formular dos
proyectos de riego en Bolivia y
Nicaragua.
Se han preparado otros proyectos que
serán presentados para financiación al
Banco de Desarrollo del Africa
Occidental, al Banco Islámico de Desarrollo, al
Banco Africano de Desarrollo y al
Banco de Desarrollo del Caribe.
Igualmente, se ha reforzado la
colaboración existente con numerosas
organizaciones, en particular con
la Unión Europea. Se han firmado nuevos acuerdos,
particularmente con el Instituto
Interamericano de Cooperación para la Agricultura
(IICA).
La cooperación con el Programa
de las Naciones Unidas para el Desarrollo, que por
diversas razones se había
debilitado considerablemente durante los últimos
años, vuelve ahora a
reemprenderse. Se han aprobado así 18 proyectos
durante el primer semestre de
1995. Se ha de señalar, sin
embargo, que el PNUD muestra una cierta propensión
a ejecutar sus propios programas,
lo que comporta riesgos de duplicación de
nuestras actividades.
Durante este mismo bienio 1994-1995,
se han recibido 800 peticiones para el Programa de
Cooperación Técnica y se
han aprobado más de 400 proyectos. Al final del
mes de septiembre, la
cuantía de los fondos de financiación
aprobados para este bienio
ascendía a 78 millones de
dólares EE.UU.
En conjunto, gracias al mantenimiento
del nivel global de financiación exterior
obtenido sobre los fondos fiduciarios, el
programa de campo de la FAO para tan sólo
el año 1994 representa un
gasto total de 275 millones de dólares.
Las actividades operacionales, al
igual que las actividades normativas, reciben un
apoyo a menudo decisivo de la Oficina
Jurídica, que de hecho ha proporcionado
asistencia a más de 70
países para su legislación nacional,
así como los aspectos
jurídicos relacionados con sus
programas de desarrollo agrícola y los
acuerdos internacionales
negociados por la Organización.
Diré, por último,
algunas palabras acerca de las realizaciones de los
departamentos encargados de los
servicios de apoyo, a los cuales se ha recurrido para
apoyar el proceso de
reestructuración, definir las nuevas funciones de
las diferentes dependencias,
preparar las descripciones de puestos en
colaboración con los servicios
técnicos y ocuparse luego de los
desplazamientos de personal. Paralelamente se ha
atendido al acondicionamiento de los
locales y se ha terminado de instalar en la Sede
la red de voz/datos integrada.
Ha aumentado en gran medida el
número de puestos de trabajo informatizados y se
han instalado equipos y programas
más eficientes. Estos puestos tienen acceso al
correo electrónico y a toda
una gama de informaciones técnicas y
administrativas. La
Organización está ya
enlazada completamente con Internet, lo que
permitirá realizar
economías considerables en las
comunicaciones ya que, al mismo tiempo, se
está procediendo a la
instalación de equipos en las oficinas
descentralizadas para que puedan
ser conectadas entre ellas y con la Sede.
A este respecto
señalaría que estamos estudiando las
posibilidades de utilizar los
equipos informáticos - que
todavía son operativos pero no corresponden ya a
las necesidades de la
Organización, lo mismo que las publicaciones que
se tienen en almacén -
distribuyéndolos a las administraciones, a las
cámaras de agricultura, los centros de
investigación y formación
de los países en desarrollo.
Dichos estudios se han realizado con
vistas a la sustitución del sistema de
gestión financiero de la
Organización (FINSYS) y está ya todo
preparado para publicar una oferta
de licitación para la adquisición, a partir
del comienzo del próximo año si
nuestros recursos lo permiten, de un
sistema muy eficiente y que habrá sido ya
experimentado en una organización
cuyas necesidades son análogas a las de la FAO.
En cuanto a la sustitución
del sistema informatizado de gestión del personal
(PERSYS), estamos a punto de
examinar las posibilidades de utilización del
sistema introducido recientemente
en la Secretaría General de las Naciones Unidas.
Además, se ha realizado una
revisión completa de los procedimientos
administrativos y financieros con
miras a racionalizarlos y simplificarlos. En este
contexto, los formularios
administrativos informatizados y automatizados
podrán archivarse
electrónicamente, lo que
permitirá realizar sustanciales ahorros en papel y
en gastos de almacenamiento.
Por último, se ha hecho una
revisión completa de los procedimientos de
viajes internacionales de los
funcionarios, donde también existen claras
posibilidades de
racionalización.
Terminaré este recorrido
panorámico de nuestras realizaciones mencionando
que acabamos de terminar de
elaborar una política global de
comunicación con el mundo exterior que
no sólo conducirá a
introducir una nueva cultura de la información en
la Organización, sino que
servirá también de base para la
reestructuración del Departamento de
Asuntos Generales e
Información. Esta política fundada en
criterios de descentralización
afectará igualmente a nuestros
métodos de producción y de
distribución de
publicaciones, puesto que se
utilizarán al máximo los medios
electrónicos. Este es otro
de los campos que ofrecen grandes
posibilidades.
Muchas de nuestras actividades se
realizan en cooperación con otras instituciones
del sistema de las Naciones Unidas
en el marco de los programas conjuntos. Pero es
necesario señalar también
las que debemos realizar atendiendo a las peticiones
expresas de esas instituciones y
en particular de la Secretaría General en
aplicación de las
decisiones de la Asamblea General o del
Consejo Económico y Social. Consisten en
contribuir a sus propias actividades o en
participar en reuniones de coordinación.
Atribuyo gran importancia a esta
cooperación y a sus actividades de
coordinación indispensables
para evitar duplicaciones de trabajos. No obstante, esta
coordinación tiene un costo
que hemos evaluado, excluyendo la coordinación a
nivel de oficinas nacionales, en
alrededor de 12 millones de dólares EE.UU. para
1994, o sea, el cinco por ciento
de nuestros gastos para el Programa Ordinario.
Volviendo al tema principal que nos
ocupa hoy, es decir el Programa de Labores y
Presupuesto para 1996-97, he propuesto
desde la preparación del esquema al comienzo
de este año, un presupuesto
de crecimiento real cero. Lo he hecho, con gran pesar
mío, para tener en cuenta
los imperativos de rigor presupuestario que prevalecen en
el ambiente
político-económico actual y a pesar de los
importantes desafíos a los cuales
debe hacer frente la Organización.
En esa época, la cuantía
del aumento de los costos se había estimado en 59
millones de dólares EE.UU.
Posteriormente fue revisada reduciéndola a poco
menos de 32 millones de
dólares en el Resumen del Programa
de Labores y Presupuesto después de haber
efectuado reducciones
suplementarias. En la propuesta que se presenta hoy a
ustedes se ha reducido
todavía a 24,7 millones de dólares.
Nuestras estimaciones más recientes
indican que los aumentos de los costos
deberían haberse elevado a 45 millones de
dólares. El presupuesto de 698
millones que se propone a ustedes conforme a las
orientaciones de los Comités del
Programa y de Finanzas comporta un crecimiento del
3,7 por ciento solamente en
relación con la base presupuestaria de 1994-95 y
representa, por tanto, una
absorción de los costos estimada en 20 millones.
Cargamos asimismo con el riesgo de
tener que absorber durante el próximo bienio otros
aumentos de costos relacionados
con los ajustes de sueldos que proponga la
Comisión de Administración
Pública Internacional y con las
variaciones del tipo de cambio entre el dólar y
la lira, lo que haría
ascender la cuantía total de los costos que
deberíamos absorber a
más de 28 millones de
dólares EE.UU.
Finalmente, quisiera señalar a
la atención de ustedes algunos hechos que
permitirán situar esta
propuesta de presupuesto en una perspectiva verdadera:
- Entre las organizaciones del sistema
de las Naciones Unidas, la FAO es la que ha
registrado el crecimiento más bajo
en la cuantía de las cuotas de contribución
de los Estados Miembros a lo largo
de los últimos seis años.
- Ninguna de las instancias decisorias
de las organizaciones de las Naciones Unidas en
las que el presupuesto ha sido aprobado
recientemente ha aceptado una cuantía
inferior en valor nominal al
presupuesto precedente. Al contrario, algunas de ellas se
han beneficiado de aumentos
sustanciales. Citaré la Organización
Internacional del Trabajo donde el
presupuesto se ha aumentado en un 24 por ciento; el de la
Organización de
Aviación Civil Internacional se
aumentará de 3,7 a 7,7 por ciento y,
también, la OMS, en que el
presupuesto ha sido aumentado en cerca de 2,5 por ciento.
También el Instituto
Interamericano de Cooperación para la Agricultura,
que en un 60 por ciento es
financiado por uno de los Estados Miembros,
mantendrá la misma cuantía de
recursos en valor nominal.
La FAO es vuestra Organización.
Vosotros, los Estados Miembros, tenéis la
gran oportunidad de conducirla a
un éxito tan indispensable para los millones de
personas que no tienen acceso
suficiente a la nutrición y para millones de
niños de menos de cinco
años que padecen de deficiencias
proteínicas y calóricas.
Pero tenéis también el
poder temible de arrastrar a la Organización por
las pendientes escarpadas de
recursos aleatorios, con el riesgo de provocar su
caída en el abismo de un
desastre que sería ciertamente funesto para los
desheredados de la tierra, pero que
no sería desde luego sin
consecuencias graves para los seres más ricos del
mismo planeta Tierra.
La Secretaría de la
Organización es vuestra Secretaría. No
adoptará compromisos
demagógicos dictados por las
peripecias de una coyuntura difícil, sino que
aplicará fielmente y
lealmente vuestras decisiones. La Secretaría
proporcionará todas las
informaciones que sean necesarias para
iluminar vuestras decisiones, así como su
asesoramiento, teniendo "exclusivamente
en vista los intereses de la Organización".
Se desvelará por ser un
"ejemplo de transparencia, de responsabilidad, de
previsión, de eficacia, de
respeto de las normas y del derecho".
Al momento de tomar sus decisiones,
que estarán cargadas de sentido, piensen sobre
todo en las "imágenes de
niños hambrientos y de adultos famélicos
que no cesan de atormentar
nuestras conciencias".
Piensen también que, aparte de
las cifras, hay medidas que afectarán a personas
de carne y hueso que sufren la
pobreza en todo el mundo.
Piensen por último que el
proyecto de presupuesto de la FAO, que debe ayudar a
800 millones de seres humanos
pobres, no representa sino la cuantía que se gasta
para alimentar a perros y gatos
durante seis días solamente en nueve países
desarrollados.
Reflexionen en todo esto y que Dios
les guíe y les proteja para el bien de la
humanidad.