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Discursos

Curriculum vitae del Dr Jacques Diouf

 


Vigesima Conferencia regional para Europa

Tel Aviv (Israel), 29 de abril-3 de mayo de 1996

 

Excelentísimos Señores,
Señoras y Señores:

 

La 20ª Conferencia Regional de la FAO para Europa se celebra en Tel Aviv, en un momento en que, en la zona, trágicos acontecimientos vuelven a entristecer a poblaciones que a lo largo de su historia han padecido ya pruebas dolorosas.

El Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación mostraría un silencio culpable si, en una ocasión tan solemne y en un lugar tan simbólico, no recordara los principios de las Naciones Unidas que son el fundamento de la existencia de su Organización.

Pero no puede haber desarrollo económico y, especialmente, mejora de la seguridad alimentaria sin la paz. Y no hay paz sin justicia, no hay relaciones justas entre las personas y las poblaciones si no se respetan los derechos inalienables de los seres humanos y de las naciones.

Los héroes que deben ponerse como ejemplo a la juventud del mundo no son los encumbrados por victorias militares a base de sangre y lágrimas; los verdaderos héroes son:

  • quienes han dado su vida por el entendimiento entre los pueblos;
  • los estadistas que han aceptado el sacrificio supremo para cambiar el curso de acontecimientos funestos que se considerabainexorable;
  • los médicos que mueren contagiados por enfermedades de los pacientes que curan;
  • los funcionarios que arriesgan su vida por socorrer a los refugiados o para arrancar víctimas inocentes de los brazos de sus poderosos verdugos.

El entendimiento y la cooperación internacionales no pueden fundarse de forma duradera sino en el primado del derecho, no de la fuerza.

De lo contrario, las frustraciones y la opresión harán nacer aquí o allá, hoy o mañana, focos de enfrentamientos y destrucción.

Las guerras no son sino trágicos espejuelos en los que se quiebran los vanos sueños de dominio.

Las únicas batallas que vale la pena ganar son las combatidas por la conquista de los corazones.

El poeta español Miguel de Unamuno nos ha hecho comprender que el auténtico desafío humano no es el de vencer, sino el de convencer.

Mahatma Gandhi constituye una referencia inmortal por haber demostrado a todo un continente las virtudes de la no violencia.

Y si Nelson Mandela ha alcanzado un nivel universal por su ejemplaridad, se debe a los recursos de voluntad y bondad que le han permitido no guardar ningún rencor a los partidarios de la hegemonía racial que le privaron de libertad durante toda una generación.

Que nuestras conciencias, de las que el ensayista francés Alain decía "que son de orden moral porque oponen siempre lo que debe ser a lo que es", guíen a quienes tienen en sus manos el destino de los pueblos por los caminos de la razón y la mesura.

Excelentísimos Señores, Señoras y Señores:

Permítanme ahora manifestar al Primer Ministro Shimon Péres y al Gobierno y al pueblo de Israel, el agradecimiento de la FAO por su generosa hospitalidad y la gratitud del Director General por todas las muestras de exquisita atención manifestadas a las distintas delegaciones y a la Secretaría de la Organización.

Excelentísimos Señores, Señoras y Señores:

En contraposición a ciertas ideas preconcebidas, Europa no es sólo una región homogénea de clima templado y tierras bien regadas que son especialmente apropiadas para el cultivo de cereales y la cría de ganado en pastos abundantes. Esto es indudablemente cierto en la mayor parte de la zona, donde una civilización muy antigua, los esfuerzos de los agricultores y los adelantos científicos se han aunado para dar a la agricultura un impulso gracias al cual Europa ocupa un puesto de primera fila entre las potencias agroalimentarias del mundo contemporáneo. Pero la región se caracteriza también por una gran heterogeneidad debida tanto a la naturaleza como a la historia. En efecto, comprende una amplia zona mediterránea en la que unos suelos pobres o al menos frágiles no están menos amenazados por la aridez, la sequedad y la desertificación que las tierras de la orilla opuesta del Mediterráneo, en Africa del norte o el Cercano Oriente. Además, trasel hundimiento de las economías de planificación centralizada y de las estructuras de producción agraria establecidas en ella, Europa central y oriental atraviesa una crisis profunda de la que sólo algunos países han empezado a salir y que se traduce, aunque sea de modo temporal, en un notable retroceso de la producción y una grave desorganización de los canales de distribución. Más dolorosa aún parece la situaciónde la población europea afligida por los conflictos internos, la guerra y el éxodo.

Es Europa la región del mundo que más se ha acercado a los objetivos de la seguridad alimentaria, ya que exporta grandes cantidades de cereales a los países deficitarios y ocupa un lugar destacado entre los proveedores de ayuda alimentaria. Sin embargo, la recesión ha producido en algunas economías sus consecuencias de paro, miseria y marginación; al mismo tiempo, el hambre y la malnutrición afectan en esta región a millones de hombres, mujeres y niños que viven en las zonas más vulnerables a causa de las condiciones naturales o politicoeconómicas. Baste recordar que, a pesar de las cuantiosas exportaciones cerealeras de Europa occidental, la región en su conjunto ha sido en estos últimos años un importador neto de cereales.

Esta Conferencia Regional, como las demás de este año, se sitúa bajo el signo de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación que tendrá lugar en Roma del 13 al 17 de noviembre de 1996. Esta Cumbre será, en cincuenta años de existencia de la FAO, la primera reunión organizada sobre el tema de la alimentación mundial a nivel de Jefes de Estado y de Gobierno. Y si la propuesta fue aprobada por unanimidad por la Conferencia y por la Asamblea General de las Naciones Unidas, es porque el problema reviste hoy día un carácter particularmente grave.

Además, las dimensiones y la naturaleza de los problemas alimentarios han evolucionado con la rapidez que caracteriza nuestro siglo. Por último, la Organización tiene la responsabilidad primordial de alertar a la opinión internacional y a las más altas instancias del mundo sobre una situación alimentaria que se degrada, antes de que adquiera las dimensiones de una crisis insalvable.

Es cierto que los conocimientos y las tecnologías han progresado de forma prodigiosa, y que la transformación de los modos de producción vegetal y animal, el conocimiento y la utilización de los insumos, el progreso en materia de aprovechamiento del agua y el perfeccionamiento de las técnicas de conservación de los recursos, del almacenamiento y de la elaboración de los productos han provocado una verdadera revolución del sector agrícola y rural en un gran número de países.

Pero, al mismo tiempo, la población mundial ha aumentado considerablemente, pese a que la superficie cultivable disponible por habitante no cesa de disminuir. La explotación intensiva degrada el medio ambiente; la cubierta forestal desaparece rápidamente y la roturación de tierras más o menos marginales acelera la erosión. Los recursos pesqueros son objeto de una explotación excesiva y, en este sector, como en tantos otros, la naturaleza no logra regenerar losrecursos con la misma rapidez con que el hombrelos destruye.

Por otra parte, si bien en el plano mundial las disponibilidades actuales son suficientes para nutrir a todos los habitantes del planeta, la distribución de las mismas sigue siendo terriblemente desigual

Las conmociones políticas, los conflictos, la multiplicación de los refugiados y las personas desplazadas no hacen más que agravar la situación.

En los países en desarrollo, asciende a casi 800 millones el número de personas que padecen desnutrición crónica y a casi 200 millones el de los niños menores de 5 años afectados por carencias proteínicocalóricas agudas o crónicas.

No obstante, el derecho a la alimentación es absolutamente fundamental; es el primero de los derechos humanos y, si no se asegura, todos los demás derechos serán mera ilusión.

Si una persona no come lo suficiente, ¿cómo podrá ejercer su derecho a la formación, al trabajo, a la cultura, cómo podrá participar plenamente en la vida política y social de la comunidad?

Entre los grandes retos que se perfilan al iniciarse el tercer milenio, figura en primer plano el de los alimentos y el agua. El problema adquiere a veces una dimensión ética, una dimensión políticay una dimensión estratégica, y entraña el riesgo de provocar conflictos de una violencia y gravedad extremas, si no se hace nada por remediar la situación. La FAO tiene tal conciencia de la necesidad de actuar rápida y enérgicamente que, sin esperar a las decisiones que adopte la Cumbre a escala mundial, ha emprendido un Programa Especial para la producción de alimentos en apoyo de la seguridad alimentaria en los países de bajos ingresos y con déficit de alimentos.

Los principios que inspiran el Programa, cuya fase experimental está cosechando resultados alentadores en una quincena de países, contribuirán a trazar las coordenadas que la Cumbre deberá decidir.

Sin embargo, será necesario movilizar la opinión pública y los medios de comunicación, recurriendo para ello a las orientaciones que las más altas autoridades políticas del mundo tendrán a bien ofrecer, con vistas a la elaboración de políticas alimentarias dinámicas y a la aplicación de medidas concretas de forma vigorosa y permanente.

El gran debate sobre la alimentación deberá tener ta bién en cuenta los problemas de las inversiones y del comercio internacional, que revisten una importancia especial.

Más allá de la propia Cumbre, es importante asegurar, a través de la cooperación y las consultas a todos los niveles, la puesta en marcha de una verdadera campaña de alcance mundial.

Esta Campaña encaminada a garantizar "Alimentos para todos" estará impulsada por comités nacionales en los que participarán todos los componentes de la sociedad civil: el sector privado, las organizaciones no gubernamentales, las instituciones académicas y de investigación, las asociaciones femeninas y los movimientos de lajuventud. Deberá asegurar de forma permanente el apoyo y la movilización necesarios con vistas a realizar un esfuerzo que, para llegar a buen puerto, exige un compromiso y una disponibilidad de recursos a largo plazo.

Con todo, la Cumbre Mundial sobre la Alimentación tendrá que hacer frente a un desafío sin precedentes. Ciertamente, mucho se ha hecho para luchar contra el hambre y la malnutrición, para estimular el aumento de la producción agrícola y para favorecer una distribución más equitativa de los alimentos disponibles; pero se trataba la mayoría de las veces de medidas fragmentarias, aplicadas en modo disperso.

Ahora, es necesario integrar estas medidas y orientarlas en cada país allí donde la necesidad de programas para asegurar o consolidar la seguridad alimentaria es más acuciante.

Durante largo tiempo los enormes excedentes acumulados en los países desarrollados (y cuya gestión plantea, por otra parte, graves problemas económicos) habían dado la ilusión de haber logrado la solución: pusieron seguramente al mundo al abrigo de situaciones de penuria. Pero ya la crisis alimentaria de los años setenta había permitido constatar que estas montañas de excedentes podían esfumarse como la nieve al sol y dar lugar a crueles situaciones de penuria.

Después de un nuevo período de gran acumulación de excedentes, de nuevo las existencias han vuelto a caer por debajo de los niveles considerados necesarios para la seguridad alimentaria mundial, los precios se disparan en el mercado mundial y el costo de las importaciones de los países en desarrollo de bajos ingresos y déficit de alimentos ha aumentado 3 000 millones de dólares este año.

"Nada es una conquista definitiva en el hombre", decía el poeta Aragón. Pero es precisamente en esta precariedad que reside el resorte de su acción. ¿No es de hecho la inminencia del peligro lo que ha empujado siempre a la humanidad a encontrar los recursos de energía y de inventiva que le ha permitido sobrevivir? La humanidad se enfrenta hoy con un peligro inminente.

Paradójicamente, este peligro representa también una ocasión de salvación para la presente generación y para las que seguirán, en la medida en que los hombres se muestren capaces de interpretar los signos de los tiempos y de situarse a la altura de las circunstancias. Hará falta una enorme lucidez, imaginación, valentía, paciencia y tenacidad. Hará falta también una movilización unánime que tiene pocos precedentes en la historia de la humanidad.

Ciudadanos de todas las naciones y de todas las condiciones, de todas las edades, sexos y religiones; asociaciones y agrupaciones de todas clases; profesionales de todos los sectores, fuerzas vivas de la comunidad de orden intelectual, social, económico, político y espiritual; responsables y representantes de los poderes públicos de todos los niveles, desde las aldeas hasta las organizaciones internacionales, deberán movilizar sus energías y colaborar sin reservas en la acción común.

¿Existen estímulos suficientes para tan gigantesca empresa? La interdependencia de la ciudad planetaria en que se ha convertido latierra ¿será más fuerte que los intereses restringidos y miopes que nos dividen? Quiero creerlo con todas mis fuerzas.

También con esta confianza y de todo corazón, deseo que tengan pleno éxito los trabajos de la 20ª Conferencia Regional de la FAO para Europa.

Muchas gracias.

 


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