Discurso pronunciado ante la
Academia de Ciencias
París, Francia, 12 de octubre de
1998
Sr. Presidente de la Academia de
Ciencias,
Sr. Vicepresidente,
Distinguidos Secretarios Permanentes,
Honorables Miembros y Miembros correspondientes,
Señoras y Señores,
I.
Introducción
En el crepúsculo de este
segundo milenio, que ha sido testigo de un crecimiento
exponencial de la población, los progresos de la
ciencia han confutado el pensamiento conceptual
maltusiano y han creado grandes posibilidades para
alimentar al mundo.
Sin embargo, todavía hay
más de 800 millones de personas, incluyendo a 200
millones de niños, que sólo pueden calmar
su hambre en el sueño inquieto de los pobres, como
Amón Ra, en los tiempos faraónicos, que
terminaba su recorrido cotidiano en el mundo de las
tinieblas.
¿Qué lugar más
apropiado que esta Academia de Ciencias, con sus
recuerdos de Louis Pasteur y de su obra con los gusanos
de seda, el vino y las vacunas, para invocar, mediante la
palabra, la más creadora de las fuerzas, el final
del "Caos"?
Y qué asamblea más
apropiada que los distinguidos miembros de esta venerable
institución, establecida en celebración del
conocimiento, para oír, comprender, responder y
&endash;me atrevo a esperar&endash; examinar estos
pensamientos sobre la ética científica y el
problema de la alimentación. Porque en primer
lugar, y sobre todo, se trata de una cuestión de
ética, puesto que siglos de progreso
científico no nos han permitido todavía
satisfacer el más fundamental de los derechos
humanos: el derecho a la alimentación.
Pero si calificamos a la
"ética", entendida como una rama de la
filosofía que se ocupa del bien y del mal, de las
normas morales y los juicios de valor,1 con el
término "científico", el significado
corresponde más al estudio teórico de los
principios que guían la acción humana en
situaciones en las que está permitido
escoger.2
Por consiguiente, ¿qué
opciones tienen los científicos que van más
allá de la negativa platónica de evaluar
moralmente la actividad
cognoscitiva?2.
¿Qué principios
deberían guiar su acción en los
experimentos con plantas y animales, y respecto de las
consecuencias reales o posibles de los métodos
utilizados para alcanzar el aumento necesario de
productividad de alimentos?
Por consiguiente, ¿de qué
manera se presenta el problema alimentario? ¿En
qué términos y en que forma teórica
se plantea el problema? ¿Cómo debemos
comprender el criterio que coloca a este problema en
perspectiva?.3
La Cumbre Mundial sobre la
Alimentación, a la que asistieron los jefes de
Estado y de gobierno, celebrada en Roma en noviembre de
1996, estableció el objetivo de reducir a la
mitad, a más tardar en el año 2015, el
número de personas subalimentadas.
¿De qué manera debemos
aumentar la producción de alimentos para alimentar
a una población mundial de 5 700 millones de
habitantes y que, según se prevé,
aumentará a 9 000 millones en 2030?
Además, ¿cómo
podemos hacer esto en forma sostenible, cuando las
técnicas de incremento de la producción
traen consigo problemas de contaminación,
toxicidad, infestación y
erosión?
Y, sobre todo, ¿cómo
podremos superar ese factor restrictivo que es el agua
dulce?
Por último, ¿cómo
encontraremos formas distintas de aumento de la
producción mediante el aumento de la superficie
cultivada, en vista de la invasión de los
ecosistemas frágiles y de la utilización de
las tierras agrícolas con fines industriales y de
urbanización?
Los científicos están en
el centro, o, como diría el "cosmomístico"
Pierre Teilhard de Chardin, en el punto omega4
de este nebuloso dilema, espacio-tiempo, los mayores
desafíos con que se enfrentará nuestro
planeta en el próximo milenio.
II. Necesidad de
alimentos
La seguridad alimentaria se define en
términos de cantidad y calidad. La
Organización de las Naciones Unidas para la
Agricultura y la Alimentación considera que la
seguridad alimentaria existe cuando todas las personas,
en todo momento, tienen acceso físico y
económico a un alimento suficiente, sano y
nutritivo, para atender sus necesidades y sus
preferencias alimentarias y para llevar una vida activa y
sana.
La necesidad de alimentos debe
expresarse mediante la demanda monetaria o la
satisfacción de las necesidades
fisiológicas expresadas en términos de
energía dietética.
Para los especialistas en
nutrición, la ración diaria necesaria para
asegurar un metabolismo normal de un grupo medio de
personas está determinada por tres
categorías de consumo de energía:
metabolismo basal en estado de descanso completo y sin
ingerir alimentos durante 24 horas; respuesta
térmica a la ingestión de alimentos para su
digestión, asimilación y almacenamiento;
consumo como consecuencia de la actividad física.
La necesidad media de un adulto se estima en 2 495
kilocalorías5 por
día.
No hay normas relativas a la calidad
de los alimentos, pero existen recomendaciones
determinadas por los suministros, las costumbres, las
creencias y preferencias, que permiten hacer una variada
selección de productos que deben ser frescos y
estar libres de bacterias patógenas, de moho o de
contaminación por parásitos.
III. Progreso en la
producción de alimentos y perspectivas
futuras
Por consiguiente, los
científicos se dedican a una actividad que
está circunscrita sólo por los
límites de la inteligencia y el ingenio humanos, y
están movidos por la curiosidad y el deseo
perpetuo de comprender el mundo y su función en el
universo. Al tratar, sobre todo, de explicar el
porqué de las cosas y desarrollar nuevas ideas y
orientaciones en materia de investigación, han
logrado darnos conocimientos, hacernos cada vez
más dueños y amos de la
naturaleza6, que podemos enriquecer o poner en
peligro mediante una tecnología
aplicada.
Es esta tecnología la que ha
cambiado tanto la actividad agrícola, que es la
fuente de la nutrición humana.
A) Producción
vegetal
El desarrollo del cultivo con animales
de tiro y la motorización de la explotación
agrícola a comienzos del siglo ayudó a
aumentar las tierras de cultivo, duplicando la unidad de
superficie y la productividad por trabajador.
Sin embargo, el crecimiento
demográfico daría lugar a que el
científico ambiental, neomaltusiano, Paul Ehrlich,
autor de The population bomb, sostuviera en 1967 que en
un plazo de diez años el Japón
experimentaría graves problemas de alimentos y que
hordas de chinos famélicos invadirían
Rusia7. Sin embargo, no tuvo en cuenta la
revolución verde que haría que la
producción de cereales diera un enorme paso
adelante.
De esta manera, entre 1961 y 1997, la
producción y el rendimiento mundiales medios
aumentaron:
- en el caso del trigo, de 294 a 609
millones de toneladas, y de 1,3 a 2,7 toneladas por
hectárea;
- en el caso del arroz, de 277 a 571
millones de toneladas y de 2,2 a 3,8 toneladas por
hectárea;
- en el caso del maíz, de 273 a
589 millones de toneladas, y de 2,4 a 4,1 toneladas por
hectárea.
El aumento de la productividad es
aún más impresionante si examinamos el de
algunos de los principales países del
mundo.
Por ejemplo, entre 1961 y 1967, el
rendimiento del trigo pasó de 0,5 a 4 toneladas
por hectárea en China; el rendimiento del
maíz en tierras de regadío pasó de
2,4 a 7,5 toneladas por hectárea en Egipto; el del
arroz de 1,7 a 4,4 toneladas por hectárea en
Indonesia, y el de la soja de 0,9 a 2,3 toneladas por
hectárea en Argentina8.
Los progresos realizados,
especialmente en los cultivos de regadío, se
debieron sobre todo a la labor llevada a cabo por los
fitogenetistas, que fueron los primeros en aplicar las
leyes genéticas de Gregor Mendel y posteriormente
los métodos de la biotecnología.
Desarrollaron variedades que pueden utilizar el agua y
los fertilizantes de manera más efectiva, y son
especialmente adecuadas para la protección vegetal
y las técnicas de ordenación.
La fitogenética se llevó
adelante inicialmente a partir de la observación
del fenotipo, y después de las modalidades de
transferencia a la progenie, a fin de identificar el
genotipo.
El método usado con más
frecuencia para lograr una progenie de calidad es la
hibridación simple o doble. Un híbrido se
cruza con un progenitor para producir una nueva variedad
del mismo genotipo con las nuevas características
en estado de homocigoto. A veces se utiliza la
mutación inducida, en particular la
irradiación o haploidización, para obtener
plantas verdaderamente homozigóticas. La
reproducción de híbridos resultantes de
cruces diferentes de genotipos, por consiguiente
heterozigotes, tiene que efectuarse a partir de las
líneas progenitoras9.
La biotecnología ha hecho
gradualmente posible actuar directamente al nivel de las
células, el núcleo, el cromosoma y, por
último, el gene utilizando enzimas, vectores
(plasmidios y bacteriófagos), bacterias
huésped y DNA sintetizado, junto con las
técnicas de identificación,
caracterización, clonación y
modificación del gene.
El decenio de 1970 vio una mejora en
la tecnología de transferencia del gene con la
realización de la construcción del gene y
la microinyección directa en la célula, o
la inserción mediante plasmidio intermediario con
un vector biológico o por proceso mecánico.
En el caso de una célula totipotente, se obtiene
un organismo genéticamente modificado (GM)
mediante la regeneración de un organismo completo,
por lo general mediante el cultivo
in vitro10.
La biotecnología es un auxiliar
y no un sustituto de la tecnología del
cruzamiento. Ayuda a acelerar el proceso de cruzamiento.
Por ejemplo, ahora toma de dos a tres años
desarrollar una nueva variedad de planta mediante la
modificación biotecnológica en
comparación con los seis a doce años
necesarios con el método
tradicional11.
Los geneticistas de la biología
molecular pueden ahora identificar los genes que
responden a ciertas características y sustancias,
y pueden trazar mapas genéticos. De esta manera
pueden desarrollar resistencia a nematodos, hongos,
bacterias y virus, que han transferido con éxito a
especies afines. También pueden identificar las
proteínas de los genes de resistencia y los
modelos secuenciales, así como la estructura para
determinar la similaridad y la función. Estos
procesos podrían dar lugar al descubrimiento de un
mecanismo común de resistencia en todas las
plantas.
Se están realizando
investigaciones para determinar de qué manera
diferentes plantas reconocen a los patógenos, para
comprender los mecanismos que activan las señales
de alarma de los virus, en células que no
estén en contacto con partículas de
virus.
La biotecnología ha facilitado
la conservación de los recursos genéticos.
Estos recursos se propagan vegetativamente o in vitro o,
por cierto, mediante criopreservación en el caso
de las plantas más difíciles.
Se han aislado y clonado unos 20 genes
de resistencia en las plantas. El gene de resistencia al
mosaico del tabaco podría transferirse a otras
especies, beneficiándose así a unos 150
tipos de plantas, con inclusión de los tomates y
el pimiento dulce12. Hacia el año 2000
se habrán completado aproximadamente una docena o
más de mapas genéticos
vegetales13. El trabajo ha terminado ya en el
caso del Arabidopsis y el arroz, y está casi
completo en el caso del tomate, los frijoles, el
maíz y el trigo.
Entre 1986 y 1997 se realizaron unos
25 000 ensayos transgénicos prácticos, con
más de 60 cultivos, pero concentrando la
atención sobre todo en el maíz, tomate,
soja, colza, papa y algodón, y concentrando
también el trabajo en las diez
características vinculadas con la calidad, la
tolerancia a los herbicidas y la resistencia a insectos y
virus12.
A comienzos del decenio de 1990, China
fue el primer país que comercializó plantas
transgénicas resistentes primero al virus del
tabaco y después al virus del tomate.
En 1997, en los Estados Unidos se
plantaron cultivos transgénicos por un total de 12
millones de hectáreas, aproximadamente 64 por
ciento, con una ganancia estimada de 60 millones de
dólares en el caso del algodón en 1996 y de
190 millones de dólares en el del maíz, en
199714.
La productividad agrícola ha
aumentado también gracias a mayores aplicaciones
de fertilizantes. Entre 1961 y 1996 el consumo mundial de
nitrógeno pasó de 12 a 83 millones de
toneladas, el fosfato de 11 a 31 millones de toneladas y
el potasio de 9 a 21 millones de toneladas. Nuevas
fórmulas de granulación y de
composición han aumentado el rendimiento de los
fertilizantes.
Desde 1989, dos millones de
agricultores de Asia, África, Cercano Oriente y
América Latina, han adoptado métodos
integrados de control biológico, con un ahorro
para los gobiernos de más de 180 millones de
dólares anuales como consecuencia de la
eliminación de los subsidios a los plaguicidas, en
especial en Indonesia, India, Filipinas, Viet Nam y
Ghana.
B) Producción
animal
La producción mundial de carne
se triplicó con creces entre 1961 y 1997, pasando
de 68 a 221 millones de toneladas, y los países en
desarrollo aumentaron su producción seis veces, de
18 a 111 millones de toneladas15. El aumento
fue especialmente importante en el caso de la carne de
aves de corral y de cerdo.
Esto se debió fundamentalmente
a una mayor productividad, aunque también
desempeñaron un papel importante una cabaña
más numerosa y la especialización en la
producción.
La productividad se fomentó
mediante toda una serie de factores, entre ellos el
mejoramiento genético, la calidad de los piensos y
los sistemas de control sanitario, que facilitaron el
crecimiento de los animales y aumentaron la
longevidad.
Este sector adoptó
rápidamente la biotecnología, y la
inseminación artificial es ahora la técnica
más común y más efectiva para
mejorar y difundir recursos genéticos. En el mundo
se practican aproximadamente 100 millones de
inseminaciones de ganado vacuno, de los cuales 16
millones corresponden a los países en
desarrollo16.
La transferencia de embriones, una
práctica común en la ganadería de
los países desarrollados, acorta los intervalos
entre los partos y reduce el riesgo de la
transmisión de enfermedades. La técnica se
refina aún más mediante la
congelación, división, clonación y
sexaje de los embriones.
Las células de animales vivos
se maduran e impregnan in vitro, y a continuación
se congelan y trasplantan, lo que permite un beneficio
mayor y más rápido de las posibilidades de
reproducción.
Las técnicas de
inyección directas en el pronúcleo y la
inserción de la construcción de genes en el
genoma nos da el código para la producción
de alfalactalbúmina humana y el mejoramiento de la
leche de vaca y la lana de oveja.
La cartografía genética
del ganado vacuno, ovino y porcino se encuentra en una
etapa muy avanzada, y se ha iniciado en el caso de las
aves de corral.
Las técnicas de
clonación del ADN y de quiescencia reversible han
tenido mucho éxito. Dolly, la oveja escocesa,
recibió mucha publicidad, más que Lady, la
vaca de Nueva Zelandia, donde se extrajo una
célula somática, se le reprogramó e
insertó en una célula huevo, que se
llevó a término produciendo una
ternera.
La biotecnología puede
desempeñar una función futura haciendo
frente a epidemias desastrosas tales como la fiebre
porcina, que cuesta a los Países Bajos más
de 2 000 millones de dólares de EE.UU., la mitad
en fondos públicos, o la encefalopatía
esponjiforme bovina, que ha costado ya al Reino Unido 2
500 millones de dólares, o la plaga de las aves de
corral de Hong Kong que se tradujo en la matanza de 1,5
millones de pollos16.
C) Producción pesquera y
acuicultura
La producción pesquera
pasó de 38 millones de toneladas en 1961 a 94
millones de toneladas en 199717. Pero la
actual capacidad de captura supera en mucho a las
cantidades que probablemente se desembarcarán,
mientras que al mismo tiempo permite una
repoblación sostenible.
Felizmente, la producción de la
acuicultura aumentó de 2 a 28 millones de
toneladas durante el mismo período17. La
acuicultura representa ahora el 15 por ciento del
suministro total y se espera que llegue al 30 por ciento
en el año 201018.
Los progresos hechos en las
pesquerías están relacionados
fundamentalmente con la evaluación, la
ubicación de las poblaciones de peces y la
vigilancia de los recursos, así como la mejora de
las artes de pesca y el equipo de elaboración de
pescado.
Entre las nuevas tecnologías
cabe citar la vigilancia acústica y de ultrasonido
para determinar mejor y cuantificar las especies de que
se trata; seguimiento por satélite de los
movimientos de las embarcaciones; y mecanismos para
reducir la captura incidental de aves, tortugas,
mamíferos marinos y especies en
peligro.
La biotecnología desarrollada
para la producción animal, especialmente para la
reproducción selectiva, ha sido también
ensayada para una posible aplicación en la
acuicultura. Por ejemplo, el salmón
transgénico con codificación
genética modificada para la regulación del
crecimiento se desarrolla ahora de cuatro a seis veces
más rápidamente que en el primer año
de vida del salmón normal19. Se ha
iniciado el trabajo de una cartografía
genética del salmón.
D) Agroindustria
La elaboración agrícola
es una actividad económica muy importante, cuyo
valor asciende a 393 000 millones de dólares en
los Estados Unidos y 216 000 millones de dólares
en el Japón.
La transferencia de genes facilita ya
la fermentación y los factores de resistencia,
hacen que las industrias de elaboración sean
más eficientes. Las bacterias modificadas
genéticamente se utilizan para producir enzimas,
en particular el Bacillus subtilis para la cerveza, el
jarabe de chocolate y la maltosa, o
alfaacetolactatodecarboxilasa para la cerveza y el
alcohol20. Se están realizando
importantes trabajos en la cartografía
genética de las bacterias y levaduras.
E) Recursos
naturales
El agua dulce sigue siendo el elemento
vital de la actividad biológica. A la agricultura
corresponde el 70 por ciento de la utilización de
este escaso recurso, que en sí mismo representa
sólo el 2,5 por ciento del volumen total de agua
del planeta21. La cantidad disponible para
cada persona está disminuyendo rápidamente
en correlación con el crecimiento de la
población.
No hay duda alguna de que el agua
será la fuente principal de discordia en el
próximo milenio, especialmente en las 215 cuencas
fluviales transfronterizas que abarcan el 50 por ciento
de los recursos hídricos. Se estima que hacia el
año 2025, 26 países tendrán
déficit de agua, con menos de
500 m3/persona/año, mientras que otros nueve
tendrán poca agua, con menos de
1 000m3/persona/año22. El impulso
de toda política destinada a evitar conflictos
debería girar en torno de la aplicación
efectiva de más de 100 tratados sobre la
gestión coordinada de los recursos
transfronterizos que han sido firmados en los
últimos 40 años, así como la
concertación de otros acuerdos de este
tipo.
La superficie cultivada se ha
triplicado desde 1950 hasta 275 millones de
hectáreas, lo que representa escasamente el 17 por
ciento de la superficie cultivada, pero en cambio
representa el 40 por ciento de la producción
agrícola. La mitad del aumento del suministro de
alimentos desde 1950 a 1985 puede atribuirse al riego, y
de esa fecha hasta un 80 por
ciento23.
El hecho que las variedades de alto
rendimiento tengan tallos más cortos significa que
usan el agua de manera más eficiente. Por ejemplo,
el trigo producía 0,48 kg de grano por m3 de agua
consumida en 1950, cifra que llegó a 0,92 kg en
199724.
Los estudios de los factores
físicos, químicos y biológicos que
afectan las condiciones del movimiento y el
almacenamiento del agua en el suelo y la
evapotranspiración de las plantas deberían
ayudar a mejorar materiales y técnicas de riego y
avenamiento.
En la actualidad, para reducir la
erosión del suelo se utilizan técnicas de
cultivo sin labranza o con labranza mínima. Estas
técnicas disminuyen también la
eliminación del monóxido de carbono, que,
de otra manera, contribuiría al calentamiento de
la atmósfera.
El estudio de los microorganismos del
suelo que convierten la urea en amoníaco
volátil tóxico para la vida de las plantas
debería contribuir a conocer mejor la ureasa. El
examen de esta enzima que es responsable de la
degradación del suelo, y un mejor conocimiento de
su estructura y de su forma de funcionamiento,
ayudará a elaborar inhibidores
efectivos.
Por último, la
evaluación de los factores climáticos,
atmosféricos y edáficos debería
arrojar luz sobre sus elementos constitutivos, que son la
temperatura, la insolación, la
precipitación, la presión, la humedad y la
cubierta atmosféricas, el viento y la
evaporación. Sus efectos sobre la
producción agrícola y la
fotosíntesis, y sobre la producción y
reproducción animal podrían controlarse
mejor de esta manera.
F) Perspectivas
La ciencia y la tecnología han
contribuido, por lo tanto, a ayudar a la
producción agrícola a superar el
crecimiento de la población. El crecimiento medio
anual de la agricultura y la población fue de 2,4
y 1,9 por ciento, respectivamente, entre 1961 y 1980; y
de 2,1 y 1,6 por ciento entre 1981 y 1997.
Sin embargo, se ha registrado un menor
aumento anual medio en el consumo de fertilizantes y en
la utilización de tractores, que disminuyeron de
7,1 y 3,4 por ciento, respectivamente, entre 1961 y 1980,
a 0,4 por ciento y 1,0 por ciento entre 1981 y
1996.
La continuación de las
tendencias actuales significaría un crecimiento
anual de la producción agrícola de 1,8 por
ciento y de la población de 1,6 por ciento para el
período de 1989-90 a 201025. La
diferencia, por consiguiente, se reduciría,
dejando sin embargo a unos 680 millones de personas sin
un acceso adecuado a los alimentos. Esto explica la
importancia del esfuerzo mundial por acelerar la
producción, especialmente en los 83 países
de bajos ingresos y déficit
alimentario.
Este es el fundamento del Programa
especial para la seguridad alimentaria de la FAO que
ofrece a estos países la posibilidad de un
crecimiento agrícola sostenible, que sea
ambientalmente racional, y que esté asegurado por
el control comunitario del agua mediante microproyectos
de riego y avenamiento. Una fase experimental orientada
hacia una intensificación de la producción
agrícola utilizando técnicas revisadas de
la revolución verde, la diversificación
mediante una producción ganadera de ciclo corto y
la acuicultura, así como la determinación
de los obstáculos económicos se
llevó a cabo durante dos o tres años en una
muestra representativa de unos 30 lugares por
país. El programa, que funciona ya en 37
países y que se está elaborando para otros
36, se completará con la fase
macroeconómica de ayuda a la elaboración de
políticas agrícolas, la formulación
de planes de inversión agrícola y la
preparación de estudios de viabilidad de proyectos
financiables por los bancos.
IV. Impacto y riesgo
Si el progreso agrícola, en
sentido amplio, nos ha dado estos resultados tan
positivos y tangibles, ¿por qué existe
entonces tanto temor, preocupación y hostilidad
hacia el impacto y el riesgo de ciertas
tecnologías, especialmente la
biotecnología?
Me atreveré a dar una
explicación en tres fases.
El primer elemento es
existencial
- los factores psicofilosóficos
constituyen una faceta.
Durante toda su existencia, los seres
humanos han tratado de dar una respuesta a las tres
preguntas básicas: ¿De dónde venimos?
¿Dónde estamos? ¿Dónde vamos?.
Las respuestas dadas hasta ahora (ya sean doctrinales o
religiosas) nos han dado cierto grado de
satisfacción y seguridad intelectuales, y nos
hemos sentido afortunados al saber que escapamos al
determinismo de la naturaleza. Sin embargo, nosotros, que
nos hemos siempre considerado superiores y libres, hemos
descubierto recientemente gracias a los progresos de la
biología molecular que todos los organismos vivos,
ya sean virus, bacterias, plantas o animales, e incluso
la vida animal inteligente, poseen el mismo sistema de
codificación y expresión de la
información genética. Con el DNA, ese
proveedor básico de la información y
codificación genéticas, es
teóricamente posible lograr que un gene exprese la
información genética de otro ser
viviente26. Esto explica que en lo más
recóndito de nuestras mentes surjan temores
ancestrales popularizados por las creaciones de
Frankenstein y el Dr. Moreau. Esta ansiedad obsesiva y
esta confusión desesperada llegan a convertirse en
un tormento y una pesadilla en el esfuerzo por establecer
el mapa genético humano, especialmente cuando los
progresos en el xenoinjerto y la transferencia de genes
humanos a animales donantes nos acercan cada vez
más al momento en que será posible
trasplantar órganos animales a seres
humanos.
En términos de la historia del
pensamiento humano, por consiguiente, parecemos estar
retrocediendo en el tiempo. En vez de la resonante
expresión de Nietzche "Dios ha muerto", nos
encontramos de nuevo con la interrogación de
Malraux "¿Ha muerto el hombre?"27.
Habiendo sido elevado a cumbres olímpicas por el
alma humana, bruscamente se nos trae a tierra entre duras
realidades somáticas. Hemos procedido a una
metamórfosis de la imagen de Dios
convirtiéndolo en una computadora biológica
común que puede ser modificada y programada como
cualquier otro organismo que vive en la biosfera. Por
consiguiente, debemos utilizar nuestra fuerza intelectual
para restablecer la base de nuestra superioridad y
nuestro carácter único.
No existe ya seguridad en la respuesta
existencialista de Heidegger de que la esencia de la
realidad humana descansa en su Existenz, de que entre el
mundo existente sólo los seres humanos
transgreden, distanciando a todos los demás y a
ellos mismos cada vez28. Esta pérdida
de nuestra seguridad y nuestra confianza fue anunciada
por Karl Jaspers, quien declaró que si bien al
comienzo de la historia la existencia física
humana estaba amenazada por las fuerzas de la naturaleza,
ahora es el mundo que todos los seres humanos han
construido el que amenaza su propia
esencia29.
- Los riesgos biológicos
constituyen la otra faceta existencial.
La enfermedad de la Salmonella y de la
contaminación del Escherichia coli en la carne ha
aumentado, especialmente la diarrea y la gastroenteritis,
que afectan a millones y matan a miles de personas cada
año. En los Estados Unidos se ha desarrollado el
Sistema de análisis de peligros y de puntos
críticos de control para hacer frente a esta
situación, lo que ofrece una mejor posibilidad que
la metodología del muestreo. Los operadores de los
mataderos y de las instalaciones de elaboración de
la carne tienen que determinar las etapas en que se
produce la contaminación, tales como el corte, y
deben realizar ensayos microbiológicos para
garantizarse el cumplimiento de las normas de seguridad.
El progreso científico ha contribuido a reducir el
tiempo necesario para detectar la bacteria
patógena de 48 horas a cinco minutos. Los nuevos
ensayos permiten ahora detectar la Escherichia coli
hemorrágica en menos de ocho horas, en vez de los
tres días que se necesitaban
antes30.
La alimentación de
herbívoros con proteínas animales
contaminadas ha producido la encefalopatía
esponjiforme bovina y el riesgo de la Enfermedad de
Creutzfeld-Jakob en los seres humanos. Toda
difusión se controla mediante la matanza y el
control de las exportaciones de animales de los que se
sospecha que están contaminados. En respuesta a
esta situación, la FAO organizó en marzo de
1997 una consulta de expertos que recomendó que se
redactara un código de conducta relativo a una
nutrición animal sana. El Comité Ejecutivo
del Codex se ocupa de la coordinación de su
redacción. Los Estados Unidos prohiben la
alimentación de rumiantes con subproductos de la
elaboración de materias basada en
proteínas. La OMS ha organizado también una
consulta de expertos para examinar los aspectos relativos
a la nutrición humana y animal.
Otros productos presentan
también problemas de salud.
Las hormonas utilizadas en la
alimentación animal o producidas por genes
transferidos a los cultivos y animales pueden causar el
cáncer y la pérdida de calcio de los
huesos, especialmente si se consumen en grandes dosis. El
Comité MixtoFAO/OMS de Expertos en Aditivos
Alimentarios (JECFA) determina los límites y la
ingestión diaria aceptables para su
utilización inocua en la aceleración del
crecimiento de los animales.
Los antibióticos utilizados
para el crecimiento y el tratamiento de los animales
dejan residuos en la carne que, si se consume en grandes
cantidades &endash;especialmente el hígado y los
riñones&endash; pueden causar reacciones
alérgicas o tener efectos en la flora intestinal,
causando una gastroenteritis o creando resistencia entre
los microorganismos que son perjudiciales para la salud
humana. El consumo de ternera tratada con clenbuterol
causó en Italia una intoxicación
alimentaria en 1996, que se manifestó por
desórdenes en el sistema nervioso y por
gastroenteritis. El consumo de carne de hígado
tratada creó problemas similares en España
y Alemania31.
Las substancias tóxicas, o
alergenos, se producen ya sea por transferencia
genética o por cambios en el metabolismo inducidos
por esa transferencia. Las micotoxinas pueden causar el
cáncer, y los metales pesados, tales como el
mercurio, pueden producir desórdenes
neurológicos.
Los microorganismo
genéticamente modificados utilizados en la
producción de alimentos pueden tener una
interacción con la flora digestiva del ser humano
y modificar el equilibrio. También debe tenerse
cuidado de no introducir patógenos o de transferir
información genética a otros
microorganismos.
La segunda fase de esta
explicación se refiere a la degradación
ambiental
Especies animales y vegetales
están desapareciendo rápidamente. La tasa
actual documentada de extinción es de 50 a 100
veces superior a la tasa media natural de los
últimos 500 millones de años (con
exclusión de los períodos de
extinción en masa); y estas cifras se consideran
subestimaciones32.
La base de la biodiversidad
agrícola se está reduciendo: de un total de
50 000 vertebrados terrestres, sólo 30 especies
animales han sido domesticadas y mantenidas en granjas.
Asimismo, el trigo y el arroz por sí mismos
representan la mitad del consumo de energía
diaria, mientras que nueve especies de plantas
proporcionan las tres cuartas partes de la energía
basada en alimentos33.
Un uso descuidado de transgenes
podría también afectar el equilibrio
ecológico34.
- La dispersión de polen
transgénico podría traducirse en la
fertilización de variedades de la misma especie.
Esta difusión podría desequilibrar las
asociaciones entre microorganismos y plantas cultivadas.
Las precauciones que es necesario tomar para evitar esta
difusión son, entre otras, una separación
adecuada de las parcelas, la ingeniería de la
esterilidad del macho y la desincronización de la
madurez sexual.
- Los cruzamientos
interespecíficos mediante hibridación entre
una planta transgénica y especies silvestres
relacionadas podría, por ejemplo, transferir la
resistencia de los herbicidas a una maleza. Las
precauciones incluyen la prevención de la
polinización y la necesidad de evitar la
intermediación bacteriana.
- Finalmente, la resistencia puede
inducirse por mutación, que dé lugar al
desarrollo de biotipos resistentes (microorganismos,
insectos o malezas) o a la aparición de una plaga
en el caso de que sus rivales sean destruidos o
debilitados.
El mismo riesgo se aplica a la
acuicultura donde los especímenes
transgénicos pueden cruzarse con la
población natural. Por consiguiente, la
población resultante de la cría debe ser
cuidadosamente separada y el pescado para el consumo debe
ser esterilizado.
La deforestación causa una
pérdida anual de 11 millones de
hectáreas.
La utilización ilegal o
inadecuada de los recursos naturales causa una grave
degradación:
- La erosión por el agua
elimina el suelo superficial de más de 1 000
millones de hectáreas35.
- La erosión eólica
afecta a 550 millones de hectáreas, especialmente
en las regiones áridas y
semiáridas.
- La degradación química
afecta a 240 millones de hectáreas, con
pérdidas de nutrientes, salinización,
acidificación, contaminación y
polución. Una cifra estimada en 21 millones de
toneladas de nitrógeno de los fertilizantes y los
desechos animales se pierde cada año en las aguas
subterráneas36.
- El anegamiento y la
salinización afectan el 24 por ciento de las
tierras de regadío y el 4 por ciento de las
tierras de cultivo está expuesto a la
degradación física, a la
compactación, al pisoteo y a la
inundación.
- Los plaguicidas contaminan el agua,
el suelo y el aire y destruyen el equilibrio
biológico de los organismos. Alemania gasta de 75
a 100 millones de dólares cada año para que
el agua sea adecuada para el consumo humano36,
cantidad que es igual a la necesaria para eliminar todos
los plaguicidas obsoletos en África, con un costo
medio de 3 500 a 5 000 dólares por
tonelada.
La tercera fase de la
explicación se relaciona con los medios de
información
Las consecuencias negativas y los
riesgos se hacen conocer ampliamente en un medio en el
que la opinión pública puede reaccionar y
las autoridades sufrir presiones mediante boicots de
consumidores, protestas, demostraciones y derrotas
electorales.
La sociedad civil es sensibilizada
ahora por organizaciones no gubernamentales que emprenden
rápidamente acciones de información o
inician procedimientos judiciales para oponerse a una
supuesta amenaza contra la humanidad. Sus preocupaciones
y acciones son divulgadas por los poderosos medios de
información, especialmente en forma de
imágenes de televisión que se difunden en
todo el globo mediante un número cada vez mayor de
satélites.
Esto contribuye a fomentar una
psicosis "antitecnológica" que a menudo impide
hacer una distinción entre un peligro imaginario y
un riesgo real que efectivamente exige la adopción
de medidas de precaución.
V. Solución de las
antinomias
Los ánimos pueden excitarse,
pero se espera de los científicos que deliberen
las respuestas en una atmósfera de examen calmado
y medido, basando sus decisiones en hechos cuantificables
y verificables que son hitos de sus funciones.
Este esfuerzo por superar los
antagonismos es esencialmente una acción personal,
que tiene que hacer con la conciencia que siempre opone
lo que debe ser con lo que es37. Este es el
campo de batalla privado de los seres humanos frente a
ellos mismos y a otros. Este es el universo
exotérico de creencias, convicciones e
incertidumbres en los que el único hilo conductor
es el método científico.
Sin embargo, hay también
respuestas estructuradas más allá de este
microcosmos que existen en el marco colectivo en el que
los científicos tienen justamente que
desempeñar un papel fundamental.
Su profesión les exige
construir un código cuyos principios
básicos resistirán los atentados del tiempo
y las ilusiones de los acontecimientos. Sin embargo, este
marco referencial debe poder absorber los cambios
imprevistos de la ciencia y permitir que el frágil
vehículo de la curiosidad y de la
investigación siga adelante llevado por una brisa
gentil o por la tormenta hacia los mares del conocimiento
y el progreso humanos.
A nivel de los gobiernos, se han
establecido órganos consultivos y ejecutivos para
evaluar los riesgos, establecer las normas y dar a las
autoridades la base para adoptar una sanción
apropiada.
A nivel internacional, existen
mecanismos capaces de establecer normas:
para los productos alimenticios: el
Codex Alimentarius (FAO/OMS);
para las plantas: la Convención
Internacional de Protección Fitosanitaria, el
Convenio sobre el procedimiento de consentimiento
informado previo para ciertos productos peligrosos y
plaguicidas en el comercio internacional (FAO/PNUMA), y
el Convención internacional sobre recursos
fitogenéticos (FAO). Estos instrumentos son
consolidados por el Código internacional de
conducta para la recolección y transferencia de
germoplasma vegetal (FAO), y el relativo a las
biotecnologías de la planta que está en
preparación por la Comisión de Recursos
Genéticos para la Alimentación y la
Agricultura;
para la sanidad animal el
Código Internacional de Sanidad Animal de la
Oficina Internacional de Epizoótias y los acuerdos
regionales aplicables en Europa, Asia, América
Latina y el Caribe;
para la pesca: el Acuerdo para
promover el cumplimiento de las medidas internacionales
de conservación y ordenación por los buques
pesqueros que pescan en alta mar (FAO) y el Código
de conducta para la pesca responsable (FAO) son dos
instrumentos reglamentarios fundamentales.
Se han establecido mecanismos e
instituciones para aplicar estos acuerdos y
códigos de conducta al nivel internacional y
regional.
Por último, el Convenio sobre
la Diversidad Biológica ha incluido en sus
negociaciones un protocolo sobre bioseguridad para
garantizar el uso inocuo de todos los productos
biológicos y sus aplicaciones a la salud humana,
la biodiversidad y la sostenibilidad ambiental, a fin de
aumentar la seguridad alimentaria mundial. Este protocolo
deberá ser terminado y aprobado en una Conferencia
Extraordinaria de las Partes en el Convenio en
1999.
En julio de 1998 la FAO
estableció también un comité sobre
ética en la alimentación y la
agricultura.
Por consiguiente, son los
científicos los que dan objetividad a la
existencia y a la validez de todas estas normas y
acuerdos relacionados con los códigos y
convenios.
También participan activamente
en el establecimiento de los principios éticos
básicos y se reúnen en comités para
discutir estas cuestiones. De esta manera
desempeñan una función importante desde el
comienzo hasta el final del proceso. Por consiguiente, es
lógico hacerlos responsables de su conducta, es
decir, que deben responder por dicha
conducta38.
VI.
Conclusión
Los científicos de hoy son los
vectores del dinamismo en los ecosistemas y tienen el
deber de actuar con arreglo a principios
morales39. En lo que respecta a la comunidad
biótica, tienen que aumentar la productividad
alimentaria pero mantener el equilibrio biológico.
En lo que respecta a la biosfera, tienen que garantizar
un medio ambiente que sea sano e inocuo para los seres
humanos.
Pero además de estos dos
objetivos, que con frecuencia son conflictivos, generan
técnicas que no son neutrales en términos
de posibilidades de acceso - el determinante de la
equidad - ya que el nivel de la capitalización
necesaria y del costo puede ser alto o bajo y puede
fluctuar con el tiempo.
El valor de un juicio
dependerá, por consiguiente, del factor tiempo, y
de un marco de una perspectiva a corto, a mediano o largo
plazo.
Por consiguiente, en el sentido
demostrable y probable, puede no haber una verdad en la
posición de las éticas científicas,
sino un punto de vista considerado sólo sobre la
base de la praxis y que llega a ser ideológico
sólo en la medida en que se refiere a un
propósito final.
Son varias las escuelas de
filosofía que participan actualmente en el debate
sobre la bioética. Se pueden clasificar en dos
categorías sobre la base de una percepción
heterónoma de las normas morales externas a seres
humanos, o de una percepción autónoma
cuando las normas morales son impuestas por seres
humanos40.
Esta aparente dicotomía en
realidad oculta una perspectiva de Jano de la misma
totalidad. Los científicos determinarán su
conducta sobre la base de factores psicológicos e
ideológicos intrínsecos. Pero teniendo
también en cuenta las normas extrínsecas
que han sido establecidas por sus iguales en el contexto
profesional y dentro de la sociedad civil.
Todos los importantes progresos
tecnológicos que caracterizan a nuestra
civilización sólo son un hacha en las manos
del criminal41, advierte un gran estudioso,
mientras que un escritor muy conocido nos recuerda que el
abismo de la historia es suficientemente grande para
todos y que una civilización tiene la misma
fragilidad que una vida"42.
En la búsqueda perpetua del
conocimiento que es tan vital para el progreso humano, el
margen es estrecho entre la explotación malvada y
la brillante genialidad benigna.
Honorables Miembros de la
Academia,
La desintegración del mundo
moderno nos ha llevado a una oscuridad en la que los
problemas son incoherentes y las soluciones
contradictorias. La verdad de ayer ya no existe, la
verdad de mañana aún tiene que ser
construida43. Pero sería una locura
volver a encadenar a Prometeo. En cambio, necesitamos
aplicar la mente científica a los difíciles
problemas de nuestra actual existencia44, de
manera que con la ciencia y la conciencia, podamos
resolver finalmente el dilema terrible que nos plantea la
alimentación de todo el mundo.