Declaración a la 25a
Conferencia Regional de la FAO para América Latina
y el Caribe
Nassau, Bahamas, 16 al 20 de junio de 1998
Sr. Presidente,
Sr. Presidente Independiente del Consejo,
Excelencias,
Señoras y Señores,
Hace seis meses, la Conferencia de la
FAO se reunió en Roma para analizar la
situación de la alimentación y la
agricultura en el mundo, y las actividades pasadas y
futuras de la Organización.
Situación de la
alimentación y la agricultura mundiales
Aún cuando la economía
mundial tuvo, según las últimas
estimaciones, una tasa satisfactoria de crecimiento de
aproximadamente un 4 por ciento en1997, la
situación de la alimentación y la
agricultura presenta aspectos contrastantes. La
producción agrícola se estima que
sólo creció en un 1,1 por ciento y las
reservas de cereales aún se encuentran bajo el
límite de seguridad. Además, la ayuda para
el desarrollo ha oscilado en años recientes en
torno a una cifra nominal de 60 000 millones de
dólares EE.UU., lo que significa que ha disminuido
en valores reales y en precios corrientes. La parte de
esta ayuda destinada a la agricultura se ha reducido del
30 por ciento aproximadamente a mediados de los
años ochenta a apenas el 12 por ciento en los
últimos años.
Las perspectivas para 1998 son
variadas. Según los pronósticos, el
crecimiento económico mundial se ha reducido
notablemente, a un tres por ciento aproximadamente,
debido principalmente a la crisis financiera de Asia.
Subsiste aún gran incertidumbre sobre la
solución de esta crisis y sus repercusiones
mundiales, inclusive las relacionadas con la seguridad
alimentaria. En cuanto a las perspectivas para la
alimentación, se prevé que en 1997/98 la
producción mundial de alimentos básicos
aumentará sólo un 0,7 por ciento. Sin
embargo, para el grupo de países de bajos ingresos
con déficit de alimentos se prevé que la
producción de alimentos básicos disminuya
aproximadamente un dos por ciento. Según el
más reciente pronóstico de la FAO, la
producción de cereales de 1998 ascenderá a
1 911 millones de toneladas, apenas por encima del record
alcanzado el año pasado.alcanzado el año
pasado. Si se cumpliera este pronóstico, los
suministros de cereales podrían satisfacer las
necesidades previstas del consumo en 1998/99, pero las
reservas mundiales seguirían manteniéndose
por debajo de los niveles mínimos de
seguridad.
Principales logros de la
Organización
Aplicación del Plan de
Acción de la Cumbre
Las actividades de la FAO en el pasado
bienio se caracterizaron por la Cumbre Mundial sobre la
Alimentación celebrada en Roma en noviembre de
1996. Desde entonces, se han emprendido diversas
iniciativas con el objeto de hacer realidad el Plan de
Acción aprobado en la Cumbre.
- 150 estrategias nacionales para la
agricultura y la seguridad alimentaria hacia el
año 2010 han sido elaboradas con los gobiernos
de Estado Miembros en desarrollo o en
transición hacia una economía de
mercado.
- el Programa Especial para la
Seguridad Alimentaria se está instrumentando
actualmente en 30 países, incluidos tres de la
Región de Améric Latina y el Caribe, y
se encuentra en proceso de formulación en otros
40, seis de los cuales pertenecen a esta
Región.
- el Sistema de Prevención de
Emergencia de Plagas y Enfermedades Transfronterizas
de los Animales y Plantas (EMPRES) ha registrado
varios éxitos a nivel mundial, en particular en
la lucha contra la peste bovina y la langosta del
desierto;
- se ha establecido plenamente el
Sistema de Información y Cartografía
sobre la Inseguridad Alimentaria y la Vulnerabilidad.
En el importante sector de las
negociaciones comerciales multilaterales, durante el
último bienio la FAO continuó ayudando a
aplicar los acuerdos de Marrakesh, mediante la
organización de talleres regionales y la
ejecución de proyectos nacionales. La
Organización intensificará sus actividades
para apoyar la preparación de futuras
negociaciones comerciales, trabajando en estrecha
colaboración con la Organización Mundial
del Comercio, el Banco Mundial y la CNUCYD.
De acuerdo con las directrices
adoptadas por la Cumbre, la FAO ha estimulado
también a nivel mundial el lanzamiento de las
campañas "Alimentos para Todos" con el fin de
movilizar al conjunto de la sociedad civil. Varios
países han iniciado ya un proceso de consultas
nacionales a tal efecto. La operación "Telefood
1997", que fue transmitida por alrededor de cien canales
de televisión en más de 60 países,
brindó a 500 millones de espectadores una
visión más profunda de los problemas del
hambre y la desnutrición y sentó las bases
de un sistema destinado a recaudar fondos que -ya este
año- financiará pequeños proyectos
de asistencia directa a comunidades rurales en
países en desarrollo, ayudándoles a
impulsar su producción agrícola. Tal como
lo aprobó la última Conferencia de la FAO,
"TeleFood" será un evento anual que se
realizará en el marco de las celebraciones del
Día Mundial de la Alimentación. La
próxima edición tendrá lugar entre
el 16 y el 18 de octubre y tendrá una
dimensión mayor que la del año pasado.
Las actividades encaminadas a la
promoción de la mujer han recibido carácter
prioritario en los programas y proyectos de la FAO. En
particular, elPrograma Especial para la Seguridad
Alimentaria debe mejorar el acceso de la mujer rural a la
tecnología, los insumos y el crédito,
razón por la cual se hace especial hincapié
en la cría de aves de corral y la horticultura
familiar. Para subrayar la importancia de la mujer en la
cadena de producción de alimentos, como tema del
Día Mundial de la Alimentación de 1998 se
ha elegido "La Mujer nutre al mundo".
Se ha establecido también una
cooperación entre organismos para la
aplicación del Plan de Acción de la Cumbre
mediante la creación de una Red sobre Desarrollo
Rural y Seguridad Alimentaria liderada por la FAO y el
FIDA. También se ha establecido el mecanismo para
el seguimiento del Plan de Acción de la Cumbre, y
el Comité de Seguridad Alimentaria Mundial ha
examinado los progresos realizdos en su reciente
período de sesiones.
Por último, como lo
solicitó la Conferencia en noviembre de 1997, la
Organización está trabajando en la
preparación de una Conferencia Internacional sobre
la Agricultura en los Pequeños Estados Insulares
en Desarrollo, que se celebrará en Roma en 1999.
Esta Conferencia formará parte del seguimiento de
la Cumbre Mundial sobre la Alimentación, que
recomendó que se prestara especial atención
a los problemas y necesidades específicas de estos
países, que comparten numerosas
características económicas, sociales y
ambientales semejantes. La FAO es plenamente consciente
de la preocupación de los pequeños estados
insulares en desarrollo por que se celebre urgentemente
esta reunión, teniendo en cuenta, en particular,
las negociaciones de la Organización Mundial del
Comercio que deberán comenzar en 1999. Dicha
Conferencia Ministerial debería permitir
también que los pequeños estados insulares,
entre los cuales los países del Caribe representan
un grupo muy importante, examinen estrategias nacionales
para el desarrollo agrícola, la
diversificación de la producción, la
gestión del medio ambiente, las medidas sanitarias
y la legislación y las políticas para
afrontar las emergencias agrícolas.
Otras realizaciones
Entre otras iniciativas de envergadura
mundial realizadas por la FAO durante el bienio 1996/97
desearía mencionar las siguientes:
en relación con la
utilización sostenible de los recursos naturales,
la adopción del Plan de Acción Mundial de
la Conferencia Técnica Internacional sobre los
Recursos Fitogenéticos, la revisión de la
Convención Internacional de Protección
Fitosanitaria y la reciente terminación con
éxito, en cooperación con el Programa de
las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente, de las
negociaciones de un convenio jurídicamente
vinculante sobre el comercio internacional de sustancias
químicas y plaguicidas peligrosos;
con respecto a los bosques, cabe
mencionar los programas centrados en la
contribución de la actividad forestal a la
seguridad alimentaria, en la ordenación forestal
responsable y eficaz y en el mantenimiento de un
equilibrio entre los beneficios económicos,
ecológicos y sociales de los bosques; la
asistencia en la formulación de programas
forestales nacionales; el apoyo al Grupo
Intergubernamental ad hoc de las Naciones Unidas sobre
los Bosques y al 11º Congreso Forestal Mundial
celebrado en Turquía;
en cuanto a la pesca y la acuicultura,
debo destacar el fortalecimiento de órganos
regionales como la COPESCAL, y la organización de
consultas técnicas sobre la ordenación de
los recursos pesqueros marinos en diferentes regiones, en
el marco del Plan de Acción de Kyoto sobre la
Contribución Sostenible de la Pesca a la Seguridad
Alimentaria y el Código de Conducta para la Pesca
Responsable.
Procesamiento, análisis y
difusión de la información
Por supouesto, la Organización
ha continuado desempeñando su función de
compilar, elaborar, analizar y difundir
información, por ejemplo, mediante la
publicación del informe anual El Estado Mundial de
la Agricultura y la Alimentación, que ahora
incluye una sección sobre las novedades
relacionadas con la seguridad alimentaria como
seguimiento de la Cumbre. Se complementa este documento
con El Estado Mundial de la Pesca y la Acuicultura y la
Situación de los Bosques del Mundo. En 1996 se
publicó la Sexta Encuesta Alimentaria Mundial. En
cuanto a las perspectivas mundiales a largo plazo de la
agricultura y la seguridad alimentaria, se
realizará un estudio sobre el escenario probable
hasta el año 2015, con una evaluación
más general hasta el año 2030.
Tecnología moderna de
información y telecomunicación
Con respecto a la difusión de
información, la introducción de nuevas
tecnologías ha racionalizado y modernizado los
sistemas, reduciendo a su vez los costos. El Centro de
Información Agraria Mundial (WAICENT) ofrece ahora
un fácil acceso a una información esencial
para la seguridad alimentaria y el desarrollo rural
sostenible: datos estadísticos, información
textual y sistemas de información especializada de
la FAO, en particular en materia de recursos
zoogenéticos y plaguicidas así como el
Sistema Mundial de Información y Alerta. El sitio
de la FAO en Internet recibe más de dos millones
de visitas al mes y facilita información a los
usuarios en árabe, español, francés
e inglés.
Acuerdos de asociación
La Organización ha fortalecido
también la coordinación y
cooperación con sus asociados para asegurar que se
puedan ejecutar todos sus programas pese al entorno de
restricciones presupuestarias: así se ha hecho con
el Banco Mundial y los Bancos Regionales mediante nuevos
acuerdos, principalmente para la ejecución del
Programa Especial para la Seguridad Alimentaria; con los
organismos agrícolas y alimentarios con sede en
Roma, el FIDA y el PMA; con el Grupo Consultivo sobre
Investigación Agrícola Internacional, su
Comité Asesor Técnico y sus institutos; con
las otras organizaciones de las Naciones Unidas en el
marco del Comité Administrativo de
Coordinación; y con el sector privado y la
comunidad de organizaciones no gubernamentales.
De igual forma se ha intensificado la
cooperación con muchos Estados Miembros. En los
tres últimos años, unos 1 300 expertos han
ejecutado programas de la FAO en el marco de los acuerdos
de cooperación entre países en desarrollo y
entre países en transición, los acuerdos de
cooperación con instituciones académicas y
de investigación y mediante la contratación
de expertos jubilados. En apoyo del Programa Especial
para la Seguridad Alimentaria, varios acuerdos de
cooperación Sur-Sur han permitido a los
países en desarrollo más avanzados, con la
asistencia de la FAO, proporcionar una masa
crítica de técnicos de campo a las
comunidades rurales de otros países en desarrollo.
Hasta el momento, tres países están ya
facilitando asistencia técnica de este tipo
países y hay negociationes en curso con otros 18.
Por último, con el fin de crear capacidad
nacional, la FAO está estudiando las oportunidades
de capacitación que ofrecen los Estados Miembros
en los sectores de su mandato para estudiantes y alumnos
procedentes de países en desarrollo, y ella misma
empleará a jóvenes profesionales, dentro de
las limitaciones de los recursos disponibles, a fin de
que puedan añadir experiencia práctica a su
formación académica.
Inversiones
Una de las preocupaciones permanentes
de la FAO es promover la inversión en la
agricultura. En esta Región, durante los dos
últimos años la actividad del Centro de
Inversiones ha permitido preparar proyectos por valor de
unos 2 200 millones de dólares, incluyendo
préstamos externos por valor de unos 1 350
millones de dólares, principalmente del Banco
Mundial y del FIDA. Los proyectos aprobados abarcan la
mayor parte del sector agrícola y forestal,
concentrando claramente los esfuerzos en actividades de:
mitigación de la pobreza en las comunidades
rurales; gestión de los recursos naturales,
incluida la conservación de la biodiversidad;
ordenación de los recursos hídricos;
tenencia de la tierra; y desarrollo y ordenación
forestales.
El Programa de Cooperación
Técnica de la FAO sigue actuando como un poderoso
catalizador en virtud de sus características
fundamentales de rápida aprobación,
duración limitada del proyecto, bajos costos y
orientación práctica. En América
Latina y el Caribe se hallaba en curso de
ejecución en 1996-97 un total de 122 proyectos, 16
de ellos de alcance cobertura regional.
Reestructuración y
descentralización
La reestructuración de la FAO
se ha realizado en condiciones de severas limitaciones
presupuestarias, concentrándose en la
identificación de economías y la mejora de
la eficiencia mediante la descentralización. El
número de puestos disminuyó de 4 185 en
enero de 1994 a 3 599 en enero de 1998. Se presta ahora
cada vez más atención a la formación
del personal y a incrementar el contingente de mujeres
profesionales garantizando al mismo tiempo una
representación equitativa de los Estados Miembros:
el número de países sin
representación en el personal de la FAO
disminuyó de 54 en enero de 1994 a 29 en abril de
1998, teniendo en cuenta las contrataciones en curso.
El proceso de descentralización
está a punto de completarse: se han abierto todas
las nuevas oficinas de enlace y subregionales y se ha
fortalecido significativamente la Oficina Regional en
Santiago de Chile. Gracias a este proceso, hay ahora 40
profesionales trabajando allí, mientras que en
1996 eran sólo 26. Se han creado unidades de
operaciones y asistencia en materia de las
políticas, que funcionan ahora como estructuras
descentralizadas.
También se ha ampliado la
cobertura de los Estados Miembros por parte de la red de
representantes de la FAO mediante la acreditación
múltiple y la utilización de oficiales
nacionales de programas y corresponsales nacionales.
Actualmente, el 39 por ciento del personal está
destinado en oficinas descentralizadas.
El proceso de reestructuración
ha ido acompañado de una delegación de
responsabilidades operacionales, administrativas y
financieras a los departamentos de la Sede y a los
equipos en el terreno, mediante el establecimiento de las
dependencias de apoyo a la gestión y un control
auditorial más estrecho en todas las oficinas
regionales, subregionales y en los países.
Programa de Labores y Presupuesto
para 1998/99
Desearía concluir este panorama
de los aspectos más destacados de los dos
últimos años recordando que la Conferencia
aprobó un Programa de Labores y Presupuesto para
1998-99 con un crecimiento nominal cero que, en
términos reales, representa una reducción
del 3,7 por ciento. A pesar de ello, la
Organización cuenta con un programa aprobado por
unanimidad que, en contraposición a lo que
ocurrió en los dos bienios precedentes, no
necesitará reajustes.
Creo que puedo decir con seguridad que
la Organización ha completado con éxito su
período de reformas y que ahora puede mirar al
futuro con confianza y centrar sus esfuerzos en la
misión que se le ha encomendado de contribuir a la
consecución de la seguridad alimentaria sostenible
para todos.
Situación general en la
región de América Latina y el Caribe
Señor Presidente:
Permítame ahora que aborde la
situación de la alimentación y la
agricultura en América Latina y el Caribe
refiriéndome brevemente a las cuestiones de mayor
interés para el conjunto de los países de
la Región.
Los países de América
Latina y el Caribe están consolidando un nuevo
estilo de desarrollo acorde con las transformaciones
económicas mundiales, las nuevas formas de
afrontar las relaciones internacionales y los cambios
tecnológicos acelerados que han dado origen a la
globalización económica y financiera. Este
proceso está teniendo lugar en un contexto
político caracterizado por la expansión de
la democracia en la Región, y en un entorno
económico que reconoce al mismo tiempo la
función del mercado en la asignación de los
recursos y las responsabilidades del Estado en la
consecución de un desarrollo sostenible y
socialmente equitativo. La antigua antinomia entre el
sector público y el sector privado está
siendo sustituida por una mayor complementariedad entre
ambos. Actualmente se espera del Estado que favorezca el
desarrollo del mercado y contribuya a su eficiencia a
largo plazo, en un contexto que garanticela equidad para
todos una adecuada distribución de los beneficios
del crecimiento económico.
Durante el bienio de 1996-97, se ha
recuperado el nivel de actividad de la Región, con
una tasa media de crecimiento del PIB global en 1997 del
5,3 por ciento, una de las más altas de los
últimos 25 años. En una economía
mundial inestable, la Región ha logrado disminuir
su vulnerabilidad a las fluctuaciones externas, superando
las principales dificultades derivadas de los problemas
que se plantean en otras regiones. Al mismo tiempo, han
mejorado los indicadores de la estabilidad interna. La
inflación ha continuado descendiendo hasta llegar
en 1997 a un promedio regional de tan solo el 11 por
ciento, el más bajo en muchos decenios. Casi todos
los países han tenido tasas de inflación de
un solo dígito. Las economías de
América Latina y el Caribe son ahora mucho
más abiertas, estables y competitivas, al tiempo
que avanzan rápidamente hacia su
integración comercial y económica.
Sin embargo, frente a estos
éxitos macroeconómicos, los antiguos
desafíos persisten y incluso se han incluso
agudizado. Uno de los rasgos más preocupantes de
la actual estructura económica es la creciente
polarización económica y social. El
crecimiento económico no ha ido acompañado
de una distribución más equitativa de los
ingresos:las estimaciones de ladiferencia en el
crecimiento del ingreso per capita en la Región
entre 1991 y 1995 muestran que los ingresos del 20% de la
población con mayores ingresos aumentaron en 5%,
mientras los ingresos de los groupos de ingresos medios y
bajos progresaron sólo un 3%. En varios
países (por ejemplo Argentina, Chile, Colombia,
Costa Rica, Paraguay y Venezuela), la
concentración del ingreso ha tendido a aumentar.
de los ingresos tiende a aumentar. Al mismo tiempo, el
círculo vicioso de pobreza y deterioro de la base
de recursos naturales sigue siendo uno de los principales
problemas para la sostenibilidad del desarrollo en la
Región. Al comienzo de esta década, la
población en la pobreza alcanzó un nivel
sin precedentes de 150 millones y no ha bajado desde
entonces. En todos los países de la Región
la incidencia de la pobreza es mucho mayor en la zonas
rurales que en las urbanas: más del 50% de la
población rural y alrededor del 30% de la
población urbana viven en condiciones de pobreza o
de indigencia. Esto plantea una seria amenaza al medio
ambiente de la Región ya que los sectores pobres
luchan por la supervivencia empujando la frontera
agrícola hacia tierras frágiles y
superexplotando las parcelas existentes.
Seguridad alimentaria
Una de las cuestiones que presentan
más contrastes en la Región es la relativa
a la seguridad alimentaria. Globalmente, la
producción alimentaria, agrícola y pesquera
regional es excedentaria. Sin embargo, seis países
de la Región no pueden atender sus necesidades
nutricionales básicas, y la población de
otros cuatro países se encuentra en una
situación precaria, cubriendo apenas sus
necesidades nutricionales básicas. Además,
en el conjunto de los países de la Región
una parte considerable de la población tiene
problemas de acceso a los alimentos debido a unos
ingresos insuficientes. En gran medida, éste es el
caso de la población rural. Mientras que la
pobreza afecta a casi un tercio de la población de
la Región, en las zonas rurales esta
proporción llega a casi el 55 por ciento.
La FAO ha iniciado o intensificado una
serie de importantes actividades como seguimiento de la
Declaración de Roma sobre la Seguridad Alimentaria
Mundial y el Plan de Acción de la Cumbre Mundial
sobre la Alimentación, en particular la
ampliación de su Programa Especial para la
Seguridad Alimentaria en los países de bajos
ingresos y con déficit de alimentos. Como ya he
mencionado, este programa tiene por objeto ayudar a esos
países a mejorar su seguridad alimentaria nacional
mediante un rápido incremento de la productividad
y de la producción de alimentos sobre una base
sostenible desde el punto de vista ambiental y
económico. La FAO coopera con los gobiernos en la
formulación y ejecución de un programa
basado en la dirección nacional y en un criterio
participativo. Al favorecer a los pequeños
productores y a las mujeres se mejoran también las
condiciones de acceso a los alimentos.
Lamentablemente, durante este
período el fenómeno de El Niño ha
vuelto a afectar gravemente a un doce países de la
Región, dejando a agricultores y grupos
vulnerables expuestos a la inseguridad alimentaria.
Inundaciones y aludes en Argentina, Bolivia y Ecuador, y
sequías e incendios forestales en Brasil, Honduras
y México abatido sobre amplias zonas causando han
causado ingentes daños a la infraestructura
agrícola y pérdidas en la
producción, así como perturbaciones y
distorsiones en los mercados locales.
Comercio
La integración de los sectores
agrícolas nacionales en los mercados regionales e
internacionales ha sido, y sigue siendo, una
cuestión de especial interés para todos los
países de la Región. A pesar de los
progresos realizados, persisten las preocupaciones en lo
relativo al ajuste de ciertas producciones (granos
básicos en América Central, avicultura en
Argentina y Perú, productos lácteos en
Costa Rica, Perú y Uruguay), a las repercusiones
sobre el empleo y los ingresos de los pequeños
productores, a la capacidad del Estado para amortiguar
los efectos negativos y promover la competitividad del
sector, y en cuanto a la conveniencia de profundizar o
revisar el grado y las condiciones de apertura de los
mercados. A pesar de la asignación de recursos
públicos para resolver estos problemas, en muchos
países los recursos financieros y el personal
profesional de que disponen los Ministerios de
Agricultura son insuficientes para afrontar debidamente
la preparación yla participación activa del
sector en las negociaciones comerciales actualmente en
curso, así como la puesta en práctica
cumplimiento de los compromisos derivados de la Ronda
Uruguay, la evaluación de sus posibles efectos y
el diseño o el fortalecimiento de actividades
destiadas a apoyar los consiguientes ajustes sectoriales.
Esta es una esfera de gran importancia en la que la
capacidad de asistencia técnica de la FAO tiene
particular relevancia. La FAO se propone apoyar y
respaldar los esfuerzos que están realizando los
países en este ámbito acompañar los
esfuerzos en materia de preparación
evaluación con vistas a la nueva ronda del proceso
multilateral de reformas en el el sector agrícola
que se iniciarán en 1999 en el mrco de la
Organización Mundial del Comercio.
Ordenación sostenible de los
recursos naturales
En el nuevo contexto de las reformas
normativas e institucionales que están aplicando
los países de la Región, debe destacarse la
necesidad de fortalecer el concepto de ordenación
de los recursos naturales. Los bosques cubren casi la
mitad de la superficie total de América Latina y
el Caribe y representan cuarta parte aproximadamente una
cuarta parte de la superficie forestal mundial. Resultan
por lo tanto de importancia vital para el desarrollo
económico, social y ambiental de los países
de la Región, pero lamentablemente la cubierta de
bosques naturales sigue disminuyendo en todos los
países, con una pérdida anual de más
de cinco millones de hectáreas.
Las instituciones forestales de la
Región están sufriendo cambios
jurídicos e institucionales como resultado de los
programas de ajuste estructural, de los crecientes
esfuerzos de los gobiernos por afrontar el desarrollo
sostenible y de las preocupaciones ambientales de grupos
de la sociedad civil. La FAO ha colaborado con catorce
países de la Región en promover
políticas y legislaciones adecuadas para la
ordenación de los recursos forestales,
regionalesel mejoramiento de la inversión regional
en el sector forestal y el establecimiento de un marco
institucional regional en materia institucional y de
políticas.
Los habitantes de las zonas
áridas y semiáridas de América
Latina y el Caribe se enfrentan actualmente con problemas
complejos en lo que respecta al deterioro de sus recursos
naturales. En la Región, más de 600
millones de hectáreas están sufriendo un
proceso de desertificación o de degradación
de la tierra. Esta situación se debe en gran
medida al uso inadecuado de los recursos naturales de
estos ecosistemas frágiles. La FAO, junto con el
Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente,
ha brindado asistencia a los países de la
Región para tratar el problema del manejo de
tierras áridas y semiáridas. Se han
realizado tres cursos de capacitación, y tres
consultas regionales y se han formulado programas
nacionales de acción para combatir la
desertificación en los seis países con
mayores zonas áridas, semiáridas y secas
subhúmedas de la Región (Argentina,
Bolivia, Brasil, Chile, México y Perú).
Los recursos pesqueros ocupan un lugar
importante en los debates nacionales e internacionales en
materia de políticas relativas a la
reestructuración de los sistemas
económicos, institucionales y políticos con
miras a asegurar un desarrollo sostenible. La pesca tiene
una importancia decisiva para la alimentación de
la población mundial, contribuyendo
significativamente a la ingesta de proteínas de
cientos de millones de personas. Aunque el desarrollo de
la acuicultura es relativamente reciente en la
Región, su aporte al crecimiento económico
es ya importante en varios países de la
Región, como Ecuador, Chile, Colombia, Honduras y
México, y el subsector ofrece además
grandes posibilidades para un desarrollo ulterior. En el
pasado se ha descuidado con frecuencia el papel
dinámico de la pesca en términos de su
contribución potencial a la seguridad alimentaria
y de generación de ingresos y empleo.
La ordenación pesquera es un
instrumento esencial para un desarrollo sólido y
sostenible de la pesca, a la que los gobiernos
deberían por consiguiente dar una atención
prioritaria, mediante la mejora de las información
y las estadíticas pesqueras con vistas a la
evaluación de los recursos y la toma de decisiones
adecuadas en materia de políticas.su capacidad de
ordenación mejorando la información y los
datos estadísticos sobre la pesca para la
evaluación de los recursos y la adopción de
decisiones en materia de ordenación. En este
proceso, utilizarse ampliamente el Código de
Conducta para la Pesca Responsable de la FAO
debería ser ampliamente utilizado como guía
para la formulación y aplicación de
sistemas de ordenación pesquera.
Desarrollo rural
Señor Presidente:
En lo que respecta al desarrollo rural
y la mitigación de la pobreza, el desafío
consiste en aplicar profundas reformas en las
políticas y las instituciones agrarias, de manera
de asegurar su adecuación al nuevo marco normativo
y de aumentar eficacia en apoyo de la población
rural pobre. Al mismo tiempo, es necesario responder a
las crecientes preocupaciones internas y externas
relativas concerniente al uso sostenible de los recursos
naturales, no sólo para conservar el medio
ambiente, sino también como principal fuente de
ingresos para la población rural.
En lo cuanto a las reformas
institucionales, se están produciendo cambios
sustanciales en la forma de actuación de los
gobiernos, los mercados y los agentes de la sociedad
civil. Casi todos los países han iniciado una
importante descentralización de los órganos
decisorios y las actividades del sector público.
Del mismo modo, hay una mayor complementariedad entre las
actividades públicas y los mecanismos del mercado.
Sin embargo, este proceso de reforma
institucional no se limita a las instituciones oficiales
y gubernamentales, sino que afecta también a todos
los demás agentes y a sus interrelaciones. Es
necesario fomentar los diversos tipos de vínculos
entre los diversos agentes, así como el conjunto
de reglas y convenciones acordadas entre ellos. Es
también esencial reorganizar los vínculos
de la producción agrícola con otras
actividades económicas en el medio rural, con los
sistemas de investigación y transferencia de
tecnologías, con los mecanismos de
financiación rural y con los métodos de
comercialización. Existen nuevas necesidades,
especialmente en lo que respecta a la información
sobre los sistemas de comercialización, así
como nuevas condiciones en los mercados de tierras y
aguas.
Confío en que los debates de la
Conferencia sobre este tema del programa
proporcionarán un marco integral para las futuras
actividades de la FAO en la Región.
Señor Presidente:
La superación de estos
desafíos exige la promoción de un paradigma
de desarrollo agrícola y rural que tenga una
amplia base y vínculos multisectoriales y que
ofrezca a las personas mayores oportunidades para
desarrollar todo su potencial como seres humanos. Es
necesario que las estrategias de desarrollo se orienten
de manera que mejoren la calidad de la vida humana en el
cuadro de la capacidad de sustentación de los
ecosistemas.
Por mi parte, a pesar de las
dificultades actuales, sigo convencido de la solidez de
los elementos económicos fundamentales para el
crecimiento a largo plazo y las perspectivas de la
Región. Los dirigentes de la Región han
subrayado su decisión de lograr un crecimiento
sostenible, mantener su dinamismo y su capacidad de
adaptación y liberar el pleno potencial de la
población que en ella vive. No me cabe ninguna
duda de que América Latina y el Caribe
seguirá desempeñando en los años
venideros un papel destacado en la economía
mundial.
Muchas gracias por su atención.