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Curriculum vitae del Dr Jacques Diouf

 


Declaración a la 25a Conferencia Regional de la FAO para América Latina y el Caribe
Nassau, Bahamas, 16 al 20 de junio de 1998

 

Sr. Presidente,
Sr. Presidente Independiente del Consejo,
Excelencias,
Señoras y Señores,

 

Hace seis meses, la Conferencia de la FAO se reunió en Roma para analizar la situación de la alimentación y la agricultura en el mundo, y las actividades pasadas y futuras de la Organización.

 

Situación de la alimentación y la agricultura mundiales

Aún cuando la economía mundial tuvo, según las últimas estimaciones, una tasa satisfactoria de crecimiento de aproximadamente un 4 por ciento en1997, la situación de la alimentación y la agricultura presenta aspectos contrastantes. La producción agrícola se estima que sólo creció en un 1,1 por ciento y las reservas de cereales aún se encuentran bajo el límite de seguridad. Además, la ayuda para el desarrollo ha oscilado en años recientes en torno a una cifra nominal de 60 000 millones de dólares EE.UU., lo que significa que ha disminuido en valores reales y en precios corrientes. La parte de esta ayuda destinada a la agricultura se ha reducido del 30 por ciento aproximadamente a mediados de los años ochenta a apenas el 12 por ciento en los últimos años.

Las perspectivas para 1998 son variadas. Según los pronósticos, el crecimiento económico mundial se ha reducido notablemente, a un tres por ciento aproximadamente, debido principalmente a la crisis financiera de Asia. Subsiste aún gran incertidumbre sobre la solución de esta crisis y sus repercusiones mundiales, inclusive las relacionadas con la seguridad alimentaria. En cuanto a las perspectivas para la alimentación, se prevé que en 1997/98 la producción mundial de alimentos básicos aumentará sólo un 0,7 por ciento. Sin embargo, para el grupo de países de bajos ingresos con déficit de alimentos se prevé que la producción de alimentos básicos disminuya aproximadamente un dos por ciento. Según el más reciente pronóstico de la FAO, la producción de cereales de 1998 ascenderá a 1 911 millones de toneladas, apenas por encima del record alcanzado el año pasado.alcanzado el año pasado. Si se cumpliera este pronóstico, los suministros de cereales podrían satisfacer las necesidades previstas del consumo en 1998/99, pero las reservas mundiales seguirían manteniéndose por debajo de los niveles mínimos de seguridad.

 

Principales logros de la Organización

Aplicación del Plan de Acción de la Cumbre

Las actividades de la FAO en el pasado bienio se caracterizaron por la Cumbre Mundial sobre la Alimentación celebrada en Roma en noviembre de 1996. Desde entonces, se han emprendido diversas iniciativas con el objeto de hacer realidad el Plan de Acción aprobado en la Cumbre.

  • 150 estrategias nacionales para la agricultura y la seguridad alimentaria hacia el año 2010 han sido elaboradas con los gobiernos de Estado Miembros en desarrollo o en transición hacia una economía de mercado.
  • el Programa Especial para la Seguridad Alimentaria se está instrumentando actualmente en 30 países, incluidos tres de la Región de Améric Latina y el Caribe, y se encuentra en proceso de formulación en otros 40, seis de los cuales pertenecen a esta Región.
  • el Sistema de Prevención de Emergencia de Plagas y Enfermedades Transfronterizas de los Animales y Plantas (EMPRES) ha registrado varios éxitos a nivel mundial, en particular en la lucha contra la peste bovina y la langosta del desierto;
  • se ha establecido plenamente el Sistema de Información y Cartografía sobre la Inseguridad Alimentaria y la Vulnerabilidad.

En el importante sector de las negociaciones comerciales multilaterales, durante el último bienio la FAO continuó ayudando a aplicar los acuerdos de Marrakesh, mediante la organización de talleres regionales y la ejecución de proyectos nacionales. La Organización intensificará sus actividades para apoyar la preparación de futuras negociaciones comerciales, trabajando en estrecha colaboración con la Organización Mundial del Comercio, el Banco Mundial y la CNUCYD.

De acuerdo con las directrices adoptadas por la Cumbre, la FAO ha estimulado también a nivel mundial el lanzamiento de las campañas "Alimentos para Todos" con el fin de movilizar al conjunto de la sociedad civil. Varios países han iniciado ya un proceso de consultas nacionales a tal efecto. La operación "Telefood 1997", que fue transmitida por alrededor de cien canales de televisión en más de 60 países, brindó a 500 millones de espectadores una visión más profunda de los problemas del hambre y la desnutrición y sentó las bases de un sistema destinado a recaudar fondos que -ya este año- financiará pequeños proyectos de asistencia directa a comunidades rurales en países en desarrollo, ayudándoles a impulsar su producción agrícola. Tal como lo aprobó la última Conferencia de la FAO, "TeleFood" será un evento anual que se realizará en el marco de las celebraciones del Día Mundial de la Alimentación. La próxima edición tendrá lugar entre el 16 y el 18 de octubre y tendrá una dimensión mayor que la del año pasado.

Las actividades encaminadas a la promoción de la mujer han recibido carácter prioritario en los programas y proyectos de la FAO. En particular, elPrograma Especial para la Seguridad Alimentaria debe mejorar el acceso de la mujer rural a la tecnología, los insumos y el crédito, razón por la cual se hace especial hincapié en la cría de aves de corral y la horticultura familiar. Para subrayar la importancia de la mujer en la cadena de producción de alimentos, como tema del Día Mundial de la Alimentación de 1998 se ha elegido "La Mujer nutre al mundo".

Se ha establecido también una cooperación entre organismos para la aplicación del Plan de Acción de la Cumbre mediante la creación de una Red sobre Desarrollo Rural y Seguridad Alimentaria liderada por la FAO y el FIDA. También se ha establecido el mecanismo para el seguimiento del Plan de Acción de la Cumbre, y el Comité de Seguridad Alimentaria Mundial ha examinado los progresos realizdos en su reciente período de sesiones.

Por último, como lo solicitó la Conferencia en noviembre de 1997, la Organización está trabajando en la preparación de una Conferencia Internacional sobre la Agricultura en los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo, que se celebrará en Roma en 1999. Esta Conferencia formará parte del seguimiento de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación, que recomendó que se prestara especial atención a los problemas y necesidades específicas de estos países, que comparten numerosas características económicas, sociales y ambientales semejantes. La FAO es plenamente consciente de la preocupación de los pequeños estados insulares en desarrollo por que se celebre urgentemente esta reunión, teniendo en cuenta, en particular, las negociaciones de la Organización Mundial del Comercio que deberán comenzar en 1999. Dicha Conferencia Ministerial debería permitir también que los pequeños estados insulares, entre los cuales los países del Caribe representan un grupo muy importante, examinen estrategias nacionales para el desarrollo agrícola, la diversificación de la producción, la gestión del medio ambiente, las medidas sanitarias y la legislación y las políticas para afrontar las emergencias agrícolas.

 

Otras realizaciones

Entre otras iniciativas de envergadura mundial realizadas por la FAO durante el bienio 1996/97 desearía mencionar las siguientes:

en relación con la utilización sostenible de los recursos naturales, la adopción del Plan de Acción Mundial de la Conferencia Técnica Internacional sobre los Recursos Fitogenéticos, la revisión de la Convención Internacional de Protección Fitosanitaria y la reciente terminación con éxito, en cooperación con el Programa de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente, de las negociaciones de un convenio jurídicamente vinculante sobre el comercio internacional de sustancias químicas y plaguicidas peligrosos;

con respecto a los bosques, cabe mencionar los programas centrados en la contribución de la actividad forestal a la seguridad alimentaria, en la ordenación forestal responsable y eficaz y en el mantenimiento de un equilibrio entre los beneficios económicos, ecológicos y sociales de los bosques; la asistencia en la formulación de programas forestales nacionales; el apoyo al Grupo Intergubernamental ad hoc de las Naciones Unidas sobre los Bosques y al 11º Congreso Forestal Mundial celebrado en Turquía;

en cuanto a la pesca y la acuicultura, debo destacar el fortalecimiento de órganos regionales como la COPESCAL, y la organización de consultas técnicas sobre la ordenación de los recursos pesqueros marinos en diferentes regiones, en el marco del Plan de Acción de Kyoto sobre la Contribución Sostenible de la Pesca a la Seguridad Alimentaria y el Código de Conducta para la Pesca Responsable.

 

Procesamiento, análisis y difusión de la información

Por supouesto, la Organización ha continuado desempeñando su función de compilar, elaborar, analizar y difundir información, por ejemplo, mediante la publicación del informe anual El Estado Mundial de la Agricultura y la Alimentación, que ahora incluye una sección sobre las novedades relacionadas con la seguridad alimentaria como seguimiento de la Cumbre. Se complementa este documento con El Estado Mundial de la Pesca y la Acuicultura y la Situación de los Bosques del Mundo. En 1996 se publicó la Sexta Encuesta Alimentaria Mundial. En cuanto a las perspectivas mundiales a largo plazo de la agricultura y la seguridad alimentaria, se realizará un estudio sobre el escenario probable hasta el año 2015, con una evaluación más general hasta el año 2030.

Tecnología moderna de información y telecomunicación

Con respecto a la difusión de información, la introducción de nuevas tecnologías ha racionalizado y modernizado los sistemas, reduciendo a su vez los costos. El Centro de Información Agraria Mundial (WAICENT) ofrece ahora un fácil acceso a una información esencial para la seguridad alimentaria y el desarrollo rural sostenible: datos estadísticos, información textual y sistemas de información especializada de la FAO, en particular en materia de recursos zoogenéticos y plaguicidas así como el Sistema Mundial de Información y Alerta. El sitio de la FAO en Internet recibe más de dos millones de visitas al mes y facilita información a los usuarios en árabe, español, francés e inglés.

 

Acuerdos de asociación

La Organización ha fortalecido también la coordinación y cooperación con sus asociados para asegurar que se puedan ejecutar todos sus programas pese al entorno de restricciones presupuestarias: así se ha hecho con el Banco Mundial y los Bancos Regionales mediante nuevos acuerdos, principalmente para la ejecución del Programa Especial para la Seguridad Alimentaria; con los organismos agrícolas y alimentarios con sede en Roma, el FIDA y el PMA; con el Grupo Consultivo sobre Investigación Agrícola Internacional, su Comité Asesor Técnico y sus institutos; con las otras organizaciones de las Naciones Unidas en el marco del Comité Administrativo de Coordinación; y con el sector privado y la comunidad de organizaciones no gubernamentales.

De igual forma se ha intensificado la cooperación con muchos Estados Miembros. En los tres últimos años, unos 1 300 expertos han ejecutado programas de la FAO en el marco de los acuerdos de cooperación entre países en desarrollo y entre países en transición, los acuerdos de cooperación con instituciones académicas y de investigación y mediante la contratación de expertos jubilados. En apoyo del Programa Especial para la Seguridad Alimentaria, varios acuerdos de cooperación Sur-Sur han permitido a los países en desarrollo más avanzados, con la asistencia de la FAO, proporcionar una masa crítica de técnicos de campo a las comunidades rurales de otros países en desarrollo. Hasta el momento, tres países están ya facilitando asistencia técnica de este tipo países y hay negociationes en curso con otros 18. Por último, con el fin de crear capacidad nacional, la FAO está estudiando las oportunidades de capacitación que ofrecen los Estados Miembros en los sectores de su mandato para estudiantes y alumnos procedentes de países en desarrollo, y ella misma empleará a jóvenes profesionales, dentro de las limitaciones de los recursos disponibles, a fin de que puedan añadir experiencia práctica a su formación académica.

 

Inversiones

Una de las preocupaciones permanentes de la FAO es promover la inversión en la agricultura. En esta Región, durante los dos últimos años la actividad del Centro de Inversiones ha permitido preparar proyectos por valor de unos 2 200 millones de dólares, incluyendo préstamos externos por valor de unos 1 350 millones de dólares, principalmente del Banco Mundial y del FIDA. Los proyectos aprobados abarcan la mayor parte del sector agrícola y forestal, concentrando claramente los esfuerzos en actividades de: mitigación de la pobreza en las comunidades rurales; gestión de los recursos naturales, incluida la conservación de la biodiversidad; ordenación de los recursos hídricos; tenencia de la tierra; y desarrollo y ordenación forestales.

El Programa de Cooperación Técnica de la FAO sigue actuando como un poderoso catalizador en virtud de sus características fundamentales de rápida aprobación, duración limitada del proyecto, bajos costos y orientación práctica. En América Latina y el Caribe se hallaba en curso de ejecución en 1996-97 un total de 122 proyectos, 16 de ellos de alcance cobertura regional.

 

Reestructuración y descentralización

La reestructuración de la FAO se ha realizado en condiciones de severas limitaciones presupuestarias, concentrándose en la identificación de economías y la mejora de la eficiencia mediante la descentralización. El número de puestos disminuyó de 4 185 en enero de 1994 a 3 599 en enero de 1998. Se presta ahora cada vez más atención a la formación del personal y a incrementar el contingente de mujeres profesionales garantizando al mismo tiempo una representación equitativa de los Estados Miembros: el número de países sin representación en el personal de la FAO disminuyó de 54 en enero de 1994 a 29 en abril de 1998, teniendo en cuenta las contrataciones en curso.

El proceso de descentralización está a punto de completarse: se han abierto todas las nuevas oficinas de enlace y subregionales y se ha fortalecido significativamente la Oficina Regional en Santiago de Chile. Gracias a este proceso, hay ahora 40 profesionales trabajando allí, mientras que en 1996 eran sólo 26. Se han creado unidades de operaciones y asistencia en materia de las políticas, que funcionan ahora como estructuras descentralizadas.

También se ha ampliado la cobertura de los Estados Miembros por parte de la red de representantes de la FAO mediante la acreditación múltiple y la utilización de oficiales nacionales de programas y corresponsales nacionales. Actualmente, el 39 por ciento del personal está destinado en oficinas descentralizadas.

El proceso de reestructuración ha ido acompañado de una delegación de responsabilidades operacionales, administrativas y financieras a los departamentos de la Sede y a los equipos en el terreno, mediante el establecimiento de las dependencias de apoyo a la gestión y un control auditorial más estrecho en todas las oficinas regionales, subregionales y en los países.

 

Programa de Labores y Presupuesto para 1998/99

Desearía concluir este panorama de los aspectos más destacados de los dos últimos años recordando que la Conferencia aprobó un Programa de Labores y Presupuesto para 1998-99 con un crecimiento nominal cero que, en términos reales, representa una reducción del 3,7 por ciento. A pesar de ello, la Organización cuenta con un programa aprobado por unanimidad que, en contraposición a lo que ocurrió en los dos bienios precedentes, no necesitará reajustes.

Creo que puedo decir con seguridad que la Organización ha completado con éxito su período de reformas y que ahora puede mirar al futuro con confianza y centrar sus esfuerzos en la misión que se le ha encomendado de contribuir a la consecución de la seguridad alimentaria sostenible para todos.

 

Situación general en la región de América Latina y el Caribe

Señor Presidente:

Permítame ahora que aborde la situación de la alimentación y la agricultura en América Latina y el Caribe refiriéndome brevemente a las cuestiones de mayor interés para el conjunto de los países de la Región.

Los países de América Latina y el Caribe están consolidando un nuevo estilo de desarrollo acorde con las transformaciones económicas mundiales, las nuevas formas de afrontar las relaciones internacionales y los cambios tecnológicos acelerados que han dado origen a la globalización económica y financiera. Este proceso está teniendo lugar en un contexto político caracterizado por la expansión de la democracia en la Región, y en un entorno económico que reconoce al mismo tiempo la función del mercado en la asignación de los recursos y las responsabilidades del Estado en la consecución de un desarrollo sostenible y socialmente equitativo. La antigua antinomia entre el sector público y el sector privado está siendo sustituida por una mayor complementariedad entre ambos. Actualmente se espera del Estado que favorezca el desarrollo del mercado y contribuya a su eficiencia a largo plazo, en un contexto que garanticela equidad para todos una adecuada distribución de los beneficios del crecimiento económico.

Durante el bienio de 1996-97, se ha recuperado el nivel de actividad de la Región, con una tasa media de crecimiento del PIB global en 1997 del 5,3 por ciento, una de las más altas de los últimos 25 años. En una economía mundial inestable, la Región ha logrado disminuir su vulnerabilidad a las fluctuaciones externas, superando las principales dificultades derivadas de los problemas que se plantean en otras regiones. Al mismo tiempo, han mejorado los indicadores de la estabilidad interna. La inflación ha continuado descendiendo hasta llegar en 1997 a un promedio regional de tan solo el 11 por ciento, el más bajo en muchos decenios. Casi todos los países han tenido tasas de inflación de un solo dígito. Las economías de América Latina y el Caribe son ahora mucho más abiertas, estables y competitivas, al tiempo que avanzan rápidamente hacia su integración comercial y económica.

Sin embargo, frente a estos éxitos macroeconómicos, los antiguos desafíos persisten y incluso se han incluso agudizado. Uno de los rasgos más preocupantes de la actual estructura económica es la creciente polarización económica y social. El crecimiento económico no ha ido acompañado de una distribución más equitativa de los ingresos:las estimaciones de ladiferencia en el crecimiento del ingreso per capita en la Región entre 1991 y 1995 muestran que los ingresos del 20% de la población con mayores ingresos aumentaron en 5%, mientras los ingresos de los groupos de ingresos medios y bajos progresaron sólo un 3%. En varios países (por ejemplo Argentina, Chile, Colombia, Costa Rica, Paraguay y Venezuela), la concentración del ingreso ha tendido a aumentar. de los ingresos tiende a aumentar. Al mismo tiempo, el círculo vicioso de pobreza y deterioro de la base de recursos naturales sigue siendo uno de los principales problemas para la sostenibilidad del desarrollo en la Región. Al comienzo de esta década, la población en la pobreza alcanzó un nivel sin precedentes de 150 millones y no ha bajado desde entonces. En todos los países de la Región la incidencia de la pobreza es mucho mayor en la zonas rurales que en las urbanas: más del 50% de la población rural y alrededor del 30% de la población urbana viven en condiciones de pobreza o de indigencia. Esto plantea una seria amenaza al medio ambiente de la Región ya que los sectores pobres luchan por la supervivencia empujando la frontera agrícola hacia tierras frágiles y superexplotando las parcelas existentes.

 

Seguridad alimentaria

Una de las cuestiones que presentan más contrastes en la Región es la relativa a la seguridad alimentaria. Globalmente, la producción alimentaria, agrícola y pesquera regional es excedentaria. Sin embargo, seis países de la Región no pueden atender sus necesidades nutricionales básicas, y la población de otros cuatro países se encuentra en una situación precaria, cubriendo apenas sus necesidades nutricionales básicas. Además, en el conjunto de los países de la Región una parte considerable de la población tiene problemas de acceso a los alimentos debido a unos ingresos insuficientes. En gran medida, éste es el caso de la población rural. Mientras que la pobreza afecta a casi un tercio de la población de la Región, en las zonas rurales esta proporción llega a casi el 55 por ciento.

La FAO ha iniciado o intensificado una serie de importantes actividades como seguimiento de la Declaración de Roma sobre la Seguridad Alimentaria Mundial y el Plan de Acción de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación, en particular la ampliación de su Programa Especial para la Seguridad Alimentaria en los países de bajos ingresos y con déficit de alimentos. Como ya he mencionado, este programa tiene por objeto ayudar a esos países a mejorar su seguridad alimentaria nacional mediante un rápido incremento de la productividad y de la producción de alimentos sobre una base sostenible desde el punto de vista ambiental y económico. La FAO coopera con los gobiernos en la formulación y ejecución de un programa basado en la dirección nacional y en un criterio participativo. Al favorecer a los pequeños productores y a las mujeres se mejoran también las condiciones de acceso a los alimentos.

Lamentablemente, durante este período el fenómeno de El Niño ha vuelto a afectar gravemente a un doce países de la Región, dejando a agricultores y grupos vulnerables expuestos a la inseguridad alimentaria. Inundaciones y aludes en Argentina, Bolivia y Ecuador, y sequías e incendios forestales en Brasil, Honduras y México abatido sobre amplias zonas causando han causado ingentes daños a la infraestructura agrícola y pérdidas en la producción, así como perturbaciones y distorsiones en los mercados locales.

 

Comercio

La integración de los sectores agrícolas nacionales en los mercados regionales e internacionales ha sido, y sigue siendo, una cuestión de especial interés para todos los países de la Región. A pesar de los progresos realizados, persisten las preocupaciones en lo relativo al ajuste de ciertas producciones (granos básicos en América Central, avicultura en Argentina y Perú, productos lácteos en Costa Rica, Perú y Uruguay), a las repercusiones sobre el empleo y los ingresos de los pequeños productores, a la capacidad del Estado para amortiguar los efectos negativos y promover la competitividad del sector, y en cuanto a la conveniencia de profundizar o revisar el grado y las condiciones de apertura de los mercados. A pesar de la asignación de recursos públicos para resolver estos problemas, en muchos países los recursos financieros y el personal profesional de que disponen los Ministerios de Agricultura son insuficientes para afrontar debidamente la preparación yla participación activa del sector en las negociaciones comerciales actualmente en curso, así como la puesta en práctica cumplimiento de los compromisos derivados de la Ronda Uruguay, la evaluación de sus posibles efectos y el diseño o el fortalecimiento de actividades destiadas a apoyar los consiguientes ajustes sectoriales. Esta es una esfera de gran importancia en la que la capacidad de asistencia técnica de la FAO tiene particular relevancia. La FAO se propone apoyar y respaldar los esfuerzos que están realizando los países en este ámbito acompañar los esfuerzos en materia de preparación evaluación con vistas a la nueva ronda del proceso multilateral de reformas en el el sector agrícola que se iniciarán en 1999 en el mrco de la Organización Mundial del Comercio.

 

Ordenación sostenible de los recursos naturales

En el nuevo contexto de las reformas normativas e institucionales que están aplicando los países de la Región, debe destacarse la necesidad de fortalecer el concepto de ordenación de los recursos naturales. Los bosques cubren casi la mitad de la superficie total de América Latina y el Caribe y representan cuarta parte aproximadamente una cuarta parte de la superficie forestal mundial. Resultan por lo tanto de importancia vital para el desarrollo económico, social y ambiental de los países de la Región, pero lamentablemente la cubierta de bosques naturales sigue disminuyendo en todos los países, con una pérdida anual de más de cinco millones de hectáreas.

Las instituciones forestales de la Región están sufriendo cambios jurídicos e institucionales como resultado de los programas de ajuste estructural, de los crecientes esfuerzos de los gobiernos por afrontar el desarrollo sostenible y de las preocupaciones ambientales de grupos de la sociedad civil. La FAO ha colaborado con catorce países de la Región en promover políticas y legislaciones adecuadas para la ordenación de los recursos forestales, regionalesel mejoramiento de la inversión regional en el sector forestal y el establecimiento de un marco institucional regional en materia institucional y de políticas.

Los habitantes de las zonas áridas y semiáridas de América Latina y el Caribe se enfrentan actualmente con problemas complejos en lo que respecta al deterioro de sus recursos naturales. En la Región, más de 600 millones de hectáreas están sufriendo un proceso de desertificación o de degradación de la tierra. Esta situación se debe en gran medida al uso inadecuado de los recursos naturales de estos ecosistemas frágiles. La FAO, junto con el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, ha brindado asistencia a los países de la Región para tratar el problema del manejo de tierras áridas y semiáridas. Se han realizado tres cursos de capacitación, y tres consultas regionales y se han formulado programas nacionales de acción para combatir la desertificación en los seis países con mayores zonas áridas, semiáridas y secas subhúmedas de la Región (Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, México y Perú).

Los recursos pesqueros ocupan un lugar importante en los debates nacionales e internacionales en materia de políticas relativas a la reestructuración de los sistemas económicos, institucionales y políticos con miras a asegurar un desarrollo sostenible. La pesca tiene una importancia decisiva para la alimentación de la población mundial, contribuyendo significativamente a la ingesta de proteínas de cientos de millones de personas. Aunque el desarrollo de la acuicultura es relativamente reciente en la Región, su aporte al crecimiento económico es ya importante en varios países de la Región, como Ecuador, Chile, Colombia, Honduras y México, y el subsector ofrece además grandes posibilidades para un desarrollo ulterior. En el pasado se ha descuidado con frecuencia el papel dinámico de la pesca en términos de su contribución potencial a la seguridad alimentaria y de generación de ingresos y empleo.

La ordenación pesquera es un instrumento esencial para un desarrollo sólido y sostenible de la pesca, a la que los gobiernos deberían por consiguiente dar una atención prioritaria, mediante la mejora de las información y las estadíticas pesqueras con vistas a la evaluación de los recursos y la toma de decisiones adecuadas en materia de políticas.su capacidad de ordenación mejorando la información y los datos estadísticos sobre la pesca para la evaluación de los recursos y la adopción de decisiones en materia de ordenación. En este proceso, utilizarse ampliamente el Código de Conducta para la Pesca Responsable de la FAO debería ser ampliamente utilizado como guía para la formulación y aplicación de sistemas de ordenación pesquera.

 

Desarrollo rural

Señor Presidente:

En lo que respecta al desarrollo rural y la mitigación de la pobreza, el desafío consiste en aplicar profundas reformas en las políticas y las instituciones agrarias, de manera de asegurar su adecuación al nuevo marco normativo y de aumentar eficacia en apoyo de la población rural pobre. Al mismo tiempo, es necesario responder a las crecientes preocupaciones internas y externas relativas concerniente al uso sostenible de los recursos naturales, no sólo para conservar el medio ambiente, sino también como principal fuente de ingresos para la población rural.

En lo cuanto a las reformas institucionales, se están produciendo cambios sustanciales en la forma de actuación de los gobiernos, los mercados y los agentes de la sociedad civil. Casi todos los países han iniciado una importante descentralización de los órganos decisorios y las actividades del sector público. Del mismo modo, hay una mayor complementariedad entre las actividades públicas y los mecanismos del mercado.

Sin embargo, este proceso de reforma institucional no se limita a las instituciones oficiales y gubernamentales, sino que afecta también a todos los demás agentes y a sus interrelaciones. Es necesario fomentar los diversos tipos de vínculos entre los diversos agentes, así como el conjunto de reglas y convenciones acordadas entre ellos. Es también esencial reorganizar los vínculos de la producción agrícola con otras actividades económicas en el medio rural, con los sistemas de investigación y transferencia de tecnologías, con los mecanismos de financiación rural y con los métodos de comercialización. Existen nuevas necesidades, especialmente en lo que respecta a la información sobre los sistemas de comercialización, así como nuevas condiciones en los mercados de tierras y aguas.

Confío en que los debates de la Conferencia sobre este tema del programa proporcionarán un marco integral para las futuras actividades de la FAO en la Región.

 

Señor Presidente:

La superación de estos desafíos exige la promoción de un paradigma de desarrollo agrícola y rural que tenga una amplia base y vínculos multisectoriales y que ofrezca a las personas mayores oportunidades para desarrollar todo su potencial como seres humanos. Es necesario que las estrategias de desarrollo se orienten de manera que mejoren la calidad de la vida humana en el cuadro de la capacidad de sustentación de los ecosistemas.

Por mi parte, a pesar de las dificultades actuales, sigo convencido de la solidez de los elementos económicos fundamentales para el crecimiento a largo plazo y las perspectivas de la Región. Los dirigentes de la Región han subrayado su decisión de lograr un crecimiento sostenible, mantener su dinamismo y su capacidad de adaptación y liberar el pleno potencial de la población que en ella vive. No me cabe ninguna duda de que América Latina y el Caribe seguirá desempeñando en los años venideros un papel destacado en la economía mundial.

Muchas gracias por su atención.

 


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