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Discursos

Curriculum vitae del Dr Jacques Diouf

 


Reunión ministerial sobre la aplicación del Código de conducta para la pesca responsable
Roma, Italia, 10-11 de marzo de 1999


Excmos. Sres. Ministros,
Señoras y Señores,

 

Es para mí un gran placer saludarles hoy aquí en la Sede de la FAO y darles una calurosa bienvenida a esta Reunión Ministerial sobre la Aplicación del Código de Conducta para la Pesca Responsable.

Para la FAO la presencia de ustedes aquí hoy es una contribución importante al esfuerzo continuo de la Organización para garantizar la ordenación y el desarrollo sostenibles de la pesca y la acuicultura mundiales y sobre todo para fortalecer los servicios de la FAO a los Miembros.

Su presencia constituye, en efecto, la asamblea internacional de los responsables de la pesca. Ustedes son los dirigentes mundiales que se oponen a las prácticas y utilización irresponsables y destructivas en el sector pesquero.

La reunión que tuvieron ustedes en esta misma sala hace casi cuatro años fue constructiva, orientada a la acción y realista,y su resultado principal fue el ìConsenso de Roma sobre la Pesca Mundialî.

El espíritu de ese Consenso ha guiado a la FAO en las actividades que ha realizado para asumir las responsabilidades que se le asignaron. En el documento F:MM/99/Inf.4 se señalan en forma resumida las medidas adoptadas por la FAO en este sentido.

La presente reunión es una prueba más de la alta prioridad que la Organización atribuye a la constante necesidad de determinar y reevaluar, juntamente con sus asociados, las estrategias y medidas encaminadas a afrontar los principales problemas y desafíos que plantean los sectores de la pesca y la acuicultura.

Se trata en especial de los problemas de

  • la ordenación de la capacidad pesquera;
  • la sobrepesca, sobre todo la utilización de artes de pesca poco selectivos que provoca desperdicios en forma de capturas incidentales y descartes;
  • la degradación ambiental de los hábitat de los peces;
  • la insuficiencia del seguimiento, control y vigilancia de los barcos pesqueros tanto en zonas de jurisdicción nacional como en alta mar;
  • la aparición de prácticas unilaterales de ecoetiquetado de los productos pesqueros y la cuestión de saber si hay que tomar medidas a nivel mundial y en qué momento;
  • la aplicación de los instrumentos pesqueros internacionales, en particular el Acuerdo de la FAO sobre el Cumplimiento de 1993, el Acuerdo de las Naciones Unidas sobre las Poblaciones de Peces de 1995 y el Código de Conducta para la Pesca Responsable.

Excelentísimos Señores,
Señoras y Señores,

Para garantizar la ordenación y desarrollo sostenibles de la pesca mundial se necesita una acción internacional concertada en los frentes científico, técnico, económico y, sobre todo, político. Todos debemos comprometernos con un nuevo espíritu de cooperación internacional.

Evidentemente el Código de Conducta para la Pesca Responsable proporciona un marco sólido para la ordenación y desarrollo sostenibles de la pesca mundial y para la adopción de las medidas cooperativas necesarias para lograr este objetivo.

Desde la adopción del Código por la Conferencia de la FAO en octubre de 1995, la FAO ha atribuido alta prioridad a las actividades que facilitan y apoyan técnicamente las iniciativas nacionales y regionales de aplicación de sus disposiciones. A nivel nacional, muchos países están utilizando ya el Código como importante punto de referencia. Además, los distintos gobiernos han organizado y están organizando reuniones de seguimiento. De esta forma, utilizando el Código para elaborar programas y proyectos concretos, se puede afrontar la preocupación difusa y generalizada por el futuro de los recursos pesqueros, expresada tanto por los implicados directamente en el sector pesquero como por el público en general.

El éxito de los esfuerzos de cada país por mejorar su ordenación pesquera depende de las medidas que adopten otras naciones, ya que las relaciones recíprocas por encima de las fronteras ponen de relieve la necesidad de la cooperación internacional. El mismo Código insta a que se preste asistencia a los países en desarrollo, especialmente en sectores como el apoyo financiero y técnico, la transferencia de  tecnología, la capacitación y cooperación científica y la capacidad para desarrollar sus propias pesquerías, así como para participar en la pesca en alta mar. Pese a los esfuerzos de algunos donantes, es todavía insuficiente el flujo de recursos financieros hacia los países en desarrollo que tratan de aplicar el Código de Conducta. A este respecto, desearía agradecer a los organismos donantes y de desarrollo que han apoyado generosamente las actividades relacionadas con el Código. Deseo hacer el más ferviente llamamiento para que se intensifique y mantenga la cooperación internacional en este sector.

Excelentísimos Señores,
Señoras y Señores,

El programa que tienen ustedes se centra en la necesidad de solidaridad y cooperación entre los países desarrollados y en desarrollo, entre las comunidades pescadoras y las principales organizaciones de integración económica, y entre todas las partes interesadas en el sector pesquero.

Deberá prestarse, por ello,  atención especial a las realidades prácticas de la situación actual y deberán dedicarse más energías a los problemas y necesidades que son los desafíos con que debemos enfrentarnos. A este respecto, para el elevar el rendimiento económico general del sector pesquero, se necesitan esfuerzos no sólo individuales, sino también concertados.

La mejora de la ordenación de los recursos y la integración de los objetivos ambientales son elementos fundamentales de las políticas para que beneficien a los productores y consumidores en todo el mundo. La FAO aporta y seguirá aportando una contribución sustancial, en los límites de sus recursos. Aportará especialmente su asesoramiento y asistencia a los distintos sectores de la pesca y la acuicultura, con vistas a mejorar la situación mundial, lo que a fin de cuentas dependerá de las políticas nacionales que se adopten.

Por último, me atrevo a esperar que examinen ustedes una nueva iniciativa importante para intensificar la aplicación del Código de Conducta, es decir, el lanzamiento de un programa mundial de Sistemas de Vigilancia de los Buques, para ayudar a los países a vigilar, seguir de cerca y controlar las actividades pesqueras. Dicho sistema ha sido adoptado ya en algunas regiones y la generalización de su empleo fortalecería enormemente la capacidad de muchos países de ordenar mejor sus pesquerías.

 

Excelentísimos Señores,
Señoras y Señores,

Permítanme expresarles mis más fervientes y sinceros deseos de toda clase de éxitos en sus deliberaciones.

 


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