Conferencia ministerial
especial sobre la agricultura en los pequeños
estados insulares en desarrollo
Roma (Italia), 12 de marzo de 1999
Sras. y Sres. Ministros,
Excelentísimos señores,
Señoras y señores,
Tengo el placer de darles la
bienvenida a esta reunión ministerial, que se
inscribe en el contexto del seguimiento de la
Cumbre
Mundial sobre la
Alimentación, y
testimonia la importancia que la FAO atribuye tanto al
desarrollo agrícola como a la seguridad
alimentaria de los pequeños Estados insulares y
los Estados ribereños de tierras bajas en
desarrollo. La FAO se congratula de servir con ello de
foro y lugar de reunión a un grupo tan importante
de la comunidad internacional.
Deseo agradecer especialmente a los
gobiernos donantes su contribución financiera que
ha permitido responder hoy a la solicitud de organizar
esta reunión expresada por la Conferencia de la
FAO.
Los pequeños Estados insulares
se distinguen por características que obligan a
adoptar un enfoque muy especial para afrontar sus
problemas. Sus pequeñas dimensiones y su
aislamiento, así como su vulnerabilidad a los
cambios climáticos y a los factores
económicos, constituyen las características
específicas de estos países.
Aunque se registra en ellos una gran
diversidad de condiciones, comparten limitaciones comunes
que influyen en los sectores agrícola, forestal y
pesquero, especialmente la degradación de un
capital natural ya limitado y la dependencia de las
fluctuaciones de los precios de sus productos
básicos.
En algunos pequeños Estados
insulares, la calidad de la dieta de la población
está empeorando, la agricultura se ha estancado o
está reduciéndose, y las necesidades
alimentarias, sobre todo en los medios urbanos y del
sector turístico, se satisfacen cada vez
más a base de importaciones.
Para incrementar su autosuficiencia
alimentaria, los pequeños Estados insulares
necesitan una mayor movilización de su capacidad
para afrontar las catástrofes naturales, una
utilización más racional de sus recursos
pesqueros y forestales y una agricultura más
diversificada y competitiva, a fin de encontrar nuevas
salidas para sus exportaciones.
La fragilidad ecológica de los
pequeños Estados insulares, su vulnerabilidad al
cambio climático y a la elevación del nivel
del mar, exigen un esfuerzo especial para la
conservación del medio ambiente, en particular los
recursos naturales en que se basa su seguridad e incluso
su sobrevivencia.
La FAO ha contribuido en gran medida a
que el debate sobre el desarrollo del sector
agrícola de los pequeños Estados insulares
se encuadre en el contexto más amplio de su
desarrollo sostenible. En efecto, la primera Conferencia
Ministerial Interregional de los Pequeños Estados
Insulares se celebró, bajo los auspicios de la
FAO, en 1992 en Barbados. Se reunieron en ella Ministros
de Agricultura, Montes y Pesca de 25 pequeños
Estados insulares. Esta reunión
desempeñó indudablemente una función
importante en la decisión de celebrar en 1994 una
Conferencia Mundial sobre el Desarrollo Sostenible de los
Pequeños Estados Insulares en Desarrollo, que tuvo
por objeto el conjunto de los sectores de la
economía y del medio ambiente. Estos temas siguen
siendo objeto de debates en el marco de la
Comisión de Desarrollo Sostenible y de la Asamblea
General de las Naciones Unidas. De hecho, cada una de
ellas ha previsto celebrar este año un
período extraordinario de sesiones sobre los
pequeños Estados insulares, que tendrán
lugar respectivamente en abril y septiembre de
1999.
La Conferencia de hoy
contribuirá a los esfuerzos internacionales en
curso para afrontar los problemas y perspectivas
especiales de los pequeños Estados insulares en
desarrollo, centrando la atención en las
limitaciones y oportunidades de desarrollo
específicas de los sectores agrícola,
forestal y pesquero. Responde también al Plan de
Acción de la Cumbre Mundial sobre la
Alimentación de 1996, en el que se instaba a
atender las necesidades especiales de los pequeños
Estados insulares en desarrollo, a incrementar su
seguridad alimentaria y a determinar los sectores
fundamentales en los que es prioritario realizar
inversiones, con el fin de alcanzar su desarrollo
sostenible.
La Conferencia de hoy inicia un
proceso que permitirá a los pequeños
Estados insulares y Estados ribereños de tierras
bajas en desarrollo:
- prepararse mejor para participar
en las negociaciones comerciales multilaterales sobre
la agricultura con el fin de estar mejor integrados en
los mercados regionales y mundiales y en los acuerdos
comerciales;
- elaborar y aplicar programas
prioritarios para el desarrollo, la
diversificación y la intensificación
sostenibles de la agricultura, la actividad forestal y
la pesca, en particular gracias al Programa Especial
de la FAO para la Seguridad Alimentaria;
- proseguir la integración de
las medidas que aseguran la conservación
ambiental, la utilización sostenible de los
recursos naturales y la preparación para
afrontar las catástrofes naturales.
Esta Conferencia contribuirá
también a fortalecer la capacidad y la
función del sector agrícola, tanto a nivel
nacional como regional, para la aplicación del
Programa 21 de la Cumbre sobre la Tierra, el Programa de
Acción de las Naciones Unidas de 1994 para los
Pequeños Estados Insulares en Desarrollo y la
Declaración de Roma aprobada por la Cumbre Mundial
sobre la Alimentación.
Me atrevo a esperar que, al afrontar
las cuestiones emergentes y esferas prioritarias de
interés común, la Conferencia ponga en
marcha un Plan de Acción que sirva de base a las
actividades en apoyo del desarrollo agrícola
sostenible en los pequeños Estados insulares en
desarrollo.
Mi deseo de orientar la actividad de
la FAO hacia la satisfacción de las necesidades
específicas de los distintos Estados Miembros me
había incitado ya a establecer, con el acuerdo de
los órganos rectores, las oficinas subregionales
descentralizadas. Así pues, las creadas en Apia,
Barbados y Harare están siguiendo más de
cerca la labor de la Organización en las
pequeñas islas del Pacífico Sur, el Caribe
y el Océano Índico
sudoccidental.
Estoy convencido de que los
pequeños Estados insulares en desarrollo necesitan
programas especiales de asistencia particulares,
centrados en soluciones adaptadas a las
características de sus recursos naturales y a sus
situaciones económicas, sociales y culturales
específicas. Además, la FAO está
dispuesta a apoyar sus esfuerzos por definir prioridades
y ejecutar proyectos relacionados con los sectores
agrícola, forestal y pesquero, en
cooperación con otras instituciones y
organizaciones de la comunidad internacional y con
países donantes.
Espero que sus deliberaciones les
permitan llegar a un consenso sobre las líneas
principales del Plan de Acción que ustedes
examinarán durante el día.
Sras. y Sres. Ministros,
Excelentísimos Señores,
Señoras y señores
Les deseo pleno éxito en su
labor.