30º período de
sesiones de la Conferencia
Roma, 13 de noviembre de
1999
Señor Presidente de la
Conferencia,
Señor Presidente Independiente del Consejo,
Señoras y Señores Ministros,
Excelentísimas Señoras y
Señores,
Un período de seis años
es muy breve a escala de la historia. Es relativamente
corto a escala de una vida humana, incluso para una
institución fundada hace exactamente 54
años. Sin embargo, estos seis últimos
años han sido importantes para la
Organización por razón de los
desafíos que ha tenido que afrontar y los
numerosos cambios que ha sufrido para mejorar y adaptarse
a un nuevo entorno político y
económico.
Estado mundial de la agricultura y
la alimentación
Antes de hacer el balance de este
período, desearía evocar brevemente la
situación
de la agricultura y la alimentación en el
mundo.
Las perspectivas para el año en
curso en cuanto a la producción mundial de
cereales han mejorado recientemente. Sin embargo, se
prevé que la producción mundial, calculada
en unos 1 870 millones de toneladas, será inferior
en cerca del uno por ciento a la de 1998 y, en un 2 por
ciento, a la de 1997. Cabe señalar, no obstante,
que la producción de este último año
fue excepcionalmente buena. El único incremento
previsto se refiere al arroz, mientras que
disminuirán las cosechas de trigo y otros
cereales. Por primera vez desde hace cuatro años,
el consumo previsto de cereales será superior a la
producción, lo que obligará a recurrir a
las existencias disponibles, las cuales
disminuirán en nueve millones de toneladas
reduciéndose a 331 millones, lo que representa una
relación entre las exigencias y la
utilización del 17,3 por ciento, que se mantiene
en el margen de seguridad establecido entre el 17 y el 18
por ciento.
No es de extrañar, pues, que
para la próxima campaña se prevea un
incremento del 2 por ciento aproximadamente en el
comercio mundial de cereales, cuyo volumen
ascendería a 218 millones de toneladas. A pesar de
todo, los precios de los cereales en los distintos
mercados mundiales son en general más bajos que el
año pasado, factor que es positivo para los
países de bajos ingresos y déficit de
alimentos, lo mismo que el aumento del volumen de la
ayuda alimentaria que probablemente se aproximará
al récord de 10 millones de toneladas en la
campaña de 1998-99.
Otro signo alentador viene del sector
pesquero, puesto que se prevé un incremento de la
producción pesquera en 1999. Pero el aspecto
más positivo es la reducción en 40 millones
del número total de personas subalimentadas en los
países en desarrollo entre 1990-92 y 1995-97, como
lo demuestra el informe de la FAO, "El
estado de la inseguridad alimentaria en el
mundo". Esta reducción
en unos ocho millones de personas por término
medio al año es alentadora, pero sigue siendo muy
insuficiente en relación con la cifra de 20
millones que sería necesaria para alcanzar el
objetivo de la Cumbre Mundial sobre la
Alimentación.
Situaciones de
emergencia
Por otra parte, la situación de
la agricultura y la alimentación se caracteriza
por muchos aspectos sombríos. Actualmente 35
países se enfrentan con graves situaciones de
escasez de alimentos, causadas principalmente por
condiciones meteorológicas adversas y por la
emergencia y persistencia de conflictos internos o
situaciones de guerra, pero que pueden deberse
también a graves problemas económicos. Se
registran estas situaciones de escasez en todas las
regiones del mundo: en África, son 15 los
países afectados, sobre todo en África
oriental, mientras que necesitan actualmente ayuda
alimentaria de urgencia siete países de Asia y
cuatro de América central. Pero estas situaciones
no se registran únicamente en los países en
desarrollo, ya que se padecen también en cinco
países de la Comunidad de Estados Independientes y
en cuatro de la región de los Balcanes.
Desgraciadamente, no hay
prácticamente ningún período del
año en que la naturaleza no desencadene
fenómenos climáticos catastróficos.
Podrá ser la sequía, como este año
en el Cercano Oriente y África oriental o
anteriormente en el Pacífico y en Indonesia, donde
se sufrieron incendios gigantescos, o tornados, ciclones
o lluvias torrenciales, con toda su secuela de
inundaciones y destrucciones catastróficas, como
ha ocurrido recientemente en India y Viet Nam.
Ante estas situaciones, la
función de la FAO es más importante que
nunca, en primer lugar para evaluar la situación
de la alimentación y la agricultura y las
necesidades de ayuda alimentaria, y para informar a la
comunidad internacional. En este sector, desde hace casi
25 años, el Centro
de Información y Alerta de la
FAO ha dado muestras de
diligencia y neutralidad, sobre todo gracias a la
profesionalidad de su personal que trabaja en
colaboración estrecha con los agentes del Programa
Mundial de Alimentos.
Por otra parte, se está
realizando un amplio esfuerzo para establecer el
Sistema
de Información y Cartografía sobre la
Inseguridad Alimentaria y la
Vulnerabilidad, de conformidad
con las decisiones de la Cumbre Mundial sobre la
Alimentación. Este sistema, que constituirá
un valioso instrumento especialmente para la
gestión de las situaciones de urgencia, funciona a
escala internacional, pero sobre todo nacional, con la
plena cooperación de los colaboradores del sistema
de las Naciones Unidas en el marco de un comité
interinstitucional.
En las situaciones de urgencia la FAO
tiene que contribuir también a la
recuperación de la producción
agrícola evaluando las necesidades en
cooperación con otras instituciones de las
Naciones Unidas, en el marco de los llamamientos
consolidados pidiendo ayuda alimentaria y, sobre todo,
prestando ayuda directa a los agricultores.
Después del último período de
sesiones de la Conferencia, el Servicio
de Operaciones Especiales de
Socorro de la FAO ha debido
intervenir en 64 países. El valor de estas
intervenciones se ha duplicado entre 1997 y 1998 pasando
de 43 a 86 millones de dólares y podría
ascender a 100 millones de dólares en 1999. Entre
todas las situaciones de emergencia, destacaría
solamente dos ejemplos significativos: el huracán
Mitch y la crisis del Kosovo.
El huracán Mitch devastó
durante el otoño de 1998 amplios sectores de la
economía y la infraestructura de varios
países de América central. Las fases
habituales de alerta y determinación de las
necesidades han permitido formular un programa de
asistencia. Además de la ayuda alimentaria de
urgencia por valor de más de 58 millones de
dólares aprobada conjuntamente con la Directora
Ejecutiva del PMA, la FAO ha proporcionado equipo y
suministros para la rehabilitación de la
agricultura, por valor de 1 920 000 dólares, un
tercio de los cuales procede del Programa de
Cooperación Técnica y el resto, de fondos
fiduciarios.
Respondiendo a la crisis del Kosovo,
la FAO ha centrado sus esfuerzos, ante todo, en las
comunidades rurales que hospedan a los refugiados en
Albania y en la ex República Yugoslava de
Macedonia. Se ha movilizado un total de 3,5 millones de
dólares para proyectos específicos y 14
funcionarios voluntarios de la FAO han sido destinados a
los dos países. Tras la estabilización de
la situación en el Kosovo, la FAO ha creado en
Prístina una dependencia de coordinación de
las operaciones de urgencia que coopera con la
administración de las Naciones Unidas y presta
apoyo técnico a las organizaciones no
gubernamentales. Gracias al generoso apoyo de varios
donantes, la ayuda de la Organización al Kosovo
asciende actualmente a 6,7 millones de
dólares.
Otras "crisis"
Al mismo tiempo, la FAO se enfrenta
cada vez más con otras "crisis". Se trata de
problemas relacionados con la calidad y, sobre todo, con
la inocuidad de los alimentos o con los efectos de las
nuevas técnicas de producción
agrícola, derivadas en general de los
rápidos progresos de la biotecnología. La
crisis de las "vacas locas", la presencia de dioxina en
la cadena alimentaria y la difusión a
través del intercambio comercial de organismos
genéticamente modificados, son ejemplos recientes
de los problemas con que se han enfrentado los gobiernos.
Se trata de un sector de la actividad
de la FAO que ciertamente está llamado a crecer en
el futuro. En efecto, la opinión pública,
sensibilizada por los medios de difusión, trata de
obtener una información objetiva sobre los riesgos
posibles y exige medios de protección eficaces.
Además, aunque estas "crisis" se han planteado
sobre todo en los países adelantados, comparten la
misma inquietud las autoridades y las poblaciones de un
gran número de países en desarrollo que no
tienen suficiente capacidad de análisis.
La Organización responde a
estos desafíos y a estas solicitudes. Sus
órganos competentes, como la Comisión de
Recursos Genéticos, se ocupan activamente de
elaborar códigos de conducta. Se ha emprendido un
programa interdepartamental para tratar todos los
aspectos técnicos de los problemas. Se
están examinando actualmente los programas de la
División Mixta FAO/OIEA de Técnicas
Nucleares en la Agricultura y la Alimentación para
fortalecer su contribución en estos sectores. Un
comité interno, apoyado por un grupo de expertos,
está examinando las cuestiones éticas
planteadas al respecto. El Codex
Alimentarius sigue siendo el
principal instrumento para el establecimiento de normas
internacionales, actividad esencial en el contexto de un
comercio que crece y se globaliza.
La FAO, manteniéndose sensible
a la importancia y urgencia de estos problemas, debe
concentrarse en el suministro de una información
fundada en bases científicas, establecidas por
expertos reconocidos internacionalmente.
Realizaciones de estos últimos
años
Impulso de las reformas y
seguimiento de la Cumbre
Hay dos factores que constituyen la
clave del análisis de lo que la
Organización ha realizado en estos últimos
años: por una parte, el impacto de las reformas
después de la reunión extraordinaria del
Consejo de mayo-junio de 1994 y, por otra, el impulso
dado por la Cumbre
Mundial sobre la
Alimentación de
noviembre de 1996.
La preparación de 150
estrategias nacionales de desarrollo agrícola
hacia el año 2010 constituyó un punto de
partida importante para el seguimiento de la Cumbre.
Actualmente, se está tratando de mejorar estos
documentos a nivel nacional, sobre todo asociando a la
sociedad civil al examen de los mismos. Además, se
están preparando estrategias nacionales para tener
en cuenta las posibles sinergias, en particular, en el
sector del comercio agrícola, y armonizarlas en el
marco de la acción de las agrupaciones
económicas regionales existentes.
Los Programas
Especiales
El
Programa Especial para la Seguridad
Alimentaria está
realizándose en 50 países y se halla en
proceso de formulación en otros 25.
Deseo recordar que este Programa tiene
por objeto asegurar un incremento sostenible de la
producción agrícola en países con
déficit de alimentos que no cuentan con recursos
suficientes para colmar ese déficit con
importaciones. Actualmente, 84 países han
solicitado participar, entre ellos, seis que no forman
parte del grupo destinatario. La asignación del
Programa Ordinario es de sólo 10 millones de
dólares en dos años. A petición de
los gobiernos interesados, el Programa de
Cooperación Técnica ha contribuido hasta
ahora con un total de 8 millones de dólares a las
actividades del Programa Especial. Estas contribuciones
desempeñan una función esencialmente
catalizadora, ya que la Organización ha conseguido
movilizar a países donantes e instituciones
financieras internacionales, cuya aportación
asciende ya a 50 millones de dólares. La
movilización de recursos adicionales es
indispensable para la buena realización del
Programa, así como para apoyar la ejecución
de la primera fase en un mayor número de
países y establecer así los fundamentos
para la segunda fase.
Afortunadamente, el Programa Especial
se beneficia también del apoyo de la iniciativa de
cooperación sur-sur lanzada por la
Organización. Hasta el momento, 25 países
en desarrollo más adelantados han confirmado su
voluntad de participar en esta iniciativa, en muchos
casos, en favor de varios países. Se han firmado
nueve acuerdos tripartitos, lo que representa un
compromiso para la prestación de más de 900
expertos y técnicos. Con todos se necesitan
más recursos financieros para ayudar a los
países participantes a sufragar parte de sus
compromisos y asegurar el relevo de la
financiación inicial de la FAO.
El otro programa especial emprendido
en 1994, del Sistema de Prevención de Emergencia
de Plagas y Enfermedades Transfronterizas de los Animales
y las Plantas (EMPRES),
está realizando igualmente buenos progresos,
también en este caso gracias al apoyo de los
donantes. En la lucha contra la langosta del desierto, se
ha movilizado para 1998 y 1999 un total de 4,9 millones
de dólares, que permite ejecutar plenamente el
programa en la zona central en torno al mar Rojo. No
obstante, se necesitan recursos adicionales para
proseguir las actividades después del 2000, pero
también y principalmente para extenderlo a la
región occidental y al Asia
sudoccidental.
En cuanto al componente de sanidad
animal del EMPRES, las actividades se centran
fundamentalmente en la coordinación del programa
mundial de erradicación de la peste bovina,
así como en la elaboración y
difusión de estrategias para la prevención,
vigilancia y control de las principales epizootias. Los
focos de peste bovina se limitan actualmente a algunos
países de Asia y África y debería
ser posible llegar a una erradicación completa
para el 2005.
Por lo que respecta a las estrategias
del EMPRES, se han difundido ampliamente, sobre todo en
el ámbito de numerosos seminarios regionales, y se
han aplicado con éxito en varios países,
por ejemplo, para combatir la fiebre aftosa en Filipinas
o la peste porcina en Côte d`Ivoire.
El EMPRES es una de las actividades en
las que la FAO ha sabido explotar su ventaja comparativa
y desempeñar una función directiva para la
coordinación de actividades nacionales en la lucha
contra las plagas y enfermedades y para la
prestación de ayuda directa a los países
afectados.
La descentralización
La descentralización de las
actividades de la FAO fuera de la Sede ha constituido uno
de los principales componentes del conjunto de reformas.
Se ha desarrollado a lo largo de casi cuatro años,
que han sido un período difícil sobre todo
en el plano humano, pero que se ha superado, gracias al
establecimiento, en colaboración con las
asociaciones de personal, de un sistema transparente y
objetivo de redistribución del personal y
también recurriendo al procedimiento de
rescisión del contrato por mutuo
acuerdo.
Los equipos técnicos
multidisciplinarios y reforzados, que actúan ya en
la cinco Oficinas Regionales, y los equipos asociados de
las cinco Oficinas Subregionales, permiten un acceso
más inmediato de los Estados Miembros a los
conocimientos técnicos disponibles en la
Organización.
Entre tanto, la red
de oficinas de la FAO en los
países ha continuado asegurando sus funciones
complementarias de enlace y apoyo, pero con unos costos
mucho menores que antes. El sistema de corresponsales
nacionales para los países donde las limitaciones
presupuestarias no permiten establecer una oficina, ha
constituido un gran éxito. Actualmente se hallan
en funciones 20 corresponsales nacionales y se
designarán otros en breve.
La descentralización comienza a
dar sus frutos. Baste citar como ejemplo el crecimiento
reciente de las aprobaciones de nuevos proyectos, tras un
período de latencia provocado por los cambios. Las
nuevas aprobaciones podrían alcanzar en 1999 la
cifra récord de 430 millones de dólares, es
decir, 100 millones más que en 1998. Estas cifras
parecen indicar una inversión de la tendencia en
el programa de campo, ya que en 1995 el total de las
nuevas aprobaciones fue de 250 millones de dólares
solamente. Es preciso señalar, no obstante, que
los buenos resultados de 1999 se deben en parte al
crecimiento excepcional de las operaciones de urgencia y
a la aprobación de un gran proyecto de 35 millones
de dólares.
Deseo expresar a este respecto mi
profunda gratitud a los donantes, tanto de asistencia
multilateral y bilateral como de fondos fiduciarios
unilaterales, que demuestran así su firme
confianza en la Organización. De hecho, tenemos
ahora un grupo más diversificado, constituido
ciertamente por los donantes tradicionales que se
mantienen fieles, pero también por nuevos
asociados que nos confían sus recursos.
La apertura al exterior y los
acuerdos de asociación
La búsqueda de un mayor
número de colaboradores es uno de los principios
fundamentales de una FAO más moderna y más
abierta al exterior. La Conferencia y los demás
órganos de la FAO no han dejado de reafirmar este
principio.
Cooperación con la familia
de las Naciones Unidas
La ampliación de los
colaboradores comienza con las demás
organizaciones y programas de la familia de las Naciones
Unidas, en particular, con las instituciones cuya sede se
halla en Roma. La cooperación con el PMA y el FIDA
se ha fortalecido notablemente gracias a las consultas
sistemáticas entre las secretarías a todos
los niveles. Estas consultas permiten no sólo
coordinar la acción o los procedimientos, o
compartir recursos como salas de conferencia,
traducción, servicios y tecnologías de
información, administración o
formación de personal, sino también decidir
actividades conjuntas. Además de las actividades
tradicionales consistentes principalmente en la
preparación de proyectos de inversión por
cuenta del FIDA o en la evaluación con el PMA de
las necesidades de ayuda alimentaria en los países
afectados por situaciones de urgencia, han surgido otros
muchos proyectos conjuntos que se exponen en un folleto
publicado recientemente. Asimismo, la FAO ha firmado este
año con el PMA y el FIDA acuerdos de
cooperación para actuar conjuntamente en el sector
de la seguridad alimentaria, en particular, en la
ejecución del Programa Especial para la Seguridad
Alimentaria.
Otra iniciativa de cooperación
para el seguimiento de la Cumbre Mundial sobre la
Alimentación es el establecimiento, bajo la
égida del Comité Administrativo de
Coordinación de las Naciones Unidas, de una
red
de desarrollo rural y seguridad
alimentaria dirigida
conjuntamente por la FAO y el FIDA, en estrecha
cooperación con el PMA, en la que participan 20
organizaciones de las Naciones Unidas. En el marco de
esta red, se han establecido grupos temáticos a
nivel nacional, bajo la égida del Coordinador
Residente de las Naciones Unidas y con el apoyo
técnico del Representante de la FAO, especialmente
para el seguimiento de la aplicación del Plan de
Acción de la Cumbre. Este sistema afecta a casi 80
países.
Cooperación con
instituciones financieras
Otra forma de asociación es la
importante función que desempeña la FAO en
la elaboración de proyectos de inversión
financiados por el Banco Mundial y otras instituciones
financieras internacionales. El volumen anual de nuevas
inversiones en favor del desarrollo agrícola
generadas por el Centro de Inversiones ha aumentado
regularmente durante los últimos años,
pasando de 2 000 millones de dólares a comienzos
de los años noventa a 3 000 millones en 1997 y
1998. Esto representa más de 100 veces el costo
del programa para la FAO y las mismas instituciones
financieras.
Los nuevos acuerdos de
asociación
Los nuevos programas de asociaciones
se han centrado especialmente en los distintos acuerdos
de cooperación técnica entre países
en desarrollo y entre países en transición,
que han sido firmados por 125 países y, hasta el
momento, han permitido utilizar 1 582 expertos y
consultores en estos países.
Asimismo, la cooperación con
instituciones universitarias y centros de
investigación ha permitido a la FAO beneficiarse
de los servicios de 342 expertos visitantes, a la vez que
ha podido contar con la colaboración de 1 343
expertos jubilados en el marco del Programa que permite
su utilización. Por último, el programa de
jóvenes profesionales de países en
desarrollo ha permitido asegurar la formación
sobre el terreno de 26 de ellos y el programa de
voluntarios, establecido recientemente, ofrecerá a
la Organización otra posibilidad de complementar
sus recursos humanos y fortalecer la cooperación
internacional. En total, la Organización ha
empleado a cerca de 3 300 personas en el marco de estos
programas desde la iniciación de los mismos.
Cooperación con las ONG y el
sector privado
Otras medidas han contribuido
también a una mayor apertura de la
Organización hacia el exterior. A este respecto,
dos de los grupos hacia los que se han dirigido
especialmente los esfuerzos son las organizaciones no
gubernamentales y el sector privado. Una dependencia de
la Sede se dedica exclusivamente a fortalecer la
cooperación con estos asociados fundamentales.
Día Mundial de la
Alimentación y TeleFood
El Día
Mundial de la
Alimentación y las
actividades conexas siguen siendo la punta de lanza de la
Organización para movilizar a la opinión
pública. Se continúa celebrando este
día en todo el mundo. El tema elegido este
año era especialmente propicio, ya que acentuaba
la función de la juventud en la lucha contra el
hambre. La población juvenil asciende a más
de un millar de millones, el 50 por ciento de ella vive
en las zonas rurales, y su contribución es
esencial para asegurar en el futuro una agricultura sana
y dinámica.
La operación TeleFood,
que recibió el apoyo de ustedes en la Conferencia
de 1997, ha contribuido mucho a sensibilizar a la
opinión pública en relación con las
causas profundas de la inseguridad alimentaria y a
movilizar al público en favor de la lucha contra
el hambre y la malnutrición en el mundo. En 1997 y
1998, más de 60 países participaron
directamente de una forma u otra, lo que ha permitido
hacer llegar el mensaje a 500 millones de personas y
recaudar cuatro millones de dólares en donativos.
Para 1999, se han celebrado ya varias manifestaciones en
todo el mundo, pero el acto principal será el
concierto previsto para fines de este mes en Jamaica, que
será transmitido por las televisiones de varios
países el 4 de diciembre.
Los fondos recaudados gracias a
TeleFood han permitido hasta ahora emprender en 96
países 457 pequeños proyectos concretos en
favor de la seguridad alimentaria, en 96 países,
por un valor total de 3,5 millones de dólares.
Los medios logísticos
No se debe olvidar la importancia de
disponer de medios logísticos modernos y
eficientes para una organización que debe actuar
en todas las partes del mundo, frecuentemente en
condiciones de urgencia.
La descentralización ha exigido
inversiones considerables en infraestructura de
comunicaciones, que se han realizado ya
prácticamente y han permitido unir a todas las
oficinas dentro de una red. Casi todos los funcionarios,
cualquiera que sea su lugar de trabajo, pueden
intercambiar ahora mensajes electrónicos,
documentos y datos casi instantáneamente.
Además, el acceso generalizado a los inmensos
recursos de Internet, y a los de su versión
interna que llamamos Intranet, ha duplicado la capacidad
de análisis del personal.
Esta "infraestructura" de
difusión de la información no solamente se
halla al servicio del personal, sino también, y
sobre todo, al servicio de los usuarios de todo el mundo.
La FAO puede estar particularmente orgullosa del
éxito exponencial de su
sitio de Internet, que
actualmente registra un promedio mensual de casi 6,5
millones de accesos a sus distintas páginas. Se
puede valorar así aún más el inmenso
patrimonio de información y datos
estadísticos acumulado en el Centro
de Información Agraria
Mundial.
En cuanto a los edificios, no se han
descuidado. Nuestra sede posee ahora un conjunto de salas
de reuniones, o un club de prensa y centros
audiovisuales, de excelente calidad. Prueba de ello es la
demanda creciente de organizaciones externas para
celebrar en ellas sus reuniones. Todo esto ha sido
posible gracias a las generosas contribuciones de
numerosos donantes, principalmente del Gobierno del
país anfitrión. Deseo reiterar aquí
el profundo agradecimiento de la Organización por
estas contribuciones.
No puedo menos de dar también
las gracias a los gobiernos de los países
anfitriones de las oficinas descentralizadas de la FAO en
todo el mundo, por los esfuerzos que realizan
continuamente a fin de mejorar las instalaciones.
Sistema de gestión
administrativa y financiera
Una institución como la FAO
debe disponer también de un sistema eficiente de
gestión administrativa y financiera. Ahora bien,
como lo comprobó ya el Auditor, el sistema de
gestión financiera FINSIS y, en menor medida, el
sistema de gestión de personal PERSIS,
desarrollados basándose en los procedimientos
administrativos existentes, eran demasiado rígidos
y complicados y, sobre todo, no permitían producir
todos los tipos de información indispensables para
una buena gestión. Un consultor confirmó
asimismo que sería demasiado costoso modificar
dichos programas y que era preferible sustituirlos. El
Comité de Finanzas que examinó esta
propuesta y la consideró bien fundada.
Después de la
convocación de una licitación, a fines de
1995 se seleccionó el programa comercial ORACLE
para que sirva de fundamento del nuevo sistema. La fase
de preparación ha durado más de lo
previsto, por falta de recursos suficientes.
Además, era necesario instalar un sistema adaptado
a oficinas en proceso de descentralización, que
pudiera integrarse en el sistema central desarrollado
para la Sede y las oficinas regionales.
El nuevo sistema financiero ha
comenzado a funcionar en mayo de 1999. Sin embargo, su
funcionamiento seguirá centralizado dentro de las
dependencias de apoyo a la gestión de los
departamentos hasta que se resuelvan los últimos
problemas técnicos. Pero desde el comienzo del
año próximo, todos los directores de las
direcciones, los jefes de los servicios y los directores
de proyectos tendrán un acceso directo al sistema
que les permita administrar el presupuesto y realizar las
transacciones más sencillas. De las transacciones
más complicadas se encargará un nuevo
servicio central de apoyo a la gestión.
La instalación de este sistema
debe ir acompañada de la simplificación de
los procesos administrativos y de una mayor
delegación de autoridad. Con todo, es preciso
proceder metódicamente para no poner en peligro
las garantías de un buen funcionamiento y aplicar
los controles necesarios. Se han revisado, por lo tanto,
todos los aspectos de la vida administrativa de la
institución. Los correspondientes reajustes de la
estructura, tanto en la sede como en las regiones, forman
parte de las propuestas que se les han presentado a
ustedes en el Programa de Labores y Presupuesto para el
próximo bienio.
El balance de las economías
realizadas
¿Cómo ha sido posible
realizar todo esto - la descentralización, la
apertura de nuevas oficinas subregionales y de enlace, la
modernización de los medios, la iniciación
de nuevos programas -manteniendo a la vez un volumen
suficientes de actividades en todos los sectores
considerados prioritarios por los Órganos
Rectores, mientras que el presupuesto bienal de la FAO se
ha reducido de 673 millones de dólares EE.UU. en
1994-95 a 650 millones en los dos últimos bienios,
es decir, con una pérdida real de poder
adquisitivo del orden del 10 al 15 por ciento?
Ha sido necesario buscar
sistemáticamente todos los aumentos de eficacia
que se podía conseguir:
- la reducción de puestos
administrativos ha producido un ahorro anual
permanente de unos tres millones de
dólares;
- la eliminación de algunos
puestos de asistente de los jefes de departamento y de
dirección que, por lo tanto, son de un nivel
redundante en la jerarquía: cuatro millones de
dólares;
- los nuevos acuerdos de
asociación que permiten a la FAO acceder a
fuentes de conocimientos técnicos en
condiciones mucho más ventajosas que los
procedimientos clásicos de contratación
de consultores: cuatro millones de
dólares;
- la sustitución en las
representaciones de la FAO de encargados de programas
contratados internacionalmente por funcionarios de
contratación local: cinco millones de
dólares;
- la reducción de
categoría de algunos puestos para invertir una
tendencia hacia al alza heredada del pasado: tres
millones de dólares;
- la eliminación de puestos
administrativos, de secretaría y de operarios,
como consecuencia de la modernización de los
medios informáticos y la ofimática, y el
recurso a la contrata: diez millones de
dólares;
- el impacto de la
descentralización debido a las diferencias en
los sueldos entre la Sede y las oficinas
descentralizadas: siete millones de
dólares;
- formas de viajar más
económicas: tres millones de
dólares;
- el recurso cada vez mayor a la
contrata externa para redactar, traducir e imprimir
las publicaciones: seis millones de
dólares;
- contratos más ventajosos
para las telecomunicaciones, dejando que funcione
plenamente a la competencia entre los abastecedores:
dos millones de dólares;
- la reducción de la
duración de las reuniones de los Órganos
Rectores y la preparación de una
documentación más concisa: dos millones
de dólares.
Las economías totales
así realizadas - y que han tenido un efecto
permanente en el presupuesto - ascienden a unos 50
millones de dólares al año. Yo creo que no
hay respuesta más elocuente a la pregunta que
acabo de formular. No obstante, es preciso recordar que
las reformas emprendidas han estado determinadas
solamente por la necesidad de conseguir economías.
No se ha olvidado nunca el aspecto cualitativo.
Una mirada al futuro
¿Cuáles son ahora las
orientaciones para el futuro?
Ante todo hay que consolidar los
logros y, por lo tanto, mantener la lógica:
- de una FAO cada vez más
abierta al exterior,
- de una FAO consciente de sus
triunfos y sus límites y, por lo tanto,
dispuesta a asumir sin timidez sus responsabilidades,
pero también a cooperar con otros,
- de una FAO moderna en cuanto a sus
instrumentos de trabajo, que se mantiene muy cercana a
los Estados Miembros y a su población rural.
¿Cuáles son las tendencias
y fuerzas principales que influirán en las
actividades futuras de la FAO?
- Ante todo, pese a la
reducción irreversible de las estructuras
estatales, hay que señalar la
confirmación de la función esencial del
Estado en algunos sectores, puesto que no se ve
qué otra entidad podría establecer una
política y un marco jurídico favorables
para el desarrollo sostenible.
- La continuación de la
mundialización y de la liberalización
del comercio y, sobre todo, de los intercambios de los
productos alimenticios y agrícolas.
- La estratificación
creciente de los países en lo que respecta a
los ingresos y, por consiguiente, también en lo
que respecta a las necesidades de ayuda exterior, y la
influencia cada vez mayor de las agrupaciones
regionales y subregionales.
- El carácter inaceptable de
la pobreza y los riesgos constantes de situaciones
complejas de emergencia derivadas de
catástrofes.
- Las consecuencias de la
urbanización creciente de la
sociedad.
- La evolución de las formas
de alimentación y la sensibilización
creciente del público con respecto a las
cuestiones de inocuidad y calidad de los alimentos y a
los problemas ecológicos.
- La presión cada vez mayor
sobre los recursos naturales y la competencia por su
utilización.
- Los progresos constantes de la
investigación y desarrollo tecnológico,
acompañados de una persistente desigualdad en
el acceso a las ventajas de él derivadas, cuya
consecuencia es el impacto creciente de las
tecnologías de la información y de la
comunicación en las instituciones y las
sociedades.
- Por último, los cambios en
la naturaleza y composición de la
financiación del desarrollo agrícola, y
la evolución de la función e imagen del
sistema de las Naciones Unidas.
Todas estas cuestiones se han tenido
en cuenta al elaborar el Marco Estratégico que
guiará las actividades de la Organización
durante los próximos quince años.
Indudablemente el futuro de la FAO
dependerá también de los recursos que se
pongan a su disposición. A este respecto, no puedo
menos de hacer votos por que el período de
restricciones termine pronto para esta
Organización, lo mismo que para las demás
de la familia de las Naciones Unidas que comparten sus
objetivos y sus combates.
El programa de la Conferencia
Desearía abordar ahora el
programa de este importante período de sesiones de
la Conferencia.
El Marco Estratégico
2000-2015
Se somete a la aprobación de
ustedes el Marco
Estratégico que acabo
de mencionar. La FAO no es la única
institución empeñada en una
reflexión de esta envergadura. No obstante, es
preciso señalar el carácter plenamente
participativo del proceso de elaboración del
documento, así como los análisis detallados
que se han realizado para darle la necesaria amplitud de
miras.
Se ha hecho un esfuerzo extraordinario
para consultar a todos los asociados, en especial a otras
organizaciones y programas del sistema de las Naciones
Unidas. Ciertamente se ha dado prioridad a los miembros
de la Organización en este proceso. En la historia
de la FAO no hay sino pocos ejemplos de documentos que
hayan sido objeto de debates intergubernamentales tan
amplios, fundados en varias versiones progresivamente
enriquecidas. Las principales instancias de la FAO, desde
las conferencias regionales, pasando por los
comités técnicos del Consejo, hasta el
Consejo mismo y sus órganos auxiliares, pudieron
formular sus opiniones y aportar su contribución,
en algunos casos, repetidas veces. Por otra parte, era
ésta la condición necesaria para crear en
todos los miembros un sentimiento de propiedad del
contenido del documento.
El Programa de Labores y
Presupuesto
Otro documento que se presenta a la
Conferencia es, como siempre, el Programa
de Labores y Presupuesto.
A petición del Consejo, el
documento contiene tres opciones principales. La primera
corresponde a cierto, si bien mínimo, "crecimiento
real", la segunda, a un "crecimiento real cero" y la
tercera, a un "crecimiento nominal cero". Todas ellas se
basan en un tipo de cambio provisional de 1 800 Liras
italianas por un dólar estadounidense.
La opción del crecimiento real
implicaría ciertamente un aumento de las cuotas de
los Estados Miembros de un 6,5 por ciento
aproximadamente. Pero permitiría a la
Organización responder de forma mucho más
completa a las solicitudes expresadas por las
conferencias regionales y los comités
técnicos del Consejo, sin olvidar las importantes
conferencias celebradas este año en la Sede sobre
los sectores forestal y pesquero y sobre los
pequeños estados insulares en desarrollo.
"El crecimiento real cero"
implicaría un aumento notablemente menor de las
cuotas, en torno al tres por ciento. Pese al reducido
margen de maniobra, se mantienen en él las
actividades económicas y técnicas
esenciales de la FAO. Se puede incluso introducir una
serie de medidas adicionales para corregir el
desequilibrio en la utilización de los idiomas en
la Organización, respondiendo así a las
expectativas de los países interesados. Es
importante subrayar que esta opción incluye
también una reforma de las estructuras
administrativas en la Sede, que puede realizarse gracias
a la introducción de nuevos sistemas
informáticos de gestión.
La tercera opción, "crecimiento
nominal cero", repite sencillamente la cuantía de
650 millones de dólares aprobada para el bienio
1998-99 y, es preciso recordarlo también, para el
bienio precedente 1996-97. Esta opción ha exigido
determinar recortes por un valor total de unos 15
millones de dólares. Podrá hacerse esto
solamente mediante la aplicación de otras reformas
de estructuras en las oficinas regionales. Resultan
también afectados los programas técnicos y
económicos, pero quedan protegidos unos cuantos
sectores prioritarios.
Estos sectores "protegidos", con
arreglo a los puntos de vista expresados por ustedes,
incluyen en particular:
- los sectores pesquero y
forestal;
- la conservación de los
recursos fitogenéticos y
zoogenéticos;
- las normas alimentarias
(Codex);
- la asistencia a la mujer
rural;
- el centro mundial de
difusión de información;
- la aplicación de la
Convención Internacional de Protección
Fitosanitaria;
- el sistema de alerta en
situaciones de escasez de alimentos;
- la asistencia a los Estados
Miembros en el marco de las nuevas negociaciones
internacionales sobre el comercio; y
- las consignaciones presupuestarias
destinadas al Programa Especial para la Seguridad
Alimentaria y al Programa de Cooperación
Técnica.
Corresponde a los representantes de
los Estados Miembros reunidos en esta Conferencia hacer
la elección acertada con pleno conocimiento de
causa. La Secretaría, por su parte, pondrá
fielmente en práctica las decisiones que adopte la
Conferencia.
Oros puntos importantes
Además del Marco
estratégico y el Programa de Labores y
Presupuesto, la Conferencia tratará otras
cuestiones importantes en este período de
sesiones.
Dos de ellas afectan a la esencia
misma de la labor normativa de la Organización: el
Compromiso
internacional sobre los recursos fitogenéticos
para la alimentación y la
agricultura y las conclusiones
de la Conferencia de plenipotenciarios sobre el
convenio
de Rotterdam para la aplicación del procedimiento
de consentimiento fundamentado
previo. Ambos temas demuestran
que los aspectos normativos siguen siendo prioritarios en
la labor de la FAO.
Por último, la
Secretaría seguirá con atención los
debates sobre los progresos logrados en el seguimiento de
la Cumbre Mundial de la Alimentación y la
integración de las cuestiones de paridad
hombre-mujer en la FAO.
A este propósito, quiero
destacar la importancia de la Consulta
de alto nivel sobre la mujer
rural y la información
que tuvo lugar aquí mismo a comienzos del mes
pasado. La Consulta reunió a 326 participantes
provenientes de 111 países, incluidos 43 miembros
del gobiernos, y ha contribuido ciertamente a fomentar el
reconocimiento, especialmente por parte de los
responsables de las decisiones, de la función de
la mujer en el desarrollo. La reunión apoyó
una estrategia de acción para la adopción
de políticas que armonicen los objetivos de la
seguridad alimentaria y los de la paridad hombre-mujer.
Esa estrategia quedará incorporada en el nuevo
plan de acción de la FAO para la
integración de la mujer en el desarrollo, que se
les presentará a ustedes en el 2001.
Deseo recordar asimismo los esfuerzos
constantes para elevar el porcentaje de mujeres dentro
del personal de la FAO, sobre todo en las
categorías superiores, y en las representaciones
de los países. Estos esfuerzos empiezan a dar
fruto ya que, en comparación con enero de 1994, la
proporción de mujeres en la categoría de
directores ha aumentado del 4 al 11 por ciento y el
número de mujeres representantes de la FAO ha
pasado de 2 a 10.
Conclusión
Señor Presidente,
Excelentísimas Señoras y
Señores;
Indudablemente, la Organización
está hoy bien equipada en lo que respecta a sus
estructuras y medios logísticos, y lo
estará próximamente en lo relativo a
sistemas de gestión. Se ha actualizado totalmente
con respecto a los cambios excepcionalmente
rápidos en las tecnologías registrados en
su sector de actividad, así como con respecto a
las técnicas de ofimática y comunicaciones,
que caracterizan nuestra época. En el contexto de
un mundo tan diversificado en el umbral del tercer
milenio, ha sabido mantener y, en caso necesario,
reforzar su cooperación con sus asociados
naturales, entablando a la vez otros vínculos
prometedores con los colaboradores de la sociedad civil.
No obstante, la FAO debe ser capaz de
demostrar siempre que merece la confianza de sus
miembros, administrando eficazmente los recursos que se
le han encomendado. Debe demostrar que sigue siendo el
instrumento eficaz al servicio de la cooperación
internacional en cualquier sector de la agricultura y la
alimentación, tal como sus fundadores lo
habían previsto. Por último, y
especialmente, debe continuar respondiendo en la medida
de sus medios a las expectativas de los más
desposeídos, de todos los que padecen en el mundo
la pobreza, el hambre y la malnutrición.
Esta es la causa a la que siempre he
creído deber servir y a la que, de nuevo, en este
día, me comprometo ante ustedes a servir.
Muchas gracias.