Director General  QU Dongyu

Resumen del año 2020: 2020: Un año de compromisos mundiales para ayudar a construir un mundo mejor

La FAO ha reforzado sus alianzas a pesar de la pandemia de la COVID-19


 
©FAO/Alessia Pierdomenico

 

31 de diciembre de 2020, Roma. El año 2020, difícil en todos los sentidos, estuvo a punto de frustrar buena parte de los programas de las organizaciones que se basan en el compromiso institucional. En cambio, ha potenciado mucho el impulso de colaboración de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y ha aumentado su influencia mundial.

Probablemente como nunca en sus 75 años de historia, la FAO ha tenido que actuar como agente impulsor y convocante en una crisis mundial que ha amenazado con sumir en el caos a los sistemas agroalimentarios del mundo. La pandemia de la enfermedad por coronavirus (COVID-19) y las medidas restrictivas asociadas han puesto de manifiesto de manera drástica la fragilidad de millones de medios de vida, tanto rurales como urbanos, y la precaria situación de numerosos trabajadores agrícolas, pequeños productores y comerciantes del mercado informal que pasan inadvertidos.

Respuesta a la pandemia

Ya en marzo, cuando se empezaron a producir los primeros confinamientos, la FAO hizo varios llamamientos a fin de que los puertos y fronteras se mantuvieran abiertos para permitir el vital comercio de alimentos. Durante las semanas siguientes, se realizaron actividades continuas de promoción a tal efecto.

El 30 de marzo, el Director General de la FAO, Sr. QU Dongyu, publicó una declaración conjunta con los Directores Generales de la Organización Mundial de la Salud y la Organización Mundial del Comercio, Sr. Tedros Adhanom Ghebreyesus y Sr. Roberto Azevedo, respectivamente, para alertar de que, ante los confinamientos por la COVID-19, debía hacerse todo lo posible por garantizar la máxima fluidez de los flujos comerciales, sobre todo para evitar la escasez de alimentos, y de que, de igual forma, era fundamental proteger a los productores de alimentos y a los trabajadores del sector alimentario en las etapas de la elaboración y la venta al por menor, con objeto de minimizar la propagación de la enfermedad en el sector y mantener las cadenas de suministro de alimentos.

Algunas semanas más tarde, mediante otra declaración conjunta, esta vez con el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y el Banco Mundial, se instó a los líderes del Grupo de los Veinte (G-20) a adoptar las medidas necesarias para abordar los efectos de la pandemia en la seguridad alimentaria y la nutrición.

En abril, en la reunión en línea que el Sr. QU mantuvo con 45 ministros de agricultura de África, se pusieron de relieve los puntos débiles específicos del continente. Sobre la base de esta colaboración temprana, la Organización formuló el Programa de respuesta y recuperación de la COVID-19, que puso en marcha a mediados de 2020 y en el que se pedía financiación para una estrategia que abarcara múltiples aspectos, desde la acción humanitaria hasta medidas preventivas a más largo plazo como el enfoque “Una salud”, la obtención de mejores datos para la toma de decisiones, el fomento de la resiliencia de los agricultores y la prevención de la siguiente zoonosis.

“No podemos seguir haciendo simplemente lo que se ha hecho toda la vida. Debemos trabajar muy duro para limitar los efectos perjudiciales de la COVID-19 en la seguridad alimentaria y la nutrición. Tenemos que centrarnos en mayor medida en los países, ser más innovadores y colaborar estrechamente, codo a codo”, dijo el Director General durante la puesta en marcha del programa en julio.

En el trascurso del año, el Sr. QU ha sumado más apoyos de ministros de gobiernos de todo el mundo, entre ellos, 25 ministros de agricultura de América Latina y el Caribe, para declarar la alimentación y la agricultura como “servicios esenciales” durante los períodos de confinamiento.

Establecer asociaciones para lograr una transformación sistémica

Guiado siempre por los objetivos de las cuatro “mejoras” (mejora de la nutrición, la producción, el medio ambiente y la vida), el Sr. QU se dirigió al grupo de países industrializados del G-20 en tres ocasiones (marzo, septiembre y noviembre) cuando el Reino de Arabia Saudita era la sede virtual de la Cumbre de Líderes del G-20.

“Es esencial que el G-20 siga trabajando para evitar que esta crisis sanitaria se convierta en una crisis alimentaria mundial. El G-20 reviste gran importancia en las políticas, la coordinación y el liderazgo mundiales para crear un mundo inclusivo, resiliente y sostenible al dirigir las inversiones responsables, las políticas favorables, la innovación y el fomento de la capacidad”, dijo el Director General en la Cumbre de Líderes, mientras destacaba la importancia de impulsar la productividad de los agricultores e invertir en innovación digital.

En septiembre, el Sr. QU pronunció un discurso ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas por segunda vez, donde informó sobre la situación de la seguridad alimentaria en varios países de todo el mundo y subrayó la relación entre los conflictos y la inseguridad alimentaria. Se le unieron los jefes de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas y el PMA.

A principios de diciembre, se convirtió en el primer Director General de la FAO en pronunciar un discurso en el Parlamento Europeo. Recalcó que los sistemas agroalimentarios sustentan la vida de más de la mitad de la población mundial. Transformarlos era esencial, dijo el Sr. QU, para sacar a la humanidad de la pobreza y el hambre de forma duradera y sostenible. A más corto plazo, hizo especial hincapié en la necesidad de adoptar medidas de protección social para ayudar a los más vulnerables en uno de los momentos más duros de los últimos decenios.

En este año también se ha intensificado la relación con Italia. La nación anfitriona de la FAO presidirá el G-20 en 2021, entre promesas de contribución para que se consideren prioritarias las cuestiones relacionadas con la seguridad alimentaria.

Atendiendo a la propuesta de Italia, en noviembre el Sr. QU se reunió con el Primer Ministro, Sr. Giuseppe Conte; la Viceprimera Ministra de los Países Bajos, Sra. Carola Schouten; y dos Premios Nobel de la Paz, el Sr. Muhammad Yunus y la Sra. Tawakkol Karman, para presentar la Coalición alimentaria. Designada oficialmente como una “alianza de múltiples partes interesadas”, la Coalición también se ha descrito como una “red de redes” destinada a reforzar los sistemas agroalimentarios. Ha atraído el interés de más de 30 países en un esfuerzo por fomentar la sensibilización, movilizar recursos financieros y conocimientos técnicos y aportar innovación y conocimiento en apoyo de los más necesitados.

A principios de 2020, antes de que buena parte de los actos internacionales pasara a celebrarse en línea, el Sr. QU se reunió con los presidentes ejecutivos de grandes empresas tecnológicas en el Vaticano con objeto de firmar el Llamamiento de Roma para la ética de la inteligencia artificial. La Santa Sede había organizado la reunión para hacer suyos los principios comunes que protegen la dignidad humana y la privacidad en las aplicaciones de inteligencia artificial de todos los ámbitos, incluido el sector alimentario. La presencia de la FAO convirtió el acto en la primera muestra de gobernanza colaborativa para proporcionar bienes públicos clave.


 
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Mano de la mano para lograr un futuro digital con seguridad alimentaria

Uno de los proyectos más ambiciosos que el Sr. QU emprendió poco después de asumir el cargo, la Iniciativa Mano de la mano (una plataforma de establecimiento de contactos entre donantes y naciones receptoras que trata de lograr objetivos individualizados en materia de seguridad alimentaria) dio un salto cualitativo este año. En julio entró en funcionamiento una plataforma geoespacial conectada con la Iniciativa que permite superponer información valiosa e intercambiable sobre agroecología, agua, tierras y suelos, y ayuda a los gobiernos y otras partes a formular políticas fundamentadas y basadas en datos comprobados.

“Las tecnologías geoespaciales y los datos agrícolas representan una oportunidad para buscar nuevas formas de reducir el hambre y la pobreza mediante soluciones basadas en datos, más accesibles e integradas”, declaró el Director General durante la presentación de la plataforma.

“La Plataforma geoespacial actúa como un bien público digital para crear mapas de datos interactivos, analizar tendencias y señalar carencias y oportunidades en tiempo real”, añadió.

En septiembre, la Plataforma geoespacial se enriqueció con Earth Map, puesto en marcha en asociación con Google, que permite que todas las personas con acceso básico a Internet puedan utilizar información esencial sobre agricultura, medio ambiente y clima.

En 2020, la FAO también ha trabajado en la Plataforma Internacional para la Alimentación y la Agricultura Digitales. El plan del proyecto lo describe como un mecanismo de coordinación flexible y consensuado, dirigido a formular marcos normativos para la digitalización de la agricultura mundial.

A finales de noviembre y principios de diciembre, en el 165.º período de sesiones del Consejo de la FAO, el Sr. QU presentó la Iniciativa de las 1 000 aldeas digitales con el mismo espíritu. La Iniciativa, que cuenta con el respaldo de Microsoft, IBM y la Fundación Bill y Melinda Gates, entre otros, tiene como objeto seleccionar un número suficiente de comunidades de todo el mundo para las que esté previsto digitalizar la agricultura y ofrecerles oportunidades de comercio electrónico y comercialización dirigidas a integrar a los pequeños agricultores en cadenas de valor rentables.

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El respaldo financiero es una señal de confianza

La participación proactiva de la FAO durante 2020 ha recibido el apoyo sistemático de los donantes.

El Programa de respuesta y recuperación de la COVID-19 ha atraído casi 200 millones de USD en fondos hasta la fecha. La Organización ha movilizado otros 200 millones de USD para ayudar a los países afectados a luchar contra las plagas de la langosta del desierto. La creciente cartera de proyectos de la FAO en el Fondo Verde para el Clima comprende actualmente 13 proyectos por un valor de 793 millones de USD en fondos que ayudan a los países a hacer frente a la crisis climática, allanando el camino hacia un futuro más verde y más limpio.

Además, la FAO es ahora uno de los tres principales organismos de ejecución de proyectos financiados por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM). La cartera de la FAO y el FMAM está valorada actualmente en 1 100 millones de USD en fondos a título de subvenciones.

En septiembre, el Presidente de China, Sr. Xi Jinping, prometió aportar 50 millones de USD más para financiar los esfuerzos de Cooperación Sur-Sur de la FAO. La financiación de la Fase III del programa viene precedida de una contribución total de 80 millones de USD para las dos primeras fases.

“Con una mayor confianza de nuestros Miembros y asociados, e imbuidos de determinación y dedicación, seguiremos trabajando codo a codo para que llegue el día en que el hambre sea solo una nota a pie de página en los libros de historia”, afirmó el Director General ante el Consejo de la FAO.


 
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