Director General  QU Dongyu

Una nueva FAO centrada en las personas

31/07/2020

En una reunión reciente, el Director General de la FAO, Sr. QU Dongyu, declaró:“soy del pueblo y actúo por el pueblo y para el pueblo”. Para todos los que trabajan en la Organización, con esta frase se resumía cómo era el nuevo jefe al que habían tenido ocasión de conocer en los últimos 12 meses.

Todos recuerdan la llegada del recién elegido Director General de China pero, en agosto de 2019, nadie sabía realmente qué esperar.

El nuevo “DG”, como le suelen llamar, se presentó en el despacho de casi todo el mundo, dedicando sus tres primeros días de trabajo a recorrer cada una de las plantas del complejo de la FAO, estrechando la mano a empleados y conversando con ellos: desde los economistas hasta los guardias de seguridad, desde las personas que trabajan en la guardería hasta los veterinarios.

Fue la primera vez en los 74 años de historia de la FAO, y el Director General, Sr. QU, envió un claro mensaje de que la Organización no sería igual bajo su administración.

La FAO se centraría en las personas, empezando por el propio Director General que, por ejemplo, almorzaba con regularidad en la cafetería del personal, sentándose a la mesa con otros colegas, intercambiando ideas y escuchándoles en todo momento.

Reconociendo que el empoderamiento del personal y la inversión en los jóvenes sería crucial para crear una FAO dinámica e innovadora, el nuevo Director General estableció el primer Comité de la juventud de la Organización en septiembre de 2019, tan solo un mes después de haber asumido sus funciones. “La gente joven es nuestro futuro”, dijo entonces. “Si un país o una organización no se preocupan por su juventud, no tendrán un futuro brillante”. 

El Comité de la juventud está integrado por colegas voluntarios de la FAO que trabajan en oficinas repartidas por todo el mundo y constituye una amplia muestra representativa de las esferas de competencia de la Organización. Juntos, diseñan programas e iniciativas, como los Miércoles de innovación (“impulsados por la juventud de la FAO”) para alentar a los empleados más jóvenes de la Organización a intercambiar y debatir nuevas ideas. “En los años venideros, estos jóvenes se convertirán en los próximos líderes”, recalcó el Sr. QU. “El carácter del Comité será inclusivo, dinámico y digital”, añadió.

Fiel a su visión, el Director General propondría más adelante un nuevo plan innovador en virtud del cual se destinaría durante varios meses a jóvenes talentos prometedores a las oficinas de la FAO en países de todo el mundo para ejercer como Representantes Adjuntos a fin de adquirir, de primera mano, una sólida experiencia sobre el terreno.

 

Asimismo, congregó a los empleados jóvenes para que aprendieran de la experiencia de los jubilados de la FAO en el primer acto virtual destinado a promover el intercambio intergeneracional de conocimientos e inspiración. Se invitó a cinco jubilados a que compartieran sus experiencias en este acto en línea al que asistieron más de 400 empleados.

Un mes más tarde, en octubre de 2019, llegó otra “primicia” a la FAO: la creación del Comité de las mujeres, que reúne a colegas de todo el mundo, con orígenes y experiencias diversos. Mediante el intercambio y el aprendizaje mutuos se forjaron amistades y se incubaron ideas, situando el empoderamiento de la mujer en el centro de la FAO.

Los dos comités demostrarían posteriormente ser decisivos para congregar a los empleados y mantenerlos conectados durante los difíciles meses de confinamiento y trabajo desde casa mientras la pandemia de la enfermedad por coronavirus (COVID-19) causaba estragos en el mundo.

El nuevo Director General cumplió, al pie de la letra, su palabra. Inmediatamente después de tomar posesión de su cargo, se amplió la licencia de maternidad del personal y los derechos en materia de viajes se equipararon a los del resto del sistema de las Naciones Unidas.

El año 2019 concluyó en la FAO con la celebración de 100 empleados destacados y los 100 mejores empleados jóvenes.  Sin embargo, las iniciativas del nuevo Director General centradas en las personas no terminaron ahí.

Al comienzo de 2020, nadie podía vaticinar los tumultuosos tiempos que se avecinaban.
Al estallar la COVID-19, se puso en marcha, a principios de febrero, el Equipo de gestión de crisis de la FAO. El mandato era claro: velar por la salud y seguridad del personal y la continuidad de las actividades. “La salud y la seguridad del personal son mi prioridad número uno”, dijo el Director General en multitud de ocasiones durante las semanas posteriores. Este fue su claro mensaje cuando los Representantes de la FAO, destinados en las 130 oficinas en otros tantos países, se sumaron a otros altos funcionarios de las oficinas regionales y subregionales y de la Sede de la Organización para una reunión virtual. Era la primera vez en la historia de la Organización que todos los representantes de la FAO en el mundo se congregaban para una reunión. Todos y cada uno de ellos señalaron el sentido de “unidad”.

Ha habido otras “primicias” este año en la FAO, como la reunión conjunta del Comité del Programa y el Comité de Finanzas, celebrada normalmente a puerta cerrada, que se retransmitió en directo a través de la Intranet para que todos los miembros del personal pudieran seguirla. Y el propio Director General participó y pronunció unas palabras en la asamblea virtual de la Unión de Personal de Servicios Generales local y no local.

La reunión en línea de los Representantes de la FAO vino seguida de otras dos “primicias” más: las asambleas generales del personal y el Director General.

La primera se celebró con los colegas de Roma, cuando Italia era el epicentro de la pandemia de la COVID‑19. Más de 2 000 empleados, que representaban dos tercios del personal destinado en la ciudad, se conectaron para escuchar al Director General e interactuar con él. “Me preocupo por su salud y seguridad y la de sus familias”, dijo el Sr. QU al personal presente. “Me alegra tanto verles a todos hoy aquí con buen aspecto”.

A medida que la pandemia se propagaba y que la mayoría de la plantilla de la FAO en todas partes comenzaba a trabajar desde casa, el Sr. QU convocó una segunda asamblea, esta vez para todos los colegas del mundo. Más de 4 000 personas asistieron al acto virtual, pese a las diferencias horarias y las dificultades de conexión de muchas de ellas. ¡Ciertamente, fue una reunión distinta, como muchos atestiguaron durante su transcurso y una vez finalizada!

Ante la multitud de rostros diferentes en la pantalla de su ordenador, el Director General dio comienzo a la reunión invitando a los colegas a saludar en su lengua materna. Se produjo un aluvión de mensajes, cientos, en todo tipo de idiomas.

El sentido de “conexión” era palpable. “Esta es la primera vez en mis más de cinco años en la FAO que he tenido la oportunidad de participar en una conversación con altos funcionarios de la Organización, así como con otros colegas de todo el planeta”, dijo Tamara Palis-Duran, de la Oficina de la FAO en Filipinas.

Tras departir con colegas de todo el mundo, el Sr. QU concluyó la reunión instando a todos a que se cuidaran mucho. “No solo es importante por vosotros. Es importante para vuestras familias, amistades y colegas. Y es importante para mí”.

El término “familia de la FAO” se ha empleado a menudo durante los confinamientos de la pandemia para describir el modo en que la gente se está apoyando mutuamente. Como muchos escribieron en el chat durante las asambleas generales y, posteriormente, en la Intranet, se percibía un cambio en la cultura de la Organización, una FAO para la que las personas son lo primero y ocupan un lugar central.

Send
Print