Director General  QU Dongyu

La FAO renueva su compromiso con la Gran Muralla Verde de África

7 de septiembre de 2020, Roma – El Sr. Qu Dongyu, Director General de la FAO, ha afirmado hoy que la aceleración de la labor sobre la Gran Muralla Verde, cuyo objetivo consiste en combatir la desertificación en África, resulta esencial por motivos climáticos y medioambientales y también para “proporcionar una vida mejor a las personas”.

El ambicioso proyecto tiene por objeto restaurar 100 millones de hectáreas de tierra alrededor del cinturón del desierto del Sahel para 2030. “Cada hectárea cuenta y debe ser contabilizada”, declaró el Director General en una reunión ministerial de alto nivel celebrada con el fin de evaluar los progresos y renovar los compromisos con el proyecto.

“La Gran Muralla Verde es una iniciativa inspiradora que aborda los múltiples desafíos complejos e interconectados de carácter medioambiental y socioeconómico a los que se enfrenta África”, afirmó el Sr. Qu. La Sra. Inger Andersen, Directora Ejecutiva del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, se hizo eco de estas observaciones, instando a que la Gran Muralla Verde se considerase un “corredor de crecimiento” que ayuda a las personas que, de otra manera, experimentarían dificultades para obtener sus medios de vida diarios en condiciones locales difíciles. “La aspiración es mucho más amplia de lo que parece: se trata de lograr la paz, de generar esperanza”, declaró.

La Sra. Amina Mohammed, Vicesecretaria General de las Naciones Unidas, inauguró la reunión con una promesa de apoyo de las Naciones Unidas a los 11 países miembros de lo que denominó “una iniciativa necesaria y con voluntad de acción” que “cambiaría la realidad que viven millones de personas”.

En la Conferencia Ministerial Virtual sobre la Gran Muralla Verde, organizada por la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación, se presentó el informe sobre el estado de implementación de la Gran Muralla Verde y el camino a seguir hasta 2030. Hasta la fecha, se han restaurado unos 18 millones de hectáreas, lo cual ha beneficiado a una cifra estimada de 11 millones de personas, ha dado lugar a la creación de 350 000 puestos de trabajo y ha generado ingresos por un valor cercano a los 90 millones de USD entre 2007 y 2018. Se prevé que la superficie restaurada fije más de 300 Mt de CO2 para 2030, lo cual representaría aproximadamente el 30 % del objetivo previsto de la Gran Muralla Verde.

La iniciativa también ha ayudado a reducir la pobreza rural y crear cerca de 120 000 empleos en actividades relacionadas con la agricultura, en particular en el ámbito de la adición de valor a productos locales. Más de 220 000 personas recibieron capacitación sobre producción sostenible de productos agropastorales y no maderables, fomentando así el paso a un consumo y una producción más responsables. “Los resultados logrados hasta ahora, especialmente teniendo en cuenta los suelos pobres de la región, sugieren que la restauración de la tierra es una forma rentable de impulsar las oportunidades de generación de ingresos en beneficio de los medios de vida rurales de cualquier zona”, afirmó el Sr. Ibrahim Thiaw, Secretario Ejecutivo de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación, que actuó como anfitrión y moderador de la reunión de hoy.

Sin embargo, el proyecto ha adolecido de una coordinación deficiente y, sobre todo, se ha caracterizado por una base de financiación que en el nuevo informe de aplicación se describió como “insuficiente, impredecible e inestable”.

Para lograr la meta establecida para 2030, será necesario acelerar el ritmo de restauración de la tierra (8,2 millones de hectáreas cada año) y disponer de una financiación anual de unos 4 300 millones de USD. En la reunión participaron representantes de numerosas instituciones financieras internacionales, en particular el Banco Mundial, el Banco Africano de Desarrollo, el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola y el Banco de Desarrollo del África Occidental, junto con ministros de numerosos países africanos y la Sra. Josefa Sacko, Comisionada de la Unión Africana para la Economía Rural y la Agricultura, así como representantes de donantes clave como Francia y la Unión Europea.

La Gran Muralla Verde prevé un corredor de 8 000 kilómetros de restauración ecológica que abarca 11 países, todos ellos miembros de la Agencia Panafricana de la Gran Muralla Verde, a saber, Burkina Faso, el Chad, Djibouti, Eritrea, Etiopía, Malí, Mauritania, el Níger, Nigeria, el Senegal y el Sudán.

El Director General de la FAO señaló una serie de ámbitos clave en los que la Organización cuenta con activos esenciales para el éxito de la iniciativa, en particular, las tecnologías geoespaciales modernas y la plataforma de teledetección remota WaPOR para la evaluación de la productividad del agua. “La labor de restauración a gran escala, respaldada por una recopilación y seguimiento de datos innovadores y punteros, promueve la recuperación del medio ambiente, mejora los medios de vida e incrementa la cooperación regional”, declaró.

También hizo hincapié en la capacidad de la FAO para ayudar a movilizar recursos gracias a su experiencia de estrecha colaboración con instituciones como el Fondo Verde para el Clima —cuyo Director Ejecutivo, Sr Yannick Glemarec, intervino en la reunión de hoy— y el Fondo para el Medio Ambiente Mundial. “El éxito dependerá del incremento de la financiación, lo cual depende a su vez de la ‘reducción de la angustia de los inversores’, que se logrará aumentando la visibilidad de los dividendos sociales, económicos y medioambientales de las inversiones en la restauración de la tierra”, afirmó el Director General.

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