Director General  QU Dongyu
Declaración del Director General de la FAO Qu Dongyu

Discurso para el Director General

Ceremonia de celebración del 75.º aniversario con el Canadá y los Estados Unidos de América

22 de octubre de 2020; 15.00, hora de Roma

Traducción de la declaración preparada en inglés

 

Excelentísimos señores ministros,

Señoras y señores:

1. Es para mí un honor y un placer reunirme con ustedes para celebrar el 75.º aniversario de la FAO antes de la sexta Conferencia Regional Oficiosa para América del Norte.

2. Por cierto, aguardaba con interés estar en la ciudad de Quebec personalmente con todos ustedes para celebrar este hito y compartir la alegría de la memorable celebración de estos 75 años del camino que hemos recorrido juntos.

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3. El Canadá y los Estados Unidos de América ocupan un lugar especial en la memoria de la FAO y en nuestros corazones.

4. Fue en Hot Springs, Virginia (EE.UU.) donde se plantó la semilla de la FAO. El Presidente Franklin D. Roosevelt convocó en 1943 la Conferencia sobre la Alimentación y la Agricultura, en el Hotel Homestead, donde los 44 gobiernos participantes se comprometieron a fundar una organización permanente dedicada a la alimentación y la agricultura con el objeto de eliminar el hambre, promover el bienestar nutricional y aumentar la productividad agrícola.

5. La semilla que se plantó en 1943 en esa conferencia histórica floreció en 1945 en la ciudad de Quebec (Canadá), donde nació la FAO, que celebró su primer período de sesiones en el renombrado Castillo de Frontenac, a orillas del majestuoso río San Lorenzo.

6. Tras la Segunda Guerra Mundial, el mundo estaba destruido y hambriento. Millones de personas habían perdido la vida en el conflicto y muchos millones más morían de hambre. La agricultura había quedado devastada.

7. Se encomendó a la FAO la tarea de sacar al mundo de esa tragedia y de encaminarlo hacia una senda de desarrollo equitativo, con acceso a alimentos adecuados y nutritivos para todas las personas.

8. Era una tarea de enormes proporciones, pero el compromiso de nuestros líderes, el incansable trabajo de nuestros empleados y la orientación estratégica y el enorme apoyo de nuestros Miembros nos dieron la fortaleza para acometer ese desafío histórico.

9. Me llena de orgullo afirmar que se ha realizado una labor digna de elogio en los siete decenios y medio que transcurrieron desde entonces. Se ha logrado un aumento exponencial de la producción agrícola, se han evitado hambrunas y se ha rescatado a cientos de millones de personas del hambre y la pobreza. Como dije, nada de esto hubiera sido posible sin su apoyo.

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10. Desde 1945, el Canadá y la FAO han trabajado conjuntamente para encontrar soluciones a los problemas más acuciantes de nuestro tiempo y nuevas formas de prestar apoyo a los necesitados. Las contribuciones del Canadá a lo largo de estos años han permitido a la FAO llegar a poblaciones vulnerables en zonas afectadas por crisis, apoyando al mismo tiempo la transformación rural mediante inversiones en productividad agrícola, oportunidades de subsistencia y empoderamiento de las mujeres.

11. A lo largo de los decenios, los Estados Unidos de América se han convertido en nuestro mayor contribuyente financiero y en un sólido pilar en el que podemos apoyarnos. Estados Unidos es de hecho un asociado clave, que colabora en todas nuestras esferas de trabajo, desde comercio e inocuidad de los alimentos en el plano mundial hasta asistencia en caso de catástrofe, fomento de la resiliencia, adelantos científicos e innovación con miras a lograr avances en la agricultura mundial.

12. Hoy, en esta celebración del 75.º aniversario, tengo el deber y el honor de dejar constancia de nuestro agradecimiento a estas dos grandes naciones por ser asociados tan significativos para la FAO.

13. Aunque reconocemos los éxitos que hemos logrado, aumentando la producción y volviéndola más sostenible y resiliente, erradicando enfermedades animales persistentes, promoviendo la acuicultura y fomentando los medios de vida, soy plenamente consciente de que tenemos un arduo camino por delante.

14. Nuestra labor dista de haber concluido.

15. El hambre, después de haber disminuido de manera constante durante decenios, está aumentando nuevamente. Casi 700 millones de personas aún están subalimentadas y más de 2 000 millones padecen malnutrición. Es muy probable que la enfermedad por coronavirus (COVID-19) y la recesión económica que ha acarreado añadan 130 millones más al número de personas que padecen hambre y malnutrición.

16. La pandemia ha puesto en evidencia la fragilidad de nuestros sistemas agroalimentarios, la debilidad de nuestra cadena de suministro de alimentos, la índole precaria de la fuerza laboral agrícola y la delgada línea que separa a muchas familias de la pobreza.

17. Ahora, más que nunca antes, es hora de que todos actuemos al unísono y logremos resultados en materia de hambre y malnutrición, especialmente para las poblaciones marginadas y vulnerables.

18. Se reconoce con razón que la urgente necesidad de abordar la seguridad alimentaria mundial. Poner fin al hambre, mejorar la nutrición y promover la agricultura sostenible son algunos de los desafíos críticos que enfrenta el mundo.

19. Ningún país puede resolver estos desafíos por sí solo. Requerirán no solo que redoblemos los esfuerzos para mejorar las políticas y capacidades en el plano nacional, sino también que hagamos firmemente hincapié en intensificar la cooperación internacional a fin de garantizar que se hagan inversiones adecuadas en información científica, investigaciones e innovación con miras a lograr una producción, una nutrición, un medio ambiente y una vida mejorados.

20. Estoy convencido de que abrazar la innovación y la tecnología en la agricultura es el camino correcto para transformar el sistema alimentario y alimentar al mundo de manera sostenible durante muchos siglos en el futuro.

21. En la FAO, hemos comenzado bien en esta esfera. La Organización está promoviendo una cultura institucional de innovación tanto en nuestra forma de pensar como en nuestras modalidades operativas. Estamos trabajando arduamente para crear una FAO digital y mejorar los servicios digitales que ofrecemos a los Miembros.

22. A fin de que nadie se quede atrás, estamos dando una alta prioridad a los países y zonas más afectados en cuanto a los niveles de hambre y pobreza. En eso se centra la Iniciativa Mano de la mano. Tiene por objeto acelerar la transformación agrícola y el desarrollo rural sostenible sobre la base de datos e información.

23. La Iniciativa cuenta con tecnologías de vanguardia, como la Plataforma geoespacial Mano de la mano, que proporciona información clave para la adopción de decisiones, y el Laboratorio de datos para la innovación estadística, que combina fuentes de datos no convencionales, macrodatos, inteligencia artificial y ciencia de los datos para la adopción de decisiones y la evaluación de las repercusiones.

24. Y, a fin de hacer frente a la pandemia, pusimos en marcha un completo Programa de respuesta y recuperación de la COVID-19. El programa se centra en la recopilación de datos científicos, estrategias de reducción de la pobreza adecuadas, mejoras en las normas de comercio e inocuidad de los alimentos y un mayor nivel de preparación ante la próxima pandemia zoonótica, entre muchas otras esferas prioritarias.

25. A fin de lograr resultados en ellas, necesitamos una FAO ágil y atenta, con capacidad de respuesta; una organización sencilla con redundancias mínimas; una organización horizontal plana, sin compartimentaciones; una organización abierta y transparente, con asociaciones profundas y significativas; una organización moderna que se base en la ciencia y la innovación como elementos fundamentales.

26. En esta celebración de los 75 años de nuestra Organización, prometo no descansar hasta que no hayamos logrado transformarla, con vistas a acometer con decisión los desafíos presentes y futuros y trabajar incansablemente en asociación con todas las naciones y partes interesadas con objeto de erradicar el hambre y la malnutrición para siempre.

27. Para finalizar, permítanme citar al Presidente Roosevelt, que dijo que “a cada nación incumbe la responsabilidad primordial de ver que sus pueblos dispongan de los alimentos necesarios para la vida y la salud […]. Empero, ninguna nación podrá alcanzar su meta si todas las naciones no colaboran”. 

28. El llamamiento que formulo hoy ante ustedes es un llamamiento a la solidaridad y un llamamiento a la acción.

29. Muchas gracias.

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