Perspectivas alimentarias 09/96

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PERSPECTIVAS ACTUALES DE LA PRODUCCION Y LAS COSECHAS


SITUACION POR REGIONES




ASIA

La recolección de la cosecha de trigo de 1996 ha terminado en la mayoría de los principales países productores. Desde el informe anterior de junio, la estimación de la producción total se ha revisado a la baja en alrededor de 5 millones de toneladas, a 227 400 000 toneladas, volumen todavía ligeramente superior a la cosecha superior a la media del año pasado. En la India, la producción se calcula ahora en 64 millones de toneladas, frente a más de 66 millones de toneladas previstas antes de la recolección. La revisión se atribuye al mal tiempo imperante en las últimas fases de maduración de los cultivos, que afectó a los rendimientos. En China, la cosecha de trigo de invierno recientemente recogida se considera buena y se prevé una producción superior a la media, ligeramente mayor que la de 1995. En el Pakistán, se obtuvieron unos 17 millones de toneladas de trigo, volumen muy superior a la media aunque algo inferior al objetivo de 17 570 000 toneladas. El objetivo para 1996/97 debería situarse en torno a los 18 millones de toneladas. La producción fue superior a la media en la República Islámica del Irán y Bangladesh.

Las perspectivas generales para las cosechas de cereales secundarios de la región en 1996 son favorables, aunque el resultado definitivo dependerá mucho de las condiciones del tiempo en los próximos meses. El pronóstico inicial de la FAO cifra la producción total en alrededor de 204 millones de toneladas, lo que representaría un volumen superior a la media aunque ligeramente inferior a la cosecha récord de 1995. En China, pese a las grandes inundaciones de finales de julio y principios de agosto en el sur y el sudeste, que pueden haber afectado algo la cosecha de trigo, los cereales secundarios, principalmente del norte y nordeste, no se vieron afectados y se prevé una buena cosecha, semejante a la de 1995. La situación de la cosecha debería ser satisfactoria también en la India y el Pakistán, donde el curso del monzón ha sido normal hasta ahora.

Debido a la escasez de insumos agrícolas y a la inseguridad, la producción de trigo fue otra vez infe-rior a lo normal en el Afganistán. En el Iraq, los daños causados por las plagas y la escasez de insumos agrí-colas se tradujeron en una cosecha de trigo inferior tanto a la del año pasado como a lo normal. Aunque todavía inferior a la media, la producción de Turquía registró una recuperación mientras que la de Siria dis-minuyó ligeramente. Se estima que la producción de la Arabia Saudita será inferior tanto a la del año pasa-do como a la media, debido a las medidas adoptadas por el Gobierno para reducir la producción interna.

El último pronóstico relativo a la producción regional de arroz en 1996 es de 510 millones de toneladas, casi el mismo volumen del pronóstico anterior y 4 600 000 toneladas más que el año pasado. En Bangladesh, unas lluvias torrenciales caídas en julio han causado daños a algunos arrozales, pero en comparación con los dos años anteriores las perspectivas generales para las cosechas Aman siguen siendo favorables. En 1996, Bangladesh prevé la producción de 9 800 000 toneladas (en equivalente de elaborado) de arroz Aman, frente a los 8 800 000 toneladas obtenidos en 1995. En China, las inundaciones generalizadas de julio y principios de agosto en las provincias meridionales han constituido una amenaza para los arrozales en pie. Como en años anteriores, a esta altura es prácticamente imposible realizar una evaluación precisa de los daños causados por las inundaciones y de sus repercusiones en la producción total del país, ya que China tiene tres cosechas principales. En los últimos años, las pérdidas producidas a principios de la temporada se han visto compensadas sobradamente por el aumento de la superficie sembrada con arroz intermedio y tardío. Además, en 1996 se cultivaron 8 300 000 hectáreas de arroz temprano, un 1 por ciento más que el año anterior. Los últimos informes recibidos de algunas de las provincias en las que se han producido daños a raíz de las inundaciones han señalado que la cosecha de arroz temprano ha sido buena.

PRODUCCION MUNDIAL DE CEREALES - PRONOSTICO PARA 1996

Trigo Cereales secundarios Arroz (cáscara) Total 1/

1995 1996 1995 1996 1995 1996 1995 1996

(. . . . . . . . . . . . . . . millones de toneladas . . . . . . . . . . . . . . )
Asia 226,8 227,4 204,6 204,0 505,3 509,9 936,7 941,3
Africa 13,9 21,7 72,5 87,5 14,7 14,9 101,2 124,0
América Central 3,6 3,3 26,8 27,2 1,7 1,8 32,0 32,2
América del Sur 13,1 19,2 58,6 55,2 19,1 18,6 90,8 93,1
América del Norte 84,9 90,2 233,9 279,2 7,9 7,7 326,7 377,1
Europa 124,9 121,6 146,3 151,9 2,3 2,6 273,5 276,0
CEI 60,1 69,0 61,0 60,0 1,5 1,6 122,6 130,5
Oceanía 18,0 19,2 9,4 9,6 1,2 1,2 28,6 30,0
TOTAL MUNDIAL 545,1 571,5 813,0 874,6 553,7 558,2 2/ 1 911,8 2 004,2
Países en desarrollo 254,4 268,5 356,8 362,5 527,5 533,0 1 138,8 1 164,0
Países desarrollados 290,7 303,0 456,2 512,1 26,2 25,2 773,1 840,2


FUENTE: FAO
1/ El total de cereales incluye el arroz cáscara.
2/ Pronóstico provisional.

También la República de Corea se ha visto castigada por lluvias torrenciales y tifones, resultando inundadas 15 000 hectáreas de arrozales, pero sin que se hayan registrado daños importantes a los cultivos. Para 1996 se ha fijado un objetivo de producción de 6 600 000 toneladas, volumen ligeramente superior al del año pasado. En la República Popular Democrática de Corea, las inundaciones han acabado con las esperanzas de una importante recuperación de la producción arrocera respecto de la mala cosecha obtenida el año pasado. En Filipinas, los tifones han castigado algunas partes de Luzon y Mindanao, causando algunos daños a la cosecha de arroz. En las provincias septentrionales de Viet Nam también se han registrado lluvias intensas y tifones la semana pasada pero sus repercusiones en los cultivos no se pueden evaluar todavía.

En cambio, en muchas partes de Asia unas buenas lluvias monzónicas han ayudado al desarrollo de la cosecha de arroz de la temporada principal. En Myanmar, Tailandia y la India, las perspectivas generales de la cosecha arrocera de la temporada húmeda son en general buenas. En el Pakistán, sin embargo, las inundaciones de finales de agosto han afectado algo las perspectivas hasta ahora favorables de los arrozales en pie. En el Japón, la normalización de las condiciones atmosféricas tras una racha de tiempo frío, ha contribuido a mejorar las perspectivas de la cosecha, pero la producción de 1996 debería ser menor a causa principalmente del aumento establecido en el programa de detracción de tierras arroceras. Además, los tifones de agosto han perjudicado parte del arroz producido en Kyushu.

Más cerca del Ecuador, la temporada principal del arroz de 1996 está casi terminada, y se está a punto de recoger la segunda. En Sri Lanka, es probable que la gran sequía reduzca la producción de Yala en alrededor del 40 por ciento respecto al año anterior, con lo que la producción total de arroz de este año disminuirá drásticamente en casi un 34 por ciento a 1 900 000 toneladas, el volumen más bajo del decenio. En Malasia, la cosecha de arroz no estacional se calcula en alrededor de 826 000 toneladas, volumen sólo ligeramente inferior al del año anterior, con lo que la producción total de arroz cáscara estaría en torno a los 2 100 000 toneladas, cifra ligeramente superior a la de 1995. En Indonesia, la cosecha de arroz de la segunda temporada de Java Central se ha visto ligeramente afectada por la sequía a partir de junio, y en algunas zonas productoras de arroz han disminuido los suministros de agua de los embalses. Sin embargo, la producción de la temporada principal, que ya se ha recogido, fue mayor que la del año anterior.


AFRICA

AFRICA SEPTENTRIONAL: la producción de trigo de 1996 se calcula en 16 400 000 toneladas, superior en un 82 por ciento a la mala producción de 9 millones de toneladas del año pasado, debido principalmente al aumento de la superficie sembrada y al tiempo en general favorable. Todos los países de la subregión obtuvieron cosechas superiores a lo normal o muy buenas. A raíz principalmente de un fuerte aumento de la superficie sembrada y de una mejora de las técnicas de recolección, se estima que la producción de Argelia casi se ha duplicado a 2 800 000 toneladas, 930 000 toneladas más que el nivel récord de 1991. A pesar de una pequeña disminución de la superficie sembrada, la producción de Egipto se calcula en 5 800 000 toneladas, volumen ligeramente superior a la cosecha récord del año pasado. En Marruecos, la producción aumentó más de cinco veces a un nivel superior a la media de 5 800 000 toneladas. Tras dos años consecutivos de cosechas marcadamente menguadas, la producción de Túnez alcanzó un nivel récord de 1 800 000 toneladas. La producción total de cereales secundarios de la subregión en 1996 se calcula en 13 500 000 toneladas, lo que representa un aumento del 60 por ciento con respecto a la cosecha inferior a lo normal de 1995.

En Egipto, la recolección de la cosecha de arroz comienza alrededor de mediados de septiem-bre. En general, la situación es buena y se prevé una producción superior a la media de alrededor de 4 500 000 toneladas. El año pasado, a causa de una marcada mejora de los rendimientos, el país obtuvo una cosecha récord de 4 800 000 toneladas de arroz.

AFRICA OCCIDENTAL: las condiciones de crecimien-to son en general favorables en los países sahelianos. Tras las lluvias suficientes recibidas en mayo y junio, unas lluvias inferiores a lo normal caídas a principios y mediados de julio han afectado a los cereales secundarios u obligado a resembrar en algunas zonas. Sin embargo, las lluvias aumentaron notablemente a final de julio y en agosto, lo que benefició a los cultivos recién plantados, y permitió una recuperación de los cultivos afectados y una reposición de las reservas de humedad del suelo. Si las lluvias siguen siendo suficientes durante septiembre, en la mayoría de los países las cosechas serán normales. Las perspectivas son notablemente halagüeñas en el Chad, gracias a las precipitaciones abundantes y generalizadas caídas en agosto. Se señalan infestaciones de langostas del desierto en Mauritania y en algunas zonas de Malí y el Níger, pero no deberían afectar demasiado las perspectivas de las cosechas, y ya han comenzado las operaciones de lucha.

En los países costeros del Golfo de Guinea, la pluviosidad acumulativa es en general superior a la media. En el sur se ha recogido la primera cosecha de maíz mientras que el mijo y sorgo del norte se están desarrollando satisfactoriamente. Las perspectivas para la cosecha son malas en Liberia y Sierra Leona, tras varios años de disturbios civiles y de continua inseguridad. La situación podría mejorar en Sierra Leona, gracias a los programas de rehabilitación que se empezaron a ejecutar después que comenzó el proceso de pacificación.

Las perspectivas generales para la cosecha de arroz de la subregión son favorables. Si continúan las condiciones atmosféricas normales durante el resto de la campaña arrocera, la producción de la región en 1996 debería situarse en torno a los 6 300 000 toneladas, volumen superior al de los dos años anteriores pero inferior a los niveles alcanzados en 1992 y en 1993. La recolección de la cosecha de arroz comienza generalmente alrededor de septiembre. En Nigeria, se prevé un aumento de la producción de arroz a causa del incremento de la superficie sembrada, pero una grave escasez de fertilizantes durante el período vegetativo debería reducir su objetivo de producción arrocera a 3 250 000 toneladas. En Côte d'Ivoire se prevé una buena cosecha aunque podría ser marginalmente inferior a la de 1 050 000 toneladas obtenida el año pasado. En Sierra Leona y Liberia, las perspectivas de la producción de arroz siguen condicionadas a las consecuencias de los disturbios civiles.

AFRICA CENTRAL: Unas lluvias abundantes y generalizadas caídas en el Africa Central permitieron un buen desarrollo de los cereales secundarios. La recolección de la primera cosecha de arroz está ter-minando en el Camerún, la República Centroafricana y el Congo, mientras que en el sur y el centro del Zaire impera un tiempo seco.

AFRICA ORIENTAL: Las perspectivas iniciales para la cosecha de trigo de la subregión en 1996 son favorables. En el Sudán, donde la cosecha se recogió al principio del año, las últimas estimaciones señalan una producción de 527 000 toneladas, un 18 por ciento más que el año pasado y que la media. En Kenya, se prevé una buena producción gracias a una superficie récord y a unas lluvias suficientes recibidas hasta ahora. También son prometedoras las perspectivas de la cosecha de trigo de Etiopía, gracias a unas lluvias abundantes caídas desde el comienzo de la campaña.

Las perspectivas para los cereales secundarios de 1996 son variadas. En Etiopía, unas lluvias abundantes recibidas en los últimos meses provocaron inundaciones pero en general beneficiaron el desarrollo de cereales secundarios de la temporada principal "meher" de 1996, y también a los cultivos se-cundarios "belg" cuya producción ha sido buena. En el Sudán, las lluvias caídas desde mediados de julio per-mitieron la terminación de las siembras de los cereales secundarios de 1996 y aportaron un alivio a los culti-vos tempranos, pero en algunas partes se necesitan más precipitaciones. En Kenya, se prevé que la cose-cha principal de maíz de 1996 disminuirá con respecto al buen nivel del año pasado debido a una disminución de la superficie sembrada en respuesta a los bajos precios al productor, al aumento de los costos de los fertilizantes y a las lluvias irregulares caídas durante la siembra. En Eritrea, las precipitaciones recibidas en la primera década de agosto mejoraron las perspectivas para las cosechas de cereales secundarios de 1996 tras las precipitaciones inferiores a lo normal caídas en algunas partes en julio. En Somalia, las perspectivas para las cosechas "gu" de 1996 que se están recogiendo son en general favorables, pero en algunas partes la producción será escasa. En Uganda, gracias a unas lluvias abundantes recibidas durante la tempo-rada principal, este año se prevé otra cosecha de ce-reales secundarios superior a la media. En Tanzanía, fuera de algunas zonas localizadas afectadas por el mal tiempo, se está obteniendo una cosecha de ce-reales secundarios en general buena. En Rwanda, la producción de la cosecha de cereales secundarios de la segunda temporada de 1996 fue superior a la del año pasado pero inferior a lo normal. En Burundi, el aumento de la inseguridad durante la campaña per-judicó las cosechas de cereales secundarios de la primera temporada, que se calcula inferior a la del año pasado.

AFRICA AUSTRAL: Ha terminado la recolección de las cosechas de cereales secundarios de la subregión. La producción total se calcula en alrededor de 20 millones de toneladas, un 88 por ciento más que la mala cosecha de 1995 y un 40 por ciento más que la media. Gracias a unas precipitaciones en general favorables y al aumento de la superficie sembrada, se han obtenido cosechas de cereales secundarios superiores a la media en la mayoría de los países, entre ellos Malawi, Sudáfrica, Zambia y Zimbabwe, los principales países productores. En Angola y Mozambique, unas precipitaciones excelentes y unas condiciones de crecimiento favorables para los cultivos alentaron a sembrar grandes superficies y se ha obtenido una producción de cereales, pero también de legumbres y tubérculos, como la yuca, superior a la media. Sólo Namibia recibió precipitaciones inferiores a lo normal, lo que afectó gravemente a los pastizales y al ganado pero causó sólo daños localizados a los cultivos. En la subregión en conjunto se prevé un excedente de más de 2 millones de toneladas de maíz, especialmente en Sudáfrica, Zimbabwe y Zambia.

Las perspectivas son excelentes para la cosecha recién plantada de trigo de 1996. Como en la mayoría de los principales embalses hay agua de riego abundante, se pronostica que la producción de la subregión superará los 2 700 000 toneladas, un 28 por ciento más que la producción del año pasado. En Sudáfrica, la producción debería aumentar en un 10 por ciento respecto de la buena cosecha del año pasado. Se prevé una fuerte recuperación respecto de la mala cosecha del año pasado en Lesotho, Zambia y, particularmente, Zimbabwe, donde, según las proyecciones, la producción se triplicará. Sin embargo, las recientes invasiones de langostas coloradas en el nordeste del país ha suscitado el temor de posibles daños a la cosecha.

La campaña agrícola de arroz de 1996 prácticamente ha terminado en la subregión. En Madagascar, gracias a un aumento de la superficie sembrada y a unas precipitaciones favorables, la producción se calcula en 2 500 000 toneladas, volumen marginalmente superior a la cosecha relativamente buena del año pasado. En Mozambique, donde la producción ha ido aumentando constante-mente desde 1992, para este año se calcula una cosecha de 140 000 toneladas, es decir un 24 por ciento más que en 1995 y un volumen superior a la media. En los otros países la producción debería registrar una ligera disminución.


AMERICA CENTRAL Y EL CARIBE

Unas lluvias entre ligeras y moderadas, recibidas en la primera quincena de agosto en las principales zonas productoras de trigo de regadío del noroeste y norte centro de México, proporcionaron la humedad del suelo necesaria para reponer las reservas y los embalses de agua para la siembra de la cosecha de 1996/97 que comenzará en octubre. Las lluvias beneficiaron particularmente los estados de Sonora, Chihuahua, Durango y Sinaloa, que aportan la mayor parte de la producción de trigo de la subregión.

La siembra de las cosechas de cereales secundarios de la temporada principal de 1996 prácticamente ha terminado en la subregión. En México, unas lluvias copiosas caídas en agosto en la meseta meridional y la península de Yucatán favorecieron los cultivos de maíz en desarrollo, mientras que unas lluvias ligeras aportaron algún alivio a los estados nordorientales de Nuevo León, Cohauila y Tamaulipas, afectados por la sequía, donde se produce la mayor parte del sorgo. Sin embargo, se necesitan más lluvias para asegurar una recuperación respecto de la mala cosecha de sorgo del año pasado. Los pronósticos iniciales cifran la producción de maíz en alrededor de 17 millones de toneladas, mientras que se prevén entre 5 000 000 y 5 500 000 toneladas de sorgo, frente a los 4 100 000 toneladas de 1995. En otras partes de la subregión, particularmente en Costa Rica, Nicaragua y El Salvador, unos fuertes tempo-rales e inundaciones registrados en julio han afectado a los cultivos alimentarios y comerciales. No obstante, aún teniendo en cuenta algunos daños, se prevé una producción de maíz superior a la media. En cuanto al Caribe, unas lluvias entre normales y abundantes recibidas en julio en la República Dominicana bene-ficiaron los cultivos de secano que se habían visto afectados por una racha de tiempo seco en los dos meses anteriores. En Cuba y Haití, pese a unas lluvias normales, se prevé una producción de maíz ligera-mente inferior a la media.


AMERICA DEL SUR

La siembra de la cosecha de trigo de 1996/97 prácticamente ha terminado en las zonas australes de la región. En la Argentina, las condiciones del tiempo siguen favoreciendo el desarrollo de los cultivos, y la superficie sembrada se calcula provisionalmente en cerca de 7 millones de hectáreas, frente a 5 millones de hectáreas en 1995/96. Los rendimientos deberían mejorar considerablemente debido a una mayor utilización de fertilizantes y a la posibilidad de conseguir equipos agrícolas. Según pronósticos provisionales, la producción será de un nivel récord superior a los 14 millones de toneladas. En el Brasil, las lluvias de agosto fueron suficientes para beneficiar los cultivos en desarrollo de los principales estados productores de Paraná y Rio Grande do Sul, donde la superficie plantada ha aumentado considerablemente. La recolección está a punto de comenzar y la producción se pronostica provisionalmente en alrededor de 3 millones de toneladas, frente a 1 500 000 toneladas en 1995 y a una media de 2 300 000 toneladas en los últimos cinco años. En Chile, se prevé una producción notablemente inferior a lo normal debido principalmente a una disminución de la superficie sembrada a causa del tiempo seco imperante durante la siembra. En el Uruguay, por el contrario, se prevé una cosecha excelente como consecuencia principalmente del aumento de la superficie sembrada unido a unas condiciones atmosféricas hasta ahora favorables. En los países andinos, en Bolivia continúan los trabajos de campo para la cosecha de trigo de la segunda temporada (invierno) ya sembrada. Unas lluvias inferiores a lo normal recibidas en junio no deberían afectar a los cultivos ya que durante la siembra hubo suficientes reservas de humedad del suelo. En el Perú, la recolección de la cosecha de trigo de 1996 continúa en condiciones favorables. En el Ecuador, prosigue la recolección de la cosecha de la temporada principal en las tierras altas, en las que se produce la mayor parte del trigo, y se pronostica provisionalmente una producción media. En Colombia, recién ha comenzado la recogida de la cosecha de trigo de 1996, y se prevé una producción media.

En las zonas australes de la subregión se está preparando la tierra para la siembra de los cereales secundarios de 1997, principalmente a partir de octubre. En la Argentina, fuentes oficiales señalan que se prevé una superficie de 3 400 000 a 3 800 000 hectáreas de maíz, frente a los 2 600 000 hectáreas sembradas el año pasado. También se prevé un notable incremento de la superficie plantada con sorgo. En el Brasil, la siembra ya ha comenzado en algunas zonas en condiciones favorables, y la superficie plantada con maíz debería ser cercana al nivel récord de 1995, siempre y cuando persista el tiempo bueno. En Chile, la siembra de la cosecha de maíz está a punto de comenzar y se espera una recuperación respecto de la cosecha afectada por la sequía del año pasado. En cuanto a los países andinos, en Bolivia se está preparando la tierra para la siembra de la cosecha de cebada de invierno, mientras que la de sorgo ya se ha sembrado, y se prevén plantaciones entre medias y superiores a la media, respectivamente. En el Ecuador, ha terminado la recolección de la cosecha principal de maíz blanco de 1996, y ha comenzado la siembra de la cosecha de maíz amarillo de la segunda temporada, previéndose una producción total de maíz superior a la media. En el Perú, la recolección de la cosecha de maíz de 1996 prosigue en condiciones favorables. La producción obtenida en el primer semestre se calcula en alrededor de 461 000 toneladas, frente a las 404 000 toneladas del mismo período del año pasado. En Colombia, ha comenzado la recolección de las cosechas de maíz y sorgo de la primera temporada y se pronostica provisionalmente que la producción se situará en torno a la media. En Venezuela, la siembra de la cosecha de maíz de 1996 sigue con condiciones atmosféricas normales y, si se mantiene el tiempo bueno, se prevén plantaciones superiores a la media.

En América del Sur, la mayoría de los países ha terminado la recolección de la cosecha de arroz de la temporada principal. La producción arrocera de la región en 1996 se estima en alrededor de 18 600 000 toneladas, volumen ligeramente inferior al del año pasado. En el Brasil, el mayor productor y consumidor de la región, la producción fue de 10 200 000 toneladas, un millón de toneladas menos que el año pasado. En la Argentina, sin embargo, pese a los temores que se tenían de los efectos de la sequía, se ha obtenido en 1996 una cosecha mayor. La producción arrocera de Guyana probablemente alcanzará las 560 000 toneladas, el doble de la producción de hace un decenio. Desde la liberalización de su economía y la disminución de las restricciones a las exportaciones arroceras, han aumentado la producción nacional de arroz cáscara como así también sus exportaciones de arroz. En el Uruguay, se ha producido un volumen récord de 900 000 toneladas de arroz.


AMERICA DEL NORTE

En los Estados Unidos, la última estimación oficial (12 de agosto) cifra la producción total de trigo de 1996 en 61 200 000 toneladas, casi un 3 por ciento más que la cosecha del año pasado. Aunque la pro-ducción de trigo de invierno descendió en 1 500 000 toneladas aproximadamente a 40 700 000 toneladas, ello debería verse compensado por un notable incremento de la cosecha de trigo de primavera que, según los pronósticos actuales, aumentará en alrededor de 3 millones de toneladas respecto de 1995 a 20 500 000 toneladas. Para finales de agosto, en los principales estados productores de trigo de primavera ya se había recogido el 50 por ciento de la cosecha, con rendimientos superiores a la media. Según los informes, la situación de la mayor parte de lo que resta de la cosecha es, en general, entre buena y regular.

En el Canadá, las perspectivas para la cosecha de trigo de 1996 son favorables y las estimaciones oficiales señalan un aumento del 15 por ciento de la superficie sembrada con respecto a hace un año. Además, las condiciones favorables del tiempo compensaron con creces la siembra tardía de algunos cultivos y en general se prevén rendimientos superiores a la media. Se han registrado algunos brotes de enfermedades que pueden haber causado daños a algunos cultivos en agosto, pero todavía no se conoce el alcance de los daños, si es que los hubo. Tomando como base las últimas estimaciones de la superficie sembrada y la situación de la cosechas al final de agosto, la producción total de trigo del Canadá en 1996 se pronostica en 29 millones de toneladas, 14 por ciento más que la cosecha de 1995 y un volumen muy superior a la media de los últimos diez años.

Las perspectivas para la cosecha de cereales secundarios de los Estados Unidos han empeorado algo desde el último informe, pero todavía se prevé que la producción aumentará mucho respecto de la menguada cosecha de 1995. El primer pronóstico del USDA basado en encuestas (12 de agosto) cifra la producción total de cereales secundarios en 250 600 000 toneladas, de las cuales el maíz representa 220 900 000 toneladas, un 5 por ciento menos que las proyecciones anteriores, pero aún así un 18 por ciento más que el año pasado. Según las estimaciones, la superficie sembrada con maíz ha aumentado a unos 32 millones de hectáreas, la mayor superficie desde 1985, y los rendimientos se pronostican provisionalmente en 7,45 toneladas por hectárea, frente a las 7,12 toneladas por hectárea del año anterior. Aunque el tiempo registrado en julio fue en general muy favorable para la polinización, muchos de los cultivos de la zona de maíz se sembraron tardíamente y puede que no se hayan desarrollado lo suficiente para beneficiarse totalmente de las condiciones favorables del tiempo. El resultado definitivo sigue dependiendo mucho del tiempo que reine hasta octubre.

En el Canadá, se estima que la superficie sembrada con los principales cereales secundarios, la cebada y la avena, ha aumentado en un 15 por ciento y 33 por ciento, respectivamente, respecto a hace un año. Lo mismo que en el caso del trigo, las condicio-nes favorables del tiempo han beneficiado el desarro-llo de los cultivos y se prevén rendimientos superiores a la media. La producción total de cereales secun-darios del país se pronostica ahora en 28 500 000 toneladas, un 17 por ciento más que en 1995.

En los Estados Unidos ha comenzado la recolección de la cosecha de arroz. Tras la primera encuesta del USDA, el pronóstico relativo a la pro-ducción arrocera de 1996 ha disminuido ligeramente a poco menos de 7 700 000 toneladas, o sea un 2 por ciento menos que el año pasado. Aunque el resultado de la cosecha ha sido bueno a causa del tiempo favo-rable, la superficie cultivada con arroz ha descendido, salvo en California que produce principalmente arroz de grano mediano. En 1996, aumentó la superficie total sembrada con arroz de grano mediano, pero la superficie de arroz de grano largo descendió de forma pronunciada, habiéndose registrado la mayor parte de la disminución en Arkansas.


EUROPA

Las perspectivas para la mayor parte del trigo y los cereales secundarios de la región en 1996 siguen siendo favorables. Pese a algunos trastornos localizados causados durante la recolección por las condiciones atmosféricas de agosto, ahora ya se ha recogido la mayor parte de las cosechas de cereales del centro y sur de Europa y, según los últimos indicios, la producción total de trigo y cereales secundarios ha aumentado. El aumento de la producción en toda la CE ha compensado con creces las menguadas cosechas de algunos países orientales.

En la CE, un tiempo predominantemente seco registrado en los países septentrionales durante todo el mes de agosto favoreció la recolección de los cereales de invierno pero limitó el potencial de rendimiento de los cultivos de verano. En cambio, en el sur, el tiempo lluvioso ha impedido algo la recolección de los cereales de invierno, pero benefició a los cereales de verano. Gracias a las condiciones de crecimiento en general favorables de este año, y al aumento de la superficie plantada en toda la Comunidad debido a una disminución de la detracción, ahora se prevé que la producción total de cereales de la CE aumentará en 1996 a unos 193 millones de toneladas. Este último pronóstico es algo superior a las previsiones anteriores y superior en un 7 por ciento a las estimaciones revisadas de la cosecha del año pasado. Este año se esperan cosechas mayores de cebada y maíz en todos los grandes países productores, sobre todo en España, donde se prevé que la producción se recuperará notablemente de las cosechas menguadas por la sequía de los años anteriores. El último pronóstico de la FAO cifra la producción total de trigo de la Comunidad en 92 millones de toneladas (1995: 87 600 000 toneladas), mientras que la de cereales secundarios se pronostica en cerca de 99 millones de toneladas (1995: 90 400 000 toneladas).

Según las proyecciones, en la parte oriental de la región las cosechas de cereales serán menores en la mayoría de los países debido al efecto de un invierno crudo y prolongado, y a los continuos problemas económicos del sector agrícola de algunos países. En Polonia, contrariamente a lo que sucede en los otros países orientales, las condiciones para el desarrollo de los cultivos han sido más favorables y la producción de cereales de 1996, estimada en 25 900 000 toneladas, sería prácticamente igual a la del año pasado. En Hungría, la producción de trigo se pronostica ahora oficialmente en un volumen inferior a la media de 3 800 000 toneladas ó 3 900 000 tone-ladas, frente a 4 600 000 toneladas en 1995. Según los últimos indicios, también la producción de cebada será menor, situándose en alrededor de un millón de toneladas. En cambio, las perspectivas para la cosecha de maíz de 1996 son favorables, y la producción se pronostica provisionalmente en alrededor de 5 millones de toneladas, frente a los 4 600 000 toneladas de 1995. En Rumania, donde ya se ha recogido la mayor parte de los cultivos de invierno, la producción de trigo se estima oficialmente en 3 400 000 toneladas, lo que representa una marcada disminución respecto a la excelente cosecha de 7 700 000 toneladas del año pasado. Con respecto al maíz, la principal producción de verano del país, las perspectivas de una buena cosecha siguen siendo favorables, y actualmente se prevé una producción de unos 9 millones de toneladas. En Bulgaria, la producción de cereales de 1996 se estima en un volumen muy reducido de 4 millones de toneladas, 2 500 000 toneladas menos que el año anterior y alrededor de un 40 por ciento menos que el nivel medio. De la producción total, se calcula que el trigo representa más o menos 2 millones de toneladas, frente a una cosecha normal de 3 500 000 toneladas, y se señala que la calidad de los cultivos es inferior a lo normal. En la República Checa, la cosecha de cereales de 1996, estimada en 6 500 000 toneladas, debería cambiar poco respecto al año pasado. Se espera que la cosecha ligeramente menor de trigo se vea compensada por el aumento de la producción de cebada. También en la República Eslovaca ha cambiado poco la producción de cereales, estimada en 3 300 000 toneladas. En Albania, la producción de cereales sigue muy por debajo del potencial debido principalmente a los factores económicos que trastornan el sector agrícola. Según los primeros indicios, en los países bálticos se registrará una fuerte recuperación de la producción de trigo y cereales secundarios en 1996, pero la recolección está algo retrasada y el resultado definitivo dependerá decisivamente de que reine un tiempo bueno hasta su terminación. En Estonia, aumentó la superficie sembrada con cereales de invierno y primavera y la producción podría recuperarse a alrededor de 600 000 toneladas, que también sería un volumen inferior a la media. En Letonia, si las condiciones del tiempo siguen siendo favorables hasta la terminación de la cosecha tardía, la producción de cereales podría aumentar a 900 000 toneladas. Asimismo en Lituania, la cosecha de cereales podría aumentar en un 15 por ciento respecto al año pasado, en respuesta al aumento de la superficie sembrada y a la escasa destrucción de la siembra durante el invierno.

La campaña agrícola del arroz de 1996 está muy adelantada en Europa. En general se señalan condiciones favorables y la recolección de la cosecha comenzará en septiembre. Según los pronósticos, la producción total de arroz de la CE en 1996 aumentará a 2 400 000 toneladas, debido principalmente a un aumento del 16 por ciento de la superficie plantada, a alrededor de 425 000 hectáreas, nivel cercano al contingente máximo permitido en la Comunidad en el marco de la nueva política arrocera de la CE. En Italia, la superficie sembrada con arroz registra pocas variantes respecto al año anterior. Sin embargo, ha habido una marcada disminución de la superficie sembrada con arroz Indica, aunque las plantaciones de Japonica han aumentado de forma pronunciada, especialmente las variedades para sancochado. En 1996, se han sembrado alrededor de 25 859 hectáreas de arroz Indica, frente a las 45 502 hectáreas del año anterior. En cambio, en España, gracias a unas buenas lluvias, las plantaciones de arroz han aumentado a alrededor de 105 000 hectáreas, casi el doble de 1995, de las cuales, el arroz Indica representa unas 40 000 hectáreas, frente a sólo 1 100 hectáreas en 1995.


COMUNIDAD DE ESTADOS INDEPENDIENTES1/

En la CEI, las perspectivas para las cosechas de cereales y legumbres de 1996 son marcadamente mejores que el año pasado. Se ha empezado a re-coger la cosecha en todos los países y en la mayo-ría los rendimientos medios son mayores que el año

pasado, salvo en Ucrania y Moldova, afectados por la sequía. Según los actuales indicios, la producción de cereales y legumbres de 1996 podría ser superior en alrededor de 8 millones de toneladas a la cosecha del año pasado, estimada ahora en cerca de 125 millones de toneladas, debido principalmente al aumento de la producción de la Federación de Rusia y Kazajstán. También se prevén mejores cosechas que el año pasado en Azerbaiyán, Belarús, Georgia, la República de Kirguistán, Tayikistán y Uzbekistán. En cambio, la producción de Ucrania y Moldova debería descender de forma pronunciada, ya que las condiciones secas que persisten desde la primavera han malogrado el rendimiento de los cultivos de invierno y primavera. En Armenia, una gran destrucción invernal podría también traducirse en una cosecha muy inferior a lo normal, mientras que en Turkmenistán los resultados siguen siendo una incógnita. Según los indicios, la superficie total sembrada con trigo ha aumentado en alrededor de un 10 por ciento, lo que, unido a unos mejores rendimientos, podría aumentar la producción total de trigo en la CEI en cerca de 9 millones de toneladas a 69 millones de toneladas. La superficie de cereales secundarios ha vuelto a disminuir pero, gracias a unos rendimientos en general mejores que el año pasado, la producción total podría descender sólo marginalmente a 60 millones de toneladas. Es probable que la producción de arroz se mantenga bastante estable en alrededor de 1 200 000 toneladas, mientras que la de legumbres podría aumentar.

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1/ La Comunidad de Estados Independientes (CEI) comprende los 12 Estados Miembros (Armenia, Azerbaiyán, Belarús, Georgia, Kazajstán, Kirguistán, Moldova, la Federa-ción de Rusia, Tayikistán, Turkmenistán, Ucrania y Uzbekistán).


OCEANIA

En Australia, las perspectivas para las cosechas de trigo y cereales secundarios de invierno de 1996 siguen siendo favorables. Tras una buena fase inicial de la temporada de siembra, la última estimación oficial cifra la superficie total de trigo de invierno de 1996 en alrededor de 11 millones de hectáreas, un 11 por ciento más, aproximadamente, que el año anterior. Pero la persistencia de precipitaciones excesivas al final de la temporada de siembra crearon condiciones difíciles para la siembra de cebada y se estima que la superficie sembrada con este producto se ha mantenido cercana al nivel de 3 100 000 hectáreas. Se señala, además, que la persistencia de condiciones húmedas está afectando a los cultivos tiernos en pie e impidiendo la aplicación de fertilizantes y de medidas de lucha contra las malezas. Tomando como base las estimaciones de la superficie sembrada y la abundancia de suministro de humedad del suelo, y suponiendo que llegue pronto el tiempo más seco y cálido, la producción total de trigo de Australia en 1996 se pronostica ahora en 19 millones de toneladas, lo que representaría la segunda cosecha más grande registrada hasta ahora. Sin embargo, tras un difícil comienzo de la campaña, se prevé que la producción de cebada alcanzará sólo unos 5 300 000 toneladas, frente a 5 500 000 toneladas en 1995. La cosecha de cereales secundarios de verano recogida recientemente, principalmente sorgo, se recuperó notablemente en 1996 después de tres años de una producción menguada por la sequía. La cosecha de sorgo de 1996 se calcula en 1 600 000 toneladas. En 1996 se ha obtenido 1 150 000 toneladas de arroz, volumen ligeramente inferior a lo que se había previsto anteriormente a causa de un tiempo anormalmente frío imperante al final de la temporada que se tradujo en rendimientos ligeramente inferiores.


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