SISTEMA MUNDIAL DE INFORMACION Y ALERTA 
SOBRE LA ALIMENTACION Y LA AGRICULTURA
 

ALERTA ESPECIAL Nº 286 : EL CARIBE

(Unicamente se distribuirá en los países donde las condiciones de los cultivos alimentarios o la situación de los suministros sean motivo de preocupación)

FECHA: 13 de octubre de 1998

EL HURACÁN "GEORGES" CAUSA DAÑOS A LAS COSECHAS EN AMPLIAS ZONAS DE LOS PAÍSES DEL CARIBE


PANORAMA GENERAL


Entre el 20 y el 25 de septiembre, el huracán "Georges" azotó la zona del Caribe provocando lluvias torrenciales, inundaciones en amplias zonas y fuertes vientos. El huracán causó graves daños a las viviendas y la infraestructura en todos los estados insulares. Miles de personas han quedado sin hogar y sin agua potable. Haití y la República Dominicana han sido los países más afectados, pero también en Cuba se padecieron graves pérdidas de cosechas y daños materiales. Han resultado afectadas también, si bien en menor medida, las islas de St. Kitts y Nevis, Antigua y Barbuda, Dominica y Puerto Rico. En St. Kitts y Nevis, cuya población es de 39 000 habitantes, unas 3 000 personas han perdido sus hogares.

Después de los catastróficos resultados de las cosechas del año pasado, reducidas a causa de las sequías provocadas por "El Niño", han quedado frustradas las esperanzas de una recuperación en 1998. Se han inundado los campos donde se producen alimentos y los cultivos han quedado encamados, mientras que el fuerte viento arrancó los cultivos arbóreos. Se señala que, en partes de la República Dominicana y Haití, quedó destruido hasta un 80 o 90 por ciento de la superficie cultivada. En Cuba, donde se experimentaban ya situaciones de escasez de alimentos tras la grave sequía de este año, se sufrieron graves pérdidas de cultivos tanto comerciales como alimentarios. Se señalan también pérdidas de cosechas en St. Kitts y Nevis, Antigua y Barbuda, Puerto Rico y Dominica, pero los daños más graves en estos países fueron las destrucciones de viviendas.

Se está realizando en los países afectados una evaluación detallada de los daños causados por el huracán. Las intervenciones prioritarias que exigirán el apoyo internacional son las de asistencia de socorro a las poblaciones afectadas y la rehabilitación agrícola de emergencia. Se exponen a continuación la situación actual en los países más afectados y las medidas iniciales adoptadas para paliar los efectos del huracán:


CUBA


A fines de septiembre las lluvias torrenciales e inundaciones afectaron especialmente a las provincias de Guantánamo, Holguín, Las Tunas, Granma y Santiago de Cuba en el extremo oriental de la Isla, donde se habían sufrido ya este año ya condiciones de extrema sequía provocadas por "El Niño". La evacuación de más de medio millón de personas ayudó a evitar pérdidas de vidas humanas. Sin embargo, se padecieron graves daños en la vivienda y la infraestructura, así como en algunos cultivos importantes. Fueron enormes las pérdidas de las cosechas de plátanos, producto que constituye un alimento básico de la población. Se señala la pérdida potencial de hasta un 70 por ciento de la cosecha en una de las principales plantaciones de plátanos del país, situada en la provincia de Ciego de Ávila. Resultó gravemente afectada la cosecha de caña de azúcar de 1998/99 producto que es vital para la economía del país. La producción azucarera había sido ya en 1997/98 la más baja de los últimos cincuenta años. Además, se registraron también daños en varias centrales azucareras. El huracán arrasó también las plantaciones de café arrancando un gran número de plantas. Se señalan también daños a las plantaciones de cacao y otros cultivos alimentarios menos importantes. Tras los graves trastornos en la recolección de la cosecha de caña de azúcar en la primera parte del año y las graves pérdidas de las cosechas de alimentos causadas por la sequía a comienzos de 1998, las pérdidas infligidas por el huracán constituyen un nuevo golpe para un sector agrícola vulnerable y han agravado aún más la ya difícil situación del suministro alimentario en el país. A comienzos de septiembre, antes de que se produjera el huracán, se hizo un llamamiento de emergencia pidiendo 34 000 toneladas de alimentos de socorro para ayudar a unas 615 000 personas, sobre todo madres lactantes, alumnos de escuelas y víctimas de la sequía en las provincias orientales. Se espera enviar en breve un equipo de las Naciones Unidas para la evaluación de la catástrofe a fin de cuantificar la asistencia adicional necesaria para paliar los efectos del huracán.


REPÚBLICA DOMINICANA


El huracán causó un notable número de víctimas y se señala que quedaron sin hogar más de 100 000 personas. En algunas zonas la inundación destruyó carreteras y puentes y se derrumbaron edificios públicos a causa del viento y la lluvia. Las peores consecuencias se han padecido en las provincias de La Romana y San Pedro de Macoris en el sudeste, en la capital de la provincia de Santo Domingo y en las provincias de San Juan, Bahoruco y Barahona, situadas en el sudoeste de la Isla y en partes del nordeste. Algunas de las zonas afectadas figuran entre las principales zonas agrícolas del país. Una primera evaluación oficial de los daños en el sector agrícola indica que resultaron afectados en distinta medida un 90 por ciento de los cultivos alimentarios y de exportación. Las posibilidades de recuperación de los efectos de la sequía de 1997 se han esfumado, especialmente para algunos de los cultivos de ciclo corto, como distintos tipos de hortalizas, frutas y raíces. En unas 190 000 hectáreas se han malogrado las cosechas de productos alimenticios, entre los que se incluyen algunos de los alimentos básicos principales de la población, como arroz, plátanos y bananos y raíces (ñame, batata y yuca). Según estimaciones provisionales, se han sufrido daños en unas 20 000 hectáreas de arrozales y 48 000 hectáreas de plátanos. Sería necesario importar arroz para compensar las graves pérdidas sufridas. Se registraron también daños en amplias zonas dedicadas al tabaco y a plantaciones de caña de azúcar, cultivos que son importantes para adquirir divisas. Según informes oficiales, ha quedado afectado gravemente el 90 por ciento de las plantaciones de caña de azúcar del país. Se han sufrido también pérdidas considerables en la industria avícola que constituye un importante sector en la economía del país. No se ha hecho todavía una evaluación de los daños en el sector ganadero. Se señala que han resultado también afectadas notablemente muchas superficies forestales. Se han padecido asimismo graves daños en la importante industria del turismo. Organismos de las Naciones Unidas están realizando una evaluación detallada de los daños registrados en todos los sectores. La Comunidad Internacional está suministrando ayuda alimentaria de urgencia para unas 25 000 personas, así como otros tipos de asistencia de socorro. Se están formulando planes para la rehabilitación de las actividades agrícolas en las zonas afectadas.


HAITÍ


En casi todo el país se han padecido las consecuencias de las lluvias, inundaciones y desprendimientos de tierras en zonas montañosas y en los barrios pobres situados en las laderas de las colinas cerca de la capital. Según una evaluación preliminar de los daños padecidos en el sector agrícola, ha quedado prácticamente destruida la cosecha de sorgo de la segunda campaña de 1997/98, así como la de mijo, que se cultivan principalmente en la meseta central, el valle de Artibonite, y las zonas sudoeste y septentrional del país. En las zonas inundadas, se han perdido los cultivos de hortalizas, raíces y tubérculos, así como otros cultivos alimentarios menos importantes. En el sudoeste, según estimaciones provisionales, ha quedado destruido un 80 por ciento de las importantes plantaciones de bananos. Han perecido o se han perdido miles de pequeños animales de granja. Antes del huracán, el país esperaba recuperarse de la sequía de 1997 y se preveía una producción agrícola normal. Por ello, es de prever que las necesidades de ayuda alimentaria de la comunidad internacional, que habían disminuido notablemente desde el año pasado gracias a los buenos resultados de las cosechas de cereales de la primera campaña de 1998, aumenten notablemente para compensar las graves pérdidas de cultivos alimentarios que se han padecido ahora. Organismos internacionales, en colaboración estrecha con el Gobierno, están realizando una evaluación completa de los daños. Se están formulando proyectos de asistencia técnica para la rehabilitación de las actividades agrícolas en las zonas afectadas.

 

 

La preparación de este informe ha sido realizada por la Secretaría de la FAO con información de fuentes oficiales y extraoficiales. Dado que la situación puede cambiar rápidamente, se ruega dirigirse al Sr. Abdur Rashid, Jefe, ESCG, FAO (Telex 610181 FAO I; Fax: 0039-06-5705-4495; Correo electrónico (INTERNET): GIEWS1@FAO.ORG) en caso de que se necesite más información.

 


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